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Plaza Pública

¿A quién sirve Podemos?

César González Mendoza Publicada 15/12/2016 a las 06:00 Actualizada 14/12/2016 a las 20:24    
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A lo largo de estos últimos días se ha desarrollado en Podemos un amplio debate acerca de una cuestión, aparentemente procedimental, relativa a la conveniencia o no de separar las votaciones de los proyectos —políticos y organizativos— de la de los miembros de los órganos de dirección en la próxima Asamblea Ciudadana Estatal. Al respecto, hemos podido escuchar sorprendentes declaraciones acerca de la “poca honestidad” que supondría votar por separado e, incluso, más recientemente, el vago chantaje de que nuestro actual Secretario General podría renunciar a presentarse si no se vieran respaldadas todas sus propuestas. Hay algo que resulta inquietante en todo esto, y lo cierto es que bajo la apariencia de mera cuestión procedimental de la consulta, subyace un fundamento profundamente democrático que se está poniendo en tela de juicio.

La cuestión de fondo puede presentarse así: “¿Están los dirigentes al servicio de Podemos, que a su vez es una herramienta al servicio de la ciudadanía? ¿O por el contrario es Podemos el que está al servicio de sus dirigentes?”. Dicho de otro modo: ¿A quién sirve Podemos? ¿A sus dirigentes o a la ciudadanía? Me explico: si son los dirigentes los que sirven al partido —y eminentemente a su órgano soberano, la Asamblea Ciudadana—, entonces deberían estar dispuestos a servirle respetando sus decisiones, sean las que sean, pues en esto consiste la lealtad. Solamente desde una perspectiva según la cual es Podemos el que está al servicio de sus dirigentes puede concebirse aquello de que uno sólo puede estar en la dirección si se han impuesto sus tesis y que, de lo contrario, debe renunciar “por coherencia”. En este planteamiento, la Asamblea Ciudadana deja de ser el órgano soberano de Podemos, que delibera y toma decisiones políticas, para convertirse en una suerte de concurso de popularidad en el que los que ganadores gestionan el partido como si fuera de su propiedad mientras los perdedores se hacen a un lado. En este punto, es necesario ser claros: Podemos no es propiedad de nadie y en él no tienen cabida chantajes del tipo “la pelota es mía y me la llevo”.

La lealtad a la que hacía referencia más arriba no está reñida con la deliberación y el debate, todo lo contrario. Toda forma de lealtad verdaderamente democrática supone el debate y la deliberación, pero a la vez supone el compromiso de aceptar y asumir las decisiones mayoritarias, aunque no sean las propias. Esto lo saben bien los militantes de Podemos, que han tenido que luchar y defender como suyas decisiones con las que no siempre han estado de acuerdo, y aun así lo hicieron por el bien del proyecto y por respeto a sus órganos, en fin, por pura lealtad democrática. Pues bien, en Podemos, como organización democrática, el órgano soberano es la Asamblea Ciudadana, esto es, el conjunto de todos los inscritos. Todos los militantes, incluido el Secretario General, participan en sus deliberaciones y, de la misma manera, todos los militantes, incluido el Secretario General, acatan sus decisiones. Confundir la lealtad con la obediencia ciega y la renuncia al propio criterio constituye el mayor vicio de una organización. Discrepar en el debate y unirse en la acción, defendiendo las decisiones colectivas como propias, es la máxima expresión de lealtad; lo otro, pretender abortar el debate haciendo pasar la discrepancia por disidencia. Eso es puro servilismo y haremos bien en cuidarnos de él.

Resulta especialmente paradójico que aquellos que defienden la coherencia de renunciar a los puestos de dirección cuando no triunfan sus tesis afirmen defender al mismo tiempo un sistema proporcional de elección para los órganos de dirección. Los sistemas proporcionales están pensados, precisamente, para representar la pluralidad e integrar a las minorías existentes en la organización. Dado que la votación de documentos es necesariamente mayoritaria, se entiende que estas minorías que el sistema proporcional quiere incluir en los órganos no habrían visto sus tesis respaldadas en la votación de documentos y, en la citada lógica de la “coherencia”, deberían renunciar a estar en la dirección ¿Qué sentido tendría entonces este sistema proporcional? Como vemos, el razonamiento según el cual no se puede estar en una dirección sujeta a un mandato distinto al que se ha defendido hace aguas por todas partes.

Por supuesto no se está criticando aquí la libertad de nadie para abandonar el proyecto cuando lo estime oportuno. Pero es necesario señalar que tal decisión no obedece a ningún imperativo moral de honestidad y coherencia del que haya que tomar ejemplo, sino más bien a la opción individual y libérrima de militar donde cada uno quiera, aquí, allá o en ningún sitio.

