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Plaza Pública

¿En los debates electorales valen las mentiras?

Publicada el 21/04/2019 a las 06:00 Actualizada el 20/04/2019 a las 14:03
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La democracia electoral exige los debates entre contendientes. Eso no lo niega nadie. O no debería de negarlo. Suele pasar que en esos debates se siga prometiendo lo que ya está prometido en los programas de cada partido. Y aquí es cuando viene la clásica broma que no hace ninguna gracia: los programas electorales están para que nadie los cumpla. La boca se les calienta a algunos líderes y a bastantes de sus fieles escuderos cuando sueltan por esa boca que van a convertir este país en un paraíso, pero no perdido como el de John Milton, sino en un paraíso de verdad en que la felicidad estará al alcance de cualquiera. Quien no sea feliz en ese jardín prometido será porque no quiere. Sólo les falta decir —aunque lo digan a su — que después de las elecciones, si las ganan ellos, en nuestro país ataremos los perros con longanizas.

Las promesas electorales no tienen límite. Por prometer, que no quede. Al fin y al cabo, si luego faltan a su palabra quienes la han dado, no pasa nada. Alguna ley debería preservarnos de las falsas promesas. Alguna ley tendría que estar de nuestra parte a la hora de exigir a los partidos el cumplimiento de las promesas que llenan los mítines fervorosos en sus campañas electorales. Ya sé que los programas de cada partido estarán luego sujetos a pactos y que de esos primeros programas quedará al final sólo una parte. Eso ya digo que lo sé. Pero también sé que lo que dicen esos líderes lo dicen sabiendo que, con pactos posteriores o sin pactos, cuesta poco llenar de globos de colores el mágico futuro que se anuncia a bombo y platillo entre los aplausos entusiastas de su feligresía.

Los debates electorales sirven para levantar más todavía el vuelo de esos globos de colores. Cada uno de los candidatos tendrá un tiempo para inflar pecho y destrozar los argumentos del contrario, a la vez que aprovechará —como digo todo el rato— para prometernos que si le damos nuestro voto nos habrá tocado la lotería, como si la cola para depositar la papeleta en las urnas fuera la misma que se hace a finales de año delante de Doña Manolita. Más o menos, esos serán el paisaje y el paisanaje de los debates que se anuncian para las elecciones del 28 de abril. Tarascadas entre los contendientes y mogollón de promesas. Lo de siempre en estas ocasiones. Nada nuevo bajo el sol.

Pero aquí me sale una pregunta al hilo de lo que estamos viendo y escuchando estos días y desde hace muchos meses. El tiempo que vivimos es el tiempo de las noticias falsas, de la política de Estado cuajada con el cieno que se amontona en las alcantarillas policiales, del abandono que sufren las personas más frágiles de una sociedad cada más cruelmente desigualitaria, de los ricos que a costa del bien común se han hecho más ricos, del escupitajo como ese argumento de peso que antes se sustanciaba con la insobornable nobleza de las palabras. Y, sobre todo, estamos en el tiempo de las mentiras. Eso de la posverdad que se ha puesto tan de moda es como la mentira de toda la vida, pero en lenguaje refinado. La pregunta a la que me refiero es obvia y seguramente de una inocencia que ya no se estila, como los amantes clásicos en una canción de María Dolores Pradera: ¿en los debates electorales valen las mentiras?

Es repugnante la mentira, su destemplada violencia, lo que tiene de cinismo, de burla, de carta trucada en el juego de una democracia que debería ser radicalmente sagrado. En los debates que se anuncian volverán a salir, en la boca caliente del PP y Ciudadanos, ETA y Venezuela, el independentismo catalán como comida para cerdos en vez de como posibilidad de diálogo a cuantas más bandas mejor, la alusión continuada al bienestar de los "españoles" cuando en realidad hablan sólo del bienestar de los españoles que piensan como ellos, el insufrible trucaje de las cifras de agresiones y asesinatos machistas... En resumidas cuentas: asistiremos una vez más, en esos debates y en boca de las derechas, al linchamiento de la verdad en esa incansable y cabezona vocación por falsearlo todo que las caracteriza.

