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Muy fan...

Del 'hemicirco deluxe', casa de la palabra

Publicada el 24/11/2018 a las 06:00 Actualizada el 23/11/2018 a las 18:51
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La vida es eso que pasa mientras sus señorías nos ofrecen su show en el hemicirco. El arco parlamentario se utiliza para lanzar flechas y el paisanaje contempla el espectáculo desde el trabajo, desde la cola del Inem, desde el atasco, desde la cama del hospital… Muy fan.

Después de la bochornosa sesión de control al gobierno –una más– del pasado miércoles, en la que Gabriel Rufián obtuvo de nuevo su ansiado protagonismo, la presidenta del Congreso, Ana Pastor, pronunció un discurso en el que recordaba a sus señorías que el Parlamento es la cámara de representantes de los ciudadanos y que la palabra se la damos nosotros. Cuando resulta necesario refrescar la memoria sobre lo obvio, la cosa va mal.

En ese mismo discurso, Pastor, que definió el Congreso como “la casa de la palabra”, explicó las razones para pedir la retirada de los términos “fascista” y “golpista” del Diario de Sesiones: “Leerán el Diario de Sesiones, no mañana, lo leerán dentro de cien años. Y esta generación, que posiblemente tuviéramos que representar lo mejor de la historia de España, después de cuarenta años de democracia, estamos demostrando que no utilizamos bien la palabra que nos han dado los españoles”.

Ante el debate que suscitó la decisión –muchos criticaban que al eliminar estos términos no quedara constancia del ambiente político y social que respiramos y del nivelazo parlamentario que contemplamos–, la presidenta aclaró en un tuit:
 
A menudo nos cuestionamos qué hemos hecho para merecer esta clase política, una pregunta incómoda porque es posible que la respuesta no nos guste, que no nos gustemos… Los diputados, los senadores, los ministros, los presidentes, los alcaldes, los concejales, no son ejemplares de otra especie, ni nacen de un huevo verde. Resulta que pertenecen a la misma categoría animal que nosotros, en serio, es un hecho científicamente probado.

De hecho, si uno se da una vuelta por ese otro parlamento digital que son las redes sociales, no difiere tanto lo que oímos en boca de sus señorías, de lo que escribimos o leemos en ellas. La ligereza con la que escupimos palabras tan vacías de reflexión como cáscaras de pipas, es como para hacérnoslo mirar. Si leen el “diario de sesiones tuiteras" dentro de cien años, también van a flipar…

Tal vez se nos olvida a menudo que las palabras tienen valor, que no son un encadenado de letras sin más. Las palabras construyen nuestro pensamiento, nuestra mirada sobre el mundo, sobre la vida. Y no son inocuas, hay palabras que acarician y palabras que apuñalan; palabras trágicas y palabras cómicas; palabras profundas y palabras espumosas.

Si alguno de ustedes ha vivido, o está viviendo, la terrible experiencia de la enfermedad propia, o la de las personas a las que más quieren, aquellas cuyo dolor uno llega a sentir en su propio cuerpo, quizás se haya encontrado con la recomendación de expertos en medicina y en psicología, acerca del poder aliviador o dañino de la palabra.

Para emprender un camino durísimo, en el que nos sentimos tan impotentes como vulnerables, nos aconsejan escoger aquellos términos que nos ayudan a elaborar un pensamiento que nos dé fuerza y eliminar de nuestras conversaciones, y hasta de nuestras reflexiones, aquellos otros que nos oscurecen el ánimo, para evitar ese peligroso vuelo sin motor que emprende la mente hacia el abismo cuando el miedo se apodera de nosotros.

Mientras tantas personas luchan con la enfermedad, con la precariedad, con la pobreza, con el maltrato, con las frustraciones, con los tropezones cotidianos, mientras tantos pelean a diario con los problemas y las necesidades, el exhibicionismo parlamentario, en el que tantas veces sentimos que no hablan de nosotros, es deprimente.

De hecho, si me pidieran completar el rosco de esa nueva inolvidable sesión de descontrol, utilizando las primeras palabras que me vienen a la cabeza, respondería: fascista, golpista, indigno, hooligan, serrín y estiércol. Pero si después  me preguntaran en cuántos de ellos he sentido que hablaban de mí y de mis problemas, tendría que decir… Pasapalabra.

