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¿Acaso somos ranas cocidas?

Publicada 13/11/2017 a las 06:00 Actualizada 12/11/2017 a las 10:27    
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El filósofo y escritor franco-suizo Olivier Clerc escribió en 2008 el libro La rana que no sabía que estaba hervida...Y otras lecciones de vida. Si metemos una rana en una olla de agua hirviendo, la rana saltará y escapará de inmediato. Sin embargo, si introducimos la rana en agua tibia y vamos incrementando su temperatura poco a poco, la rana se dormirá y acabará cociéndose sin ser siquiera consciente. A la luz de algunos acontecimientos de esta última semana no he podido evitar preguntarme ¿seremos ranas cocidas?

Hace ocho días, La Sexta y El Confidencial anunciaban una exclusiva mundial: Los Paradise Papers desvelados por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación sacaban a la luz una nueva lista de políticos, artistas, empresarios y mandatarios cuyo patriotismo acaba en la cuenta corriente y en sus obligaciones fiscales. Cuando en abril de 2016, en la primera entrega bautizada como Panama Papers, el primer ministro islandés Sigmundur Gunnlaugsson apareció en la lista del escaqueo fiscal, la presión de la ciudadanía y de sus compañeros de coalición en el gobierno provocó su dimisión. Qué lejos quedó aquella imagen, qué poco tiene que ver con otras reacciones de otras sociedades y otros retratados, y sobre todo, qué poco se ha hecho desde entonces –año y medio ya–, para terminar con esa anomalía ya tan habitual que han creado las élites para organizar un mundo paralelo donde proteger su riqueza. ¡Los ricos se han independizado!

Unos días después el inspector jefe de la UDEF, contestando a Carolina Bescansa en el Congreso de los Diputados, afirmaba tener "indicios" de que destacados dirigentes del Partido Popular habían estado cobrando sobresueldos, incluido el actual presidente del Gobierno. El sentido común –ese que tanto gusta a Rajoy y al que ahora también apela Pedro Sánchez–, no hubiera dudado un minuto en anunciar la dimisión del propio presidente y del resto de implicados. O al menos una comparecencia donde contara su versión y dijera aquello de "vamos a dejar trabajar a la Justicia". Sin embargo, más allá de unos cuantos comentarios más o menos escandalizados e indignados en algunos medios de comunicación, no ha habido mayor reacción. Quizá por eso Aznar se permitía decir en una entrevista en la SER, en la que se le preguntaba si una democracia podía soportar esto, que la española, "de momento, lo está soportando".

Podríamos seguir con Ignacio González y sus aventuras colombianas, con la intervención del Ayuntamiento de Madrid, con los desmanes de la gestión de la crisis territorial, y un largo etcétera. La cuestión es que la temperatura sigue subiendo y nos vamos acostumbrando a que las cosas sean así.

El problema de todo esto es que estamos –están– jugando con fuego. La sociedad y la democracia hunden sus pilares en unos cimientos muy delicados: la confianza. Según diferentes índices y termómetros de índole muy diversa, ésta lleva ya unos años descendiendo en el conjunto del mundo. Según el Barómetro de Confianza Edelman, que mide este aspecto en 28 países, la confianza ha descendido el último año afectando tanto a gobiernos, como a empresas, medios de comunicación e incluso, por vez primera, a las ONG.

En España esta bajada es especialmente notable desde el inicio de la crisis de 2008, pero, según ha venido reflejando la Encuesta Social Europea, a medida que la crisis hacía crecer la desconfianza, también se incrementaba el interés por la política. Tanto, que en mayo de 2011 explotó la indignación en las plazas del 15-M, abriendo un nuevo periodo en la política española.

Quizás, en ocasiones, a alguien se le va la mano y sube la temperatura de un plumazo más grados de la cuenta, y entonces la rana salta.

Han pasado ya unos cuantos años de aquella indignación y hemos sacado todos lecciones y aprendizajes. Entre otros, como dice Naomi Klein en su último libro, que Decir No no basta. Aún no he podido leerlo, pero no dejaré pasar mucho tiempo.

Puede que lo que nos diferencie de las ranas es que, saltemos o no, somos conscientes de que nos están cociendo. Más valdrá que empecemos a preparar y tensar las piernas (o las ancas).
LA AUTORA


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21 Comentarios
  • Juanjo Seoane Juanjo Seoane 14/11/17 20:51

    Lo que hay es "confianza ciega". El grado de desinformación y posverdad es tal que no hay reflexión. Ha ganado el poder, el económico, no el político.

