X

La buena información es más valiosa que nunca | Suscríbete a infoLibre por sólo 1 los primeros 15 días

Buscador de la Hemeroteca
Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Olvidaste tu contraseña?
infolibre Periodismo libre e independiente
Secciones
Foro Milicia y Democracia

Es pensar en María y sonreír

Publicada el 05/01/2021 a las 06:00

Felices primeros días de 2021. Es tiempo de repasar el año que dejamos atrás y de fijar objetivos. La reflexión que traigo hoy se remonta a la muerte de Jesús de Nazaret y el objetivo tiene que ver con las mujeres y el futuro.

Decía Ramón Jáuregui, respecto al tándem Iglesia-Ejército, que “un acto militar no puede empezar con una misa y es cuestión pendiente en España”. Sobre esto, Gaspar Llamazares decía también que “no se está respetando la separación entre Iglesia y Estado”, y “la relación que tiene la primera con las Fuerzas Armadas (FAS) es herencia del nacionalcatolicismo”.

Comparto estas conclusiones. El debate está servido y vuelvo sobre él. ¿Por qué tenemos más de 100 capellanes, llamados páters, aún hoy día en las fuerzas armadas españolas? ¿Sólo porque su presencia existe en ellas desde el siglo XVII?.

En este país hay demasiados aspectos donde no progresamos. Por ejemplo, pensemos en el ejército. Nos llamamos sociedad avanzada pero, ay, no es así siempre. Esta relación Iglesia-Ejército, que lleva arraigada siglos, tuvo de 1932 a 1939 un paréntesis. El Gobierno de la República la suprimió en 1932, pero en la Guerra Civil, en la zona bajo el mando del general Francisco Franco, que se levantó en armas contra el sistema democráticamente establecido, la restauró poco a poco y, cuando finalizó la guerra, dicha relación la impuso por ley.

Dicen que el ejército de hoy nada tiene que ver con el que era, y aluden siempre a la incorporación de las mujeres en las FAS, (acuérdense de esta idea) pero, seamos serios, decir esto es poco profundo. Tiene mucho que ver con lo que era, más que con lo que pudiera haber sido, debería ser o será.

Defiendo la separación entre religión y Estado. Pienso que militares, profesorado, personal sanitario, quienes trabajen para el Estado, deben disfrutar de su religión en el ámbito privado. Considero un sinsentido que el Tribunal Constitucional diga que no se puede obligar a un militar a participar en un acto religioso, pero que obligarlo no es delito, porque podéis imaginar qué consecuencias puede implicar esto para aquella o aquel militar que decida desafiar al sistema.

Hay firmado un acuerdo para que las entidades evangélicas y las comunidades israelita e islámica puedan asistir religiosamente a militares que profesen estas religiones y no se cumple dicho acuerdo. Mientras la católica campa a sus anchas con escoltas militares en procesiones de Semana Santa, más de 100 páters, cumpliendo con el régimen interior propio de la unidad donde están destinados en función de su rango, vestidos de uniforme militar de campaña en operaciones y dando, en definitiva, apoyo religioso y moral a las tropas. Un sinsentido.

Pero quizá tenga todo el sentido de la Historia patriarcal de la humanidad y todo este tinglado responda sencillamente al ninguneo que le hicieron a María Magdalena por ser mujer poderosa, lideresa y capaz de encabezar, junto a Jesús de Nazaret, un movimiento destinado a la igualdad que ahora nos deja a las mujeres como meras espectadoras y destinatarias de la palabra divina interpretada únicamente por hombres.

María Magdalena existió, fue real. Y he descubierto, a raíz de los estudios con perspectiva de género realizados por Juan José Tamayo, profesor de Teología y Ciencias Religiosas, que a través de los hombres que interpretaron los evangelios, de la literatura e imágenes, tenemos en nuestro ideario a una María pecadora, sirvienta, amante de Jesús. Pero la realidad es que disponía de autonomía económica, tenía capacidad para reunir a personas en comidas que se convertían en encuentros de reflexión teórica. La realidad es que perteneció a un movimiento de lucha contra la opresión política y militar que había en ese momento, y ese movimiento formado por todo un grupo de seguidores de Jesús estaba basado en la igualdad entre hombres y mujeres.

