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Telepolítica

¿Qué ocurre si nos ponemos de acuerdo?

Publicada el 07/05/2018 a las 06:00 Actualizada el 06/05/2018 a las 15:45
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A los españoles, lo de ponernos de acuerdo no se nos da muy bien. Nos hemos acostumbrado a vivir en la confrontación. Tenemos tendencia natural a la discusión. Siempre encontramos un motivo de discrepancia. Personalmente, entiendo que esta peculiaridad tiene su atractivo. Ser español es incompatible con el aburrimiento. Siempre hay un objeto de polémica que nos llama la atención. Nuestra energía se concentra entonces en intentar convencer a los demás de que nuestros argumentos son los correctos. Cargados de razón, defendemos con perseverancia nuestras posiciones dispuestos a enfrentarnos a quien sea. Aquí es donde aparece el problema. Buscamos encararnos como norma y nos dirigimos con firmeza hacia quienes no comparten nuestro punto de vista. Si fuéramos automóviles, podríamos concluir que ofrecemos una conducción firme, una capacidad de aceleración sorprendente y una velocidad punta más que destacable. Pero vamos mal de frenos. Suena a accidente más que previsible.

El período de la Transición tiene un indudable valor histórico. Es el proceso de mayor avance social y desarrollo económico que hemos vivido. Por supuesto, tampoco se paró de discutir un solo instante, pero había una especie de campana que sonaba cada vez que la disputa se enconaba. Se llamaba consenso y servía para rebajar la tensión. Asistimos a lo largo de la última década a una permanente revisión crítica de aquellos tiempos, tan legítima en su planteamiento como injusta en su formulación. Como alternativa al evidente deterioro sufrido por aquel modelo político, vivimos ahora un extendido movimiento de regeneración que entiendo que a la mayor parte de los españoles nos parece indispensable.

La dificultad radica en dibujar las nuevas formas de convivencia. Sabemos que las necesitamos, pero parecemos abocados irremediablemente al conflicto. Tenemos abierta discusión entre los que reivindican no menospreciar los tiempos pasados frente a quienes creen que hay que abordar una total transformación del sistema. En el debate subyace una intensa disputa sobre cuál debe ser la dirección del proceso regenerador y sobre quiénes deben dirigirla. En la España actual, tenemos enfrentamiento abierto entre los partidos de la derecha que imitan ahora el pernicioso conflicto que viven los grupos de izquierda. Además, se ha desencadenado un serio conflicto territorial que abre heridas por todas partes: entre los propios catalanes; entre los secesionistas y el resto de los españoles; y, fuera de nuestras fronteras, algunos han decidido reivindicar la defensa de su identidad sobre la base de denigrar la imagen exterior de nuestra valiosa democracia.

Si hay una enfermedad social que podría explicar la manera de entender el diálogo político en España sería la pactofobia. Es decir, el pánico aterrador a ponernos de acuerdo. Lo más increíble es que la patología está tan asentada en nuestro comportamiento que afecta a situaciones inverosímiles. Un llamativo ejemplo lo hemos podido vivir días atrás tras la escenificación pública de la renuncia de ETA a continuar su existencia. Cuando en 2011 el gobierno presidido por Zapatero consiguió arrancar a la banda terrorista el fin de su actividad, la noticia fue interpretada con respuestas diversas. Algunas fuerzas políticas se negaron a aceptar el fin del terror, de la muerte y de la amenaza permanente como una buena noticia. Se temía que la consumación de la victoria sobre la banda asesina pudiera ser presentada por el Gobierno como un éxito de su gestión y pudiera obtener un supuesto provecho electoral. Se habló de concesiones secretas, de pactos ocultos y de traiciones a las víctimas. Al final, este país renunció a celebrar que los terroristas habían sido vencidos y que la paz había derrotado a la violencia.

