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El mundo avanza y retrocede

Publicada el 23/06/2018 a las 06:00 Actualizada el 27/06/2018 a las 17:41
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Cuando era niña soñaba con el año 2000 e imaginaba, como muchos de mis coetáneos, que el futuro sería de color papel de plata, nos transportaríamos en naves voladoras como en El quinto elemento y ya no comeríamos macarrones ni lentejas, porque una pastilla –esto me amargaba la vida– contendría todo lo necesario para alimentarnos.

Cuando era niña imaginaba que las miserias del mundo que conocíamos se borrarían al llegar el futuro. Y ya no habría personas que en la boca, en vez de comida, tuvieran moscas haciéndoles cosquillas, porque esos “negritos hambrientos” a los que aludían las abuelas para que nos comiéramos las acelgas hervidas al grito de “¡No enfades a Dios!,” también tendrían en la despensa sus aburridas pastillas de colores con sabor a patatas fritas, como nosotros, como todo el mundo.

Cuando era niña imaginaba, en definitiva, un futuro muy distinto a aquel presente que conocía, un porvenir súper tecnológico y aséptico, incluso aburrido, porque en mi proyección de lo que estaba por venir, la Humanidad le habría arrebatado todo el espacio a la pobreza y al miedo.

Un día llegó el futuro y descubrí que casi nada era como yo lo había imaginado. En realidad, lo más parecido a esas naves voladoras de mis sueños son los drones, pero para transportarnos seguimos cogiendo el metro, el autobús o la bici y conducimos por autopistas terrestres… rescatadas.

En cuanto a los macarrones y las lentejas, ambos han sobrevivido, pero las moscas continúan enredando sus patas en las pestañas de miles de bebés hambrientos en todo el mundo.

El futuro no cumplió mis fantasiosas expectativas infantiles, aunque es cierto que con él también llegaron otras novedades que mi imaginación recién estrenada, sin filtros y libre de prejuicios, como la de todo niño, no había acertado a visualizar.

Por ejemplo, jamás imaginé Internet, esa red de redes no entraba en mis planes soñadores, ni de lejos. Ni siquiera en una tarde de siesta fingida y obligada, en esas veladas de calor pegajoso, persianas bajadas y aburrimiento soporífero, me dio por acariciar la idea de que algún día podríamos acceder a casi todo en un 'click', relacionarnos con personas de cualquier lugar o ver los partidos de un Mundial en la pequeña pantalla de un móvil.

Tampoco entonces habría podido imaginar que en 2018 veríamos a niños de verdad, encerrados en jaulas reales, salvo que se tratara de una película de terror… Niños separados de sus padres, culpables estos del delito fatal de viajar de un lugar a otro, intentando encontrar una vida digna. Si entonces me hubieran dicho que el futuro era esto, me habría puesto a llorar.

Esta imagen de la vergüenza, una más, nos hace bajar de la nave voladora de los sueños para estamparnos de bruces con la realidad: el mundo nunca acaba de evolucionar, avanza y retrocede continuamente, el hombre da un paso hacia delante y otro hacia atrás, y todo vuelve al mismo lugar.

Esta semana han coincidido, paradójicamente, las imágenes de niños enjaulados con las de esa manada de individuos condenados por “abuso”–en fin– que salen a la calle en libertad provisional. Y Salvini se suma al festival llamando “carne humana” a los nuevos 224 migrantes a los que impide llegar a la costa italiana.

Al ver juntos estos hechos, podría parecer que hemos viajado al pasado pero no, todos ellos son símbolos de nuestro tiempo, de todos los tiempos, porque la maldad camina junto al hombre desde siempre y nunca desaparece en naves voladoras de papel de plata.

Qué gran resumen para un mundo tan falto de empatía se puso Melania en la espalda: “A mí no me importa. ¿Y a ti?”.
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12 Comentarios
  • Isasi Isasi 26/06/18 11:23

    Cuando era niña... nací en el 65. En el 66 me iba a la cama de la mano del "el mago de los sueños" de su banda sonora, me fascinaba el tema de "Cleo y el marcianito" Y continúo siguiendo esa estela. Soy creyente de los sueños. Sin imaginación no existiríamos. Me uno a los comentarios ilusos, utópicos, creadores y luchadores. Y te felicito Raquel, por ser portadora de imaginación. A pesar de la realidad. Gracias

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    • Isasi Isasi 26/06/18 11:27

      Lo encontré! https://www.youtube.com/watch?v=NL5Rs_ZQf9g

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  • Ataio Ataio 26/06/18 01:00

    GRACIAS PODEMOS.

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  • Risco Risco 25/06/18 09:32

    Querida Raquel, tu imaginación no te engañó, seguro que existen las naves de color plateado, las pastillas aburridas de alimentación concentrada, y todo lo bueno y maravilloso que una persona en su infancia pudiera haber imaginado. ¿Dónde están entonces? En mi opinión, guardadas en un lugar inaccesible para la mayoría de la humanidad, a buen recaudo de quienes no fueron niños de imaginación positiva, de quienes tienen intereses propios que, evidentemente, no coinciden con la idea de una humanidad universal viviendo en armonía. Ya sé que soy un iluso, un utópico, pero gracias a personas así el mundo puede que avance en la correcta dirección algún día.