Seguramente no veré esos debates. Entre otras cosas, porque no veo la televisión. Sólo a ratos, a muy pocos ratos. Pero seguramente tampoco los veré, esos debates, porque me resulta cada vez más insoportable escuchar a esos tipos que sin pestañear una sola vez mienten más que respiran, esos tipos que han hecho de la mentira y el cinismo una manera de estar en el mundo, esos tipos a los que no les importa que este país pueda regresar a los tiempos peores, a los más oscuros de su última historia, los tiempos de la tan querida por ellos dictadura franquista (aquí se suma Vox a los otros dos con la fuerza legionaria de los fascistas de antes). Esos tipos, en fin, entregados a hundir más aún a la gente que incluso ha perdido las ganas de vivir porque se lo han robado todo y a proteger, también más aún, a esa otra gente que vive como dios porque lo tiene todo: lo suyo y muchas veces, demasiadas veces, también lo que no les pertenece.

La democracia electoral exige los debates públicos. Eso no lo niega nadie. O no debería de negarlo. Pero la mentira tendría que situarse en el fuera de juego de esos debates. Y de esa democracia. Al menos, eso creo yo. No sé si ustedes.
_________________
 
* Alfons Cervera es escritor. Su último libro publicado es La noche en que los Beatles llegaron a Barcelona (Piel de Zapa, 2018).
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17 Comentarios
  • Argaru Argaru 22/04/19 19:57

    Según el diccionario, POPULISMO es atraer a las masas con promesas electorales que no se van a cumplir. Si nos atenemos a la historia, PP y PSOE son los campeones del populismo en España junto a los partidos nacionalistas periféricos. “Prometen y prometen, hasta que te la meten”, para acabar legislando en favor de los de siempre. No obstante, lo más paradójico es que las formaciones a las que se les acusa ser populistas son las que realmente están más dispuestas a cumplir sus promesas electorales. ¿Alguien duda de que si gobernara Podemos y su entorno, los ricos pagarían impuestos acordes con sus ganancias? ¿Alguien duda de que si VOX gobernara no volveríamos a tiempos de xenofobia, racismo y de fascismo químicamente puro? Entonces, ¿quienes utilizan REALMENTE la mentira y quienes utilizan REALMENTE verdad? ¿Quién es POPULISTA y quién no? ¿Es la mentira populista o lo es la verdad? Ustedes que opinan.

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  • Lohengrin Lohengrin 22/04/19 11:22

    Yo tampoco miraré el debate. Mi capacidad para tragar tanta mentira ha llegado a su limite. Para mi no hay nada peor que los políticos que mienten a sabiendas que lo hacen. He perdido la fe en todos ellos.
    El PP, Vox e igualmente Ciudadanos se han subido al carro de mentir y de fabricar noticias falsas. ¿Realmente piensan que solo somos un trozo de carne con ojos, incapaces de pensar por nosotros mismos y que nos tragaremos sin rechistar toda la bazofia que sueltan?
    Son dignos discípulos de Goebels : "una mentira repetida cientos de veces se convierte en verdad" Desgraciadamente las redes sociales que divulgan cualquier cosa sin contrastarla se han convertido en el más potente altavoz utilizado por estos políticos sin moral i decencia.
    Se a quien no voy a votar. No voy a votar a ninguno de estos payasos que se dicen políticos, salva patrias y carentes de moral.
    Estos próximos 4 años me dan miedo.

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    • GRINGO GRINGO 22/04/19 16:13

      Las "redes sociales" y no sólo ésas redes sociales, muchos medios de comunicación ayudan a propagar ésas falsedades y las dan como noticias de primera plana.....

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  • paco arbillaga paco arbillaga 22/04/19 07:29


    «¿En los debates electorales valen las mentiras?»: Está claro que sí y esa es una de las razones, además de las que se exponen en el penúltimo párrafo de este artículo (que comparto casi todas), por las que tampoco veré los debates. A mi edad mi capacidad de masoquismo es muy pequeña y no soporto que se metan en mi casa unas personas que puedan pensar que voy a apoyar sus mentiras, su afán de coger el poder para cumplir con las promesas que hayan hecho a los grupos de presión, a los lobbies que las amparan.