Lo más triste no es la selección de las palabras escogidas, ni la insistencia de algunos por convertir sus rifiRufis en minuto de oro, sino el derroche. Invertir el tiempo de debate –cuyo objetivo es resolver los problemas de los ciudadanos y fijar un proyecto de país– en fabricar titulares para el zapping, es gastarse lo nuestro una vez más.

Personalmente, si quiero invertir dinero en ver actores interpretando el guión de una España en blanco y negro en la que unos las pasan canutas y otros montan unos fiestones estupendos, prefiero ver Arde Madrid, que es una serie fantástica llena de talento. Es cuestión de gustos.
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26 Comentarios
  • j.c.ab j.c.ab 28/11/18 16:31

    ¿Alguien recuerda que hasta no hace mucho nos ponían en la tv imágenes de los tortazos entre diputados del Parlamento de Taiwán?
    Por que será que hace tiempo que no los veo. ¿Será porque "esto" se le parece cada vez más? También me da que pensar que si los/as estenotipistas de este congreso tienen sus dificultades para reflejar lo que sucede fielmente, si la cosa se anima "a lo asiático" , pues lo van a tener todavía más difícil que ahora.

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  • Alfonso J. Vázquez Alfonso J. Vázquez 25/11/18 07:08

    La ley electoral, con su fraude de represenatción donde unos votos valen más que otros, échese un vistazo al Senado dode el grado de corrupciòn de la ley electoral dede dees mayúsculo, hace que el Congreso "no nos represente"; pero de lo que no hay ninguna duda es de que muchos diputados representan a los que leshan votado y, pese a lo que dicen, incluso son moderados en sus expresiohes respecto a lo que realmente piensan sus votantes. El síntoma pone de manifiesto la enfermedad. Una forma de intentar acabar con ésta es educar a todo el mundo para que sepa convivir, pero ¡jamás ignorar el síntoma!; es lo más valioso que hay en el Congreso. Es una torpeza empeñarse en "matar al mensajero"; el mensaje sigue; y el hecho del que informa también.

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  • Orlinda Orlinda 24/11/18 15:48

    Lo que hace hoy Bibedi es un abuso. Tres largos párrafos no son sus comentarios, no conforme con poner un enlace y y alguna pequeña muestra de lo que trata, nos coloca un artículo entero de otro medio. Eso no se puede permitir, estos espacios serían un caos si todos hiciésemos lo mismo, si pusiésemos aquí al completo los artículos que a cada cual nos gustan.

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  • Juanjo Seoane Juanjo Seoane 24/11/18 13:33

    Para bien y para mal, los partidos eligen candidatos, los ciudadanos votan candidatos y éstos son reflejo de la sociedad. Por tanto los votantes y los votados son sapiens con dignidad.
    Y la palabra es ACCION, incluso la de los poetas

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  • luzin luzin 24/11/18 12:57

    Niego la mayor, los españoles no estamos representados en el Parlamento. Los métodos de selección dentro de los partidos políticos para entrar en las listas electorales poco tienen que ver con los métodos de selección que vivimos en nuestro que hacer cotidiano. Los diputados son elegidos dentro de las estructuras de los partidos, que tienen más que ver con las relaciones de poder y de influencia que con una selección debida a mayor capacidad o talento. Así, tras cuarenta años de sistemas selectivos clientelares tenemos una clase política incompetente y mal formada, con un nivel muy bajo que suplantan mintiendo y falseando sus curriculums. Rufian es un claro ejemplo de político de baja estofa y nivel intelectual muy limitado, que suplanta con sus "espectáculos" más válidos para Sálvame o cualquier programa de ese tipo. Es curioso que este personaje de tres al cuarto ataque a uno de los políticos más capacitados intelectualmente que tenemos, Borrell, aunque sea cierto que su comportamiento en Abengoa sea más que discutible, pero eso es aplicable a todas las estructuras partidistas, donde los intereses del partido son superiores a los de la ciudadanía común. Borrel es de los pocos que quedan con una alta cualificación y un gran nivel político, independientemente que se esté de acuerdo con su ideología o pensamiento. Ver los líderes actuales: Pedro, Pablo, Pablo I "sí se puede" o Rivera es para echarse a llorar, no tienen ningún bagaje laboral, ni trayectoria intelectual ... son brillantes oportunistas y muy ambiciosos, nada más ...

