X

Accede a todos los contenidos de infoLibre durante 15 días por 1. | El periodismo tiene un valor

infolibre Periodismo libre e independiente

¿Quiénes somos? Sociedad de Amigos
Buscador de la Hemeroteca

Hazte socio
Iniciar sesión Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Has olvidado
tu contraseña?
Secciones

Regístrate en infoLibre Comenta las noticias y recibe las últimas novedades sobre nosotros.

Gracias por registrarte en infoLibre Si además de comentar noticias quieres hacerte socio, sigue este enlace: Hazte socio
Formulario de Registro
¿Qué es Nombre público?

Es el nombre que se mostrará cuando hagas un comentario en infoLibre.es




Foro Milicia y Democracia

Al César lo que es del César...

Publicada 11/05/2017 a las 06:00 Actualizada 10/05/2017 a las 21:50    
Facebook Twitter Mas Redes

Envíalo a un amigo Imprimir Comentarios 10

Cuando se aproxima cada año la celebración de la pasión de Cristo aparecen artículos que animan al debate sobre el papel de la religión en las instituciones del Estado. La Semana Santa ha pasado pero se avecinan fiestas religiosas en las que este asunto sigue siendo de actualidad: el Corpus Christi, fiestas patronales en muchos pueblos y ciudades, santos patronos de cofradías, oficios, armas de los ejércitos, etc. En una buena parte de ellas podemos ver hombres y mujeres con uniformes “escoltando” a pasos procesionales o incluso portando imágenes religiosas. Militares, policías nacionales, policías locales, bomberos, etc. se ponen sus mejores galas para tales eventos. Vemos también a alcaldes y concejales acompañando a procesiones en esta semana o en las fiestas religiosas locales a lo largo de todo el año. Como colofón, el mismo Jefe del Estado, personalmente o mediante un delegado, realiza una ofrenda anual al apóstol Santiago, en comunión con las altas jerarquías de la Iglesia Católica.

Del mismo modo, seguimos contemplando las tomas de posesión de altos cargos  en las que la autoridad realiza el juramento (poniendo a Dios por testigo) o promesa de su cargo con su mano sobre un ejemplar de la Constitución acompañado por un crucifijo y una Biblia. Igual da que quien toma posesión jure o prometa su cargo, según sea creyente o no: los símbolos religiosos permanecen al lado de la Constitución, en un ánimo igualador de legitimidad y legalidad. Es más, no sólo muchas autoridades juran ante los símbolos religiosos sino que en algunos casos proclaman que, en sus decisiones, tendrán en cuenta a Dios. Curiosamente, no se ha oído todavía a un obispo o a un cardenal decir que tomará en consideración la Constitución o la ley en sus decisiones. Larga es la sombra del trasnochado Concordato con el Vaticano.

Con estas prácticas, omnipresentes en las ocasiones solemnes, se diría que algunos de los preceptos de la Constitución que nos hemos dado apenas ha calado en la ciudadanía. Parece que estuviéramos aún en aquél Estado confesional, el nacional-catolicismo que la dictadura franquista impuso. No sólo este tándem Iglesia-Estado sigue vigente en la práctica, sino que algunos magistrados imprimen en sus sentencias ese pensamiento nacional-católico que  tan pernicioso fue para las libertades fundamentales durante décadas. Una banda municipal interpreta el himno nacional en el inicio de una procesión, se oficia un funeral católico en homenaje a múltiples víctimas sin respeto alguno a sus creencias (o ausencia de ellas) o las de sus familias y se ordena que las banderas ondeen a media asta durante la Semana Santa. Es decir, se usa y abusa de los símbolos de todos de manera sectaria en contra del espíritu de la Constitución.

Como bien señala el experto en derecho militar Santiago Casajús en su blog La Toga Castrense, se diría que la gente va a las procesiones más a ver el espectáculo que ofrecen los piquetes militares, con la vistosidad de sus uniformes de gala, sus dotes en voltear los fusiles o en elevar, músculos y pechos a la vista, un crucifijo tumbado, que a admirar o venerar las imágenes religiosas o las cofradías. La Legión, una de las unidades de élite del ejército español, daña su seriedad y su prestigio ganados en las misiones internacionales al sacar a procesión sus componentes alardeando de técnicas juglares más propias de majorettes que de soldados profesionales.

