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Desde la casa roja

Un dragón en el garaje

Publicada el 25/07/2018 a las 06:00 Actualizada el 26/07/2018 a las 22:48
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Tengo una familiar que contrajo la polio con dos años. Miro su fotografía sentada en un triciclo con el aparatoso hierro en la pierna. La veo en las colonias junto al mar en otra imagen de los años sesenta, con sombrero de paja y el pie pequeño que alcanza apenas a tocar la arena. En otra, tiene veinte y sonríe tumbada en la cama después de su décimoquinta operación. Recuerdo perfectamente sus cicatrices, como cremalleras pálidas, recorriendo la pantorrilla, el muslo. Me parece ver aún a su padre fabricando las alzas de corcho para sus zapatos. Recuerdo sus embarazos y la niñez de sus hijos: mamá no os puede coger en brazos. Y la escucho ahora, con sesenta años, sin quejarse demasiado para no ser ni ella misma la que se ponga el límite, pero padeciendo dolores agudos que arrancan del tobillo y suben hasta la cadera, resbalando al suelo de vez en cuando, enfrentando que los años y el síndrome postpolio no le van a hacer fácil el futuro. Me pregunto ahora por la decisión que habrían tomado su madre y su padre si hubieran tenido la posibilidad de ponerle la vacuna, ese pinchazo que llegó pocos años después a liberarnos de padecer su enfermedad, y sé la respuesta: jamás habrían dudado en hacerlo.

Conozco a una pareja que no ha vacunado a su hijo. Cada vez que al niño le sube la fiebre o aparece algún tipo de erupción en su piel, corren al servicio de urgencias del hospital para descartar enfermedades graves contra las que el crío no está inmunizado. Las urgencias no son un buen lugar para un bebé. Me atrevo a decir que para ningún padre es fácil el trámite de llevar a tu hijo de dos meses a ponerse la primera tanda de vacunas. Nadie quiere que le claven una aguja al niño con cierta dosis de microorganismos que buscan la respuesta controlada del sistema inmunológico. Y tampoco creo que los padres que deciden no hacerlo sean unos completos inconscientes. Ellos también están buscando lo mejor para sus hijos. Pero parece que se han adherido a un movimiento descontrolado en su vertido de información que les está poniendo en peligro, pero no solo a ellos, sino a todos. Rechazar el avance sanitario, el escudo que suponen las vacunas como refuerzo para prevenir y protegernos de enfermedades como la difteria, sarampión, tétanos, polio y otras es una decisión que me resulta de primerísimo y desubicado primer mundo, insolidaria e irresponsable.

Esta semana nos han llegado varias noticias que delatan las consecuencias de este creciente desapego de la ciencia y sus resultados. Un alejamiento de una de las pocas cosas que van garantizando nuestra seguridad, aunque aún no puedan detener algunos desenlaces ni controlar ciertos padecimientos. Una suerte de traslado de la confianza en la evidencia y el empirismo hasta la fe, la suposición y las hipótesis no comprobadas o ni siquiera en vías de convertirse en teorías: muere una mujer por cáncer de mama después de seguir una terapia alternativa, la Generalitat de Catalunya aprueba el consumo de leche cruda, fallece una nadadora por sarampión en Francia, una epidemia (casos elevados al 400%) de esta misma enfermedad provoca que los pediatras españoles recomienden vacunar de sarampión a bebés menores de un año si viajan a Francia, Alemania, Reino Unido o Rumanía.

Escribió Saramago en Ensayo sobre la ceguera: “tener la certeza de que la vida existe, porque cuatro sentidos lo dicen, y no poder verla”. No tengo la cabeza cerrada como para no advertir que hay lugares donde las ciencias no han llegado aún ni para reconocer que hay terapias y caminos que pueden ayudar o facilitar la sanación física o psicológica. Tampoco para obviar el beneficio que obtienen las farmacéuticas cuando se encargan a precios no aptos para todas las familias las contadas dosis de la vacuna voluntaria de la meningitis. Pero me pregunto qué desesperada búsqueda hemos emprendido como sociedad para pagar conscientemente, porque el beneficio y el lucro suelen estar detrás de todo esto, por lo que sabemos que es un placebo físico o mental. ¿Por qué miles de personas dicen sí al humo y no a la vacuna? ¿Sí al traficante de conocimiento y no al científico? ¿Qué necesitamos creer? ¿Qué queremos escuchar? Estamos desentendiéndonos de más de 2.500 años de avance de la medicina occidental para pagar por asistir a talleres, escuchar teorías y prácticas sin fundamento y sin garantía; para recibir opiniones defendidas desde cada vez más potentes altavoces que se suman al ruido y al caos en cuestiones serias como la salud.