    Tengo muy claro contra quién voy a votar, que son quienes tan bien los define el penúltimo párrafo del escrito de Alfons. Uno está harto de que le cuenten milongas. Osasuna.

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    • paco arbillaga paco arbillaga 22/04/19 08:15


      ¿Que si valen las mentiras?: «El gran escándalo que estamos viendo en estas elecciones con la complicidad de los medios», por Vicenç Navarro:

      https://www.nuevatribuna.es/opinion/vicenc-navarro/gran-escandalo-estamos-viendo-elecciones-complicidad-medios/20190420103222162010.html

      Osasuna.

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  • TELERA TELERA 21/04/19 21:46

    Es evidente que la mentira está presente en los debates electorales. Pero como yo no me creo eso de que todos los políticos sean iguales, me gusta la precisión de que la mentira nace en la boca de los representantes de C,s y PP, rayando en ocasiones el insulto y la barbaridad emitida por los voceros de VOX. Si la mentira está presente no hay que olvidar que el periodismo también ha de estar presente en esos debates, y que todo lo que se diga en debates de gran audiencia, debería ser contrastado por los medios y divulgado y criticado cuando de mentiras se trate. No costaría mucho que los periodistas moderadores, cuando se hiciesen afirmaciones a nivel de órdago descalificante del contrario, sin más argumentos, se pidiese al emisor de la burda patraña datos que avalaran su vómito dialéctico. Insistiendo las veces que hiciese falta, y poniendo a trabajar a su equipo en directo para que al final del debate pudiera sacarse los colores a mas de uno y una, aunque la dureza de algunos rostros sea superior al mármol.

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    • GRINGO GRINGO 22/04/19 16:14

      Apoyo tu propuesta, sin ninguna duda, ya basta de basura gratis.....

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  • PESANVI PESANVI 21/04/19 12:57

    Cuanta razón tienes y que poca esperanza de que los ciudadanos reaccionemos y castiguemos las mentiras en tanto no dejemos de comportarnos como forofos de fútbol. Dicho lo anterior elogio vuestro esfuerzo y os envio mi agradecimiento ya que es fundamental para que, aunque sea a muy alrgo plazo, intentar que la sociedad mejore.

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  • GRINGO GRINGO 21/04/19 10:34

    Sólo el hecho de hacer la pregunta, manda carajo...

    Los debates entre contendientes, si no están controlados por un moderador con carácter, como éste caballero (https://www.youtube.com/watch?v=TrVRPSVIzkE), se convierten en un vertedero en el que cualquiera puede decir lo que quiera, y cuando le van a rebatir, o saca innumerables y coloridos gráficos, o simplemente levanta su voz para tapar a su adversario......, así de edificante y democrático.

    La mentira forma parte de nuestro día a día, tan es así, que un partido como el PSOE que ha gobernado 23 años se presenta como "la garantía de un futuro, del que no parece que se habían preocupado hasta ahora", porque si no, que han hecho para llegar donde estamos".

    Sus reformas y recortes a los trabajadores, "eran pensando en un futuro mejor para ellos".., curiosa manera.

    El PP, el partido más corrupto de la Europa moderna, condenado como banda criminal, pendiente de innumerables juicios por robar a todos los españoles, se presenta "dando clases de decencia y gestión", cobrando sueldos en B "donados por constructores que luego nos pasaban la factura inflada", cuando prácticamente todo el equipo del hombrecillo de Valladolid, el de la mirada de acero, está imputado por delitos económicos, el último ministro del interior y su ángel de la guarda "Marcelo", fabricando expedientes con información falsa (afinada por la fiscalía) contra sus rivales políticos, el mundo al revés.

    C'S, partido creado como colchón salvador contra un desplome generalizado del PP por ésa corrupción, fichando a todo quisqui, sea cual sea su procedencia y reputación, como si fuera la Legión Extranjera, con tal de contar con efectivo suficientes para combatir a ésos españoles que dice defender, hoy sí, mañana ya veremos...

    VOX, recuperado de las catacumbas, sacudiéndose el olor a naftalina que desprenden sus palabras y su mensaje.

