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Muros sin Fronteras

El negocio de publicar hechos comprobados

Publicada 25/01/2018 a las 06:00 Actualizada 25/01/2018 a las 13:09    
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The Post es una película obligatoria para estudiantes de periodismo, periodistas, políticos y ciudadanos más o menos preocupados por la salud de la democracia. Incluso es esencial para los indiferentes. Trata del caso de Los papeles del Pentágono, que es como se han llamado toda la vida, y no Los archivos del Pentágono, como traducimos aquí. Somos dos mundos hasta en el arte de elegir la palabra precisa. ¿Qué se puede esperar de un país que convirtió Some Like it Hot en Con faldas y a lo loco, la divertida comedia de Billy Wilder con Marilyn Monroe, Jack Lemmon y Tony Curtis de protagonistas?

Steven Spielberg adelantó el proceso de producción del filme para que su estreno coincidiera con el primer aniversario de la toma de posesión de Donald Trump como presidente de EEUU. Trump parece un remedo de Richard Nixon, pero aún es pronto para saber si terminará igual.

Esta cinta es su manera de contribuir al debate: ¿a quién se deben los medios de comunicación? ¿A sus lectores, es decir a la sociedad, o al poder en cualquiera de sus formas? Hablamos de EEUU.

Hay más debates colaterales que están explícitos o implícitos en The Post: ¿se puede ser amigo de un político, presidente, ministro o diputado y periodista honesto a la vez? ¿Cuál debe ser la relación del director de un medio con la propiedad? ¿Puede vetar informaciones veraces y comprobadas que dañen a los amigos o a los intereses de los amigos de la propiedad? ¿Puede un Gobierno dictar quién cubre las noticias o qué debe publicar un periódico?

Ben Bradlee (Tom Hanks), director del The Washington Post, se niega a enviar una redactora diferente a la boda de la hija de Nixon porque el presidente ha vetado a la prevista.

La trinchera empieza en las pequeñas cosas.

El asunto de los papeles del Pentágono tiene tantos ángulos que los guionistas podrían haber optado por dos o tres películas diferentes. Han elegido uno, el que se centra en la relación de la propietaria del The Washington Post Catherine Graham (Meryl Streep) y su director Bradlee-Hanks; además del recorrido en el Tribunal Supremo.

No soy crítico de cine, pero el filme me emocionó. Y a Carlos Boyero, que no regala elogios, le gustó también. Rezuma viejo periodismo, que es el único, en sus códigos, que puede salvar al nuevo.

Los papeles del Pentágono son cerca de 7.000 páginas de varios estudios sobre la implicación de EEUU en la guerra de Vietnam y del engaño a la opinión pública y al Congreso. El Pentágono sabía que estaba enviando a miles de jóvenes a luchar en una guerra que no podría ganar.

Daniel Ellsberg, un analista que trabajó en la elaboración de los estudios, decidió filtrarlos al The New York Times, primero, y al The Washington Post después porque le parecía escandaloso lo que estaba ocurriendo. Su objetivo era acabar con la guerra.

El Gobierno logró frenar al Times con una amenaza judicial. En ese momento entra el Post, que desafió la orden de un juez. Fue una batalla esencial para la salud de la democracia estadounidense: la libertad de prensa por encima de los intereses del poder. Con Trump se puede comprobar que ninguna victoria es eterna, la lucha por los derechos es constante, diaria.

¿Es justo que el Post se lleve toda la gloria en la cinta de Spielbertg? Aquí el Times da su versión sobre la carrera por publicarlos. Poynter lo cuenta así: “The Post is a fine movie, but The Times would have been a more accurate one” (The Post es una buena película, pero The Times habría sido más auténtica).

Ellsberg es el precedente como filtrador de Edward Snowden. No se pierdan esta conversación entre ambos en The Guardian. Para unos son traidores; para otros, patriotas. En el fondo es el mismo debate: ¿quién traiciona, el mentiroso o quien denuncia la mentira? El poder tiende a confundir la seguridad nacional con la seguridad del cargo de determinadas personas.