    Siempre disfruto de tus artículos.

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  • ArktosUrsus ArktosUrsus 25/06/18 08:41

    Doloroso este futuro que nos llega Raquel. Los presuntamente utópicos acabaron con la utopía para convertirla en una cárcel indigna. Muerta la utopía, se impuso la realidad. La utopía parió a Putin, y se quitaron las caretas los del "estado del bienestar". Y gente muriendo de hambre e insolidaridad. Desolador. Nazim Hikmet lloraría al ver que su hijo nunca vio ese planeta cuna con pañales de seda azul para todos los niños del mundo. Y que por desgracia seguían viendo rejas.

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  • borjiniano borjiniano 24/06/18 01:11

    Como decimos en Asturias: que fina me saliste. Eres una gran editorialista y secribes mejor que los ángeles.¡¡¡ENHORABUENA!!!

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  • M.T M.T 23/06/18 20:34

    Avances y retrocesos, sí y un presente distinto al que en el pasado, en la infancia imaginábamos. Siguen las desigualdades de recursos, la violencia, las guerras y el sufrimiento junto a la ambición y la codicia, y estas como el poder, no siempre para bien, parece que avanzan.
    Buen artículo. Felicidades.

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  • mrosa mrosa 23/06/18 11:48

    Ay, Raquel, cuánto me identifico con tu artículo. Yo también recuerdo ese tiempo en el que estábamos convencidos de que la humanidad solo podía evolucionar a mejor. Pero ¿cómo podíamos ser tan ingenuos? Solo había que mirar a unos años antes para saber que ese pensamiento era una entelequia: hay muchos ejemplos de regresiones en la historia pero teníamos muy cerca dos guerras mundiales y una guerra civil además de modalidades de todo tipo de fascismos y dictaduras terribles. ¿Acaso nuestros antepasados no hubieran querido un futuro mejor igual que nosotros?
    La única posibilidad que veo de que tengamos un futuro mejor es que lo queramos la mayoría de los seres humanos y estemos dispuestos a luchar por él cada día. Y aún así........

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  • paco arbillaga paco arbillaga 23/06/18 07:34



    «Y Salvini se suma al festival llamando “carne humana”…», «en 2018 veríamos a niños de verdad, encerrados en jaulas reales…». Y quienes hacen y dicen esas cosas han sido elegidos por sus pueblos para ¿que hagan eso mismo? ¿Qué hacemos nosotrxs, nuestrxs relaciones, para que NO ocurran todas esas cosas?

    Raquel, el futuro es mentira, el futuro es hoy; hoy, ahora es cuando debemos hacer, pedir, exigir un mundo mejor para todxs, sin manadas depredadoras sexuales ni sesuales. Muy fan. Osasuna!

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  • estovamal estovamal 22/06/18 23:40

    Es muy difícil, por no decir imposible, ser muy "fan" de algo, ¿verdad?. Ni siquiera en modo irónico, como tan bien haces habitualmente.
    Yo llevo unos dias pensando que debía o podía ya cambiar mi nick, pero me temo que debo esperar algún tiempo, esto va mal.

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    • paco arbillaga paco arbillaga 23/06/18 08:19


      estovamal: quizá nos podamos consolar en que pudiendo estopuedeempeorar, no suceda. Osasuna2 salu2.

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  • Jorge Ulanovsky Getzel Jorge Ulanovsky Getzel 22/06/18 23:39

    Bueno, bueno... Cuánta sensatez, realismo y oportuna advertencia leo en sus palabras! Gracias a su artículo seguiré cuestionándome si seguiré o no subscripto y opinando en este medio. Tenía ya decidido dejarlo. Efectivamente, para cuidarse uno de permanecer con una visión libre e independiente es elemental observar pemanentemente "avances y retrocesos". Gracias por recordárnoslo. En la compleja coyuntura político social que vivimos deben apoyarse todas las medidas concretas que sirvan para descontaminar el infectado terreno ambiental que ha propiciado el ultra y rancio conservadurismo. Pero no puede ser que de la noche a la mañana pasemos de ser opositores a oficialistas. Renunciando a mantener activo un pensamiento crítico. Importantes gestos avanzados van perfilándose, pero en contradicción con conductas y discursos que persiten en la línea de la continuidad de un sistema partidocrático. En lo económico, con referentes académicos no diferenciados del tan cuestionado neo liberalismo. En lo social, afirmaciones retóricas y contención, recurriendo al hipócrita argumento de la neutralidad y acuerdo entre las partes Y un Ministro de exteriores que frente al problema de la inmigración afirma que hay que reforzar los centros de retención en los países de orígen, cuidándose de no llamarlos "campos" como han llegado a hacerlo algunas autoridades europeas. Sin profundizar en las causas del éxodo masivo ocasionado por las guerras, la opresión, la represión y la miseria.

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