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¡A la escucha!

Una generación empobrecida

Publicada el 20/12/2018 a las 06:00
Admito que hay días que me cuesta mucho lograr ver luz en todo esto. Creo que hay veces que tengo demasiada información como para poder ser mínimamente optimista. Tengo al lado a una adolescente hecha un mar de dudas que busca respuestas en una sociedad que cada vez es más desleal con quienes apuestan por el esfuerzo, por el trabajo bien hecho, por alcanzar oportunidades ganadas a base de compromiso y horas de estudio o trabajo. Sí, me cuesta porque demasiadas veces lo he visto o lo he vivido. Ella busca que la vida le diga por dónde tirar, le dé alguna señal, le inspire y le ayude a encontrar su camino. Y no lo consigue. Nosotros estamos ahí, a su lado, intentando responder a sus preguntas, resolver sus dudas y ayudándole, abriéndole puertas para que encuentre su camino. Pero no es fácil.

Hace unos meses escribía aquí lo complicado que le estaba resultando decidir con sus 15 años qué quería estudiar, si ciencias, si letras, si tirar por una FP. El sistema les obliga a definirse en un momento de su vida en el que lo último que quieren o pueden es precisamente definirse. Pero esto es lo que hay y llega junio, y después de haber hecho una matrícula deciden cambiarla en el último momento y tirar por lo más o menos establecido. El sistema les encorseta tanto que las costuras empiezan a abrirse enseguida, en cuanto arranca el curso y ven que no todo lo que les interesa se puede enmarcar en unas ciencias puras o en unas letras puras. Y surgen, de nuevo, las dudas. Y llega esa misma reflexión que muchos nos hicimos a su edad y que ellos repiten, 30 años después: “¿Esto tiene salidas? ¿Con esto puedes vivir?”. Ayyyyy. Y buscas respuestas en los datos, vas a las cifras, lo más frío que puede existir a la hora de decidir un futuro laboral. Y no hay mucho que ofrecer. Y le pides que no decida qué quiere ser en base a salidas, sino en base a motivaciones, a lo que le gusta, a lo que le apasiona, sabiendo que esa tampoco es la solución. Porque su realidad es otra.

El paro juvenil empieza a ser crónico. La noticia no es nueva, cierto. Pero las consecuencias de esa realidad sí y asustan. El Consejo de la Juventud ha hecho la radiografía de cuáles son las consecuencias de un desempleo galopante entre los más jóvenes, con unos sueldos míseros y una situación laboral tan precaria que les es imposible planificar su vida más allá de dos meses vista. Los resultados son exclusión social y pobreza. Sí, pobreza. 1 de cada 4 jóvenes de entre 16 y 29 años viven en una situación de pobreza, tienen problemas para llegar a final de mes y apenas pueden vivir con lo que ganan. Ellos, siempre lo hemos dicho, son nuestro futuro. Y nuestro futuro, el que debe de construir y tomar el relevo de aquí a unos 10 años, está destruido por las condiciones laborales que les estamos ofreciendo.

Gente que trabaja ocho horas y que apenas llega a cobrar 900 euros. Con eso tiene que pagar una casa de alquiler que cada día es más cara, vivir con unos precios que cada día suben más y lograr construirse el futuro que ellos elijan: tener o no hijos, independizarse, formar una familia, viajar. En mi entorno hay tantos ejemplos, tantas historias de gente con muchísimo talento que no puede avanzar que frustra: Clara, Nerea, Raquel, Daniel, Marcos…. Gente que no ha llegado a los 30 y que viven de forma muy precaria. El Consejo de la Juventud alertaba de las consecuencias de esta realidad, de una generación que no consigue progresar y que supone un caldo de cultivo para que cuajen los mensajes populistas, las ideologías más extremas.

Los que podemos cambiar esto no lo estamos haciendo, ni ejerciendo cuidados paliativos ni tampoco entrando con el bisturí y cambiando un sistema que no les ayuda a encontrar salidas laborales reales. Sentémonos a debatir cómo cambiar esto. No podemos permitirnos que la siguiente generación a ésa a la que el Consejo de Juventud ha desahuciado socialmente, repita exactamente los mismos errores.
 
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8 Comentarios
  • Mirenchu Mirenchu 24/12/18 15:44

    Los jóvenes españoles deben empezar su vida profesional en el Benelux, Alemania y el Reino Unido, y aprender a organizarse y hacerse valer. Este país jovenófobo no se los merece, y muchos países europeos necesitan mano de obra y la tratan con decencia

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  • Alfonso J. Vázquez Alfonso J. Vázquez 21/12/18 08:41

    El engaño a los jòvenes y no tan jovenes. Les dijimos, estudia, pórtate bien, fórmate profesionalmente, se decente y el mundo se rendirá a tus pies. Pero nuestros políticos, al servicio de infames intereses, les han privado de sus derechos, laborales a tener un trabajo con un salario proporcional a la riqueza que producen, porque otros se apoderan de ella; , y civiles porque limitan su libertad convirtiendo los pecaos en delitos abusando del poder que se les permite ejercer, que hasta por opinar pretenden encarcelarnos. Naide se sorprenda por los chalecos amaillos en Francia; son el síntoma amable de que se ha cruzado muchos Rubicones atropellando a los ciudadanos, siempre pacíficos, siempre indulgentes, siempre dispuestos a soportat más de lo que se nos puede exigir hasta que empiean a dar síntomas de que se están llegando a limites infranqueables; mejor dicho, a que se han pasado varios lìmites que nunca debieron franquearse. Las revoluciones no las producen los revoilucionarios. Los verdaderos revilucionarios son los que atropella los derechos de los ciudanos tan pacificos y poco exigentes que llaman "estado de bienestar" , algo que nunca existiò en Españal, a lo que nunca fue más que un "estado de buen pasar". Aplíquense a reconocer los derechos ciudadano y dejen de estar al servicio de un capita tan avaricioso que nucnna tendrá limite en su avaricia. El viejo grito revolucionatio "LA TIERA PARA EL QUE LA TRABAJA" hoy se dice de otro modo " EL SALARIO DIGNO PARA EL QUE PRODUCE LA RIQUEZA"

