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Tiempos Modernos

Aznar, el visionario hipermétrope

Publicada 16/06/2017 a las 06:00 Actualizada 16/06/2017 a las 15:51    
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Posiblemente no sea este el lugar indicado para hacerlo, pero he de confesar una secreta admiración por José María Aznar que me ha llevado a la insana costumbre de comprar todos sus libros. De vez en cuando vuelvo a ellos como el que vuelve a un clásico. Con la notable diferencia de que, mientras los clásicos te aseguran un sereno deleite, leer a Aznar es arrojarse a los brazos de la fortuna: lo mismo te alegra un día triste con alguna de sus obviedades relatadas con la trascendencia del que pronuncia un conjuro, que te jode uno divertido con una de esas afirmaciones teóricas suyas que al compararlas con la práctica de su gestión se demuestran puro cinismo.

En 1994, el entonces líder de la oposición y candidato al Gobierno, José María Alfredo Aznar López, publicaba España, la segunda transición. Como pueden ver, la referencia a la necesidad de ese segundo tránsito es reclamada recurrentemente por algunos políticos como urgencia nacional. Recientemente han sido tanto Albert Rivera como Pablo Iglesias quienes se han referido a la necesidad de ponerlo en marcha, Iglesias incluso ha llevado el término al título de uno de sus libros, pero no es ese asunto -anecdótico o tal vez no- en el que quiero detenerme.

España, la segunda transición incluye en la portada una foto de Aznar en la que, sorprendentemente, el expresidente del Gobierno parece un tipo normal. Por una vez –no recuerdo ninguna otra– una imagen de Aznar se aleja de las habituales sensaciones que provoca su figura pública, es decir, no resulta ni grotesca ni siniestra. Aznar aparece con una actitud amable, nada impostada, y con gesto relajado, sin esa vocación tan suya de transmitir en su pose lo gran estadista que cree ser.

  Eso en la portada. En su interior, Aznar despliega una serie de ideas y propuestas sobre aspectos de la política española que él considera fundamentales. Desde la configuración territorial a la revitalización de la democracia, pasando por la recuperación del centro. Respecto al interés de Aznar por recuperar el centro, cabe apuntar que, al contrario de lo que ocurre en las grandes ciudades, en el centro político –tal vez por su condición de territorio imaginario- aparca todo el mundo.

El libro tiene, como es natural en una época en la que salían a la luz los grandes escándalos del gobierno de Felipe González, un apartado denominado Contra la corrupción. En uno de sus párrafos, bajo el epígrafe Complicidades, relata con prodigiosa exactitud para haber sido escrito hace veinte años lo que a día de hoy ha resultado ser el presente de su partido: “ […] lo peor de la corrupción en la democracia consiste en las complicidades que crea: complicidades entre los miembros de un partido político o facción, complicidades entre los responsables de los poderes públicos y los sujetos económicos que tienen que relacionarse con ellos, complicidades incluso entre electores y elegidos cuando el voto se convierte en recompensa por un favor recibido.” Es verdad que, para que el retrato hubiera sido perfecto, debería haber incluido entre esas complicidades la de algún miembro del poder judicial, pero debemos disculparlo porque es imposible prever los frutos del constante esfuerzo innovador y de inversión en I+D del Partido Popular en lo que a corrupción se refiere.

Algo más adelante, Aznar viene a dar muestra de una cualidad a la que en alguna ocasión nos hemos referido aquí: la pasmosa precisión con que los políticos son capaces de diseccionar los males que aquejan a un partido, siempre y cuando, claro está, no se trate del suyo. Así, el expresidente responsabiliza al Partido Socialista de “haber convertido la corrupción en un elemento necesario del sistema, como lo demuestra el hecho de que los asuntos conocidos no sean meros casos aislados, sino columna vertebral de una práctica política y social manifiestamente indeseable” y de “no haber transmitido a la ciudadanía, ni por acciones ni por iniciativas, la voluntad de eliminar la corrupción”. Extraña, leyendo estas líneas, que Rafael Hernando no haya aprovechado una oportunidad así para acusar a Irene Montero de haber copiado parte de su discurso del Rincón del Vago.

Para el Aznar del 94, el “gran fallo” ante la corrupción consiste “en no estar preparados, en no haber previsto mecanismos que combatan eficazmente los fenómenos de desviación de poder, de abuso del mismo, de malversación de los caudales públicos”. Y concluye afirmando: “Para mí, un demócrata con responsabilidades públicas nunca puede decir como exculpación que un hecho de corrupción le cogió por sorpresa”.  Y, para tranquilizarnos, añade que, afortunadamente, “el mal no está en los españoles sino en la forma en que se ha gobernado España. Esto es lo que hay que cambiar”.

¿Qué pasó entonces? Cómo es posible que alguien que percibe el problema de la corrupción de una forma tan sagaz y que tan rotundamente afirma conocer las medidas necesarias para atajarlo tenga entre sus méritos el haber legado un partido que ha conseguido, entre otros condenables hitos,  que el responsable de poner nombre a las operaciones policiales haya acabado pidiendo una excedencia –“estoy vacío, no se me ocurre nada más”, ha declarado entre sollozos–.

