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Desde la tramoya

Feminazis

Publicada el 08/03/2019 a las 06:00 Actualizada el 07/03/2019 a las 19:50
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La extrema derecha tiene una habilidad letal para seducir con sus marcos. Por ejemplo:

Si los progresistas exigimos que los poderes públicos defiendan y ayuden a las mujeres a que decidan sobre su maternidad sin imposiciones religiosas, entonces ellos son “provida”. Y nosotros, claro, pasamos a estar a favor de la muerte.

Si los progresistas defendemos que la igualdad pasa porque nuestros hijos e hijas sean educados en el mismo aula, entonces los conservadores abogan por la “libertad de elección de los padres” sobre la educación de sus hijos.

Cuando nosotros defendemos una ley de violencia de género que proteja específicamente a las mujeres de las agresiones de los hombres, entonces ellos defienden la “igualdad” ante los tribunales.

Los progresos que la humanidad ha hecho a favor de la igualdad de mujeres y hombres, impulsados todos ellos por los progresistas a lo largo de la historia y lo ancho del planeta, se convierten, tras el ejercicio de reenmarcado de los ultraconservadores, en movimientos “feminazis”, como los llamó el locutor ultraconservador Rush Limbaugh hace ya tres décadas. La huelga y la manifestación que hoy van a protagonizar las mujeres para defender las causas de la igualdad, se convierten en manos de los ultraderechistas en expresiones nazis.

Sería todo ridículo y cómico, si no fuera tan peligroso. Llevando la argumentación de los ultraderechistas al absurdo, estar a favor de la vida significaría que comerse un piñón es equivalente a cortar un árbol centenario. Que obligar a nuestros niños a estudiar lengua o matemáticas es vulnerar la libertad de los padres a elegir la educación de sus hijos. Que hacer leyes por la protección de los niños, o a favor de las personas con discapacidad, o aplicar impuestos distintos a los ricos y los pobres, es fomentar la desigualdad.

Por eso es crucial, defiendo yo frente al criterio de algunos de mis colegas, que a los fascistas los llamemos fascistas. Que desvelemos sus trampas. Que denunciemos los trucos. Que nos prevengamos de sus artimañas semánticas.

Hay dos referencias recientes para aprender a contrarrestar el discurso fascista. Una es el análisis que hace el maestro George Lakoff, a propósito del fascista por excelencia de nuestro tiempo: Donald Trump. El presidente de Estados Unidos es siempre el primero en enmarcar los asuntos: el muro como símbolo de protección frente al extranjero, los mexicanos como amenaza, la prensa como aliada del establishment…. Luego repite y repite, sin ceder ni un centímetro de territorio. Así desvía la atención de los asuntos que deberían avergonzarle, y controla la conversación. Lo hace rotulando con palabras sencillas marcos mucho más complejos: “fake news”, “spygate”, “crooked Hillary”, “failing New York Times”… Y recurriendo sin el más mínimo pudor a la hipérbole, echando siempre la culpa a otros. En The Guardian hay un artículo del profesor que resume su análisis.

Y un libro de ahora mismo, de Jason Stanley, cuya traducción española se ha titulado Facha: cómo funciona el fascismo y cómo ha entrado en tu vida. En el libro, tan atractivo como sobrecogedor, se listan los elementos del neofascismo rampante en todo el mundo: la apelación a un pasado mítico, la propaganda, el antiintelectualismo, la irrealidad, la jerarquía, el victimismo, el orden público, la ansiedad sexual… Si todos esos elementos suenan, es porque los tenemos aquí mismo, y es nuestra responsabilidad como progresistas denunciar sus falacias sin descanso.

Precisamente por el intelectualismo del que la izquierda siempre ha hecho profesión, tendemos a creer que las cosas son como son y que las exageraciones terminan siendo ineficaces. Que “la verdad” (nuestra verdad, por supuesto), finalmente se abre paso. No es cierto. La historia demuestra que el manejo inteligente de las emociones más primarias, el uso audaz del lenguaje y los símbolos, el miedo como pulsión y la autoridad como solución, son capaces de articular narrativas nefastas y muy poderosas.

El ejercicio casi hipnótico del fascismo, reciclado y adaptado a nuestro tiempo, está ahí amenazando, como lo estuvo en los momentos más oscuros de nuestra historia.
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21 Comentarios
  • Guillerrevuelta Guillerrevuelta 10/03/19 09:33

    Totalmente de acuerdo con la reflexión!! La democracia, a mi modo de ver, es como un ecosistema, si no lo cuidas se deteriora, se corrompe y se muere; es una ingenuidad pensar que durará para siempre, que podrá con toda la contaminación... por eso creo que su reflexión se condensa perfectamente en la frase "que a los fascistas les llamemos fascistas". 

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  • Aserejé Aserejé 09/03/19 16:46

    Estupendo e interesantisimo articulo. Saludos

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  • paco arbillaga paco arbillaga 09/03/19 07:29


    «Sería todo ridículo y cómico, si no fuera tan peligroso.» Así es, y esas mentalidades ultraderechistas tan arcaicas están saliendo a la calle (nunca habían desaparecido del país) como si estuviésemos viviendo en los años 50, cuando en este país mandaban la espada y la cruz.