Siete años después, hemos asistido a la innecesaria puesta en escena del reconocimiento histórico de la derrota de ETA. De nuevo, hemos sufrido un ataque de pactofobia y la democracia española ha renunciado a celebrar conjuntamente la visualización pública del fin de la mayor angustia vivida en los últimos sesenta años. Hay quien mantiene que los terroristas, aunque se han disuelto, no han pedido perdón. Personalmente, prefiero que nunca pidan perdón. Si así lo hicieran me colocaría en la difícil disyuntiva de plantearme llegar a conceder el perdón a quienes aún no soy capaz de disculpar ni una sola de las atrocidades que cometieron.  He oído que el comunicado final intenta construir un relato alternativo a la verdad que justifique de alguna manera sus actuaciones. Sinceramente, no sé lo que dice porque me he negado a leerlo. No tengo interés alguno en atender su justificación sobre lo sucedido.

Los muertos se consumieron con absoluta injusticia. Las víctimas tienen todo el derecho del mundo a no conceder nada a quienes violentaron su existencia para arrebatarles la vida y la de sus seres más queridos. Sin embargo, los españoles tenemos la oportunidad por fin de celebrar algo dentro de una de las más tristes historias escritas en nuestra existencia. Asistimos en presente al final de la tragedia. Podemos cerrar el libro a sabiendas de que nunca volverá a morir uno de los nuestros por la execrable actuación de esa banda terrorista. Por una vez, podríamos ponernos de acuerdo. Podríamos comprometernos a no olvidar jamás a las víctimas. También podríamos felicitarnos de que el fin del terrorismo se ha hecho sin concesión política alguna y sin tener que perdonar nada a quien no merece perdón. También deberíamos reconocer, por una vez, el trabajo de todos los servidores públicos, incluidos los políticos, que han ayudado a vencer a ETA y a haber hecho posible su desaparición. Finalmente, podríamos celebrar que no es malo que nos sintamos miembros de una comunidad en la que podemos compartir algo más que el aire que respiramos. Que seamos conscientes de la fuerza que tiene el diálogo y la negociación. Que muchos de los problemas que nos acechan encontrarían una solución si nos planteáramos pactar más a menudo.

Para terminar en tono bienhumorado, me gustaría asegurar que estoy abierto a discutir sobre el asunto. El problema es que soy español y, por supuesto, estoy absolutamente seguro de que mis argumentos son los correctos.
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20 Comentarios
  • Lunilla Lunilla 09/05/18 08:51

    "- Unos fuman, otros beben,otros se drogan y otros se enamoran. Cada quien se mata a su manera, ser amable ...-incluso con quien te cae mal, no es hipocresia, es educaciòn  y, de paso una habilidad. Para ser irremplazable, una/a siempre debe ser diferente. Lo bueno de ser sincero y decir las cosas  en la cara es que disminuyen las sonrisas fingidas y los saludos hipòcritas.... ¡son Vds. muy amables!..   Lunilla ///.   PD. Enviado a editar a las  8, 53 h. a/m.

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    • El Diablo Cojuelo El Diablo Cojuelo 09/05/18 14:36

      "-Mi querida compañera: Gracias a tu actitud, 'Esa pequeña gran cosa' que marca 'una gran diferencia' en un cambio de actitud que lo cambia todo para bien o para mal; Sabido es que un deseo no cambia nada, , pero que una decisìòn como veremos lo cambia todo". ..-un abrazo compañera- ¡te quiero! ...

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    • El Diablo Cojuelo El Diablo Cojuelo 09/05/18 13:07

      "-Mi querida compañera -La actitud que tu predicas es una pequeña cosa que marca una gran diferencia, un cambio de actitud lo cambia todo. "para bien o para mal" un deseo no cambia nada. ¡ Una sola decisiòn! -lo cambia todo. !! ... -un abrazo te quiero!

