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A debatir

Respuestas al debate sobre el artículo 155

Publicada 01/11/2017 a las 06:00 Actualizada 31/10/2017 a las 19:52    
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La semana pasada, cuando planteé el debate sobre las consecuencias que tendría la aplicación del artículo 155, todo parecía indicar que nos dirigíamos hacia una suspensión duradera de la autonomía en la que el Gobierno de España se haría cargo de la administración catalana en su conjunto, limitando además el funcionamiento del Parlamento de Cataluña.

En este sentido, la inmensa mayoría de los comentarios recogidos en esta sección de debate han sido muy críticos con las consecuencias del artículo 155. Muchos piensan que las soluciones unilaterales, impuestas coactivamente, no pueden resolver un problema de profundidad política como es la existencia de alrededor de un 40% de catalanes que prefieren vivir en un Estado catalán a vivir en el Estado español. A juicio de muchos participantes, la desafección con España no puede sino agrandarse; por eso, concluyen, lo que hace falta es reforzar los lazos de convivencia y ofrecer cambios que permitan una mejor integración de Cataluña en el Estado.

Algunos añaden que, puesto que en el caso catalán no ha habido violencia en las reclamaciones de independencia, el separatismo no se va a diluir como ocurrió en el País Vasco tras el fracaso del Plan Ibarretxe, donde el terrorismo tenía un fuerte protagonismo que viciaba toda iniciativa política a favor de la secesión o de un referéndum.

Durante la semana, se ha ido aclarando la situación: ahora sabemos que el Gobierno español, en buena medida debido a la presión del PSOE, ha optado por una intervención rápida, disolviendo el Parlamento y convocando elecciones en la fecha más temprana posible, el 21 de diciembre.

A esto podemos añadir otros elementos que parecen poco discutibles a estas alturas. Por ejemplo, que el final de la huida hacia adelante emprendida por el bloque independentista a raíz de la aprobación en septiembre pasado de las leyes de referéndum y transitoriedad ha sido un fracaso sin paliativos. El tren iba tan rápido que los independentistas no han sido capaces de frenar a tiempo y han chocado estrepitosamente con la realidad. La declaración de independencia ha sido una ficción sin consecuencias y ha estado desprovista del entusiasmo, solemnidad y dignidad que suelen acompañar a los momentos en que un pueblo se separa de un Estado y funda uno nuevo. Además, el proceso vivido en estos dos últimos meses ha permitido que muchos catalanes favorables a la causa independentista hayan aprendido que la secesión es algo mucho más costoso económica y políticamente de lo que se habían imaginado, por lo que cabe imaginar que algunos de ellos hayan asumido que había que parar de alguna forma.

En estas circunstancias, un 155 rápido, que se limita a convocar unas elecciones que podría y debería haber convocado Puigdemont, quizá no tenga unas consecuencias tan negativas en el corto plazo. De hecho, algunos lectores advirtieron lúcidamente en sus comentarios que las consecuencias del 155 dependerían de si se usaba para convocar elecciones o para algo más duradero y ambicioso.

Vaya por delante que no pretendo justificar o legitimar el 155: en anteriores debates (y, antes de eso, en numerosos artículos que he publicado en infoLibre) he defendido siempre un referéndum pactado como mejor solución. No obstante, desde un punto de vista puramente descriptivo, sin juicios de valor, creo que el 155, aunque no sea plato de gusto para casi nadie, puede haber servido de cierto alivio entre un amplio segmento de catalanes, pues corta de una vez con la estrategia rupturista, una estrategia que no llevaba a ningún lado y en la que ni los propios independentistas parecían creer en los últimos días. Bien puede haber ocurrido que mucha gente, agotada tras esta escalada agónica hacia una deslucida declaración de independencia que no contaba con el suficiente apoyo popular para producir efectos de ningún tipo, haya terminado aceptando que era necesario parar como fuese el proceso, aunque haya tenido que ser mediante el artículo 155.

Mientras que la aplicación del 155 ha sido de menor envergadura que la esperada, no puede decirse lo mismo de la reacción judicial. Ahí es donde puede abrirse un frente más conflictivo. El Gobierno ha optado por mostrar una imagen relativamente “moderada”, dejando que sean los tribunales los que apliquen las medidas más fuertes. Para ello, cuenta con el control de la Fiscalía, que ya se excedió acusando del delito de sedición a los Jordis y que ahora redobla la apuesta pidiendo condenas interminables para el presidente y los consejeros del Govern saliente.