¿Qué hizo que este muchacho idealista y lleno de buenos deseos, aunque tal vez un poco alocado, acabara nombrando ministros, entre otros, a Jaume Matas y Rodrigo Rato? La hipermetropía política: un error de enfoque que impide al mandatario ver con claridad los objetos próximos. Sin descartar, claro está, que Aznar hubiera estado tan ocupado escribiendo el libro que no hubiese tenido tiempo de leerlo.

En realidad, es muy posible que sólo lo haya leído yo porque, dados los resultados prácticos, no se puede decir que entre los cargos del PP el libro haya sido un best seller. También pudiera ser que lo hayan leído pero el estilo de Aznar, profuso en citas de Heródoto, Thomas Jefferson o Benjamin Constant, no acabe de calar en personas del tipo de Francisco Granados. Para que en gente así la admonición tuviera efecto sería más beneficioso que Heródoto, Jefferson y Constant se presentasen a media tarde en el Shamanta’s Bar y les amenazaran con partirle las piernas al que volviera a llevarse una comisión.

El libro está descatalogado pero he indagado y aún puede conseguirse algún ejemplar a través de Internet. Las ofertas son una metáfora del propio Aznar y la curiosa discordancia que su ego mantiene con la realidad: una de ellas tasa su precio en 357 euros mientras que otras llegan a rebajarlo 2. El poético azar ha querido que la librería de Dos Hermanas, Sevilla, que pide casi cuatrocientos euros, esté situada en la avenida de Alonso Quijano. Sólo un loco con delirios de grandeza puede ser capaz de casar a su hija en El Escorial con pompas de emperador y escribir, además, párrafos como este: “Un gobierno democrático no puede hacer nunca ostentación de abundancia de medios con cargo al erario público. La austeridad, entendida en su sentido originario como sobriedad, sencillez y ausencia de alardes, ha de ser la primera característica del comportamiento de los poderes públicos y de sus servidores. Recuperar el sentido de la austeridad es una tarea que me propongo llevar a cabo”. Y no contento aún, añade: “Confieso que frente al gusto por las parafernalias del poder me resulta mucho más atractivo hacer de la sencillez una señal distintiva de comportamiento”.

A día de hoy, el único gesto de austeridad que es obligado reconocer a Aznar es el cambio operado en su bigote, al que los sucesivos recortes han convertido en lugar de bigote en un carpacho.


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18 Comentarios
  • Andrew Andrew 18/06/17 13:31

    Que valor el suyo. Leer a este fenómeno de la sociedad. Ya hoy, nos hemos acostumbrado a tener a los dementes suelto entre nosotros (a este, hasta lo hicieron Presidente del Gobierno de España) lo cual no hace que dejen de serlo. Hace no mucho a los que se consideraban" Napoleón" los encerraban en centros Psiquiátricos. Hoy andan sueltos. Y en este personaje tenemos unos de estos casos. Si bien sus paranoias pueden volverse peligrosas para la sociedad. Bueno será estar "al loro".

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  • Josuevg Josuevg 18/06/17 10:29

    Firmado. ¡Que dolor de ente insufrible!

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  • Ciro2 Ciro2 16/06/17 18:13

    Anímense, todavía hay tiempo para llevar a la justicia a este criminal.
    https://www.change.org/p/llevar-a-aznar-ante-el-tribunal-de-la-haya?recruiter=40394420&utm_source=share_petition&utm_medium=copylink&utm_campaign=share_petition

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    6

    • Victruma Victruma 17/06/17 10:42

      Firmado! . Gracias por el enlace ;)

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    • paco arbillaga paco arbillaga 16/06/17 18:15

      Firmado. Osasuna!

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      2

  • paco arbillaga paco arbillaga 16/06/17 18:12


    De la escuela de Aznar: «La sonrisa resumen», por J. Pérez: «En la sonrisa de Rafael Hernando … Todo estaba en esa sonrisa repugnante, a veces despectiva, en ocasiones cínica, siempre engreída y soberbia. Una sonrisa que tenía algo de equino y mucho de hiena. Una sonrisa que en realidad era una burla. El gesto del que tiene la sartén por el mango, mira a su alrededor y piensa: “¡Que os jodan”. La risa del que se siente superior, del que se sabe intocable, del que disfruta con aquello que al resto nos estremece: los recortes, el paro, la pobreza energética, los contratos basura, las colas en la sanidad, la corrupción …:

    https://www.cuartopoder.es/espana/parlamento/2017/06/15/la-sonrisa-resumen/

    Osasuna!

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    • paco arbillaga paco arbillaga 16/06/17 18:25


      «Retrato de Rafa Hernando, el desprecio y sus complejos» - « … El desprecio a Montero solo revela los complejos de un pobre hombre que se sabe inferior en su oratoria a la capacidad de su contrincante y no puede soportarlo. Su comentario es delator de lo que no es capaz de asumir, es peor que Irene Montero, es muy inferior en sus capacidades a una mujer de 29 años. El ego dolido del machito español. Su porte de falangista de los 40, de cadenero de Fuerza Nueva de la transición, no es capaz de soportar tamaña humillación»:

      http://www.lamarea.com/2017/06/15/retrato-rafa-hernando-desprecio-complejos/

      ¿Este tipo puede hacer reír a alguien?