La sentencia del Tribunal Supremo de EEUU contiene varios elementos clave. Uno de ellos es este: ¿delinque un medio de comunicación por publicar secretos de Estado? El Supremo establece que el filtrador no es el medio que publica sino la persona que le suministra los secretos. El medio cumple con su obligación porque se debe a la ciudadanía, no al poder. Es un criterio aplicable a Wikileaks. El problema es demostrar que ellos son el medio dentro de esta revolución tecnológica.

En España estamos lejos de ese código ético, como sociedad y como individuos. Habrá impostores que se sientan representados en la figura de Bradlee. Nuestros medios se han visto lastrados por la crisis económica que arranca en 2008 mezclada con unas malas estrategias ante los grandes cambios tecnológicos. Sus acredores son ahora los accionistas.

Hay parte de la película que trata de la relación de la propiedad del Post con los bancos, entre ellos el Lazard en el que trabajó el abuelo de Catherine Graham recién emigrado a EEUU desde Europa. A los accionistas les interesa ganar dinero y solo es posible ganarlo si se hace un periódico de calidad.

Y tampoco esto es seguro. Al The Washington Post no le sentó bien la revolución de Internet. El hijo de la heroína en la película de Spielberg tuvo que vender el diario a Jeff Bezos, dueño de Amazon. No hubo despidos, mantuvo a su director Martin Bannon (el de Spotlight para entendernos) y fichó 150 nuevos redactores. Para Bezos la calidad y la independencia del periódico también son importantes.

El filme debería llevar al espectador a interesarse por la figura de Ben Bradlee, personaje esencial en el caso Watergate (Todos los hombres del presidente). Pertenece al periodismo cascarrabias que exige hechos comprobados aunque al final de su carrera tuvo un borrón al publicar una historia que resultó ser falsa, la del niño heroinómano. Su frase más célebre es “cuál es la puta historia”, pero hay más en este enlace.

También pueden ver el documental sobre él de John Maggio The Newspaperman: The Life and Times of Ben Bradelee.

Estas son las diez mejores películas sobre periodismo, según The Washington Post.

Y estas según USA Today.

Podrían leer las memorias de Katherine Graham, tituladas Una historia personal en Libros del KO.



Y explorar en Google la figura de Ben Bagdikian (Bob Odenkirk en la película de Spielberg), uno de los personajes claves en la publicación de los papeles. Tiene un libro esencial, The New Media Monopoly.

Publicar noticias veraces y comprobadas que incomodan al poder sigue siendo esencial en una democracia sana. Además de periodistas audaces y honestos necesitamos lectores que sepan diferenciar la calidad del corta y pega, la rebeldía de la obediencia.
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19 Comentarios
  • mogronauta mogronauta 26/01/18 17:46

    PODER político, PODER económico,  cuarto PODER. Un único denominador común : PODER . Frente a honestidad, ecuanimidad, responsabilidad. ... VALORES.

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  • Queso Tierno Queso Tierno 26/01/18 04:17

    Supongo que veré la película aunque no soporte a Spielberg ni a sus mantecosos, reiterativos y aburridos protagonistas, Hank y Streep. Pero aún me parece más insoportable la pedante y contínua lección de democracia, justicia y sacrificio por la verdad que nos pretenden vender estos "divos" americanos del entretenimiento. Aún en el caso de que estas versiones peliculeras de la historia tuvieran un cierto margen de verdad, los crímenes y delitos contra la humanidad que ese pais ha cometido a lo largo de la historia son tan inmensos y brutales que intentar lavarlos con estas superproducciones resulta de chiste. En la balanza, esos semi-heroes aportan escaso contrapeso contra la realidad del daño y dolor causado por el imperio yanki en el mundo, incluyendo su propio pais. Todo este alarde cinematográfico tiene un sospechoso tufo a campaña publicitaria de lavado de imagen a la que Holiywood se presta con facilidady sospechoso interés. El cine ha adoptado el papel de los libros de historian y lo hemos aceptado con toda tranquilidad.