    «Por eso es crucial, defiendo yo frente al criterio de algunos de mis colegas, que a los fascistas los llamemos fascistas. Que desvelemos sus trampas. Que denunciemos los trucos. Que nos prevengamos de sus artimañas semánticas», nos dice Arroyo, y estoy de acuerdo con lo que expone, y diría que es algo que debería ser obligatorio hacer.

    Va a resultar pesada esa denuncia porque la vamos a tener que hacer continuamente pues parece que el país se ha llenado de gente fascistona. Osasuna.

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  • Queso Tierno Queso Tierno 09/03/19 04:59

    Si, reconozco que la derechona tiene la técnica bien aprendida y a falta de razones, tiran del mantra, habilmente conjuntado con el arte del disco rayado. Ni los loros se acercan a tamaña habilidad. Tengo un amigo que cada vez que me quiere dar un ejemplo de los peligros de la izquierda, tira inexorablemente del comunismo de la época de Stalin y por mucho de que yo intente convencerlo de que estamos en democracia y el ejemplo es absurdo, el argumentario le gusta tanto que se niega a renunciar a el. Claro está, que si lo hiciera, se quedaría en encefalograma plano, como todos ellos. Y por otra parte no podemos olvidar el tremendo éxito de algunos mantras rayados recientes como, 'Márchese Sr. Gonzalez', 'La culpa es de Zapatero' y la socorrida 'Populistas amigos de Venezuela'. ¿Para qué perder el tiempo con hechos y/o razones si la técnica funciona tan bien? Si a Sánchez y al PSOE le hubieran encontrado un 1% de lo que se le ha encontrado a Rajoy y al PP, lo habrían sacado en volandas del Parlamento y lo habría tirado al primer contenedor de basura sin tener en cuenta el reciclado. Directamente al rojo. ¿O sería al azul?

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  • Lunilla Lunilla 08/03/19 20:14

    ...."Nos paramos  para cambiarlo todo: "Parece un lema muy sencilllo; Creednos; Loocupa todo, nace para todas. Nuestra energia reside en la pasiòn  por las cosas que amamos: por nnuestra vida, por  nuestra familia por lo que amamos, por lo que hacemos en las situaciones difìciles, allà donde conocemosde verdad alas personas que nos dan la mano , como un Angel que nos ama....¿Quien nos la retira, cuando mas faslta nos hace...?..no hay ni que poensarlo mucho.; " Un Fascista seerà siempre aquel individuo, o grupo que desvia siempre la atenciòn  de las cosas que deberian avergonzarle .  ¡Asi de facil..... Lunilla/// y El DIablo Cojuelo PD: enviado a Editar  a las 8,10 h p/m.  ¡Enhorabuena y muchas Felicidades por este gran dia..!!!!

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  • 74camilo 74camilo 08/03/19 18:57

    Qué obsesión tan curiosa tienen los FACHAS en llamar nazis a los que no lo son. Creo que lo deberían de tratar...

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  • luzin luzin 08/03/19 18:08

    Entiendo que soy viejo y desfasado, pero hoy sólo veo marcos y "neolenguaje": "neofascismo", "neofachismo""neoliberalismo", "neocapitalismo", "neosocialismo", "neohuelga", "neofeminismo" ... Tanto neo y tanta hegemonía y tanto disputar los conceptos e ideas vacías de contenido que parece que nadie se ocupe de lo real, de lo del día a día ...
    Tal vez la "neoizquierda" sea tan neo que sea un bluf y no pùeda disputar ni la reforma laboral. Por cierto, en los viernes sociales (menudo descojono) han decidio dejarlo para nuevos tiempos ... ale, a joderse y seguir votando ...

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  • Laila Laila 08/03/19 15:07

    Vaya Sr. Arroyo, cuando se olvida de Podemos, escribe usted bastante bien.

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  • Damas Damas 08/03/19 12:01

    En otro espacio de infoLibre IsasI ha puesto (08/03/19 11:24) este enlace https://youtu.be/ffmUpNmDlYg asumo las palabras de Iñaki G. dichas en ese vídeo, y en ese contexto suscribo:
    "Yo también soy feminazi"

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  • Galias Galias 08/03/19 11:46

    El movimiento feminista, imparable, no es contínuo y sin retrocesos. No sé cómo discurrirá la jornada hoy y cuál será al final el balance. El año pasado desbordó todas las previsiones y algunas destacadas periodistas de televisiones pprivadas como Susana Griso y Ana Rosa Quintana se vieron obligadas a dejar los programas y unirse a la huelga y manifestaciones.
    Este año la coa ha cambiado, proclaman con orgullo que ellas estarán al pié del cañón para informar, pero es que han aparecido voces ultras y fascistas que sin complejos y llamadas a sus programas están arremetiendo contra el movimiento feminista y llenando de propaganda su ideología del feminismo liberal o fascista al movimiento feminista y a las políticas progresistas. Ciertamente el fascismo se ha reciclado y adaptado a nuestro tiempo, pero muchos medios de comunicación lo están alentando, lo cual es trágico.

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