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    • acracio acracio 25/11/18 12:56

      Pablo Iglesias le da cien mil vueltas en preparación y respeto a los parlamentarios que tienes en mente. Estoy de acuerdo con lo que señala Platanito

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    • platanito platanito 25/11/18 09:13

      Pienso que empleas una regla de medir poco discriminante al meter en el mismo saco a los 4 barandas que señalas. Me barrunto que solo salvarían de la quema a Urkullu. Repasate Las vidas paralelas de Plutarco y vuelve en setiembre

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  • bidebi bidebi 24/11/18 11:35

    3/3

    Así no hay manera de trabajar por España, con un tío tocando los cojones en el escaño de al lado y comportándose como un machista, escupiendo a sus compañeros de hemiciclo, convirtiéndolo todo en un reallity show de mal gusto. Esto no se había visto jamás.
    Es un loco, ve fantasmas, está poseído por el demonio, nada de lo que dice es cierto. No se puede permitir que confunda a los españoles hablándoles sobre políticos mafiosos y corruptos. Rufián tiene visiones propias de un demente.
    Se le tiene que expulsar de la política porque si sigue así, acabará engañando a esos pobres ciudadanos, incultos, adoctrinados y descerebrados, que se creen todo lo que dice en la tele y en el Twiter. Acabará arrastrando a las gentes en su locura paranoica y maleducada. Y, Esto, sus señorías, no puede ser.
    Se sienten, coño, y escuchen con atención:
    – Mire usted…¡Los políticos somos buena gente!

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  • bidebi bidebi 24/11/18 11:34

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    Si le permitimos estas barbaridades, puede acabar diciendo que todos los parlamentarios mienten. Acabará diciendo que el rey es un ladrón, acabará diciendo que el PSOE montó su propio grupo terrorista, que el partido popular está repleto de criminales. Acabará diciendo que partidos tan demócratas como Ciudadanos y Vox son unos fachas. Con lo fácil y respetuoso que sería llamarles ultraderechistas a los fachas.
    Acabará diciendo que en este país los banqueros y las grandes empresas que dan esos servicios a los que todos tenemos derecho especulan, malgastan, desvían fondos y arruinan deliberadamente a los españoles con la complicidad de diputados, senadores, caciques, alcaldes y ediles, sin ningún tipo de remordimiento, solo por enriquecerse y comprarse otro chalet y otro yate donde follarse a más putas (cuanto más jóvenes mejor).
    Acabará diciendo que las fuerzas de seguridad del estado están repletas de altos mandos que adoran a Franco. Es más, acabará diciendo que Franco puso al rey en el trono, y que los hijos y nietos de sus ministros montaron los partidos que, aún hoy, manejan el cotarro. Acabará hasta cometiendo herejía contra la santa Iglesia Católica española.Este niñato maleducado no puede llamarles franquistas solo porque no condenan el franquismo. Es intolerable. Hay que echarlo a la puta calle. El resto de diputados y senadores tienen derecho a trabajar por España como hasta ahora. Con amor, mucho trabajo, sacrificio y dedicación, con buenas maneras y buenas palabras. Con orgullo y satisfacción.

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  • bidebi bidebi 24/11/18 11:33

    La culpa es de Rufián
    Albert Pla
    23/11/2018
    La culpa de todo es de Rufián. Ese tipejo tuitero, este indeseable golpista indepe, que no tiene puta idea de política, que ha arruinado la economía del país, la convivencia entre españoles y el decoro entre parlamentarios.
    Hasta que llegó Rufián todo andaba bien. En España no había golpistas, los políticos no tenían actitudes chulescas, ni despóticas, ni decían palabras gruesas. En España nadie mentía.
    Además, Rufián tiene la insolencia de clamar esas mentiras a viva voz en el mismísimo Parlamento. Tiene la desfachatez de abrir los brazos en cruz y gritar que este país es una vergüenza.
    A la puta calle. Bien hecho, señora Pastor, usted que viene de una familia y un entorno de demócratas ejemplares, sabe bien lo que hay que hacer.
    Porque no se pueden permitir estas deslealtades dentro del hemiciclo, no debemos tolerar que insinúe tales calumnias y falsedades en la cara del resto de honrados diputados.
    Es inaceptable que Rufián diga, por ejemplo, que en el Parlamento español manda el Ibex.
    No se puede permitir que siga acusando al PP de haberse financiado ilegalmente, de haber robado, engañado y chantajeado a todos los españoles durante cuarenta años.
    También es falso que el PSOE sea su amiguete de trastadas. Que entre los dos partidos se hayan repartido todos los poderes del estado bajo el amparo de la corona, financiándose ilegalmente, repartiéndose concesiones a dedo, rompiendo ordenadores, quemando pruebas cuando hacía falta, jugando sucio, traficando con jueces y usando puertas giratorias para seguir ostentando el poder en España.

