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Desde la casa roja

Todavía es ayer

Publicada el 21/11/2018 a las 06:00
Cientos de personas suben a un valle donde hay una basílica. O se reúnen en el centro de Madrid o dentro de las iglesias que dan misa en memoria. Algunos van vestidos de azul marino y hay águilas negras sobre las banderas y hay bordados yugos rojos en las camisas atravesados por haces de flechas. Llevan consigo el arsenal de la patria vieja. Levantan el brazo y cantan Cara al Sol en la plaza de Oriente. Me dan miedo porque algunos tienen mi edad y porque se yerguen y embargados por no sé qué sentimiento ensalzan aquellos años y eso no puede ser mi país. O, por muy pequeño que sea, un país dentro del mío. Dan vivas a España, vivas a la unidad de la patria, vivas a la Falange y vivas a Francisco Franco muerto hace cuarenta y tres años. Hacen apología de la oscuridad. Pero no quiero caer en lo hecho: ensalzan la falta de libertad, el pensamiento único y la injusticia. Hay quien dice que sus enemigos no le olvidan y piden oración.

Yo quería escribir otra cosa. Yo quería vivir al margen de las imágenes. Leer. Rastrillar las hojas secas del jardín. Poner al día mis deudas. Estar adentro. Quería pensar que son residuo, restos exóticos. Y que ya existían ayer, hace un año y hace cuarenta. Que si no escribimos nada, en realidad, pasarán como pasan los días, camino del olvido. Que lo elegante es callarse. Lo que no se nombra no existe, eso es primero de negación. Son tres esquelas, papel mojado, que aparecen un día y regresan bajo tierra. Bastantes problemas tenemos, ¿no es así?

Mi madre me dice que no escriba sobre política. Que no me señale nadie. Y, aunque lleva razón, qué posición se toma diciendo esto, dónde me estoy situando, qué postura radical me hacen pensar que adopto cuándo escribo que no estoy con los que apoyan el fascismo. Cuando escribo que este país es una democracia en la que, excepcionalmente en Europa, aún no se castiga la exaltación de las dictaduras. Esa es la enfermedad, no el número de ellos que hayan sobrevivido. ¿Qué les revelo sobre mí al escribir esto? ¿De verdad debo decir en el siglo XXI si estoy o no de acuerdo con ese grupo de gente que sale a la calle, que canta, que consigna, levanta el brazo y se burla del país que intentamos ser?

Me pregunto, además de estas imágenes, qué nos queda en herencia de todo aquello. Hasta dónde mordió la carcoma para seguir pensando que esas manifestaciones son lo único que les resta y, como es así, vamos a dejarlo estar. Cerraremos nuestros balcones, miraremos hacia otra parte. Los vestigios tienen forma de fundaciones, de calles y pueblos, de patrimonios y herencias, de desprecio por la memoria y, sobre todo, por la democracia y la política. Pero no es solo eso, lo que nos queda es una turbia división de los poderes, la mirada condescendiente frente a las corrupciones, el músculo fortalecido durante cuarenta años de machismo. Es el poder sacro de la Iglesia católica.

Pero todo esto ya lo sabíamos: que subían casi en procesión a Cuelgamuros. Que había herederos voluntarios de los delitos y la culpa. Qué anécdotas las que guarda este país. Los vi pasar alguna vez desde el puente sobre la carretera. Camino a la cita. Alguien abría la puerta del valle. Alguien les recibía y les abría las puertas del valle. Se juntaban y hacían lo que hicieron estos días de atrás. Se ponían firmes y alzaban la mirada, se sublevaban en secreto contra el Estado nuevo. Probablemente, se reconocerían entre ellos. Pero ahora algo sí ha cambiado. Cantan más fuerte. Gritan más alto. Ayer no fue la primera vez que les vimos este año. Ahora hay menos pudor. Parecen refrendados por alguien. Pero esto debe ser la última convulsión antes de la despedida.

