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¡A la escucha!

Jugar sin ganar

Publicada 17/05/2018 a las 06:00 Actualizada 16/05/2018 a las 21:01    
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¿Qué le dices a tu hijo en el coche, camino de vuelta a casa, cuando con sus 6 añitos te ha visto cómo le pegabas al árbitro del partido y le insultabas con todo tipo de lindezas? ¡¿Qué le dices?! Te ha visto él y te ha visto todo el campo. Los otros padres, los amigos de tu hijo... Te han tenido que sacar agarrado, calmándote. Y una vez que ha pasado eso, te vuelves a quedar a solas con tu hijo. ¿Y qué le dices? No puedo imaginar cómo puedes justificar eso.

Tu hijo sólo tiene 6 años. Acaba de empezar a participar en competiciones infantiles, a jugar los sábados por la mañana. ¡Está encantado! Porque juega con sus amigos, porque por fin viste la camiseta de su equipo y porque ese ratito de los sábados es el mejor de la semana: se va con su padre al fútbol, a que él le vea jugar. A estar juntos. No importa que haya que madrugar. Es el día de la semana que más rápido se levanta de la cama. No hay que ir 3 veces a despertarlo. Y en el coche seguro que han ido comentando cómo fueron los entrenamientos, que esa semana habían ensayado una jugada que está seguro de que acabará en gol, que a “Fulanito” le cuesta pasar la pelota. Y que él está convencidos de que hoy va a marcar, por lo menos por lo menos, dos. Va feliz. Con una sonrisa de oreja a oreja. Hasta que ve a su padre convertido en un energúmeno.

Seguro que usted ha visto las imágenes, no hace falta que se lo cuente. Al chaval se le ve perfectamente cómo va siguiendo el tumulto que rodea a su padre y al árbitro, hay más padres, unos intentando separarlos, otros azuzando la pelea. Una madre lo graba todo con el móvil con una única frase “¡Qué vergüenza!”. El chaval agita los brazos, pidiendo que esa escena tan bochornosa se acabe cuanto antes. No sé si llega a entender muy bien lo que pasa, si logra creerse que efectivamente es su padre el que está montando semejante lío. Le está dando puñetazos al árbitro, por cierto, otro chaval, un menor que tiene unos pocos años más que su hijo y que su afición es arbitrar partidos infantiles, para ir aprendiendo y sacarse un dinero.

Lo triste de todo esto es que no es la primera vez y no será la última. Y que no sólo pasa en el fútbol, se repite en muchos deportes (el otro día veía una bronca en los caballos de Ascott, el súmmum de la elegancia bajada al barro también por el deporte). Y es aquí cuando te preguntas si todo esto tiene sentido. Vas a ver un partido para pasar un buen rato, para distraerte de los problema de la semana, para olvidarte de las preocupaciones y no para volcarlas en él. No vas al campo a vomitar tu frustración. Y si lo haces, si lo hace tanta gente, es que algo debemos de estar haciendo mal. Sobre todo y especialmente en las categorías infantiles. No puede ser que la banda se convierta en la trinchera de unos padres ofuscados. No se puede consentir que un chaval de 15 años vaya a pitar un partido con miedo a que un padre enloquecido le acabe partiendo el labio. Si lo más importante es el resultado, si lo único que importa es ganar, tendríamos que cambiar las reglas.

Enseñarles a través del deporte a los chavales única y exclusivamente valores. Y no única y exclusivamente a ganar. Creo que a esas edades no les aporta nada competir, hacer ligar infantiles. Lo importante a esa edad es aprender a disfrutar, a trabajar en equipo, a que hagan deporte, a ayudarles a crecer a través del deporte. Pero no enseñarles a ganar. No tener como objetivo marcar no sé cuántos goles. Lo de ganar debería ser lo último, debería ser prescindible. Si quitamos la competición se acabó la rivalidad. Se acabó discutir un resultado con el árbitro porque el resultado será lo de menos. Quizás va siendo hora de plantear una solución a un problema que acaba amargando la mañana de un sábado y acaba borrando la sonrisa de un chaval de 6 años.
 
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14 Comentarios
  • eldeantes eldeantes 17/05/18 21:14

    Muchas gracias, Helena, por tu artículo, que nos hace siempre pensar y aprender.
    No creo que sea malo competir, ni mucho menos perder. Detrás de cada derrota hay una enseñanza ( para mejorar en el futuro siempre). Lo malo sería no aceptar la derrota, o pretender que es por culpa de otros... y menos del árbitro.
    Lo solemos hacer a menudo. No nos tomamos la derrota como una oportunidad para analizar lo que hemos hecho y encontrar así la forma de mejorar la próxima vez... sino como un fracaso, una deshonra, una injusticia y buscamos culpables fuera.
    - "Aprobé la Termodinámica a la primera" - decía un amigo.
    - "Pues yo, en cuarta convocatoria. Así que sé cuatro veces más Termo que tú"- Le respondió otro amigo.
    Qué gran lección aprendí ese día.