Incluso si las elecciones del 21 de diciembre permiten superar el trauma de lo acontecido en estos días, a medio plazo los daños resultan cuantiosos. Así parecen haberlo entendido muchos participantes que han señalado sobre todo las consecuencias negativas que todo esto acabará teniendo sobre nuestra democracia. Los independentistas no han medido sus fuerzas y han acabado haciendo el ridículo político. El Gobierno de España, por su parte, no ha sabido plantear más que soluciones coactivas, como si todo esto fuera un mero problema de “legalidad”.

La democracia española sale muy dañada: nuestro sistema político no parece capaz de resolver los conflictos de forma civilizada y recurre a medidas represivas y legalistas ante las provocaciones de un movimiento independentista que no consigue aumentar sus apoyos y necesita la sobreactuación del Estado para poder justificar su estrategia. Cuando pase el tiempo y se serenen los ánimos, se irá viendo que todo esto que ha ocurrido era fácilmente evitable, que había otras formas de abordar este asunto, pero el legalismo autoritario del PP y el aventurerismo irresponsable de los independentistas lo han impedido.

El único motivo de optimismo es la evolución de la opinión pública española. Según la última encuesta publicada en El Mundo, el 57% de los españoles ya está de acuerdo con que se realice un referéndum pactado en Cataluña. Aunque suene tópico, parece que la sociedad va por delante de las élites españolas. Hay esperanza más allá del 155.


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10 Comentarios
  • schopenhauer vive schopenhauer vive 04/11/17 12:43

    Creo que quien no ha podido frenar ha sido el PSOE , que se ha metido en la cama del PP, con quién habrá de compartir las responsabilidades de las consecuencias que se derivarán de la aplicación del 155, incluida la posible ilegalización de partidos que se vislumbra.

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  • elpontondelaoliva elpontondelaoliva 04/11/17 00:15

    Sr. Sánchez-Cuenca, vaya por delante mi respeto y admiración, no ya por su calidad de escritor, sino por atreverse a sacar un tema político-social para su crítica de una forma ordenada y razonada; es de agradecer.
    Dicho esto, quiero manifestarle lo siguiente:
    Le he leído en sus artículos, su opinión, sobre el derecho a decidir de Cataluña o referéndum pactado, y le quiero hacer algunas preguntas al respecto.
    1ª.- Sino está en la Constitución dicho referéndum, ¿Por qué hacerlo?.
    2ª.- Se saltaría cualquier gobierno la Constitución, aunque tuviera mayoría absoluta.
    3ª.-En caso de hacerlo, no forzaría a que otra Comunidad lo pudiera solicitar, estando también en su derecho.
    4ª.- Y porque no forzar ese cambio de consulta desde el Parlamento, donde reside la soberanía popular, como ocurrió con el plan Ibarreche.
    5ª.- Creo que decir, como hacen los de Unidos Podemos, reivindicando constantemente el mencionado referéndum pactado; me parece una falta de respeto al Parlamento por querer saltarse la Carta Magna, cuando ellos desde dentro del Parlamento deberían empujar al cambio de la Constitución, de lo contrario nos vemos obligados que otras comunidades estén a la espera de lo que pase en Cataluña, para seguir reivindicando su nacionalismo.
    Como usted es mas docto que yo, en estas materias, sería muy aclaratoria su estimada opinión
    Muchas gracias, y reciba un cordial saludo.

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  • viaje_itaca viaje_itaca 03/11/17 19:52

    Señor Sánchez-Cuenca: los independentistas catalanes, efectivamente, han ido de bluff, pero, si el 57% de los españoles ahora están de acuerdo con que se haga el referendum pactado ¿sigue realmente creyendo qu eles ha salido tan mal? Este referendum viene de no habérselo concedido antes en las condiciones razonables para todo referendum. El resultado final vendrá marcado por el posible triunfo definitivo del fascismo, cosa que se ha invocado, y la dudosa caída del PP, pero ciertamente, han dado un durísimo golpe a la autoimagen del estado español. Por otra parte, si usted entiende por democracia un ideal a reivindicar, vale, pero téngalo en cuenta. Pero el régimen que gobierna muchos estados occidentales es un sistema en que el pueblo decide libremente cada x años el gobierno que va a hacer lo que le sale del forro a las élites, en circunstancias en que un control ideológico apoyado por los medios resulta eficaz (aunque este control se extrema) y el deterioro de la educación sale más barato que la represión. La democracia en sí es más utópica que el comunismo, y solo medio posible con grandes exclusiones del grupo que la ostenta. Véase la Atenas clásica.