Para terminar y evitar posibles malentendidos. Soy consciente de que en muchos procesos internos —en todos los municipales y autonómicos exceptuando el caso de la Comunidad de Madrid— se han votado conjuntamente documentos y órganos. Puedo comprender las razones técnicas o de coyuntura que justificaron dicho proceder, eso no me preocupa. Lo que me preocupa es la defensa de todo esto por principio y, sobre todo, bajo el argumento de que “lo más honesto” es hurtarle a la Asamblea Ciudadana su capacidad de debatir democráticamente y de imponer su decisión a los dirigentes, convirtiendo así Vistalegre II en un plebiscito vacío en el que nuestros militantes e inscritos son tratados como menores de edad. Es en esa concepción donde sobrevive el peor espíritu de Vistalegre I, el de un Podemos al servicio de sus dirigentes, y superarlo debe ser nuestra primera tarea si queremos recuperar Podemos como una herramienta democrática para cambiar nuestro país.
__________________________

César González Mendoza es Miembro del Área de Discurso de Podemos.


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14 Comentarios
  • Bonanzero Bonanzero 16/12/16 00:56

    Todo claro y conciso ¿porqué entonces es, tan difícil de entender y encajar en asambleas?¿se está en el espíritu del 15M todavía? Quien lo diría, se dan titulares a los medios cada día, por cosas "anécdoticas" y seguro que muchos posibles votantes, dudan del ¿porque a Podemos? Si parecen una jaula de grillos, tres corrientes, que no se ponen de acuerdo. ¿de verdad, quieren hacer algo por el País? DEMUÉSTRENLO  

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  • Sancho Sancho 15/12/16 22:47

    ...Y dale con los cantamañanas que meten, bueno, eso pretenden, en el dedo en el ojo de Podemos...La duda, aunque sea un poquito guarro, es saber en cuál de los tres ojos meten el dedo...

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  • soriafar soriafar 15/12/16 22:14

    Y me pregunto: a pesar de todo, a quien vas a votar?

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  • Galeno1 Galeno1 15/12/16 20:39

    Se lee: "Como vemos, el razonamiento según el cual no se puede estar en una dirección sujeta a un mandato distinto al que se ha defendido hace aguas por todas partes.".......... DESBORDA.

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    • Galeno1 Galeno1 15/12/16 20:58

      El razonamiento de votar papeles y caras a la vez, hace aguas por todas partes (desborda) porque no se le creen ni Iglesias que ordenó refrendarlo mediante referéndum, ni los que a continuación lo han defendido. No se lo creen porque es una trola tipo enredo que lanza Iglesias para blindarse en el poder involucionando el ADN del 15M de los no politizados partidariamente, para bunkerizarse como hizo Felipe González y tantos otros hicieron, para mantenerse en el poder. El sistema de votación DESBORDA propuesto ayer por Echenique por orden de Iglesias, cambia el sistema Borda para introducir un bonus de consejeros, a aquellos grupos que confluyan sus candidaturas para presentarse en Vista Alegre II (y no se si para presentarse en los demás futuros vistalegres y en el resto de votaciones futuras de Podemos). Esto de hacer parches para blindarse, trae tantos cambios contradictorios, que al final desprestigia a Podemos y también puede tener efecto boomerang contra su promotor (Iglesias) y muñidor (Echenique) a los que acabarán viéndoles el plumero todos, cuando en una futura votación no les convenga el parche de hoy, y tengan que cambiar de posición. Eso del bonus en consejeros, me recordó al bonus de cincuenta diputados, que la caverna griega se sacó de la manga, para frenar a Syriza. La primera vez la frenaron, pero la segunda vez y por efecto boomerang ganó Syriza. Saludos a todos.

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  • Orión Orión 15/12/16 20:26

    A las primeras de cambio y ya veo mucha gente desmoralizada. Por mi parte si he podido aguantar años y años votando psoe, ahora que tengo otra alternativa no voy a desfondarme tan pronto. Podemos tiene cosas (bastantes) en las que coincido, otras (algunas) que coincido a medias y otras (unas pocas) que no me gustan nada y eso desde el primer día que los conocí. Y simplemente valoro y actúo en consecuencia. En este mundo todo es susceptible de defraudarnos, sólo depende del grado de nuestras expectativas.

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  • elvizca elvizca 15/12/16 19:47

    El problema no son las discrepancias, al contrario, con debate y confrontación se podrá confeccionar un manual que definirá y señalará la visión y la misión. El problema es la carajera y el ruido que provoca el hacerlo fuera de sitio, por el minuto de gloria, la inconsciencia, o la estupendez. Hacer publicas las discrepancias ¿qué fin tiene?, ¿para qué sirve?. A mi me suena a acelerar en punto muerto.

