X

Accede a todos los contenidos de infoLibre durante 15 días por 1. | El periodismo tiene un valor

infolibre Periodismo libre e independiente

¿Quiénes somos? Sociedad de Amigos
Buscador de la Hemeroteca

Hazte socio
Iniciar sesión Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Has olvidado
tu contraseña?
Secciones

Regístrate en infoLibre Comenta las noticias y recibe las últimas novedades sobre nosotros.

Gracias por registrarte en infoLibre Si además de comentar noticias quieres hacerte socio, sigue este enlace: Hazte socio
Formulario de Registro
¿Qué es Nombre público?

Es el nombre que se mostrará cuando hagas un comentario en infoLibre.es




Qué ven mis ojos

Quienes no se mueven, no notan sus cadenas

Publicada 20/03/2018 a las 06:00 Actualizada 19/03/2018 a las 21:38    
Facebook Twitter Mas Redes

Envíalo a un amigo Imprimir Comentarios 46

“Entre tú y yo no hay distancia, hay lejanía: eso es lo que se piensa de una pareja que ya no nos quiere y de un Gobierno insensible”.

La democracia no consiste en obedecer, ni en ser silenciados, ni en que haya ideas prohibidas o instituciones, cargos y personas intocables. En una democracia no puede suceder que una opinión sea un delito, ni que el más mínimo gesto o palabra de protesta contra un policía acarree una multa desproporcionada y, sin duda, puesta con fines ejemplarizantes. Sin embargo, todo eso está ocurriendo en España, multiplicado por mil desde que el Partido Popular, tirando de su hilo más autoritario, impuso, utilizando el rodillo de su mayoría absoluta como porra, una Ley de Seguridad Ciudadana que si fue bautizada con el apodo de ley mordaza y así se ha referido casi todo el mundo a ella desde que entró en vigor, no debe ser por casualidad.


El resultado de esa norma avasalladora y reaccionaria es que aquí unos raperos hacen unas coplas o ripios más o menos afortunados y los condenan a ir a la misma cárcel en la que, por cierto, no terminan de entrar nunca otros que han robado millones de euros de dinero público o han conducido al país entero al borde de la bancarrota. O un joven se cruza con unos miembros de las fuerzas del orden con una camiseta que lleva un lema en inglés que consideran ofensivo, “todos los polis son corruptos”, y otro se dirige a unos agentes que le pedían su documentación llamándolos “colegas”, y a ambos les cae una fuerte sanción económica. O unos manifestantes queman una fotografía del jefe del Estado en la vía pública y se les mete tal pena que tienen que venir los tribunales de Europa a explicarnos que eso no es una ofensa a una persona, ni tampoco un delito, sino un acto de crítica a un organismo, la monarquía, con el que tienen todo el derecho del mundo a protestar, y a obligar a que se les indemnice. O se censuran libros y cuadros, se retiran unas obras que colgaban en las paredes de ARCO, antes tan pensadas para la irreverencia y la trasgresión, o se ordena el secuestro de un ensayo sobre el narcotráfico que, paradójicamente, se está emitiendo por la televisión, convertido en una serie doméstica. Podríamos seguir, y cada ejemplo sería una interrogación que nos llevaría a preguntarnos cómo es posible que ese disparate legislativo siga en pie, porque esa no es una página de nuestro Código Penal de la que podamos estar orgullosos. A este paso, la derecha va a conseguir que retroceda también, como lo han hecho tantas cosas, otro de los baremos que miden la salud de una democracia: cuando funciona, los ciudadanos se cruzan con un policía y se sienten protegidos; cuando no funciona, se sienten amenazados. Mucho ojo con eso.


Por suerte, a las mujeres y a los pensionistas que estos días han tomado las calles con una energía maravillosa y demostrando que las causas justas están por encima de todas las banderas —excepto para aquellas y aquellos que viven de ondearlas y se hacen ricos no con lo que ganan sino con lo que le quitan a los demás—, no se han atrevido a disolverlos con un pelotón antidisturbios, según tienen por norma y que es un argumento cada vez más utilizado por quienes no poseen otro y están convencidos de que la fuerza bruta tiene lugar en una sociedad libre y avanzada. No es así. Esta vez, sin embargo, mientras nos alegramos de la ausencia de heridos, es de temer que si las balas de goma y los botes de humo no han aparecido no es porque a esta gente le tengan más respeto, sino más miedo: en ellos ven peligrar sus escaños, sus privilegios, sus votos, y eso los hace temibles. Tanto tengo, tanto vales… mientras me lo sigas dando, podrían decir.


