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@cibermonfi

El desencanto

Publicada el 26/09/2018 a las 06:00 Actualizada el 25/09/2018 a las 18:08
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Tánger es un buen lugar para contemplar España y meditar sobre sus gozos y sus sombras. Está muy cerca, así que sus noticias le llegan directamente al que aquí vive y, sobre todo, le interesan y le afectan. Y está lo suficientemente lejos –otro continente, otra cultura– como para que el observador no distraiga su mirada en las ramas y pueda contemplar el bosque en su conjunto. Desde Fermín Salvochea a Juan Goytisolo, el ejercicio de reflexionar sobre la piel de toro desde el otro lado del Estrecho forma parte de cierta tradición heterodoxa hispana.

Vista desde Tánger, la España política del tramo final del verano de 2018 ha ofrecido una impresión desesperanzadora. No solo por una sucesión de hechos que Raquel Martos, que está sobre el terreno, ha calificado aquí mismo de "bastante cutres": una monarquía enfangada e irresponsable, una justicia obscenamente favoritista, una universidad pública desprestigiada por unos sinvergüenzas, una derecha zafia y montaraz, unos cuantos grupos empresariales exprimiendo hasta la última gota de sangre al consumidor y al contribuyente, gente detenida por blasfemar, una ministra que llamó “maricón” a un (actual) compañero de gabinete... También lo es por la ausencia de luz al final del túnel. Las leves expectativas despertadas por la expulsión de Rajoy de la Moncloa se desvanecen a mayor velocidad que se acortan las jornadas solares.

El Gobierno del socialista Pedro Sánchez no ha materializado ni una sola de las mejoras reales de la vida de la gente que cabía pedirle. Sube el recibo de la electricidad, pero no suben los salarios más bajos. La capacidad adquisitiva de las pensiones sigue tan en entredicho como el pasado invierno. Los alquileres andan por las nubes. Y ni tan siquiera han sido derogados los aspectos más bárbaros de la ley mordaza. En cuanto a los deberes que el mismo Gobierno se impuso, Franco, que yo sepa, reposa todavía en el Valle de los Caídos y la única política real sobre inmigración existente es la de devolver a los ilegales a Marruecos para que lidie con ellos.

Entretanto, Sánchez y los suyos no paran de dispararse a los pies. Se meten en líos de todo punto innecesarios como el de la entrega o no de armas a Arabia Saudí o la reforma exprés de la Constitución tan solo para eliminar un determinado tipo de aforamientos. Como si no tuviera suficiente con su situación de minoría parlamentaria y con la ferocidad de la derecha política y mediática, el Gobierno socialista se empeña en transmitir la imagen de un pollo sin cabeza. Ni tan siquiera se le ve del todo convencido a la hora de afrontar el que ha sido el mayor éxito de sus primeros cien días: la descrispación de la crisis catalana. En este, como en tantos otros asuntos, se le nota mucho que vive asustado por el qué dirán los tenores del régimen.

Sánchez llegó a la Moncloa con un buen capital: el de la benevolencia de Unidos Podemos y los nacionalistas vascos y catalanes, el del alivio de millones de españoles al desembarazarse de Rajoy, el de la batalla fratricida por la sucesión en el PP y el del pasmo del nacional-populista Rivera. Con eso y con un mínimo de habilidad y determinación, podía hacer unas cuantas cosas interesantes. No he dicho cambiar el mundo, no. He dicho hacer cuatro o cinco cosas concretas, factibles y útiles para la mayoría. Ahora da la impresión de que ni eso.

Aunque les confieso que, visto desde el otro lado del Estrecho, lo peor es una creciente sensación de que España no tiene remedio, de que ni tan siquiera se puede acometer una reforma mínima del edificio patrio, de que está todo atado y bien atado. Me temo que algunos hemos entrado en una nueva etapa de desencanto. Barrunto que, como tantas otras veces en nuestra historia, somos un puñado los que empezamos a pensar que lo más sensato es el exilio: el interior –el que se vive sin cruzar fronteras– o el exterior –el que implica cambiar de país–. Ojalá me equivoque. Ojalá el país que ahora veo desde Tánger no sea irreformable.
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66 Comentarios
  • "Maga" "Maga" 01/10/18 09:49

    De cualquier modo, Javier, Ojalá! que no nos pierdas de vista , y desde tu " atalaya" puedas seguir construyendo una de las columnas más brillantes que soporta el peso del periodismo intelectual ,y con la cual nos sentimos identificados personas de todo tipo y condición.
    Hasta pronto.
    Un cordial saludo.