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  • ArktosUrsus ArktosUrsus 14/11/17 08:59

    Gracias por el artículo, Cristina, con el que estoy muy de acuerdo. Digan lo que digan algunos comentaristas, se vota a una opción política por confianza, porque confiamos en lo que nos proponen y en que lo llevarán a cabo. Que luego lo hagan o no es harina de otro costal. Y que para exigir su cumplimiento debemos estar vigilantes, es palmario. Y que no lo hemos hecho, evidente. Tienes razón cuando dices en negrita "¡Los ricos se han independizado!". Realmente han sido independientes siempre. Se han ocultado tras una presunta autonomía del "Estado de Bienestar", y han conseguido que el resto del mundo les considerara casi humanos, seráficos y filántropos. Dan ahora la cara, tras el indecente aumento de sus fortunas gracias a la crisis que ellos mismos han causado. Y nos hacen burla (hiriente, sangrante) desde sus islas independientes, paraísos fiscales. Algunos son honestos (y un punto cínicos) como el representante de Julio Iglesias que reconoce que lo hizo por ahorrarse impuestos. El mismo concepto de ahorro de impuestos es inmoral, por más que en España haya sido sinonimo de gente lista. Los impuestos se recogen porque deberían ser una forma de redistribuir la riqueza y mantener las estructuras sociales. Quien gana mucho dinero gracias a vivir en sociedad (no hay que dudar del esfuerzo personal, pero sin una sociedad que haga posible el logro y el fruto del esfuerzo, sería baldío o cuanto menos infinitamente menos productivo. Basta mirar la historia para comprobarlo) debe contribuir con más dinero a esa sociedad que el resto, en justa proporción a lo ganado. Y sin impuestos no hay sanidad, educación, infraestructuras, y un largo etcétera de necesidades comunes. Por eso quien habla de bajada de impuestos (que casi siempre son los directos y casi siempre a los más pudientes) es antisocial y el auténtico antisistema democrático. Pero nos cuecen con el caldillo con gusto a consumo y mientras lo bebemos no nos damos cuenta de que nos están hirviendo. y nos ponen de guarnición coches de lujo, viajes fantásticos, mansiones paradisíacas, y nos aseguran que todo eso puede ser nuestro si nos dejamos cocer lo suficiente. Allá quien se lo crea.

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  • luzin luzin 13/11/17 22:10

    Y esta frase es de traca: "El problema de todo esto es que estamos –están– jugando con fuego. La sociedad y la democracia hunden sus pilares en unos cimientos muy delicados: la confianza"  Realmente lamentable el artículo. La democracia se basa en la desconfianza hacia el poder, los poderosos no son gente de fiar, además al tener poder pueden hacer mucho daño. Por eso hay que separar los poderes, limitarlos, que se "enfrenten y vigilen" entre ellos. Por eso debemos elegirlos directamente y no por listas de partidos que es una falsa democracia. Además deberíamos tener mecanismos claros y sencillos de revocación y total transparencia sobre la gestión y el presupuesto. Pero todo por DESCONFIANZA.

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  • luzin luzin 13/11/17 21:20

    "El sentido común –ese que tanto gusta a Rajoy y al que ahora también apela Pedro Sánchez–, no hubiera dudado un minuto en anunciar la dimisión del propio presidente y del resto de implicados"
    Este tipo de frases y su pobre argumentación me irritan bastante ya que los artículistas no suelen explicarnos por qué estos tipejos se mantienen en el cargo y además siguen siendo votados.
    ¿Tendrá algo que ver nuestro sistema electoral? ¿NO SERÁ QUE LOS ESPAÑOLES NO PODEMOS ELEGIR A NUESTROS GOBERNANTES? ¿y A NUESTROS REPRESENTANTES?
    Gente como Mariano y demás, auténtica patulea trincadora y desnortados varios son consecuencia directa de su forma de elección. Estos señores son elegido dentro de los partidos, ahora bien ¿Cómo funcionan los partidos? ¿cuáles son los criterios para ascender dentro de la estructura? ¿qué habilidades se les exige a los miembros de las listas de partido? Hagan un esfuerzo, contesten y saquen sus propias conclusiones.

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  • florenblues florenblues 13/11/17 11:40

    Gracias por su artículo, Cristina.

