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Muros sin Fronteras

Mejor abrazos que el 155

Publicada 28/12/2017 a las 06:00 Actualizada 27/12/2017 a las 21:20    
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Han pasado ocho días del 21-D, seis del 0-3 y la primera reflexión de calado en el PP es que hay que frenar a Ciudadanos. Al parecer seguimos en la luna. Resulta imposible resolver un conflicto si falla lo esencial, el diagnóstico, o tal vez el juego consiste en aparentar que no existe. Sucede con la corrupción, “ese asunto del que usted me habla”.

Es fácil para los constitucionalistas decir que Carles Puigdemont vive fuera de realidad porque él mismo se encarga de alimentar la tesis. Pero no lo es tanto afirmar que Mariano Rajoy, su Gobierno y una parte de la política y el periodismo español viven en una ensoñación paralela.

La última prueba de que el desvarío es masivo es Tabarnia. ¿Es esto lo único inteligente que se nos ha ocurrido?



Seguimos en la propaganda. Tenemos dos discursos reduccionistas que se retroalimentan. De las ideas simples se nutren los mediocres. Vivimos en una mediocridatacia.

No abundan los constructores de puentes. Los partidos que defienden un referéndum pactado han salido trasquilados en las urnas. Los periódicos, no todos, han reemplazado el objetivo de publicar lo que merece ser publicado por la trampa de vender opinión en lugar de información. Abunda la impostura de presentar la realidad como nos gustaría que fuera, no como es.

El fin de los periodistas no es salvar el mundo, ni siquiera a España. Su labor es describir lo que sucede con honestidad para que los líderes y la sociedad en general hagan el trabajo de rescate, para que en esa sociedad no abunden los indiferentes, en el sentido gramsciano.



Sin esa sociedad activada en la defensa de los derechos básicos no hay nada que hacer. Un ejemplo son los refugiados y migrantes: miles de informaciones, poca movilización.

Si la independencia catalana es una utopía a corto y medio plazo, lo es también pensar que esta clase política será capaz de alumbrar una reforma de la Constitución e impulsar cambios que mejoren el clima democrático, desde una exquisita separación de poderes, una RTVE de todos o una ley de transparencia que nos permita husmear en cada contrato público y seguir el curso de cada euro que sale de nuestros impuestos.

Si las emociones han desplazado a la razón en el debate catalán, se podía empezar por ellas. ¿Cómo romper la sensación de agravio que tienen dos o más millones de catalanes? Es algo que sobrepasa al soberanismo. En todo diálogo, y volvemos al primer párrafo, es necesario empezar por lo que nos gusta del otro, para crear un clima negociador.

Cuando hablas en Cataluña con personas que se declaran independentistas te das cuenta de que aún existen los puentes. Nadie los ha volado pese al discurso rupturista. Como dice el periodista Bru Rovira es necesario salir del debate de las identidades para llegar a los temas que nos preocupan como sociedad. Y la sociedad quiere un pacto.

Todo esto comenzó con la crisis económica, además del Estatut. Para acometer las emociones sería necesario regresar a ese debate. Comprender que en este recorrido, la sociedad catalana ha echado raíces profundas, se ha empoderado. Pero seguimos instalados en dar crédito al griterío proceda de quien proceda.

Hay que reconquistar a las personas, no a los irresponsables que viven del negocio político de la diferencia.

Una primera medida urgente sería dejar de agraviar, enterrar el “a por ellos”, un grito que no solo se lanza desde la extrema derecha, está en los titulares de prensa y en las sentencias de algunos jueces. Es necesario trabajar para revertir el boicot a los productos catalanes en vez de  alimentarlo. Esa labor pedagógica pertenece al Gobierno. Le pagamos para que resuelva los problemas, no para que los cree. No solo es un asunto de discurso, también de actores que presumen de descabezar y desinfectar.

La reforma de la Constitución es una quimera con este PP y con este presidente. M. Rajoy es capaz de pactar con Ciudadanos una comisión de investigación sobre la corrupción, para asegurarse la investidura, y dinamitarla después. No es fiable el que miente.
  Hay acciones concretas que no exigen reformas de calado ni mayorías cualificadas. Una de ellas es la fiscalidad de Cataluña. He oído estos días en Barcelona la frase “si nos dan algo parecido al País Vasco la cosa cambiaría bastante”.

Empezaría la recuperación de una parte de los que se han convertido al independentismo en los últimos años. Unos por hartura, otros por mero contagio social. Todos por emoción.

Otra medida sencilla: que funcionen de una vez los cercanías, que funcione como un reloj todo lo que tenga que ver con la gestión del Estado. Que funcione y que se sepa. Después está la petición de un corredor mediterráneo, que no todo pase por Madrid. Hablamos del AVE y de un cambio de mentalidad. Es algo que ha entendido Inés Arrimadas. Rajoy no tanto. Está a la espera, como siempre.