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  • kalikatos kalikatos 17/05/18 12:08

    totalmente de acuerdo.

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  • ArktosUrsus ArktosUrsus 17/05/18 10:39

    Ganar es lo único importante en la vida. A toda costa. Los genes que se transmiten son los del ganador. Actuamos como los ciervos, los leones, las mariposas o las cucarachas. 12.000 años de historia semicivilizada para saber que sólo hemos aprendido a matar a nuestros semejantes con más eficacia, a odiar al diferente/extranjero/foráneo con más ahínco y a escurrir el bulto y llevarnos del común con más eficacia. El deporte no es sino un reflejo de la sociedad. Al hooliganismo no se llega de bóbilis bóbilis. Se llega desde una concepción egoísta e insolidaria de la vida. San Para Mí que los demás santos no comen, como se decía en el pueblo de mi madre. Así que ganar por encima de todo, hasta de nuestros hijos y de su educación. Que aprendan que los bueno no es compartir experiencias sino ganar en cualquier situación.

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  • Lunilla Lunilla 17/05/18 10:30

    "-El amor junta los cetros con los cayados, la grandeza con la bajeza, hace posible lo imposible, iguala diferentes estados y viene a ser poderoso como la muerte...¡Vaya estrapalucio...!; Aunque bien se que no hay hechizo en el mundo que pueda mover  forzar la voluntad, como algunos simples piensan;  -Que es libre nuestro albedrio, y no hay 'yerba' ni encanto que le fuerce. Las tristezas no se hicieron para las bestias sino para los hombres...- pero si los hombres las sienten demasiado...-se vuelvan bestias, " ..Oh envidia, raiz de infinitos males  carcoma de las virtudes....Lunilla///  Enviado a Editar a las 10,25 h. a/m.

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    • El Diablo Cojuelo El Diablo Cojuelo 17/05/18 18:55

      "-Mi querida compañera, me gusta tu comentario. Te ganaste el respeto de los demàs, teniendo la osadia de ser tu misma.Losmejores son aquellos que no esperan el aaplaauso de nadie pra continuar". Las mentes grandes, hablan de ideas. Las mentes medianas hablan de hechos, las mentes pequeñas hablan de sucesos, las mentes pobres hablan de los demàs. Cuando crezcas mentalmente descubriràs que ya defendiste mentiras, te engañaste a tì mism o sufriste por tonterias ". Eras como un buen guerrero, no te culparas por ello, pero tampoco dejaras que tus errores se repitan. Si taan solo supieras que el efecto de tus palabras y el poder de tus acciones en el mundo a tu alrededor, cuidaras cada palabra que cruza por tu mente. El ingenio es una brillante cualidad que todo el mundo admira. Unos pocos lo amàn . Fijate que cuando sonries se te forman unas 'comillas' en cada extremo de la boca; esa boca que es mi sitio favorito.no tengo problema en ser normal, pero la loura me parece mas divertida. La imaginaciòn pinta; el ingenio compara; el usto escoge y el talento ejecuta. 'no basta tener buen ingenio, loprincipal es aplicarlo bien '. El ingenio esta constituido por 8n tercio de sabiduria, un terrcio de memoria y el ùltimo trecio de voluntad. Unos tienen ingenio para hacer cosas bellas, otros para dar a entender que las cosas que se hacen son bellas, son dos ingenios diversos pero ambos eficaces. "El Ingenio es la insolencia educada". -El ingenio es al talento lo que el instinto a la razòn ....-De que sirve el ingenio cuando no nos divierte....?...-¡¡ no hay nada mas fatigoso que un ingenio triste!!!.....¡un beso en esas 'comillas' ...mi amor !!!!

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  • Larry2 Larry2 17/05/18 09:49

    Relato cierto, pienso que gran parte de culpa tenemos los padres, aparta ya el tema de querer ser competitivos desde los primeros años de deporte. Esto no lo cambia más que la educación, y la influencia de los mayores. Los pequeños creo que salvo en excepciones, solucionan estos asuntos solos. agur.

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  • TOTOFREDO TOTOFREDO 17/05/18 09:46

    Me cuesta creer que "ése tipo de energúmenos" hablen con sus hijos...., muy probablemente irá vociferando en el coche, lamentándose de que lo no ha hecho y podía haber hecho....