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  • maxi maxi 03/11/17 12:11

    Si yo me hubiera saltado la ley de protección de datos en la realización de mis tareas laborales, o si 34 millones de españoles se la hubiesen saltado, ¿qué quedaría de nuestra intimidad? O si ...En fin, justificar lo que desde mi punto de vista es injustificable requiere poseer un talante muy, pero que muy tolerante. Con lo fácil que hubiera sido encontrar el momento oportuno, es decir, en el que la correlación de fuerzas fueran favorables a la realización de un referéndum, para plantearlo sin crispación, ni miedo. Mis compañeros y yo hablábamos de que en el momento en que Podemos, Izquierda Unida (o Iniciativa per Catalunya), y otros partidos afines consiguieran la mayoría en el Parlamento, se podría realizar un referéndum con todas las garantías. A sabiendas, al menos eso creía yo, que el referéndum no lo ganarían los independientes. Pero no, deprisa, deprisa, el Parlament se salta las leyes que necesitan saltarse para convocar un referéndum y aprobar una ley de transitoriedad. Es en ese momento donde debería la justicia pedir responsabilidades por el daño moral que han causado a buena parte de la sociedad catalana. Algunos familiares de edad avanzada con crisis de ansiedad, depresión, etc. No es broma. Si estuviéramos en EEUU, un abogado podría sacar mucha pasta del destrozo que ha causado en muchas familias. El partido conservador estadounidense intentó suplir el puesto que quedaba vacante en el Tribunal Supremo, por jubilación de uno de sus miembros, por un juez afín a sus ideas con respecto al aborto. Eligió al que les pareció que iba a poder acabar con la ley que permitía el aborto. Pues bien, en cuanto se presentó la primera oportunidad, ese juez votó a favor de mantener la ley sobre el aborto y los republicanos, así como el 50 por ciento del pueblo estadounidense no les quedó más remedio que aceptar la decisión del Tribunal Supremo. En nuestro caso estamos hablando de 14 artículos anulados por un TC, que no tenía la potestad para inmiscuirse en una cuestión política como era la aprobación del'Estatut d'Autonomía de Catalunya. No merecen la cárcel, pero si tendrían que resarcir del daño provocado en la sociedad de algún modo.

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  • luzin luzin 01/11/17 19:15

    Xavier Domenech : "DE HECHO, EL MISMO ACTO DE RECONOCER SU DERECHO A DECIDIR YA ES EL ACTO FUNDANTE DE UN NUEVO ESTADO" Me parece que lo lleváis claro.

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    • HEREJE HEREJE 03/11/17 12:13

      Vd siempre tendiendo puentes.... como los de Calatrava.

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  • abitalola abitalola 01/11/17 15:36

    La opción menos mala era convocar elecciones, pero soportar después de estas hay una mayoría significativa de votos independentistas y también de escaños, entonces, que?
    Posponemos lo único que va a valer un referéndum pactado, aunque con pregunta o posibilidades más am,USA, , porque creo que habría una mayoría en una opción de federalismo asimétrico y republicano, que no simplemente  si o no a la independencia






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  • gualdo gualdo 01/11/17 14:55

    Así como el fugaz 155 puede suponer un respiro para muchos, debería acompañarse de una promesa de 1) reforma constitucional 2) referéndum en Cataluña en el plazo de unos 18 meses. En caso contrario, nada habrá cambiado.

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  • kalikatos kalikatos 01/11/17 09:41

    El problema ahora será el nacionalismo centralista, que se ha desencadenado a través del bombero pirómano llamado Rajoy, que presionaran en toda España y al gobierno para que se cercenen mas libertades y sigamos sin los cambios para que este país sea mas moderno.

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  • Bacante Bacante 01/11/17 07:13

    Señor Sánchez  Cuenca,  ha hecho usted un espléndido  trabajo. 
    Las consecuencias se irán viendo porque, ya y ahora,  la sociedad está fracturada. Qué regalos nos hacen nuestros políticos. 

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