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  • jorgeplaza jorgeplaza 07/05/18 21:33

    Tengo la desgracia de pertenecer a dos comunidades de propietarios de finca urbana (creo que el invento se llama así o algo bastante parecido). Es una desgracia muy extendida, salvo entre quienes viven de alquiler o los millonarios que, aunque también pertenezcan a varias, suelen mandar a sus abogados a las reuniones para ahorrarse el trance. Es muy posible que el autor del artículo y casi todos los comentaristas tengan la misma desgracia que yo. En ese caso, contesten con sinceridad: ¿No se organizan unas broncas espectaculares en una reunión de vecinos sí y otra también? ¿No se discuten las estupideces más peregrinas? ¿No son esas reuniones una demostración palpable de la falta generalizada de educación de los españoles, produciéndose interrupciones continuas, incapacidad de guardar el turno de palabra, mayor incapacidad todavía para exponer coherentemente la propia opinión, etc, etc? Con esa experiencia que me parece casi seguro que compartimos la mayoría de los que aquí concurrimos, ¿qué demonios podemos pedirles a nuestros representantes políticos sino que nos representen exactamente como somos?

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  • Proscrito Proscrito 07/05/18 21:10

    No voté a favor de la Constitución fundamentalmente porque siempre he sido republicano convencido. Pero fue aprobada democráticamente por una gran mayoría de españoles y -con sus defectos y virtudes- la acepté lealmente, como lo hizo prácticamente toda la izquierda. Otra cosa es que, con el tiempo, cada vez se han hecho más evidentes y problemáticos sus fallos e insuficiencias, y que urja una revisión a fondo. Estaba pensada para la Transición y ésta ya se acabó.
    En cuanto al final de ETA, es lógico que haya diferencias ante cómo debe aceptarlo la sociedad española: ¡fue tan trágico el terrorismo etarra! Pero en cuanto al perdón mi punto de vista coincide con el de Contreras. Creo que pedir perdón y perdonar son cosas que no se pueden exigir. Para que tengan auténtico valor deben ser algo personal y sincero. No fomentemos la hipocresía.

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  • JUAN CARLOS51 JUAN CARLOS51 07/05/18 19:54

    Para muchos, el diálogo y el pacto son instrumentos útiles en democracia. Pero nunca para fomentar el olvido, que creo que es la dirección que pueden tomar ciertas decisiones. En el caso de ETA, los asesinatos sin resolver serán siempre una losa que no ayudará a la conciliación. Cuando todos esos crímenes se resuelvan, otro tipo de esperanza se podrá dibujar. Y en cuanto al gran pacto de estado que fue la Transición, en mi opinión, se realizó un tránsito que ha dejado innumerables cuestiones que, con el tiempo, se han convertido en problemas serios: las competencias de educación para las comunidades (principio diferencial), el olvido de los fallecidos en la Guerra Civil y en la represión posterior, el aliento a los nacionalismos para que voten presupuestos, la ley electoral para favorecer una estabilidad que hoy se ha demostrado ser una herramienta privilegiada para los grandes partidos, la pervivencia del franquismo en nuestra sociedad. 58 años tiene la persona más joven que votó la Constitución. Puede que en la actualidad haya quiénes quisieran dar su voto sobre nuestra ley máxima. Y hablando de leyes, piezas claves de la convivencia democrática: se dialoga con cualquiera, pero nunca una comunidad autónoma podrá hablar de igual a igual con el estado. La jerarquía lo impide. Y como la historia es cíclica, vamos a estar preparados porque llegan curvas futuras para eso que llamamos, cada uno a su manera, España.

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  • Paco Panceta Paco Panceta 07/05/18 17:18

    Permítame dos apreciaciones.

    En primer lugar considero que hay una cierta mitificación de la Transición. Unos para tapar su origen y otros porque no pudieron hacer más, por carecer de la fuerza suficiente.

    En segundo lugar, y como consecuencia de la primera cuestión, la derecha en este país no es pactista. Si uno ve el panorama de pactos y de gobiernos de coalición en Europa, observará que cuando se produce alternancia, el gobierno que llega no tira por la borda la legislación anterior y elabora una nueva. El caso de las leyes de educación en nuestro país es paradigmático. Y esto es así, porque mientras que la izquierda no ha tenido inconveniente en alcanzar consensos, acuerdos o pactos, la derecha no ha estado ni está dispuesta a ceder ni un milímetro de su poder, ni a romper sus apoyos con el franquismo y la iglesia. Basta ver el comportamiento de la derecha con relación a la Ley de la Memora Histórica o a leyes como el aborto, el matrimonio entre personas del mismo sexo o la muerte digna.