No les llamen nostálgicos. Ellos mismos se reconocerán como lo que son y, además, saben que nada va a pasarles. Actúan como si, realmente, tuvieran la gracia de Dios.
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9 Comentarios
  • Robertodelbarrio Robertodelbarrio 22/11/18 05:54

    Gracias, Aroa. Excelente el texto,las reflexiones y los argumentos; comparto la sorpresa,la las dudas y la repulsa y tan solo indicar que su *patria vieja" no fue, no es, no será nunca mi patria.

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  • anamp anamp 21/11/18 12:54

    amos en una democracia consolidada, con tantos y tantos defectos que hay que ir corrigiendo, sí, pero sin vuelta atrás. Si de verdad es así, no hay que tener miedo a los cambios ni tampoco a las expresiones de opinión, sean de la naturaleza que sean. En una democracia de verdad, se debe poder expresar cualquier cosa. Con esto no quiero decir que haya que respetar y aceptar cualquier opinión, pero tampoco creo que deban prohibirse.

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  • christopher lee christopher lee 21/11/18 10:31

    Esa gentuza dice que su única ideología es España, ERGO si tu no me compras el paquete entero eres Antiespaña.

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  • unlector unlector 21/11/18 10:17

    es irónico que griten por una España grande y libre, y por la unidad nacional, pero apoyen un partido que convierte este país en justo lo contrario cada vez que lo toca y el que más separatistas ha creado por minuto.

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  • Excomulgado Excomulgado 21/11/18 10:05

    El que estos personajes anden sueltos y gritando en las calles lo dice todo de "la modélica transición", demostrando que fue una verdadera mierda que perpetúa TODOS los privilegios de la iglesia católica y de los fascistas asesinos de mas de 120.000 españoles enterrados en cunetas. Es imprescindible cambiar las leyes, quitar todos los privilegios a la iglesia católica y un referendum sobre una forma de estado de monarquía o república.

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  • Toreador Toreador 21/11/18 09:53

    Esa caterva de plañideras nostalgicas que cantan el cara al sol con desafío estarías dispuestos si las circustancias les fueran favorables a dar otro golpe de estado similar al del 36 y estarían dispuestos a matar, si a matar, porque dentro de ellos anida un asesino como el que ensalzan y adoran. Estos asesinos potenciales se aprovechan de que los españoles creamos en una democracia que ampare todas las libertades incluso la libertad de hacer honores a un asesino dictador, pero esta exaltación de esta gentuza los gobernantes le tienen que poner coto por respeto a esa democracia por la cual todos los ciudadanos  decentes de este país estamos trabajando día a día.

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  • ArktosUrsus ArktosUrsus 21/11/18 09:12

    Son capaces de todo. Han conseguido hasta que se pueda subir a un valle, cuando el valle es, por definición, algo que está bajo montañas, una depresión. Que es lo que causa el valle a muchos de nosotros, una depresión cada vez más profunda cuanto más alto gritan y más sordos son los poderes "democráticos" de este país. Y lo dicen sin pudor: pretendemos ganar por los votos lo que perdimos por las armas. Y se quedan tan tranquilos porque no sólo lo dicen ellos. Lo dicen también sus cachorros cada vez que se nombra la Memoria Histórica en un foro parlamentario. Sus cachorros que se han puesto pieles azules o naranjas para simular que pertenecen a la democracia cuando en realidad no son sino franquistas que no se atreven a serlo de forma abierta y parafernálica de camisas azules, yugos, flechas y aguiluchos. Y han degradado el ave hasta un charrán o una gaviota según quien lo diga.

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  • platanito platanito 21/11/18 08:20

    Les refrenda ese poder sacro de la iglesia, esa corona de compiyoguis del 3 de octubre, esos nostálgicos cuartos de banderas, ese tridente derechón aznarino, esos poderes judiciales, desde atrás, y esos Villarejos y ceneises por los subterráneos. Y por qué no aprovecho e incluyo al Ibex? Mucha inercia nos queda por vencer.

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  • Ayla Ayla 21/11/18 05:53

    Que se esté persiguiendo por blasfemia y ofensa a los sentimientos religiosos y todavía se vean banderas con el aguilucho, dice mucho de la decadencia en la que estamos instalados.

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