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  • roman roman 15/12/16 17:55

    El articulo esta viciado y no tiene en cuenta la dinámica que imprime toda organización. Toda organización tiene alma conservadora y hay organizaciones, como el PP y similares, que están al servicio de los poderosos y con intereses de clase. Podemos quiere representar a la mayoría, pero como llegar a ello?, es lo que se debate. El articulista toma partido por una tendencia, para después tomar partido contra todas las tendencias.

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    • Wildthing Wildthing 16/12/16 00:44

      roman, estoy de acuerdo 100%. Gracias por expresar tan bien lo que muchos pensamos. 

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  • Tubal Tubal 15/12/16 17:46

    Algunos parecen tener un concepto muy beatífico de la "representación", contra lo que la vida y la historia nos enseñan. La cabra acaba siempre tirando al monte...Una cosa es la lealtad a unos principios y a una meta que los materialice y otra el modus operandi, que es un estilo o manera de hacer. Me gusta filosóficamente más la representación beatífica y sin firma personal, pero dudo mucho que sea pragmática aquí y ahora.

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  • itnas itnas 15/12/16 17:46

    Parece clara la opción elegida por el articulista. Mi pregunta es ¿hay alguien en el interior de Podemos que ponga en duda a Pablo Iglesias? Parece que no, luego la siguiente pregunta es ¿por qué esto es así? Lo que si tengo claro es que un proyecto no es un ente con el que se pueda tomar café para debatir si, por ejemplo, tal o cual sistema proporcional es más adecuado; lo normal es que se tome dicho café con una persona que defiende el proyecto y, también lo deseable, es que la persona lo defienda vehementemente si llega el caso. En una situación ideal, opino que lo que se debe es elegir a los mejores representantes de un proyecto, naturalmente si dichos representantes se presentan al cargo de representar. No me parece buena idea relacionar que se acate una resolución con ser estandarte de ella.

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  • jorgeplaza jorgeplaza 15/12/16 16:00

    Como saben muchos de los comentaristas habituales, Podemos no es santo de mi devoción e Iglesias me crispa los nervios. Sin embargo, creo que en este asunto de las votaciones juntas o separadas Iglesias tiene razón. El articulista confunde la disciplina de voto con hacer tuyo un proyecto en que no crees y son cosas muy distintas. Pongo un ejemplo con el PP: habrá algún militante del PP (siempre hay gente para todo) que sea partidario del referendo de autodeterminación en Cataluña. Supongamos (ya sé que no es así) que fuese Sáenz de Santamaría y que su postura en pro del referendo fuera conocida en su partido: ¿a alguien en su sano juicio se le habría ocurrido nombrarla cabeza de la negociación con los independentistas, siendo la postura del partido por abrumadora mayoría opuesta a la personal del negociador? Pues lo mismo con Iglesias, que va a encabezar practicamente todas las iniciativas, negociaciones o actividades de Podemos en el futuro inmediato si es elegido: mejor que esas iniciativas sean las suyas. Esto no es el IBEX35 (con perdón) donde los consejeros son casi intercambiables en la medida en que no estén a la vez en dos empresas en guerra: su único interés es ganar mucho dinero y eso es incompatible únicamente con ganar menos. En política, más todavía en un partido tan ideologizado como Podemos (no es una crítica: es una descripción) importa muchísimo mandar (y más a Iglesias, que en un entierro querría ser el muerto) pero no es mandar lo único que importa. Me parece una ingenuidad, propia de alguien que ha mandado en esta vida poco o nada, no verlo así: por la buena marcha del partido no debería estar interesado en forzar a las personas a defender a regañadientes cosas en las que no creeen. Una cosa es guardar la disciplina de voto y no hablar en contra de la línea del partido (incluso eso es difícil, al menos en España) y otra muy distinta defender con entusiasmo aquello con lo que personalmente se está en desacuerdo.

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    • Lorenzo Gaspar Lorenzo Gaspar 15/12/16 19:06

      El ejemplo, el de la vicepresidenta y la consulta catalana, no me parece afortunado. Si pensara así, tan distinto de su partido, no estaría en él.

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      • jorgeplaza jorgeplaza 15/12/16 19:59

        Pues ponga usted otro que le guste más, pero el fondo de la cuestión es el mismo: es absurdo obligar a alguien a defender el proyecto de otro. Dando la vuelta a su argumento, si todos pensaran igual en una organización, no haría falta someter nada a votación: la armonía preestablecida haria todo el trabajo.

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