    Si hubiera un programa informático que pitara cada vez que uno de éstos pájaros miente, la TV y la radio serían un pitido constante.

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  • Fernandos Fernandos 21/04/19 10:24

    A mí sí me importa que se hable de asuntos sociales, de la desigualdad, de la enseñanza, de la sanidad las pensiones y tantas otras cosas y por supuesto de impuestos para pagarlos.

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  • jorgeplaza jorgeplaza 21/04/19 09:40

    Si a un candidato se le ocurriera decir la verdad en un debate perdería montones de votos.

    La verdad es que la autonomía de la política económica en un país de la zona euro es mínima por no decir nula, lo que significa que, con una deuda del 100% del PIB, el margen de incremento del gasto público es también mínimo, salvo incremento de impuestos: pero los votantes no quieren ni oír hablar de tal cosa. Lo malo es que la verdad es también que un país solo no tiene la menor posibilidad de cobrar los impuestos debidos a las grandes transnacionales y muy pocas de cobrárselos a las nacionales, de manera que cualquier aumento de la presión impositiva recaerá casi exclusivamente sobre los sueldos o el IVA: ¿va a decir eso un candidato, en un debate o donde sea?

    Porque los votantes no quieren oír la verdad y porque los candidatos no pueden decirla es por lo que cobran una desmesurada importancia asuntos realmente secundarios de la "agenda social", de esos que hacen quedar bien, aunque no se entienda bien por qué, pero, sobre todo, salen baratitos: verbi gratia, autorizar el matrimonio homosexual o elevar los derechos de las parejas de hecho.

    Lo dicho: puede que los votantes tengan el derecho a que les digan la verdad, pero ni quieren ejercerlo ni los candidatos quieren suicidarse diciéndosela.

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    • GRINGO GRINGO 21/04/19 10:13

      Se equivoca Sr. Plaza, algunos votantes si queremos oír hablar de impuestos, y reclamamos la aplicación de lo que se dice en la C78, "fiscalidad progresiva".

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      • jorgeplaza jorgeplaza 21/04/19 14:04

        Algunos, usted mismo lo dice. Pero los candidatos quieren ganar las elecciones, no hacerse amigos de los votantes con más cabeza. Para ganar hace falta convencer a muchos, no congraciarse con unos pocos selectos. Hable usted de que subir impuestos es inevitable y, si tiene la desgracia de parecer sincero y que le crean, verá lo que les pasa a sus expectativas electorales. Hace falta ser tan idiota como Pablo Casado para defender una medida que en la práctica equivaldría a bajar el salario mínimo, pero no parece que el resto de los candidatos sean tan necios. Y esto vale para todo los países, no es que en España seamos peores que el promedio. Ahí tiene usted a los fenómenos de los estadounidenses votando por un candidato que objetivamente perjudica los intereses de la mayoría de sus votantes. O a los italianos con su Berlusconi antes y su Salvini ahora. Pedirle racionalidad y responsabilidad al electorado en su conjunto ha sido siempre muy difícil, pero en la actualidad es una quimera.

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        • GRINGO GRINGO 21/04/19 15:24

          Algunos.............millones.

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          • jorgeplaza jorgeplaza 21/04/19 19:55

            No sé si son millones, pero sí que son bastantes menos millones que los que no quieren oír la verdad. ¿Cuál es el censo electoral en España? ¿Treinta millones?* Da para muchos millones en cada lado.
            La inconsciencia de los electores se extiende: no es que me caiga precisamente bien Poroshenko , pero parece que el cómico Zalenski ha ganado las elecciones en Ucrania, que se supone que es un país en guerra: ¿es serio?

            *Casi 37 millones, según compruebo en https://www.europapress.es/nacional/noticia-mas-368-millones-espanoles-censo-electoral-proximo-28-abril-20190307130538.html

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            • GRINGO GRINGO 22/04/19 16:17

              La gente oye, lo que los medios de comunicación quieren que oigan..........., así que mientras no tengamos unos medios de comunicación "independientes", poco podremos hacer más que quejarnos....

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  • Ayla* Ayla* 21/04/19 09:10

    No sólo de los debates, la mentira debería estar fuera de la política y ser penalizada

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