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  • Republicano1944 Republicano1944 25/01/18 12:45

    Aquí no ha existido prensa prácticamente nunca. La prensa de papel, la gran mayoría de radios y cadenas tv son mercenarios a sueldo de intereses políticos y comerciales. Lo que hay se llama propaganda, y su caudillo, un tal Joseph Goebbels, admirado por todos ellos. Ayer mismo tuvimos que sufrir al heredero de la monarquía diseñada e implantada por el dictador asesino, hablando de nuestra democracia. Falsa democracia de urnas diseñada por los asesinos y corruptos herederos del dictador.

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    • jagoba jagoba 25/01/18 19:27

      Bien republicano
      ¡Pero quizas podriamos hacer algo!
      Imaginemos que se prohíbe por ley que los medios de comunicación deban dinero a los bancos.
      Imaginemos que los ricos influyen en el gobierno. Imaginemos...
      Si rompemos la cuerda medios-bancos quizás se pudiera decir algunas cosas que ahora no se dicen.
      No son malos los periodistas en general, que haberlos malos , haylos, y bastantes.
      Es que tienen cortada la lengua, las manos, los ojos, los oídos...
      Imaginemos que se prohibe a los periódicos deber dinero a los bancos...Imaginemos.

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  • phentium phentium 25/01/18 12:05

    Tres patas le fallan a nuestra supuesta democracia:
    1.- La ya citada prensa vendida. Debe limitarse la aprtacion de los grupos de poder a los medios de informacion. Estoy hablando de la financiacion de los medios de informacion a traves basicamente de que grandes entidades compren grandes espacios en la paginas de los medios para, ademas publicar en ellos lo que les parezca. Esta financiacion deberia limitarse a un minimo de tal forma que el periodico o cadena no viese sus finanzas afectadas si le retiran esa publicidad corporativa. Los medios de informacion deben sustentarse en las ventas y las suscripciones y solo le deben lealtad y fidelidad a sus subscriptores.

    2.-* Los perezosos mentales como les llama J. Valenzuela, que prefieren que alguien piense por ellos y luego se dejan llevar por cualquier consigna que les suene bien sin pararse a pensar en las consecuencias.

    3.- Y quizas la mas iportante: un sistema judicial realmente independiente del poder del gobierno y no la pantomima bananera que han montado aqui entre todos. De acuerdo que en la transicion y en el nacimiento de nuestra democracia se hizo lo que se pudo y fue o esto o los militares de nuevo, pero ahora ya va tocando una modernizacion y una puesta al dia. Al resto de Europa les debemos parecer un pais grotesco discutiendo si se pueden oi no se pueden emplear los medios de comunicacion modernos. Si la ley no lo permite o no lo contempla esta clarisimo que se debe adaptar la ley y dejarse de discusiones bizantinas con el unico objeto de arrimar el ascua a nuestra sardina.

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  • Haiku Haiku 25/01/18 11:13

    Esta mañana casualmente escuchaba en la Ser, que el propio Ricardo Costa, su equipo de comunicación, redactaba la noticia y la pasaba a los medios, con el titular de haber desvelado quien era la X del caso Gurtel Valenciano. Este titular lo hemos leído en infinidad de medios, incluido este. Entonces señor Lobo, no se trata solo de un corta pega, es hacerle y seguirle el juego a estos tipejos.

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  • Coronel Dax Coronel Dax 25/01/18 10:58

    Como casi siempre, Sr Lobo, su artículo toca un tema interesante. Es crucial en una democracia debatir sobre cuál debe ser la estructura de sus medios de comunicación para que sirvan mejor a su función social. Y ponerla en práctica. Es evidente que este debate no interesa al poder y tampoco a esos medios que no están cumpliendo esa función de tener informada a la sociedad para que pueda tomar su decisión (su voto) correctamente.