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  • isaac prieto isaac prieto 30/09/18 00:20

    Eso siento yo: que no veo luz al final del tunel, nunca la he visto y no tengo ninguna esperanza de verla.

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  • @tierry_precioso @tierry_precioso 29/09/18 19:41

    Como dicen a veces los franceses: Tout ce qui est exagéré est insignifiant.

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  • Ataio Ataio 29/09/18 13:52

    ¡Ay! estos liberales tan demócratas ellos; a la que no les gusta lo que dices, te atacan. Argumentos? para qué? eso no se lleva, y además quién sabe, sabe, los demás no entendemos.
    Perdónalos Javier porque de ellos son los sillones.
    Al final le diste a este gobierno algo más de cien días. Que generoso, para que luego digan.
    Buen regreso ( el artículo del buen ladrón excelente ), y buen análisis el tuyo. Ojalá el desencanto que sientes no se contagie, y pueda más la esperanza.
    Creo que le falta alguna nota positiva al artículo ( ya se que es difícil ), no se, la Sra Montón , al parecer, no lo hacía nada mal. Y algo se empieza a negociar con Podemos ( Por fin!!! ). Y Don Luis dirige el Cervantes!.
    No me gusta abundar en la leyenda negra española. Sinceramente, hay mucho bueno en España.
    Lo peor para mí de tu visión exterior, es la coincidencia con mucha otra gente izquierdo-progresista de que si el Psoe no funciona, se acaba todo. Y no no no...no, ahí está Podemos, fresco como una rosa, presto a dar lo mejor de sí mismo para el bien común. !Ay¡ si Podemos gobernase, otra España cantaría.
    PD: me he permitido el tuteo, como somos paisanos. Espero no haber sido osado.

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  • fotovoltaico fotovoltaico 29/09/18 09:51

    un buen lugar para reflexionar,yo tengo la misma impresion,.creo que la mayoria de españoles ni analizan ni les interesa la politica ,siendo vital segun creo para la evolucion del ser humano.Europa tambien se derechiza, cada vez hay mas grupo de ultraderecha,hemos aprendido muy poco...

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  • CésarG CésarG 28/09/18 23:27

    Qué hartura ya de cenizos, Dios mío. Aunque sea para lamentarse, otro que le compra a la derecha mediática su apocalipsis. ¿Una solución? No se exponga a los artículos de opinión. Desenchufe la tele. Decida qué temas le interesan y le afecten de verdad y busque/difunda actívamente información veraz. Si alguien le viene con bulos y calumnias, sin descomponer la sonrisa diga: eso no es verdad, no estoy de acuerdo, usted miente. Créame, hay un punto de inflexión dentro de uno, un momento en que aprendemos a tener paciencia y a pensar a largo plazo.

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  • @tierry_precioso @tierry_precioso 27/09/18 10:25

    Arkiloco, estoy muy de acuerdo con tu comentario. Hay muchas causas pero relaciono el auge de los populismos también con la impostura de cierta izquierda bendita que padecemos.

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    • svara svara 27/09/18 23:13

      Sea mas explícito hombre y háblenos de esa "izquierda bendita" que nos flagela.
      Salud

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  • @tierry_precioso @tierry_precioso 27/09/18 10:16

    Con su traca-traca. Llega a un punto en que me pregunto si no añoro la alternativa KAS!

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  • borjiniano borjiniano 27/09/18 02:09

    Caramba que de verdades sobre un País gobernado por GOLFOS. Y sí, en todos los jardines innecesarios se meten estos del PSOE, que llegaron para poner orden en el gallinero y cada día lo hacen más grande. Aquí el golfo político solo le preocupa ganar para vivir como un monarca, al que nunca quieren tocar. El Virrey de Asturias durante 30 años Jose Angel Fernandez Villa fue cómplice de terminar con la minería asturiana. El Virrey Sánchez va camino de acabar con las ilusiones de muchos que creímos algo podría cambiar.

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  • Argaru Argaru 27/09/18 02:04

    La política en este país tiene algo, o bastante, de magia: NADA POR AQUÍ, NADA POR ALLÁ y consigues 10 puntos de ventaja en las encuestas. Debe de ser la erótica del poder, que lo puede todo. Eso o el personal ha recuperado la memoria de pez, que gozaba en los felices tiempos del bucólico y anestesiante bipartidismo. ¿Recuerdan? Fue inmediatamente antes que una monumental HOSTIA en forma estafa, disfrazada de crisis, allá por el 2007 o 2008. En serio, ¿nadie está dispuesto, en este país, a exigir al político que elige, que cumpla con sus promesas electorales? No me extraña que el “ano colectivo” de la ciudadanía se parezca, cada vez más, a la bandera de Japón.

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