Decía Rosa Luxemburgo que “quienes no se mueven, no notan sus cadenas”. Aquí se está moviendo algo y lo mejor de todo es que los pasos de los que caminan juntos no suenan a desfile, no parecen los de personas que vayan uniformadas ni se atengan a unos principios iguales: son algo más que eso, mujeres y hombres que no van a dejarse engañar por los anagramas ni por los embaucadores, tanto si son de los suyos como si son los otros, sencillamente porque piden lo que les pertenece, lo que, en cierto sentido, se han dejado quitar. Y porque en La Moncloa las paredes se han vuelto de cristal: que a la vez que dicen que no hay presupuesto para pensiones dignas, que por pura lógica nunca deberían ser menores que el sueldo mínimo, anuncien que van a destinar diez mil millones de euros para comprar armamento a nuestros ejércitos, es de nota. Ojalá no se detengan, porque su avance será proporcional a la retirada de los vampiros. “Entre tú y yo no hay distancia, hay lejanía”: eso es lo que se piensa de una pareja que ya no nos quiere y de un Gobierno insensible. Este que tenemos, lo fue en la época en que nadie podía oponérsele y ahora no sabe cómo volver atrás o no quiere hacerlo. O las dos cosas. Conociéndolos, me inclino por la tercera opción. En las próximas elecciones lo pagarán caro, sin duda, más que nada porque sus partidarios han encontrado, al fin, la manera de quitárselos de encima: los cambiarán por una versión nueva de ellos, unos jóvenes que aunque sean los mismos, al menos son otros. Ahora sólo queda esperar que, como dice la frase hecha, los que vengan no los hagan buenos. Y mira que parece difícil.


Hazte socio de infolibre



46 Comentarios
  • Isasi Isasi 21/03/18 15:07

    Ojalá no nos detengamos! Un abrazo Benjamín.

    Dejo esta cita de un humanista sabio y poco reconocido por desgracia
    "La lucha es dura y es larga. Luchemos. Es menester que vivamos de nosotros mismos, que cada uno encuentre en sí mismo la razón de su vida, de su fuerza, de su acción. Las ideas iluminan; los hechos emancipan." Ricardo Mella Cea


    Responder

    Denunciar comentario

    0

    6

  • Argaru Argaru 21/03/18 04:22

    Si observamos el panorama político a nivel mundial, podríamos deducir, sin temor a equivocarnos, que la tendencia es desmantelar el llamado Estado del Bienestar. El pacto social, que las élites dominantes se vieron obligadas a firmar, ante el avance soviètico, después de la Segunda Guerra Mundial, se rompió con la caída del Muro“ y ese “bonito escaparate de las bondades del sistema capitalista”, que es el mencionado Estado del Bienestar, es demasiado “caro” de mantener. Las grandes fortunas ya no están dispuestas en sufragar con sus ya, exiguos impuestos, el sostenimiento de una forma de estado, pensado para protejer los intereses de todos ciudadanos en todo tipo de materias, como es la Educaciòn, la Justicia y la Sanidad: “el que quiera esos servícios, que se los pague”.  Quieren un Estado débil con un gobierno fuerte en seguridad, para que sus intereses estén siempre defendidos, cueste lo que cueste y empleando la fuerza represiva necesaria, eso si, dentro de las reglas de una democracia formal al uso. La oleada de intolerancia, en forma de “microfascismos”, con los que nos tiene acostumbrados el Partido Popular, es una buena prueba de ello. No obstante, esto tiene sus contrapartidas y el nivel de HARTAZGO ciudadano se ha disparado, liderados por pensionistas y mujeres. Todas estas manifestaciones de rechazo, les están creando un serio problema político dentro del partido, que les puede llevar al precipicio, en las próximas elecciones. Esto no parece preocupar, ni lo más mínimo, a las élites DEPREDADORAS, ya que tienen banquillo de recambio en el partido naranja. Evidentemente, esto es un juego de trileros, pero ¿se dará cuenta, la ciudadanía, que son “el mismo perro, pero con diferente collar? Lamentablemente, ahi reside el principal truco de la democracia: “votar, alegre y libremente, a nuestros verdugos”.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    22

  • Larry2 Larry2 20/03/18 23:44

    Buen artículo, entretenido como todos los que escribes Benjamin. Quisiera pedir a los pensionistas que asi como han dado el paso de revindicar mejores pensiones, y agradecerles las movilizaciones que están haciendo, de hecho nos estan moviendo a algunos más jovenes a salir también, que se acuerden a la hora de ir a votar y hagan balance de lo que hacen los gobiernos de turno.Muchas promesas en campaña, y luego nada de nada. No me creo yo que muchos pensionistas votan al PP, monjas, curas, militares antiguos, y personas rancias que no les interesa para nada la vida del pais, y tienen asegurado el futuro. Debemos seguir reflexionando sobre nuetro país, y gracias Benjamin por deleitarnos con estos artículos.