Y qué decir de la obligada neutralidad política e ideológica que todos los militares deben observar de conformidad con la ley. Según explica Fidel Gómez Rosa (Ciudadanos Militares, Edit. Tirant lo Blanc, pag. 71), “los militares (…) no pueden seguir colaborando con actividades de proselitismo de una confesión religiosa, aunque lo hagan prestando su consentimiento”. Porque, no lo olvidemos, un militar en uniforme no se representa a él mismo, ni siquiera a su Unidad de pertenencia; está representando a todas las Fuerzas Armadas. El ejercicio de la libertad religiosa consiste en que él, como cualquier otro ciudadano, puede pertenecer a la confesión religiosa que desee y asistir a sus rituales y liturgias cuando esté franco de servicio, en su vida privada. De la misma forma que ese mismo militar, en el ejercicio de su libertad ideológica y de pensamiento, puede simpatizar con el partido político de su gusto, asistir a sus mítines y votarle. Si no concebimos que un militar porte su uniforme en una manifestación o en un mitin político, ¿por qué ha de hacerlo en un acto de una determinada confesión?

Es necesario recordar en cada momento –así lo hago con esta entrada- que España es un estado aconfesional, es decir, laico, y que la referencia constitucional a que “ninguna confesión tendrá carácter estatal” (art. 16.3) es un mandato, no una opción. Que los poderes públicos hayan de tener en cuenta las creencias religiosas de los ciudadanos no debe traducirse en la inserción automática y permanente de símbolos religiosos en los actos solemnes de las autoridades o de las administraciones públicas. Siguiendo a la profesora Mª Magnolia Pardo, “El Estado, neutral en materia religiosa, pero también garante de los derechos fundamentales, está obligado a facilitar el disfrute de un derecho en condiciones de absoluta igualdad, pues de otro modo su neutralidad se tornaría obstáculo al disfrute de la libertad religiosa. Cuando de derechos fundamentales se trata, en primer lugar, no es cuestión de números ni de mayorías y, en segundo lugar, en materia de libertad religiosa, el Estado tiene un claro deber de neutralidad”. La tan manida “tradición castrense” está muy bien siempre que no colisione con el ejercicio de algún derecho fundamental como es, en este caso, el de la libertad religiosa.

Muchos de los países del entorno son también laicos, en diferentes modalidades que van desde la laicidad estricta (Francia) hasta la laicidad en sentido más amplio (Italia, Portugal) y la pluriconfesionalidad (Alemania y Bélgica) pero en ellos no vemos la imbricación religión-Estado que aquí tenemos. En la católica Irlanda el Estado ejerce un escrupulosa distinción entre las creencias religiosas, por muy mayoritarias que sean, y su papel en el Estado, prohibiéndose todo trato de favor a una religión respecto de las demás. Pero en España la influencia de la iglesia católica en las instituciones ha sido de tal calibre durante tanto tiempo (monarquías católicas, renacimiento integrista católico de Donoso Cortés y Menéndez Pelayo, nacional-catolicismo franquista) que aún hoy, con el constitucionalismo democrático desarrollado, continua persiguiendo una entidad que posea jerarquía de Derecho Público.

Por mucho que las estadísticas muestren una España cada vez menos religiosa, se diría que existe un movimiento de recristianización “desde arriba”, en términos de Gilles Kepel (La revanche de Dieu, Editions du Seuil, Paris) que combate el laicismo y pretende anclarse en el Estado usando como baluarte a organizaciones de base sociológica conservadora. La jerarquía católica española, entonando el “beatleliano” I get by with a little help from my friends de amplios sectores del empresariado, de la magistratura y de las fuerzas armadas, consigue moverse como pez en un agua estancada en la que el oxígeno ha sido sustituido por el Prozac sociológico de los medios dominantes y los espectáculos de masas.
 