    El problema de los pactos en este país es la derecha que tenemos.

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    • jorgeplaza jorgeplaza 07/05/18 21:35

      ¿La derecha que tenemos es responsable de que tampoco los separatistas catalanes sean capaces de ponerse de acuerdo entre ellos? ¿Y también lo es de las casi continuas broncas internas en partidos como el PSOE o Podemos?

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    • JUAN CARLOS51 JUAN CARLOS51 07/05/18 19:58

      De acuerdo en la mitificación de la Transición. Sobre el pactismo, tradicionalmente la izquierda española tendió al pacto entre fuerzas afines. La derecha ha sido más homogénea. La ley electoral ha premiado las mayorías. Hoy día hay que aprender a pactar, hay que aprender a entenderse. En fin, hay que aprender a hacer política. algo que la mayoría de nuestros líderes no saben.

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  • TOTOFREDO TOTOFREDO 07/05/18 15:21

    "A los españoles, lo de ponernos de acuerdo no se nos da muy bien", tendrá que ver, quizás, "que nos apresuramos a cerrar los problemas en falso", como por ejemplo la "transición de la época franquista a la democracia que disfrutamos.....", no sé si disfrutamos tanto !!!!.

    Al Sr. Contreras "ésto le parece divertido", a mucha gente NO, entre los que me incluyo.

    Visto lo visto, creo que sería mejor utilizar ése tiempo para evolucionar como personas y sociedad en su conjunto, más que estar siempre discutiendo de lo mismo "en sus diferentes versiones".

    El "consenso superlativo del 78" al que hace referencia, no fue pensando en la ciudadanía, si no en sus intereses particulares, y así han "gobernado la finca, que es España", y así nos encontramos ya en el siglo XXI,......con acuerdos para no cambiar NADA, aunque la sociedad, sin contar con ellos, ha evolucionado y con un poco de suerte y concienciación dará "matarile" a ése periodo.

    La "campana que sonaba, no era la del consenso, era la del acojono", lo que se llamaba ruido de sables, que algunos supieron rentabilizar y otros, por pereza o por oscuros intereses tampoco hicieron lo que la ciudadanía esperaba de ellos.

    En lo que se refiere al comentario sobre ETA y el 2011, con que "algunas fuerzas se negaron aceptar su rendición", no son algunas fue el PARTIDO POPULAR y todavía hoy en día se resiste a soltar una de las presas que más rédito político les ha dado....

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    • Jooheras Jooheras 07/05/18 16:16

      Siempre, salvo muy contadas excepciones, que no es esta, hay sitio para el humor. Y se agradece cuando además, te hace pensar. Creo que 3l artículo tiene poca o ninguna crítica. Sí da para seguir el hilo y tirar de él, pero no comenzando por destrozarlo.

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      • TOTOFREDO TOTOFREDO 07/05/18 18:33

        Aún a riesgo de colarme, por no ser el destinatario del comentario del "destrozo, me gustaría comentar que.....

        Estoy un poco "artito", por decirlo suavemente, de los periodistas graciosos entre los que destacan Maruhenda, Inda y la srta. Claver, que las sueltan "con una media sonrisa", y el mismo Contreras, que también va un poco de éso.

        Me gustaría que él y otros se parecieran en algo a la forma de entrevistar de Dylan Ratigan, que os animo a visualizar en Youtube. https://youtu.be/QZJeR28JfFg

        La sociedad necesita entrevistadores y articulistas que sepan transmitir el enfado de la gente y no se dejen torear por éstos políticos de tres al cuarto que no se dignan ni contestar a lo que se les pregunta en la mayoría de las ocasiones.