El día de la lotería de Navidad abracé a una pareja de catalanes de cierta edad (como la mía) que caminaba por la calle Córcega. Lucían en la solapa el lazo amarillo, símbolo con el que se exige la libertad de los presos. Les pregunté si eran independentistas. “Claro que lo somos”. “Soy de Madrid y me gustaría abrazarles para que vean que en Madrid también les queremos”. Hubo desconcierto y alegría.

Sé que es una tontada, pero ese tipo de gestos podrían servir para empezar a desmontar el “a por ellos”, y romper otro estereotipo reinante, “los de Madrid” como un todo uniforme. Un amigo catalán al que le conté la anécdota dijo, “mejor mandar abrazadores que el 155”.

Solo falta lo que no tenemos: voluntad política.
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12 Comentarios
  • Grever Grever 30/12/17 07:55

    Salvando las distancias ¿se acuerdan del recorrido que tuvo la broma de chiquilicuatre?

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    2

  • mogronauta mogronauta 29/12/17 20:07

    No veo ecuanimidad en el artículo Sr.Lobo me remito al comentario de Ambon. 

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    3

  • jagoba jagoba 29/12/17 13:46

    Sr Lobo, esta carta la debería mandar a la 6.
    Que la lean, la estudien y le pregunten lo que no entiedan.
    Lo que no entiende Ferreras . Lo que no entiende Cristina Pardo. Lo que sabe Ana Pastor.
    Nombro a estos tres porque los tengo en alta estima.
    Y encuentro un cierto derecho a comentar lo que hacen. Les he escuchado horas y horas.
    Si ejerceis de periodistas y sólo informamos de la españa catalana vale.
    Pero si vais a dar vuestra opinión, deberíais leer la carta del Sr. Lobo.
    Se os nota un desprecio generalizado a los políticos independentistas.
    El asco y el insulto y el desprecio, no arreglan nada.
    Un detalle: la entrevista de Cristina Pardo a dos concejales de la CUP que luego fueron detenidos.
    Estas muy subidita Cristina. Un segundo para frenar y otro para reflexionar no te irían mal.
    Y aunque no lo parezca te escribo desde el aprecio y una cierta admiración.

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  • Grever Grever 28/12/17 22:26

    Quizás la idea de Tabarnia no sea de gran inteligencia pero no se puede negar que es ocurrente. Aflorar las contradicciones de un discurso siempre es, cuando menos, pedagógico. Tampoco parece de gran inteligencia que para aliviar la tensión independentista haya que resolver todas sus demandas, por justas que sean, cuando eso suponga ignorar las necesidades y demandas de otros territorios del Estado.
    Por cierto partiendo de su propia afirmación: “Su labor (de los periodistas) es describir lo que sucede con honestidad para que los líderes y la sociedad en general hagan el trabajo de rescate..”¿son falsos los datos que ofrecen los de Tabarnia?

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  • HEREJE HEREJE 28/12/17 20:24

    El artículo me parece espléndido y es una apreciación certera de lo que sería necesario para arreglar el descosido producido por la ambición, la corrupción y la ineptitud de los políticos responsables. Como ya he manifestado alguna vez, soy pesimista con respecto a la capacidad de la sociedad española (y en ese término incluyo a la catalana) de demostrar la inteligencia y la generosidad necesarias como para tender los puentes precisos. Nuestra clase política dirigente (PP, PSOE, Cs, PdeCat y, probablemente, ERC) no tiene ninguna intención de arreglar nada porque se desenvuelven mejor en el caos, las acusaciones y los agravios que en la labor política, para la que se han mostrado totalmente ineficientes. Eso sin hablar de las corruptelas que necesitan esconder. Los ciudadanos españoles no nos hemos distinguido nunca por tomar el camino de la cordura y de la superación de rencores, sino todo lo contrario: Mantenemos nuestro rencor de forma enfermiza durante generaciones. Tampoco somos los únicos, si pensamos que los norteamericanos todavía siguen partidos en dos, aunque eso no nos debe justificar. Sabemos que el único camino es el de levantar puentes pero yo, en Madrid, cada vez veo más banderas y no oigo nada que me transmita esa actitud. Ojalá no sea igual en todas las partes de España, aunque ni los partidos ni los medios de comunicación a sueldo están dispuestos a construir, sino a tirar abajo.. Lo siento de corazón, pero no creo que nuestro país sea capaz de superar sus vergonzosas miserias. Este no es un gran país, aunque lo diga el corrupto supremo.