      Osasuna!

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      • MASEGOSO MASEGOSO 17/06/17 01:02

        Ya te comenté, amigo Paco, las muecas y el retorcido gesto de este bocachanclas durante la disertación de la Sra. Montero. Debió atragantersele el desayuno. Por desgracia no se le atragantó y pudo terminar con una de sus soecez intervenciones. Saludo2 Osasuna2.

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        • paco arbillaga paco arbillaga 17/06/17 07:23

          Vaya pinta de macarrilla que tiene ese pájaro; es el prototipo del «no sabe usted con quién está hablando». Se sienten, y quizá lo sean, los amos del país (bueno, los representantes del los IBEXamos). Osasunado día tengas.

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  • Juanjo Seoane Juanjo Seoane 16/06/17 13:16

    Es malo que nuestros políticos del PP nos hagan reír más que Tip y Coll?

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    • paco arbillaga paco arbillaga 16/06/17 18:10

      Sí, es muy malo. Quizás haya que ser un poco masoca para reírse con las cabronadas que está haciendo ese partido a millones de españoles. Osasuna2 salu2.

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      • irreligionproletaria irreligionproletaria 16/06/17 20:00

        Paco, comparto contigo, sin reservas, la calificación de la politica ignominiosa, rastrera e inadmisible de esta chusma. No creo exista un@ sol@ ciudadan@ de bien, a quien le provoque hilaridad 'la gran estafa' infligida a varias generaciones; y menos, si cupiese, el recorte de nuestros derechos civiles, constreñidos por la maldita ley mordaza.
        Humor, como distensión, para seguir adelante y actuar responsablemente y sacarlos de nuestras Instituciones.
        Hay veces que la circunstancia nos impele a actuar, con tanta responsabilidad, que aparece el humor inteligente -equilibrando tensiones- Entonces, podemos afrontar la acción pertinente. ESTAMOS OBLIGADOS A DESARROLLAR ACCIONES CONSECUENTES, MUY TRANSCENDENTES EN NUESTRA VIDA Y LA DE LOS NUESTROS.
        Osasuna2 salu2, lagun.

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        2

    • irreligionproletaria irreligionproletaria 16/06/17 14:56

      No. Lo malo es que nos entretengan, mientras desaparece el erario. ¿no cree?

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  • Er Pp Er Pp 16/06/17 12:22

    La hipocresía,(mas quisiera ser Cínico con K de KYON,),es el distintivo predominante en éste "caballerete" y sus correligionarios. Y la explotan con virtuosismo.

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  • jorgeplaza jorgeplaza 16/06/17 10:20

    Formidable artículo. Divertidísimo. De los mejores que ha publicado aquí el autor y ya van unos cuantos. No sé si lo del carpacho es de cosecha propia o lo ha oído por la calle (la comparación tiene mucho aire andaluz) pero yo he soltado una carcajada al leerlo.

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  • korrosivo korrosivo 16/06/17 10:18

    Que Aznar es un tipejo ridículo, artero y repulsivo es tan evidente, que no es necesario husmear en sus "libros" para justificar tal opinión, pues salta a la vista, al oído y al olfato el jaez del personajillo. Por ello, si alguna vez me da por dilapidar mis magros ahorros, mejor que comprar un panfletillo en forma de libro de tan insufrible sujeto, y aunque no sea ni política ni socialmente correcto, mejor me iré de putas. Y aconsejo al articulista que reconsidere su decisión de comprar lo editado por el infame Pinocho PePero: mejor que meterle dinero en el bolsillo a semejante golferas, aumentamos el negocio de las meretrices patrias que no están en ello por amor al arte. Eso sí, si prefiere gastarlo en piruletas, no seré yo quien intente convencerle de lo contrario. Todo, menos gastar el dinero en incultura. Teniendo a Baroja tan olvidado, a Galdós tan arrumbado en un rincón como el arpa de Bécquer, a Unamuno limitado a citas de politiquillos, y a Machado tan prostituido y tan mencionado en vano, ¡anda que no hay libros que comprar antes que los del "petit Napoleón" de FAES!

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  • Luis Aras Luis Aras 16/06/17 09:03

    A mi este ciudadano, por sus hechos, y por sus palabras me resulta denteroso, con lo cual cuando lo veo aparecer escapo o desconecto.
    A través de esta lectura y de la de algunas actuaciones de su entorno familiar directo e "indirecto" mi conclusión es que además lo veía venir y es claramente responsable, de momento, como diría la excondesa consorte, al menos, "in vigilando".

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  • phentium phentium 16/06/17 07:56

    ¡¡¡ Genial ¡¡. Uno es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras. Y eso es lo que les pasa a estos arribistas y opoirtunistas, vendedores de humo metidos a politicos. Dicen lo que encarta y hacen lo quieren o pueden o les dejan.

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