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  • JOSE12000 JOSE12000 20/12/18 17:54

    y que el PSOE YU.Podemos traguen con el austericido criminal, básicamente "hay que tener superávit primario: ingresos presupuestarios mayores que los gastos) no ayudan a resolver la situación, corremos el riesgo que la cosa se cronifique cada vez más..., como en Colombia por ejemplo, pero ellos sabrán?¿?¿?, los superavit primarios siempre los pagan los mismos, los de siempre!!!

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  • ArktosUrsus ArktosUrsus 20/12/18 11:19

    "El Consejo de la Juventud alertaba de las consecuencias de esta realidad, de una generación que no consigue progresar y que supone un caldo de cultivo para que cuajen los mensajes populistas, las ideologías más extremas." Los políticos, especialmente los de derechas, se empeñan en pasar la bayeta del olvido sobre el pasado reciente (ensalzando el "imperial" pasado) hablando de reconciliación, de olvido, de "no abrir heridas". Y olvidan, algunos interesadamente porque sus padres o ellos mismos formaron parte del fenómeno, quiénes formaron parte de los camisas pardas alemanes, los camisas negras italianos y los falangistas españoles. Quiénes fueron las fuerzas de choque del nazionalsocialismo, el fascismo y el falangismo. Jóvenes sin esperanza a los que un himno y una bandera les dio la ilusión de pertenencia a un grupo y la violencia les demostró que se puede tomar el control de una sociedad por el miedo que acaba convirtiéndose en resignación primero y en entusiasta apoyo después con la dosis (mínima) de mentiras. El poema de Benedetti "Decir que no" lo explica. Si seguimos cerrando los ojos a lo que nos hacen y lo que hacen a nuestros jóvenes las élites económicas, no nos extrañe que acabemos no pudiendo abrirlos. Nunca.

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  • Toreador Toreador 20/12/18 10:28

    Decisión difícil de la juventud y complicada para gobiernos y sindicatos. Las empresas y la clase trabajadora somos un tándem indisoluble sin unos no existen los otros, pero la desigualdad y el ansia de beneficios rápidos por porte de las primeras rompen el equilibrio patron-trabajador, no hace muchos años los empresarios con poder económico cuando querían sacar benficios a sus inversiones montaban una empresa, fábrica, comercio etc. Creando puestos de trabajo que beneficiaba a ambos empresario y trabajadores. En los últimos años esos mismos inversores dedican su dinero a invertir en bolsa, comprar edificios de viviendas para alquilar o entrar en sociedades con beneficio fácil. Por tanto no se crean puestos de trabajo y así la economía de este país tiene esas desigualdades y la gente joven pocas salidas de cara a un porvenir. Mala solución.

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  • paco arbillaga paco arbillaga 20/12/18 08:16


    «Los que podemos cambiar esto no lo estamos haciendo…», y sobre todo quienes tienen la información para poder tomar medidas sobre un problema tan grave que aunque principalmente afecta a la juventud también afecta a cientos de miles de personas de cincuenta años para arriba y con obligaciones familiares.

    La robótica, la técnica digital suprime muchísimos puestos de trabajo y no se oye hablar de repartir el trabajo, de trabajar menos horas, sino de lo contrario, ¡de aumentar la vida laboral! ¿Están locos o quieren despistarnos?

    La realidad que plantea Helena me parece uno de los grandes problemas que tiene nuestra sociedad y que esta no aporta soluciones para arreglarlo. Quizá los chalecos amarillos de Francia sean una muestra de la insatisfacción, de la inseguridad que hay en nuestras tecnificadas sociedades que con tanta tecnología que disponen aún no se han dedicado a diseñar un «software» que solucione los principales problemas de la ciudadanía.

    Que Olentzero ampare a tu neska. Osasuna!

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  • borjiniano borjiniano 20/12/18 01:54

    Yo siempre animo a los chavales/as a que hagan un primer paso de una FP, el número de colocados al finalizar el grado es de más del 90% colocados, máximo si destacas. Luego y ya ganándose la vida (¿sabias que un soldador de tubos o un instrumentista eléctrico ganan con soltura más de 2.500 euros?) nadie te impide ampliar a una titulación de grado medio, pasar de tubero a ingeniero técnico industrial. Y llegado a ese punto, pasar a una ingeniería superior. Eso lo hicieron muchos compañeros míos cuando en la dictadura existían Universidades Laborales, como la de Gijón. Las suprimieron y ahora vuelven a ponerse en funcionamiento, porque las empresas demandan muchos oficios que no hay trabajadores. Es llegar a la titulación superior (si quieres o lo necesitas) pero siempre con trabajo y con años de experiencia. Y eso es extensible a muchas titulaciones. Ahora ya no buscan periodistas licenciados en CC de la Información, buscan (y pocas veces porque sobran periodistas) a profesionales de la comunicación expertos en robótica, o en pruebas deportivas de lo que sea. Saludos.

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    • Suna Suna 20/12/18 09:12

      Me parece estupendo todo lo que sea alentar a nuestros jóvenes, pero eso de cobrar 2500 euros... será la excepción, porque la realidad es muy dura para ellos.
      No nos queda otra que romper con nuestros votos esa dinámica de que la política siga sustentada por el poder económico. Negociar con las empresas "SI", pero someterse a la esclavitud "NO".

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