    Responder

    Denunciar comentario

    2

    17

  • Bonanzero Bonanzero 20/03/18 23:26

    Benjamín, como en otras ocasiones te he dicho: una delicia leer tus artículos, ¡¡gracias!!

    Responder

    Denunciar comentario

    1

    7

  • Delgiot Delgiot 20/03/18 20:29

    Estupendo artículo, sr. Prado. Pero me temo que es usted demasiado optimista y, ¡ojo! me encantan las personas optimistas. Los españoles tendemos a olvidar desdichas pasadas cuando nos ponen una urna delante y votamos, como fieles hinchas de fútbol, a nuestro equipo de siempre. Saludos.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    1

    19

    • Isasi Isasi 21/03/18 15:02

      Delgiot : Siento lo mismo, cada vez que me manifiesto por alguna causa, me pregunto..si somos tantos sintiendo lo mismo.. ¿porqué ganan los de siempre? Después de las últimas manifestaciones tan intensas y numerosas, espero que al fin, cambie verdaderamente nuestra realidad, en nuestra mano está. Somos responsables de ello.

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      7

  • HEREJE HEREJE 20/03/18 19:00

    Pues sí, Benjamín. Muy bien escrito y muy bien escogida la frase de Rosa Luxemburgo. Me falta un recuerdo solidario para MONGOLIA que, si no lo evita un milagro (y yo no creo en ellos), va a seguir el mismo camino que el Papus de una manera igual de aberrante y sorprendente. No me creo que Hortera Cano tenga tanto predicamento con la judicatura. Más bien me parece que era especialmente molesta para los borbones y tras esa sentencia hay más de una mano enjoyada. Con respecto a Cs, dado que el PSOE no se presentará a los exámenes, será la demostración de la ley de Murphy: "Si algo puede empeorar, normalmente, empeorará". Gracias por el magnífico artículo.

    Responder

    Denunciar comentario

    10

    33

  • pescador pescador 20/03/18 18:56

    Estupendo artículo cómo de costumbre, pero a pesar de la mugre de estos políticos tengo serias dudas de que la ciudadanía a pesar de ser esquilmados e n su fortuna, salud y educación volverá meter el papelito como biene siendo habitual en los últimos años, pero seamos realistas no son ellos los culpables, solo se aprovechan de la situación  de una gran parte de la ciudadanía totalmente aborregada y la prueba más evidente es que cuando suelo preguntarle a algunos de los votantes de derecha,  porque votan a la derecha difícilmente te pueden explicar la motivación,  claro que esto nunca se me ocurre preguntárselo a los botines, ortegas,pérez etc. Estos si lo saben muy bien.

    Responder

    Denunciar comentario

    6

    23

  • micanuto micanuto 20/03/18 14:49

    Gracias Benjamin. Yo hubiese añadido a la lista de agravios al sentido común, el que un juez haya admitido a trámite una denuncia, por un MECAGOENDIOS ( Wily Toledo). ¡Ya ni el recurso al pataleo nos va a quedar¡

    Responder

    Denunciar comentario

    4

    37

  • ESCEPTICOUTÓPICO ESCEPTICOUTÓPICO 20/03/18 13:53

    Vale. Me repito más que el ajo. Pero en las próximas elecciones, vigílame a INDRA. Sólo para que no se equivoque en el recuento.

    Responder

    Denunciar comentario

    14

    38

  • paleologo paleologo 20/03/18 13:34

    MAGNIFICO !!!

    Responder

    Denunciar comentario

    4

    7



Lo más...
 
Opinión
Oferta anticrisis
 
Sociedad de amigos

Ya puedes ser accionista de infoLibre

Cargando...
Cualquier ciudadana o ciudadano interesado en sostener un periodismo independiente como garantía democrática puede participar en la propiedad de infoLibre a través de la Sociedad de Amigos de infoLibre.