Hazte socio de infolibre



10 Comentarios
  • vianero vianero 12/05/17 06:12

    Alguien dijo que el siglo XXI sería religioso o no sería. Y se observa por todo el planeta, y en particular por el imperio, que el siglo de las luces se está quedando sin sus pilas duracell. Pasa igual con la palabra Patria que casi nos habían convencido que se iba a disolver en ese engendro de los 28 menos una.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • montañés montañés 11/05/17 17:38

    El miedo que tengo es que si hay un nuevo gobierno y separa definitivamente la iglesia del estado, saldrán los salva patrias y se arme la marimorena porque en España el poder es del Opus.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • Er Pp Er Pp 11/05/17 16:52

    Ésta empresa,acordó hace años sufragarse por ella misma. Han cumplido No Se les espera,? tampoco."La guerra civil,la ganaron los curas y la perdieron los maestros""Parece que estuviéramos aún en aquél Estado confesional, el nacional-catolicismo que la dictadura franquista impuso.." parece,dice.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • monchofer monchofer 11/05/17 15:22

    A ver, los articulos de la Constitucion se supone que estan para cumplirlos y son los poderes del estado los que tienen que garantizar que se cumplan. Pero desde el primer dia que entro en vigor se incumplen de forma reiterada, dependiendo del interes partidista de su aplicacion. Asi nos va.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    0

    0

    • Colas45 Colas45 11/05/17 16:38

      Exacto, los primeros los reyes actual y anterior que son los primeros en incumplir la constitución cuando menos en el aspecto religioso.

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      0

  • Jaca1930 Jaca1930 11/05/17 14:29

    Al César se le puede dar si a bien se tiene, pero a los instrumentistas de ese iracundo Dios, tras cuatro siglos de Inquisición y ochenta de franquismo, no se les puede quitar nada. Por menos de nada te organizan una nueva Cruzada y vuelta a empezar. 

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • Lunilla Lunilla 11/05/17 14:20

    ...( Extracto de una parte de los textos enviados a Editar a primera hora de la mañana de hoy, por mi compañero El Diablo Cojuelo-// ...."El Mundo esta lleno de tentaciones; como lo esta de los Falsos profetas; Huyamos de todos ellos: Vianero, ambom y Luciernaga; ...- 'Esas llagas que se hhan formado durante años en nuestra mente, tomaràn años para desalojarse"....-¿ Como lo hacemos..amigos..?; Amigo es quien camina a tu lado, tee 'honra' a tu espalda y te critica en tu cara...¡De no ser asì, no es amigo...-¡Es hipocrita! ...de las personas falsas solo debemos querer una cosa...¡la distancia!.....Lunilla.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • Luciérnaga Luciérnaga 11/05/17 13:05

    Es muy pertinente que nos recuerde todo esto, dado que raramente se cuestiona, debido a que esas situaciones que describe son absolutamente habituales en todos los pueblos y fiestas de España, y las tenemos irracionalmente asumidas. Hace poco vi desfilar detrás del Santo, entre otras fuerzas vivas locales, a una agente de la Guardia Civil provista de uniforme-falda, tricornio... y tacones altos. Al final del largo recorrido de la procesión, por casualidad, la vi regresar al cuartel descalza, con los zapatos en la mano. Si no quieres caldo, toma dos tazas.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • Ambón Ambón 11/05/17 10:40

    Un incumplimiento mas de los que nos gobiernan, si alguien propone mdificar según que cosas de la Constitución de forma legal le llaman antisistema, sin embargo a aquellos que desde el gobierno incumplen flagrantemente la Constitución se autodenominan patriotas y defensores del bien y lo que es peor un 30% de ciudadanos les votan convencidos de que eso es lo correcto. Así nos va

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • vianero vianero 11/05/17 08:22

    Dios Patria y Rey. La historia demuestra que cuando se ha querido expulsar a cualquiera de esas tres patas por la puerta se vuelven a colar por la ventana. Los popes volvieron después de los bolcheviques. Después de las Onus o las otrus pacifistas siempre vuelven los cañones (o el átomo por el Sinaí). Cuando se pasó la fiebre del internacionalismo (proletarios del mundo uníos) volvieron a brillar las patrias. Esto de la UE solo tiene tufillo de mercaderes. Ud. pretende separar con razones lo que está muy pegado por el corazón. Los uniformes juntos molan cantidubi (sotanas tricornios y levitas) y si van bajo palio todavía más.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

Lo más...
 
Opinión
Oferta anticrisis
 
Sociedad de amigos

Ya puedes ser accionista de infoLibre

Cargando...
Cualquier ciudadana o ciudadano interesado en sostener un periodismo independiente como garantía democrática puede participar en la propiedad de infoLibre a través de la Sociedad de Amigos de infoLibre.
facebookLibre