    Veo que nos ha tocado un poco a todos la fibra, hay cierta unanimidad y un poco de mala conciencia, por haber " permitido" un poco todos, el haber llegado hasta éste absurdo de País que venimos soportando.
    Los medios de comunicación, tienen un poder asombroso y no olvidemos que están en su mayor parte en manos, o , del gobierno, o , de los poderosos. Hacen muy bien su trabajo de manipulación y así a cada intento de cambio, reaccionan todos a una para deformar e in-visibilizar todo lo que amenace su chiringuito.

    Salud.

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  • TOTOFREDO TOTOFREDO 13/11/17 09:52

    Llevamos muchos años, demasiados, siendo cocinados fuego lento, y así nos va. Cuando llega un cocinero nuevo con recetas de la nueva cocina y sube la intensidad del fuego, le llueven palos a diestro y siniestro. Los cocineros tradicionales son muy duros de pelar, y si la cosa se pone difícil "agitan las banderas" y todos se olvidan de todo.

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    • paco arbillaga paco arbillaga 13/11/17 18:21

      También pasa que algunos cocineros nuevos nos quieren dar gato por liebre y no se dan cuenta que hace tiempo que está inventada la tortilla de patatas. Osasuna2 salu2.

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      • TOTOFREDO TOTOFREDO 13/11/17 19:34

        Es complicado, pero también se da la circunstancia muchas veces que, después de haber estado comiendo "menú del día" y de baja calidad, al nuevo cocinero se le pide Estrella Michelín y rebajar el precio "que la cosa esta muy mala".....

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        • paco arbillaga paco arbillaga 13/11/17 20:19

          Al final se trata de que todo el mundo pueda alimentarse bien aunque se cambie el cocinero. Quizá de lo que se trata es de repartir bien «la comida». Osasuna!

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          • TOTOFREDO TOTOFREDO 14/11/17 13:18

            La comida y todo lo demás. Saludos.

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  • AMP AMP 13/11/17 09:52

    Sí, los ricos se independizaron hace mucho tiempo, pero contra esa independencia nadie se manifiesta.

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  • Gusalo Gusalo 13/11/17 01:25

    Me gusta el artículo. La parábola de la rana cociéndose en la olla me parece muy adecuada. Creo también que sí somos en buena medida conscientes de que nos están cociendo. El problema es que no vemos sitio donde saltar. El agua de la olla está cada vez más caliente; pero alrededor de la olla hay un mar de brasas incandescentes adonde iremos a parar si saltamos.  
    De vez en cuando, llega algún salvador en forma aparente de cazo. Algunas ranas saltamos de la olla al cazo y el cazo se convierte en sartén con aceite a punto de hervir…  Y empezamos a discutir si no estábamos mejor en la olla, mientras otros debaten si es peor o es mejor el aceite hirviendo o el agua hirviendo.
    Releo mi comentario y no acepto lo que sugiere; sin embargo, lo envío a ver qué pasa.

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    • pepelu. pepelu. 13/11/17 07:36

      Estoy muy de acuerdo con Vd. Masegoso, en que aunque todos los ciudadanos esperábamos una revolución intelectual que nos haría reflexionar profundamente con la creación del 15M, y actuaríamos en consecuencia, todo quedó en una declaración de buenas intenciones como dice, truncada por la mejor organización y mayor poder del partido que nos gobierna.
      A lo largo de este tiempo, se ha desplegado una bien orquestada campaña publicitaria de desprestigio y descrédito de Podemos que ha calado en los ciudadanos, y que, para nuestra vergüenza, no hemos sido capaces de apoyarlos convenientemente para la que hubiera sido nuestra revolución cultural ciudadana. Al parecer, los ciudadanos de este país, no hemos madurado lo suficiente políticamente hablando.

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      • Fortunato Fortunato 13/11/17 12:05

         La locución “campaña orquestada” era muy usada durante la dictadura, por los franquistas, para aludir a las informaciones crìticas de los medios extranjeros. Contubernio, también. Ni hay contubernio ni campaña orquestada en las razonables censuras  a Podemos, y especialmente a su líder, por haber dilapidado el torrente de ilusiones del 15 M. Iglesias se ha convertido en un político de la la misma clase de los que tanto criticaba.

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  • MASEGOSO MASEGOSO 12/11/17 22:48

    En lugar de hablarnos del cocimiento con agua tibia de los anfibios debería Ud. hablar, con toda claridad, de lo que los españoles estamos sufriendo.