Ante un fenómeno revolucionario de esta envergadura, observamos la valentía de quienes se quedan hasta el final apoyando una causa, haciéndola suya. María Magdalena permaneció junto a Jesús hasta el final, hasta que le condenaron a muerte por blasfemo, por pretender alterar el orden social del momento. A quienes se comportan con valentía (muchísimo más si son mujeres), el sistema les pretende aplastar. Ella fue valiente hasta el final.

María Magdalena tuvo una posición privilegiada como discípula, junto a la madre de Jesús (las dos le acompañaron en los momentos más duros, los del ajusticiamiento y luego en los de la resurrección), y ello le otorgaba poder e influencia, también igualdad. Cuando contó lo que había presenciado, los discípulos de Jesús no la creyeron, la ningunearon y si nos detenemos a analizar esto, lo que sucedió fue que los hombres se pusieron al frente del grupo de mujeres que trasladaban ideas de igualdad, y convirtieron lo que gracias a María Magdalena sería el nacimiento de la Iglesia, en un sistema de poder patriarcal piramidal.

Ella es la heredera de la autoridad espiritual en la Iglesia Cristiana, como apunta J.J. Tamayo en sus estudios. Ella, mujer. Es ejemplo de la emancipación de las mujeres que creen en la construcción de una sociedad sin violencia y sin discriminación. Y observad con detenimiento cómo la ha tratado la Historia, cómo el sistema sigue siendo patriarcal piramidal, cómo los hombres hacen y deshacen. ¿De verdad el ejército que tenemos hoy en nada se parece al que teníamos antes? Demasiado de lo que ahora tenemos se parece a lo que había antes, y todo lo que hoy no se le parece es gracias a la lucha feminista, sí, por ejemplo, la tímida presencia de las mujeres en los ejércitos, otro sistema históricamente patriarcal piramidal que estamos haciendo nuestro por derecho.

¿Cuándo dejará de ser sagrada y venerada la masculinidad?

Sigo avivando el debate en este principio de año después de veinte siglos de Historia: las religiones deben profesarse fuera de nuestras fuerzas armadas Y, desde luego, debe hacerse justicia con el papel de las mujeres en ellas y cambiarlo por completo porque el objetivo es el mismo que nos une a las mujeres, de la milicia y de todas las profesiones y ámbitos del mundo: despatriarcalizar los sistemas, volverlos igualitarios.

Publicamos este artículo en abierto gracias a los socios y socias de infoLibre. Sin su apoyo, nuestro proyecto no existiría. Hazte con tu suscripción o regala una haciendo click aquí. La información y el análisis que recibes dependen de ti.

 

Más contenidos sobre este tema




11 Comentarios
  • Alfonso J. Vázquez Alfonso J. Vázquez 05/01/21 12:19

    Que el Tribunal Constitucional diga que no se puede obligar a un militar a participar en un acto religioso, pero que obligarlo no es delito demuestra la misma capacidad de racioincinio lógico que si dijera que no se puede obligar a una mujer a participar en una orgía sexual pero que no es delito obligarlae a ser puta. ?En manos de quienh estamos?

    Responder

    Denunciar comentario

    1

    2

  • josmanbuisan josmanbuisan 05/01/21 11:39

    MUY INTERESANTE
    La apreciación de como aun hoy existe una fuerte vinculación entre ejercito e Iglesia Catolica, es interesante y muy acertada, recordándonos incluso que existen esas "figuras" de rango militar extrañas que son los sacerdotes castrenses.
    Con relación a usar la figura citada de Maria magdalena la seguidora cercana a Jesus, recordarle que tanto Jesús como sus seguidores, JAMAS renegaron o repudiaron la ley hebrea, y según esta, la mujer nunca, bajo ninguna circunstancia podía tener un papel igual al hombre. ( no es mi opinión, es lo que dice La Tora) .
    Jesuha el de Nazaret predico la venida de un Mesias "para el pueblo de Israel" nunca, fue más allá, por eso para él también las mujeres eran solo mujeres.
    No obstante creo que la historia nos ha dado cientos, o miles de ejemplos extraordinarios de mujeres que si pueden representar la igualdad, la dignidad y el empoderamiento femenino.
    Mi modesta opinión es que usar como "modelo" de empoderamiento o igualdad una figura, real o ficticia vinculada a una religion o credo, excluye a todas las demas mujeres.
    Y es importante recordar que hay miles de millones de mujeres oprimidas que ni son, ni pretenden ser Catolicas.
    Pero como quiera, la felicito sinceramente por abordar temas delicados y sensibles, y el de "el maridaje" entre ejercito e iglesia Catolica lo es...