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    • acracio acracio 25/11/18 12:53

      Bibedi, muy buena expresión de ironía en sus comentarios. Antes el Parlamento no era así, señora Pastor. Su memoria recordará que no había portavoces parlamentarios chulescos como Rafael Hernando, un Tal Martínez Pujalte (del PP), y hasta el moderno Casado (llamando a Pedro Sánchez aliado de los golpistas en su cara) o un tal Alfonso Guerra que con gran gracejo, eso sí, llamó al presidente Suárez "tahúr de Mississipi". Y no había aspavientos ni chirigotas hacia el orador de turno, sobre todo en las bancadas del PP y PSOE. Ándale, ándale. Ahora llegó Rufián y ya tenemos al maldito broncas al que zaherir y despedazar. Es que es catalán. No tiene la gracia de Arfonso.

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  • bidebi bidebi 24/11/18 11:26

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    'Daily Mail' a España: "¿Cómo se atreven a dar lecciones de democracia?"
    Y es que ya lo del españolismo es de carcajada. Hipocresía y cinismo en estado puro.
    “Gibraltar epañol”, es el lema de todo el “periodismo” de Madrid unido en la causa, al mas puro estilo del franquismo. Muy parecida causa a la de todos contra el Rufián rompepatrias, que además es un grosero.
    El RU permitió un referéndum en Escocia, realizó dos en Gibraltar y en todas las ocasiones el resultado fue favorable al unionismo.
    ¿Ceuta y Melilla son españolas por la gracia de algún dios?.
    Naciones dentro del estado español obligadas a permanecer a la fuerza sin posibilidad de consulta a la ciudadanía y sin embargo Gibraltar es epañol porque sí.
    Lo dicho, hipocresía y cinismo al que están muy acostumbrados y se ha hecho norma.

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  • bidebi bidebi 24/11/18 11:24

    ¿Qué sería de algunos opinadores si no tuvieran a un Rufián que echarse al teclado?.
    Hablan del parlamento español hablando de Rufián, porque de otra forma no podrían hablar de lo que ocurre en él ya que de antemano ya se sabe lo que van a decir.
    Estamos, otra vez, entre la buena educación y la mala educación de Almodovar.
    En lo que algunos entienden por la buena educación, que consiste en preferir ocultar la realidad a soltar un taco. A ser “fino” a ser claro. En ocultar los abusos de los curas a mostrarlos lo que son. En realidad en España se vuelve a la ñoñería en público pero al salvajismo en lo privado en las redes siempre que sea anónimo. Es bueno aplicar el 155, apalear a ancianos o no permitir la libertad, pero es de mal gusto fascista, golpista, indigno, hooligan, serrín y estiércol. Caca, pedo, culo, pis, degrada la democracia. Que no haya una democracia es el devenir de los tiempos. En realidad nos ocupamos del lenguaje porque no tenemos ovarios de ocuparnos de la realidad podrida. Meterse con Rufián está bien visto en los madriles y vende, es lo políticamente correcto. Y en ello se unen por una causa común los neofranquistas, los socialistas y los fascistas. Todos a una porque es una causa común y leña al mono.
    Y entonces llegamos a las verdaderas causas del ofendido nacionalismo español.
    La causa, evidentemente, no es la supuesta ofensa dialéctica. La verdadera causa es quién ofende y a quién representa. Y según este nacionalismo españolista nos está ofendiendo la antiEpaña. Si las mismas palabras hubieran sido dichas por un nacionalista español hubieran pasado desapercibidas, pero como las pronuncia la antiEpaña los patriotas españoles salen a degüello.
    En consecuencia, una muestra más de la hipocresía y el cinismo reinantes con los que se ataca en realidad al que lo dice y nos quieren hacer creer que se atacan las formas en pos de una buena educación. Aprovecho la ocasión para cagarme en la buena educación españolista.

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