    Pero no, Sra. Monge no somos ranas, somos seres humanos, la mayoría por edad, con vivísimos recuerdos del franquismo y que, por lo tanto, mal tragamos la tergiversación de leyes, Constitución incluida, que el gobierno de Mariano Rajoy, siguiendo la línea de Fraga Iribarne y José María Aznar está haciendo en conjunto con esa camarilla de ladrones y malversadores que, acaso por intervención divina, están en libertad o son puestos en libertad tras sus pasos por la cárcel. Enumerarlos es tan complicado y largo que no hay razón para la molestia.

    El 15M, tras la aparición de Podemos y su intrincada vida política, ha quedado reducido a buenas intenciones y nada más. No ha habido resultado y, Ud. en su mención al libro de Naomi Klein nos apunta el camino. Volver a salir a la calle a cara de perro contra las fuerzas de seguridad del Estado. Como le indicaba más arriba, ya no tenemos edad de esos enfrentamientos y la juventud, no educada en esos menesteres tiene el miedo metido en el cuerpo, excepción hecha de quienes se arropan, como los miembros del gobierno , en la rojigualda añorando su gallina.

    Tiene suerte de poder escribir en un medio que, normalmente, informa consecuentemente (a pesar de que algunos lectores opinen lo contrario)

    Así pues, Sra. Monge, en lugar de decir que no nos movemos diga como y enfréntese a cara descubierta para llevar ese “como” a la realidad. Cordiales saludos.

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    • paco arbillaga paco arbillaga 13/11/17 07:47

      «Tiene suerte de poder escribir en un medio que, normalmente, informa consecuentemente (a pesar de que algunos lectores opinen lo contrario).» Masegoso: opino como tú en la suerte de escribir en este medio y añado que no tengo muy claro que el papel de una comentarista, de una periodista, sea precisamente aportar soluciones a lo que denuncia. Diría que su principal misión es contarnos la verdad de lo que pasa y si no nos cuentan todo lo que pasa opino que por lo menos no deberían mentirnos nunca.

      Nos cuenta Cristina la presión de la ciudadanía que obligó a dimitir al ministro irlandés y que consistió en plantarse pacíficamente delante del Parlamento islandés y en unas pocas horas consiguieron ponerlo de patitas en la calle.

      Aquí casi actuamos al revés: conocemos a políticos que han robado, que han consentido que nos roben, y en vez de echarlos a algunos se les ha reelegido en sus cargos públicos, a otros se les ha ascendido dentro de su partido o nombrado para puestos privilegiados y por si todo eso fuera poco el partido más corrupto de la historia de España, el PP, es el favorito para ganar unas próximas elecciones.

      Así que amigo Masegoso creo que Cristina nos ha tratado demasiado bien como sociedad: en vez de ranas, que son capaces de dar unos buenos saltos, este país parece invadido por babosas o limacos que se arrastran hasta que son machacados por los abusos del poder.

      Osasuna2 salu2. República Libertaria.

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      • MASEGOSO MASEGOSO 13/11/17 11:53

        Te recuerdo Paco qu Islandia tiene unos 400.000 habitantes, en números redondos. No es igual aunar esa ciudadanía que, adewmás, tienen una sola provincia o región que poner de acuerdo un país con 46 millones de habitantes y regiones de carácter muy dispar. De ahí el problema catalán.

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        • paco arbillaga paco arbillaga 13/11/17 11:57

          Masegoso: pues si aquí somos más que en Islandia y protestamos menos... ¡joéeeee! Osasuna!

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    • Silk Road Silk Road 13/11/17 06:57

      Eso es: ¿qué podemos hacer? y ¿qué pueden hacer los medios de comunicación que no están vendidos a las élites? ¿No les queda más remedio que limitarse a decir de nuevas ingeniosas maneras lo que ya todos sabemos?

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      • estovamal estovamal 13/11/17 10:46

        Estoy de acuerdo con Arbillaga en su respuesta, y ante la eterna pregunta sobre el papel de los periodistas (por cierto, la Sra. Monge no lo es, creo recordar que es profesora socióloga) para mí está bien claro: seguir informando e investigando, más y mejor. Y el nuestro, pues aguantar hasta que saltemos, pero también podemos ir actuando, digo yo.

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        • frikeldon frikeldon 13/11/17 12:31

          No se muy bien como. Si algo nos ha enseñado el caso catalán, es que fuera de la legalidad no se puede hacer nada, y el gobierno está legitimado a utilizar la violencia. La legalidad la dicta el gobierno. Habiendo aceptado esto, el ciudadano no puede hacer absolutamente nada ante las tropelías del gobierno. ¿Alguien me puede explicar por qué lo llaman democracia?

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