El astrónomo Carl Sagan escribe una analogía en su libro El mundo y sus demonios titulada “El dragón en el garaje”. En ella narra en forma diálogo la conversación entre alguien que dice tener un dragón invisible en el garaje y alguien que quiere verlo. El segundo le da todo tipo de ideas al primero para que consiga demostrarle su existencia: pintarlo con spray, echar harina en el suelo para ver sus huellas, utilizar infrarrojos para detectar el fuego invisible. Y el primero le devuelve todo tipo de excusas. ¿Cuál es la diferencia entre un dragón invisible, incorpóreo y flotante que escupe fuego que no quema y un dragón que no existe? Pues si no hay forma de refutar la afirmación, si no hay experimento concebible válido, el dragón seguirá formando parte de la leyenda.

Quédense en el mundo de la estadística y la prueba, al menos en lo que a salud concierne. Dejemos la mística para la poesía. Recordemos que la naturaleza también sabe crear ciertos venenos para el hombre que nada tienen de químico. No nos pongan en peligro. Yo, como los padres de aquella niña con polio, tampoco lo dudaría. Y agradezco a la medicina que, muchos días, aleje el dolor de mí.
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44 Comentarios
  • Clarin Clarin 28/07/18 00:46

    Las llamadas medicinas alternativas no han demostrado efectividad alguna en la mejora de la salud. Deberían prohibirse directamente. Aquí se incluye la homeopatía obviamente. 

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  • frida56 frida56 28/07/18 00:28

    Una de las características de las  sociedades en quiebra,digamos,espiritual,consiste en darle prioridad a las creencias sobre las certezas (cuando las hay). Las vacunas,salvo casos excepcionales han demostrado su eficacia; las operaciones,en muchos casos también. Hay medicamentos que hacen más llevadero el dolor o una enfermedad crónica. Por qué hemos de dar pasos hacia atrás?Porque las farmaceúticas van a su negocio antes que al bien público? Lo que hay es que controlarlas y no que ellas  controlen a los gobiernos y,por tanto,a nosotros.Hay cosas,ciertamente,que pueden mejorarse con medicina alternativa,pero no las cosas de vida o muerte. Creo que ambas pueden alternarse sin fanatismo y hasta donde sea posible y nos funcione. La acupuntura es una técnica milenaria,que ha demostrado suficientemente su eficacia,y se complementa bien con la medicina occidental. No todo lo que viene del pasado es negativo;ahora bien,si pretendemos curarnos de un cáncer de estómago con manzanilla y anís estrellado,estrellados y sin remedio nos iremos de este mundo. Todo tiene su contexto,siempre dentro del sentido común. Y ambas medicinas van igualmente a su negocio.Y en la alimentación es lo mismo. Me fui de viaje a Suecia y lo único que me sentó mal fue una hamburguesa vegana y un helado vegano...la cerveza y la comida Thai,la libanesa,la italiana y la sueca,sin problema.

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  • Arkiloco Arkiloco 27/07/18 15:13