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  • luzin luzin 07/05/18 12:54

    Otro artículo de mantras y frases hechas. La crisis actual es una crisis económica mundial, del sistema capitalista, una crisis profunda y donde no se ve nada claro cómo se va a salir. En nuestro país, y en otros muchos, tiene una derivada clara, la crisis del sistema político diseñado en en 78. ¿Qué ocurría en el 2006? ¿y en el 2000? ¿y en 1993? ¿y en el 85? Lo que tienen en común todos esos años es el sistema corrupto de gobierno que padecemos los españoles, fundamentado en una falsa constitución que legitima los privilegios de los diferentes estamentos (la casta ¿se acuerdan?). La Transición no supuso ningún avance económico, de hecho si alguien se molesta en ver los datos: https://es.wikipedia.org/wiki/Desempleo_en_Espa%C3%B1a observará que en el 1994 la tasa de paro era cercana al 25%.
    El mantra del consenso representa la falta de entendimiento de lo que es la política y a qué se dedican los políticos, cuyo objetivo es la lucha despiadada por el poder, y cuando los que son enemigos declarados se ponen de acuerdo significa que están dispuestos a repartirse el botín y los ciudadanos seremos los pagadores y deudores de semejante acuerdo.

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  • Amatista Amatista 07/05/18 10:59

    En mi opinión, el problema no es tanto el afán de confrontar, que también, sino la falta de idealismo, de contenido, que hay en esta sociedad: el pasotismo se ha ido imponiendo como norma y como fin. Aquella campana que sonaba entre los jóvenes y no tan jóvenes de la transición, animándonos a construir, se fue apagando en aras del beneficio sin escrúpulos y del poder a ultranza, por parte de los políticos de todo signo, y de la comodidad, en esa etapa nunca antes alcanzada de bienestar, por parte de los demás ciudadanos.

    El español se pierde en discusiones estériles, sí, alimentadas por los políticos, cómo no, pero no sabe defender sus ideas con constancia y con rigor;  llegando, por supuesto, a los pactos que sean necesarios, que son muchos...

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  • jagoba jagoba 07/05/18 10:57

    Hay una mirada parcial siempre.
    Yo si me pongo de acuerdo
    Y con el diablo si hace falta
    Pero cuando faltan cartas en la baraja...
    Es un un juego corrupto y tramposo.
    Cada muerte Y cada herida de cualquie victima de ETA es una barbaridad.

    Pero ver a gente de derecha y ultraderecha española utilizando a las víctimas de ETA y acto seguido propiciando que exista la Fundación Franco, el Valle, y presupuesto cero para las víctimas del terrorismo de Estado fascista que mató a 115000 personas después de la guerra me suena Hipócrita.
    Un columnista como usted no debe ver el asunto de forma parcial.
    Suena a engaño

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  • Larry2 Larry2 07/05/18 09:43

    Estoy de acuerdo en casi todo con Vd., Primero los partidos politicios quieren votos a costa de lo que sea, mentiras, terrorismo, falsedades a medias. Quieren poder para hacer lo que quieran. De momento dos partidos son los que han hecho esto, cuando han estado en el gobierno.  La derecha que hasta del terrorismo ha sacado partido diciendo mentiras y poniendo a Zapatero por los suelos cuando intentó solucionar un problema grave pàra este país, y no olvidemos lo rastrero y barriobajero del PP con el 11M. El Psoe nos engaño a todos con sus politicas, y todavia nos abemos que proyecto nuevo tiene. En lo que mas estoy de acuero con Vd que aunque ETA pida perdón a las victimas, estas nunca estarán de acuerdo, por lo tanto no importa que no pidan perdón, lo mas importante que no haya mas muertos y que esto se acabó. Agur. 

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    • El Diablo Cojuelo El Diablo Cojuelo 07/05/18 11:00

      *Larry2 : Por Fas o por Nefas - con las mismas infulas que entonces la derecha de siempre in illo tèmpore, su discurso suena y 'huele' parecido en lo que respecta al PSOE y a su comentario de hoy- no le puedo felicitar por ello. Saludos , El Diablo Cojuelo.

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    • Lunilla Lunilla 07/05/18 10:45

      ....y Vd. Larry2 : Con las mismas ìnfulas de la derecha de entonces  ( y-de siempre) nos viene ahora, a recoger...aplausos..- ¿un premio?!!!...in illo tempore- ...cualquier cosa!!!!  Lunilla PD: Enviado a editar a las10,45 h. a/m.

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