    A la gente en general, no nos han educado en disfrutar, si no en "disputar", y sólo sirve ganar, al precio que sea, aprobar, al precio que sea, ligar, al precio que sea, etc,etc,etc, y así nos va !!!.

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  • platanito platanito 17/05/18 07:48

    Y creo que de mayores aún no hemos aprendido nada. En mi grupo de petanca de una media de edad de 65, hay tal pasión por el triunfo que con frecuencia hay malas caras cuando se me ocurre hacer una diablura, como por ejemplo dejar ganar al contrario. Y no es por dinero sino por la honrilla. Disfrutan solo si ganan, si pierden se enfurruñan.

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    • M.T M.T 17/05/18 08:15

      ¡Qué bien aprendida la lección desde casa ¿no es así Platanito?! ¿ no es verdad que teníamos menos recursos: una muñeca de trapo, una piedrecita para jugar al castro en la tierra, un balón de reglamento que era todo un lujo para jugar en la calle, sin violencia porque llegábamos a casa tan contentos y no veíamos a nuestros padres enzarzados en estos rifirrafes? ¡ Cómo han cambiado las cosas? ¿ a mejor amigo Arbillaga? ¿ en más recursos, mejores medios? no sé, no sé. Saludos coforeros.

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      • platanito platanito 17/05/18 16:22

        Veo que la tuviste más feliz que yo. Mi regalo de reyes era una pelotita de goma. A la semana desaparecía. Y reaparecía con los reyes siguientes. Pero nos entreteníamos con un palito y unas piedrecillas. Salvo algún domingo con luchas a pedradas entre barrios. O alguna gresca familiar que me desazonaba. Mi padre solía terminar la discusión diciendo a su coyunda:"te picarán pero no callas" o "siempre quieres quedar como el aceite".
        Y esos temores y silencios de los derrotados de la guerra. Y esos niños bien de la plaza mayor que hacían banda aparte y no se rozaban con nosotros. Los nuestros habían jugado a libertad y habíamos perdido. Años de plomo y de cantar el caralsol en el patio de la escuela (con 3 de 10 maestros represaliados, desterrados de las comunas aragonesas). Perdón por mis recuerdos tristes, profe.

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        • M.T M.T 17/05/18 17:08

          Platanito, es muy de agradecer esa sinceridad. Los recuerdos de infancia, sean los que fueren honran a quienes los exponen, en este caso a ti. Eso es lo que opino. Siento si he provocado esos recuerdos con mi comentario. Se trataba de rememorar otra época y juegos de infancia.
          Un saludo muy cordial, Platanito.

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      • paco arbillaga paco arbillaga 17/05/18 09:03


        Parece que todo ha cambiado a mejor, a mucho, ¡hasta lo malo! Osasuna!

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  • paco arbillaga paco arbillaga 17/05/18 07:17



    ¿Que qué nos pasa con esa violencia en los campos de deportes, empezando ya en las edades de alevines? Pues en una frase del artículo encuentro la respuesta: «Acaba de empezar a participar en competiciones infantiles», y literalmente es así; a algunxs chavalxs se les enseña a competir desde que empiezan a caminar y la competición ya llega a ser casi profesional cuando empiezan a participar en equipos. El fin es ganar como sea, a costa de lo que sea, pues ellxs son lxs mejores y hay que derrotar al contrario.

    Con esos planteamientos no se les enseña a jugar, a divertirse, sino se les inculca que lo importante es ganar; compañerxs son sólo los de tu equipo (y también tendrás que competir con ellos para ser titular en el equipo), lxs rivales son el enemigo al que hay que derrotar (con parte de lxs espectadorxs participando, estimulando ese planteamiento).

    Seguro que habrá muchas escuelas y clubes donde se les inculcarán los valores deportivos, el placer de hacer deporte, la superación personal, el trabajo en equipo, la ayuda a lxs compañerxs, el respeto al contrario. Pero parece que los escándalos del deporte profesional, principalmente el fútbol, están llegando y maleando el juego de nuestrxs pequeñxs. Sería triste que fuera el Gobierno o la autoridad competente quien tuviera que arreglar esos escándalos que describe este artículo de Helena; esa educación pertenece a los padres, a la familia, a la sociedad. Osasuna!

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  • M.T M.T 17/05/18 06:32

    Pues sí Helena ¡ lecciones de violencia y crispación! ¡ un clima social en el juego, éste en esa atmósfera, porque supongo, quiero suponer hay otros no iguales! ¡ una sociedad maravillosa en la que vivir! ¡ contento volvería el chaval de 6 años a su casa! ¡ aleccionador!
    Excelente descripción y relato Helena. Gracias. Saludos.

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