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • Ijon Tychi Ijon Tychi 05/01/21 10:14

    Perdone pero eso de que María Magdalena existió y fue una persona real que hizo esto y aquello me lo tendrá que demostrar, más allá de que aparezca en unos textos "sagrados" o apócrifos.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    2

    1

    • MIglesias MIglesias 05/01/21 11:53

      Prácticamente ningún historiador pone en duda la existencia histórica de María Magdalena y Jesús. La historiografía tiene herramientas para el estudio de la Historia más allá de los restos físicos, hay muchos datos de su existencia en los textos tanto canónicos como apócrifos, Flavio Josefo y Tácito lo nombran.
      Le recomiendo "Aproximación al Jesús histórico" de A. Piñero. Editorial Trotta, 2019.

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      2

  • Maestro Galiano Maestro Galiano 05/01/21 09:57

    Buen artículo Teresa. Te animo a seguir adelante. Hay quienes no te entienden y cuando sacas a relucir a un personaje como María Magdalena aparece la histeria irracional y se desenfundan las pistolas. Hay dos tertulianas que no te entienden. No comprenden que los grandes movimientos de la historia, cuando se institucionalizan, se vuelven retiros. A la iglesia le pasó lo mismo. Y lo peor es la confusión que generan porque pierden el sentido de su existencia. La iglesia se institucionalizó con Constantino y pasó a ser una parte del Estado. Y cuando los que pretenden mantener el verdadero sentido del mensaje de Jesús de Nazaret se enfrentan a la institucionalización, los institucionalizados se asocian para defender un idéntico posicionamiento, que es el dominio de la sociedad, por eso los librepensadores no tienen cabida ni en la iglesia ni en el ejército. Ni en el feminismo radical, ni en el ateismo institucionalizado. Por eso coincido contigo. El agua transparente y revitalizadora que significó María de Magdala tuvo que ser tapada para no tergiversar los senderos del poder. La común unión de intereses entre la iglesia jerarquizada y el ejército se produce cuando ambas formaciones persiguen los mismos intereses, idénticas jerarquías e iguales mecanismos de sobrevivir. Montesquieu está ausente. Pero la mujer, la auténtica, la que significa María Magdalena, es incompatible en estas formaciones, por eso no se le respeta y se le persigue y lo que es peor también se le persigue en el feminismo ultra institucionalizado.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    1

  • Canija Canija 05/01/21 08:44

    No entiendo nada de este artículo. comienza , según mi opinión, correctamente rechazando la intromisión de la Iglesia en el ejército para terminar haciendo un alegato feminista tomando como figura a María Magdalena que no sé que pinta en esta historia . .??? 

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    4

    3

    • MIglesias MIglesias 05/01/21 08:55

      Lo que pudo ser y no fue. Nuestra cultura está basada en mitos con una base histórica, como la mayoría, en nuestra mitología la figura histórica de María Magdalena fue, no solo ninguneada, sino transformada para gloria del patriarcado y de aquellos barros, estos lodos.

      Responder

      Denunciar comentario

      1

      4

  • Atea Atea 04/01/21 23:17

    Si piensas en María sonríes, y si te la fumas te descojonas.
    Perdón pero me ha hecho gracia.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 2 Respuestas

    1

    8

    • MIglesias MIglesias 05/01/21 09:46

      Probablemente el mejor comentario del día. No hay como desayunar con unas risas. Gracias.

      Responder

      Denunciar comentario

      Ocultar 1 Respuestas

      1

      3

      • Atea Atea 05/01/21 10:22

        Dice que hay que poner al mal tiempo buena cara. Saludos MIglesias.

        Responder

        Denunciar comentario

        0

        3

  • Macu L. Macu L. 04/01/21 23:11

    Mucho camino queda pero lo importante es avanzar sin retroceder.
    Y educar y convencer de la igualdad, sobre todo a esas mujeres que no son feministas porque creen que el feminismo es el contrario de machismo o que toda mujer es inferior a cualquier hombre y, por tanto, debe supeditarse a el.
    Y educar y, si es necesario, imponer la igualdad, sobre todo a esos hombres que no quieren renunciar a sus privilegios y a su poder.
    En el camino estamos, Teresa, y mucho ayudaría separar de verdad estado e iglesia, paradigma histórico cultural del patriarcado.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    7

 
Opinión