    Es curioso que ese debate sólo se dio (y se aplicó) en países tan denostados como Venezuela y, de alguna manera, también en Ecuador. Por lo menos en eso nos llevan alguna ventaja. Aunque es cierto que en Venezuela los medios públicos están muy controlados por el Gobierno, de alguna manera esos “compensan” a los privados, controlados por la oposición. Y, que yo sepa, hay una tercera categoría de medios. No quiero decir que en esos países se haya encontrado el sistema ideal, ni mucho menos. Pero se ha planteado el debate.

    Como bien dice Platanito, no idealicemos el pasado, porque tampoco precisamente era un monte de orégano. Son ya varias las veces que he publicado en algún comentario mío este enlace del pensamiento de Albert Einstein sobre los medios de comunicación (hecho a finales de los 50). Vean la segunda cita del mismo:

    https://es.wikipedia.org/wiki/%C2%BFPor_qu%C3%A9_el_socialismo%3F

    Con todo, pienso que la situación de los medios era mejor hace 30 ó 40 años que ahora.

    Esperemos que el debate no se dirija a restituir el prestigio de medios como NYT, que lo tienen, para mí, por los suelos, aunque no lleguen al nivel de miseria de la Foxnews. El debate debería ser más profundo e ir en el sentido de democratizar los medios de información.

    Un saludo.

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  • itnas itnas 25/01/18 10:21

    Excelente artículo por el que seguramente te ha pagado Spielberg… ¡No, por favor! Es una broma, si por eso fuera me temo que Spielberg se arruinaría de tanta buena crítica como tiene la película. Pero, perdóname Ramón, debo decir con toda crudeza que ¡estoy hasta los mismísimos de oír (leer) que este país es una mierda! Probablemente porque estoy de acuerdo en muchas ocasiones, pero estoy harto. Junto a los de la pandereta, aquí hay gentes bastante serias, reconocidos en el mundo tanto en arte como en ciencia, y no me refiero a casos puntuales. Mi profesión me ha hecho formar parte de tribunales donde se exigen curriculums como parte de la evaluación del candidato y puedo asegurar que el nivel de, por ejemplo, publicaciones internacionales de dichos candidatos es muy alto. Que luego esto inunde tanto el tejido social como las instituciones es otra historia, lo comprendo. (NB: sin alejarme mucho, el articulista me parece que sabe, dado su curriculum, de qué hablo). 

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  • TOTOFREDO TOTOFREDO 25/01/18 10:16

    Los problemas que aquejan a las sociedades de los países industrializados, con pequeños matices, son iguales aquí en España, en la UE y los EE.UU.

    La gente vive supeditada a la "codicia de los dirigentes políticos, la élite económica y la manipulación de la información por parte de los medios de comunicación", que colaboran en perpetrar el abuso tapando o maquillando los hechos delictivos.

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  • CinicoRadical CinicoRadical 25/01/18 10:11

    El Periodismo,no es gratis.La Mentira en éste reino ,sí.
    Somos en crisis ética.

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    • itnas itnas 25/01/18 11:24

      ¿Le he entendido bien? La mentira es gratis y el periodismo no, y además estamos en mitad de una crisis ética, ¿debo concluir que ni pagando obtengo otra cosa que mentiras? 

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  • Silk Road Silk Road 25/01/18 09:16

    Marhuenda dice que también a él le ha gustado mucho la película y que se siente identificado con el personaje de Ben Bradlee en su lucha por la independencia de la prensa con respecto al poder político.

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    • Silk Road Silk Road 25/01/18 09:26

      Vale: es mentira.

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    • Silk Road Silk Road 25/01/18 09:25

      Bueno, a lo mejor no lo ha dicho exactamente con esas palabras...

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      • TOTOFREDO TOTOFREDO 25/01/18 10:11

        No ha comentado nada sobre sus padres, "que no eran franquistas"...????

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