    Ausente unos dias en todos los sentidos, me he perdido o llego tarde a este interesante debate. Hay muchas cuestiones que están implicadas en el pero me centraré en algunas opiniones que me han llamado mucho la atención. Un esceptico metodologico en ciencia no se niega a conocer o descubrir nuevas realidades e ideas que tengan posibilidades sino que duda sobre las afirmaciones que no pueden ser comprobadas. Y provistos de la duda, se considera erroneo e imprudente afirmar, practicar o predicar ideas que no han sido sometidas a prueba o que se mostrado de manera bastante concluyente que son falsas, ineficientes o perjudiciales. Y esto es lo que pasa y lo que se puede decir de las llamadas pseudociencias o medicinas alternativas. Pero lo que llama la atención es que, al parecer, una de las principales razones que llevarían a creer o a ser crédulos sería la desconfianza en determinados resultados de la ciencia o en los demostrados desmanes e intereses poco cientificos de la industria farmaceutica. Lo cual puede ser discutido, criticado o denunciado pero sobre lo que no cabe deducir que la alternativa sea lo no cientifico, la ilusión o el autoengaño. Y que se pase por alto que también es otro gran negocio y con un poder de influencia impresionante. Lo curioso es que todas las desconfianzas y arsenal critico que se emplea contra la llamada "medicina convencional" o la industria farmaceutica, algunas con fundamento y otras basadas en informaciones periodisticas o bulos, se transforma en credulidad y benevolencia comprensiva hacía las pseudociencias y las exigencias de demostración se eliminan o se sustituyen con los argumentos que las empresas del sector han ido construyendo para blindarse ante las criticas, argumentos racionales y pruebas que mostrarian su ineficiencia. Uno bastante burdo aunque eficaz es el que pretende hacer creer que el no desarrollo o impedimentos a la homeopatia o la acupuntura, son los intereses de la industria farmaceutica o paradigmas cientificos que no pueden entender otras culturas y remedios milenarios.

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    • Arkiloco Arkiloco 27/07/18 16:07

      En realidad no hay remedio milenario que sea inasible para la ciencia o que con una metodologia controlada no se pueda demostrar su eficacia o ineficacia. Y respecto a la influencia de intereses se olvida el enorme poder que también tiene esa industria y que se extiende en el nutricionismo y la cosmetica. En muchos casos las empresas son las mismas o participadas que juegan en todos los campos. Como negocio, "el alternativo" es aún mejor ya que tan apenas se corren riesgos y no exige grandes inversiones en laboratorios, investigación o contratación de cientificos y farmacologos. Y así, solo con un gran poder de influencia se puede comprender lo que ha sucedido con los productos homeopaticos y la excepcionalidad de la que gozan. En principio, para autorizar la comercialización de algún tratamiento se debe demostrar su eficacia pero los tratamientos homeopaticos pueden autorizarse sin tener que demostrar eficacia alguna. Esta normativa de la UE fué consecuencia de las presiones de la imponente industria francesa y que tendría que haber retirado todos sus productos ante la imposiblidad de poder demostrar nada. Y en esas estamos y esta es la permisividad, confianza y benevolencia que se aplica a estos tratamientos. No se le exige fundamentos cientificos, quimicos o moleculares ni explicación sobre el mecanismo biologico que mediaría entre el producto y el beneficio que afirman conseguir. Tratar de explicar esta diferencia de rasero entre desconfianza y credulidad sería complicado y puede obedecer a razones muy diversas y particulares. Me limito a constatarlo y a reflejar la facilidad con la que prenden ciertos irracionalismos y se abren paso todo tipo de creencias.

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      • Orlinda Orlinda 27/07/18 20:24

        No soy científica, no hace falta que lo jure, pero aun así me atrevo a decirte que no es cierto que la ciencia pueda demostrar la eficacia de todos los medicamentos y prácticas sanadoras, en todo caso, puede constatar tan solo en muchos casos que producen un beneficio en la salud por mera estadística, por observación, nada más. La medicina convencional utiliza medicamentos de esta forma, porque ralentizan o paran alguna enfermedad en ocasiones, sin saber por qué, sin conocer el mecanismo biológico que tiene lugar para producir la mejora. Y te lo digo por propia confesión de médicos en tratamientos que me han aplicado.
        Todo es muy complicado, lo que nos determina según las circunstancias de la vida y a quienes nos encontramos, con lo que vamos tomando decisiones varias, que no son fáciles ni simples. Algunas llamadas irracionales e ilógicas, pero, ¿quién no tiene algo de irracional? Y desde luego, alguien que fuese completamente racional miedo me daría a mí.

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        • Orlinda Orlinda 27/07/18 20:26

          Estoy en otra cosa y se me pasó: siempre un placer leerte.