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  • Ángel S.B. Ángel S.B. 28/12/17 18:36

    Estoy de acuerdo en lo que dices y en lo que piensas y no dices, y es que el llamado partido político PP, no es sino un clan que ha arribado a lo público para esquirmarlo y le importa muy poco el bienestar de los ciudadanos... Éste es todo.. menos un partido político!!!. Como puedes pedirle algo a éstos cínicos e hipócritas. Claro que no son tontos y saben lo que hacen!!! .... Salud y República!!!

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  • Nat Hamarra Nat Hamarra 28/12/17 18:21

    Soy de Madrid y vivo en Colmenar Viejo. Acabo de viajar por Cataluña y duele tanto pensar en que acabemos siendo países separados, con tanta historia común, cultura común, sentimientos comunes... que iría abrazando a todo el que me encontrase si con ello lograra revertir esta situación tan estúpida y dañina. estoy de acuerdo.

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  • jagoba jagoba 28/12/17 16:26

    Hay muchos caminos.

    Todos tienen un fin, u objetivo.
    Maquiavelo está muy vigente.
    Pero también hay muchos que pensamos que el fin no justifica los medios.
    Que los medios de comunicación tienen que rellenar muchas horas y tienen que pagar facturas y préstamos bancarios.Nadie vive del aire.
    Pero es increíble que ningún medio tienda puentes, lazos y abrazos.
    Ramón eres el primero que veo, que lanza abrazos. Espero que vengan más.
    Si somos muchos, el problema está arreglado.

    A Cataluña con amor , diálogo y abrazos.

    Te imaginas forzar a una pareja que se quede contigo, menospreciandola, insultandola, golpeandola, intimidandola...

    Si Cataluña y España son pareja, que lo son, que hablen, que se respeten, y porque no, que se abracen.

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    • Grobledam Grobledam 28/12/17 19:29

      Cataluña y España no son pareja. En todo caso el símil valdría para decir que Cataluña es pareja de Aragón, Extremadura, Canarias o Madrid.
      Cataluña es una región de España con el rango administrativo que se le quiera dar (en la actualidad Comunidad Autónoma). Para ser más exactos, es una división administrativa y socio-política del Estado Español y en ningún caso tienen el mismo estatus ni rango jurídico-normativo, ni reconocimiento internacional
      Basta ya de juegos de palabras, medias verdades o mentiras interesadas que conducen a ficciones que sólo traen problemas para la convivencia ciudadana, la economía e incluso las relaciones internacionales con otros estados que sí lo son.

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      • jagoba jagoba 29/12/17 01:03

        ¿Desde cuando las parejas son iguales?

        Parejas de médicos, de basureros, de atracadores de bancos, parejas de titiriteros, de percebeiros con percebeiros, payasos con payasos, cirujanos con cirujanos, lanzadores de martillo con lanzadores de martillo.

        Siendo un territorio y otro mayor pueden ser pareja.

        Y siendo dos partes de un todo que han estado unidos¿porque no son pareja? ¿porque no pueden dialogar ?¿porque no trazar puentes?¿porque no abrazarse?

        Quizás al gobierno no le interese la reconciliación. A mi si.




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  • mcn mcn 28/12/17 14:29

    Cómo bien dice Lobo, todo este lio empezó con la crisis económica y los recortes, si también en Cataluña, de la Generalitat. Mas y Cia. idearon este tema del procès para tapar los efectos de la crisis económica y del tema del 3%.Tener la gente ocupada en quimeras viene bien. Es interesante ver los resultados electorales del 21 D. La Cataluña profunda y rural votó mayoritariamente independentista, al igual que las clases pudientes, como los de Sarria San Gervasi, por ejemplo. Los que tienen dinero prefieren la cobertura de una Cataluña independiente. ¿Tienen miedo que Hacienda o la UDEF los pille... o son simplemente insolidarios?

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  • aslaur aslaur 28/12/17 13:52

    Articulo racional y coherente que persigue una idea que hasta ahora no ha triunfado: tolerar la diferencia, ver al otro, tenerle en cuenta, tener empatia...(ésto para todos: de uno u otro bando). Añado esto, entre paréntesis, por algún comentario al artículo que he leído que me ha dado la impresión que "cae" en el bucle del ¿y el otro qué? o, pero el otro más... Supongo que no interesan tus ideas, Ramón, al menos mayoritariamente. Viendo y leyendo la generalidad de los medios, lo que se persigue es aplastar las ideas del otro. La frase no es mía pero dice algo así como "quién controla los medios, controla la cultura"(y la política, añado yo). Para los catalanes, este conflicto es un problema en primera persona. Para los que no lo somos, además una cortina de humo, porque mientras persiste se deja de hablar de otros asuntos como la igualdad de oportunidades, el reparto de riqueza, la educación, la sanidad, la vivienda, la precariedad laboral y social...Dicho esto, me acabo de dar cuenta del por qué no interesan las ideas de tu artículo, Ramón. Ganan los mismos y pierden los más débiles.

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