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          • Arkiloco Arkiloco 28/07/18 00:10

            No pretendía llamar a nadie irracional por tomar determinadas decisiones o tener en cuenta las medicinas "alternativas" y mi comentario no pretende ser un juicio sobre los comportamientos de las personas que, por supuesto, tienen componentes racionales y menos o irracionales. Ya comenté que las motivaciones y causas que llevarán a esa elección o combinación serán muy diversas y mi comentario iba en el sentido de señalar la facilidad con la que se aceptan teorias que desdeñan o conceden poca importancia a la razón y la experimentación. Y me he centrado en algunos argumentos habituales con los que se desprecia a la ciencia o que como consecuencia de determinados abusos o errores lo que se proponga o se acepte es menos ciencia y casi ninguna exigencia. Por supuesto que hay tratamientos que no muestran eficacia o sobre los que no se sabe como producen determinados efectos pero si se sabe que funcionan y se puede saber con la observacion y la estadistica, herramientas, sin duda, bien cientificas. Un medicamento debe demostrar eficacia para algo y tienen un proceso largo desde la idea a la comercialización que se basará en investigaciones diversas, ensayos clinicos controlados y experimentación en personas durante periodos más o menos largos. Protocolos y metodos que, efectivamente, pueden ser vulnerados o adulterados por empresas farmaceuticas cuyos intereses están más puestos en el negocio que en un interés real por la salud. Y una vez comercializado tal medicamento puede ser retirado o desaconsejado por verificaciones y observaciones posteriores. Las llamadas medicinas alternativas no tienen que pasar por nada de esto y es muy sencillo cumplir con el requisito de resultar inocuos y no presentar efectos secundarios. Eso es lo que quería reflejar y no deja de ser una anomalia que se vendan productos de los que no se puede demostrar ninguna eficacia o eficacia que pueda ser controlada y debatida dentro de unos metodos y conocimientos aceptados por la gran mayoria de la comunidad cientifica. Reconozco que en torno a estos temas hay muchas cosas que me rebelan y como se abordan muchos problemas desde la medicalización y el consumo de todo tipo de sustancias y farsas

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            • Orlinda Orlinda 28/07/18 01:29

              Creo que te entiendo, puede haber muchas cosas que rebelen en este tema por como se tratan y cómo nos llegan. Yo por circunstancias me he metido en este tema más de lo que en otro tiempo hubiese imaginado y tiene mucho de verdad y buen hacer. También creo que como tantas otras cosas, se va poniendo de moda, se mercantiliza y degenera, por eso nos podemos encontrar en ese ámbito con mucho cantamañanas. Ocurre como con el yoga y otras técnicas, que puede ser beneficioso, pero no todo lo que se imparte en tantos centros que proliferan como setas.
              También comprendo a quienes lo rechacen por no tener explicación científica, yo lo acepto a la par que la otra medicina. A la vez, y esto sería largo de hablar, creo que existe un consumo prescripción excesivos de medicamentos tolerado y quizá promovido, medicamentos de venta libre que se anuncian por televisión y esto no parece generar ninguna alarma. Pero en fin, no es este o no tan solo el motivo de mi aceptación de la medicina alternativa.

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  • AMP AMP 27/07/18 10:35

    Aroa, me parece bien tu artículo, puede abrir los ojos a algun@s, no obstante me veo obligado a hacerte una observación: La vacuna contra la polio ya estaba presente en esos años en España, yo mismo fui vacunado y tengo 66 años.

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  • Queso Tierno Queso Tierno 27/07/18 02:54

    Una buena encrucijada. Un artículo en prensa pone en duda las medicinas alternativas y apoya la medicina occidental convencional que lleva tiempo en candelero debido precisamente a continuas informaciones desfavorables que han salido en prensa. Esta medicina está en manos de las multinacionales farmaceuticas que son abusivas en sus precios y despiadadas en sus experimentos con la población. Dirijen sus investigaciones no a la curación, sino en la creación de adictos a sus drogas legales, porque es lo que les da dinero. No curan la diabetes ni la hipertensión, fabrican productos de mantenimiento para tenerte cogido el resto de tu vida. Las deudas con esta industria ahogan los sistemas de salud y la lucha se hace inútil porque compran con todo descaro a los profesionales para que favorezcan y receten sus productos. ¿Te extraña Aroa que en medio de esta confusión un padre se niegue a vacunar a su hijo? Estamos desamparados y desconcertados por la falta de criterio. ¿Te has preguntado cuantos profesionales de la medicina, médicos y enfermeras se vacunan de gripe todos los años como respuesta a la campaña oficial? En la medida que yo conozco un muy, muy escaso número. Se ha comentado que el sida, el ébola, las gripes aviares son productos de laboratorio intencionadamente lanzados a la población para su reducción y para la venta masiva de antivirales. ¿Te extraña de que la gente se ampare en las medicinas alternativas? Golfos hay en todos lados, pero del peso y calaña de los oficiales pocos. Por tanto, ¿Que alternativa nos queda?

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  • Aroa Moreno Durán Aroa Moreno Durán 25/07/18 23:46

    Este debate hace crecer el artículo. 
    Gracias por vuestras lecturas. 

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  • paco arbillaga paco arbillaga 25/07/18 20:59


    «El timo de los suplementos alimenticios: El omega-3 no mejora tu salud (pero es un negocio de 25.000 millones de euros) - Un nuevo estudio desmonta los supuestos beneficios para el cuerpo y para la prevención de enfermedades cardíacas»:

    https://www.lainformacion.com/management/el-omega-3-no-mejora-tu-salud-pero-es-un-negocio-de-25-000-millones-de-euros/6353620?utm_medium=bloquehome403&utm_campaign=prometeo&utm_source=20minutos.es

    Osasuna Pública y Universal.

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  • Orlinda Orlinda 25/07/18 20:51

    Opino como este médico, Guillermo Basauri:

    “Cuantas más opciones de tratamiento tenga a su disposición, más oportunidades terapéuticas podrá ofrecer a sus pacientes. La homeopatía siempre suma.”

    https://www.diariovasco.com/opinion/homeopatia-verdad-20180622223458-nt.html

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    • HEREJE HEREJE 26/07/18 10:17

      Mejor combinarlo con visitas a Lourdes, sanadores hindúes, hechiceros africanos, curanderos castellanos, sectas satánicas y lamas tibetanos..... y así seguro que alguno acierta, o falla... yo prefiero jugar en el casino, que tengo más posibilidades.

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  • AKELARRE AKELARRE 25/07/18 19:34

    Quienes pueden hacer que creas absurdos, pueden hacer que cometas atrocidades.
    Voltaire



    . Por otra parte, recomiendo para este verano la lectura del libro "El mundo y sus demonios" de Carl Sagan (por lo del dragón en el garaje)

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  • Sancho Sancho 25/07/18 19:30

    No hablo de los excesos de las farmacéuticas, que tanto daño han podido hacer a la ciencia, en parte por el silencio de los propios científicos, que en muchas ocasiones se ha demostrado que estaban a sueldo de esas empresas. Hablo de la ciencia, con la investigación, en la experimentación que se lleva a cabo para dar por bueno lo que luego utilizaremos como vacunas o medicamentos. Pero de ahí, a dar por bueno lo que de ninguna manera se ha demostrado va un abismo. Como tampoco creo que un especialista de la medicina serio utilice la homeopatía u otras ¿medicinas? o formas de curar de las que se dicen "milenarias", que en absoluto está demostrado que funciones; si hablamos de resultados personales, cómo le va a cada cual, apaga y vámonos, y pongamos en cuestión todo lo que conocemos hasta la fecha; aquello no vale, pero esto que utilizo yo sí porque a mí me va muy bien...¿De veras? ¿Las universidades, el conocimiento, la ciencia, el progreso...? Me suena a descoyunte mental, a parir sin epidural, a no quitar los dolores a enfermos terminales, transgénicos no, aunque puedan ser una solución para el hambre, porque te sale un pene en la oreja, aunque estén garantizados...Pero pueden más las medias verdades y las informaciones directamente falsas...No se nos ocurre preguntar de dónde salen, qué datos hay y dónde...simplemente las creemos...No creemos en dios pero creemos esta especie de religión que otros nos cuentan y que dice que tiene poderes alucinantes, no demostrados, pero lo creemos...Decimos que las farmacéuticas se hacen millonarias envenenándonos, pero no nos importa hacer millonarios a los dueños de otros emporios "naturalistas"...Me daré golpecitos en la glándula Timo para controlar las palpitaciones...

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    • Orlinda Orlinda 25/07/18 20:12

      Para las palpitaciones, la ira que nos desborda, la tensión, la angustia por diversas circunstancias, te recomiendo las Flores de Bach Remedio Rescate. Sin ninguna contraindicación.

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      • Sancho Sancho 25/07/18 23:43

        Prefiero a Bach... a secas.

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        • Orlinda Orlinda 26/07/18 00:58

          Pues también. Pero lo uno no es excluyente de lo otro.

          https://youtu.be/saV18-2bjZE

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