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Rubalcaba y la aluminosis

Publicada el 13/05/2019 a las 06:00 Actualizada el 12/05/2019 a las 16:10
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Quedaban pocos días para que cumpliera el plazo en que tenía que entregar mi tesis doctoral cuando recibí un email concretando día y hora para poder entrevistar a Alfredo Pérez Rubalcaba. Estaba investigando la idea y la práctica de la participación en el 15M, en una tesis dirigida por la profesora González Ordovás, del departamento de Filosofía del Derecho de la Universidad de Zaragoza. Había hecho entrevistas en profundidad a activistas del 15M, de las mareas, a analistas, estudiosos, y pensé que era importante incorporar la visión de aquellos a los que se les gritaba “no nos representan”. Uno de cada partido, por supuesto, por aquello del rigor académico. El caso del PSOE estaba claro: Alfredo Pérez Rubalcaba no sólo era el ministro del Interior cuando se ocuparon las plazas, también era una de las personas cuya opinión más curiosidad me despertaba.

Me recibió en su despacho de la Facultad de Química de la Universidad Complutense, a la que ya había regresado tras dejar la secretaría general del PSOE. Me encontré a un profesor extremadamente delgado, con las marcas en la cara de quien ha vivido todo intensamente. Pantalón vaquero y una rebeca de punto. Música clásica y un cortado encima de la mesa.

La entrevista duró lo que el resto, poco menos de una hora. Pero la conversación se alargó otro tanto o más. Cuando dejé de grabar, el debate se elevó. Nueva y vieja política, la encrucijada en la que se encontraban –y se encuentran– todos los partidos, el desafío de la globalización, su pasión por la educación y su interés por los temas de terrorismo y seguridad global, para acabar con una crítica impecable al papel de los medios de comunicación mientras le acompañaba a dar una conferencia a los alumnos de Periodismo en la facultad.

Alfredo Pérez Rubalcaba se ha ido esta semana en que se cumplen ocho años de aquél 15M. Con una sinceridad y altura de miras poco habitual, reconoció las dificultades que tuvo en aquel momento como ministro del Interior para entender realmente qué era y qué significaba la indignación. Se debatió –contaba– entre la necesidad de garantizar el derecho a la libertad de expresión y manifestación de una movilización nueva... y la protección de vecinos y comerciantes de la zona. “De repente se llenaba la puerta del Sol con 30.000, 40.000 o 50.000 personas, algunas de las cuales se instalaban allí y montaban los campamentos. Todo esto generaba una situación novedosa. Eran miles de personas en la calle, no una manifestación, ni dos ni tres. No sé qué sábado fue por la noche, que eran 80 plazas las que estaban llenas de manifestantes”.

Al preguntarle sobre cómo interpretaba aquel famoso “No nos representan”, no dudó: “Había una parte común a todos los que iban a las manifestaciones, que era el rechazo de algunas cosas que tenían un epicentro  en la crisis económica, pero esto se fue extendiendo a la aluminosis de nuestro sistema institucional”. En efecto, con la crisis como desencadenante, el 15M y la indignación dejaron ver que nuestro sistema sufría aluminosis, la fatiga de un material defectuoso. En esta expresión concentraba el conocimiento de quien ha vivido décadas en el corazón de ese sistema y el talento de quien en los últimos años había dedicado horas de debate y pensamiento a intentar entender lo que aquello significaba.

Comprendió, además, que el cuestionamiento era de fondo y que poco más se podía hacer que observar, tomar nota y entender “un estado de ánimo del conjunto de los ciudadanos”. Era consciente de la dimensión del desafío: “... quien piense que cuando la economía vuelva a ser lo que fue –si eso pasa– todo esto va a quedar superado, se equivoca. Algunos elementos perderán el carácter de tensión que tienen ahora, pero hay que cambiar algunas cosas”.

Sorprende ahora releer esa entrevista –publicada íntegramente con su permiso en el libro que recoge buena parte de la investigación–, y ver cómo analizaba en perspectiva el devenir de la sociedad española: “En general, la sociedad se ha movido hacia la seguridad del bienestar del Estado. (…) La gente cuando ve en riesgo sus grandes servicios públicos es cuando más los valora, sobre todo la sanidad y la educación”. Bien podría ser ésta la valoración de los últimos resultados electorales, pero era el año 2016 y muchos ni siquiera habían empezado a preguntarse qué había sido aquello –algunos no lo harán jamás–.

“Hombre de Estado” ha sido la expresión más utilizada estos días para definirle. Yo diría, además, que pocos como él combinan la acción política con la reflexión y el pensamiento crítico como parte de una conversación permanente. Ahora que se cumplen 8 años de aquel 15M, que la indignación ha pasado pero el descontento y el desencanto permanecen, y que los retos globales exigen de más y mejores ideas, necesitamos referentes que nos ayuden a cuestionarnos las certezas y a formular nuevas preguntas. Aquella mañana en la que tanto aprendí y disfruté comprobé que Rubalcaba era uno de ellos.
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28 Comentarios
  • SUA SUA 14/05/19 12:50

    Sr. Antonio Basanta: No dudé que me podía caer un rapapolvo por mi comentario. Creo que le pasó inadvertida la frase "que no vienen a cuento del tema original".
    El detectar la necesidad de demostrar su saber, lo baso en el tono irónico que emplean para sus recomendaciones, solo entre ustedes. Yo de ordinario me quedo en el tendido de sol, pero no puedo ocultar que no me guste el espectáculo que a veces representan.
    Muchas gracias por leerme

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    • Antonio Basanta Antonio Basanta 15/05/19 14:49

      No se me haga el víctima con eso de que iba a recibir un rapapolvo. Usted cree que ir de víctima da ventajas, pero es un mal asunto. "El detectar la necesidad de demostrar su saber" como usted explica, no lo basa en nada, se lo inventa y es producto de su psiquis a la que usted llama acomplejada o como quiera que le llame y que se nutre de pre-juicios suyos. Dice que loo detecta en el tono irónico de nuestras manifestaciones. Ese tono irónico, en el caso mío sencillamente se lo inventa porque le debe convenir, es mentira. Cuando yo a alguien le digo que escuche la rapsodia para contralto de Bramhs cantada por Katheline Ferrier no hay un solo asomo de ironía sino de la pasión por una pieza y cantante, que me ha hecho llorar muchas veces de emoción ¿Es eso ironía? Por eso le digo que se lo inventa, en mi caso singularmente. Y si no le emplazo a que diga en que párrafo, en que frase de mi escrito musical ha detectado usted ironía. Y como le supongo inteligente, aunque usted se presuma de que le voy a llamar ignorante, comprenderá usted que en mi escrito musical solo hay una pasión por la música que, aunque posiblemente fuera de lugar me gusta compartir. Incluso con usted como acabé mi último escrito.

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    • Antonio Basanta Antonio Basanta 15/05/19 14:49

      No se me haga el víctima con eso de que iba a recibir un rapapolvo. Usted cree que ir de víctima da ventajas, pero es un mal asunto. "El detectar la necesidad de demostrar su saber" como usted explica, no lo basa en nada, se lo inventa y es producto de su psiquis a la que usted llama acomplejada o como quiera que le llame y que se nutre de pre-juicios suyos. Dice que loo detecta en el tono irónico de nuestras manifestaciones. Ese tono irónico, en el caso mío sencillamente se lo inventa porque le debe convenir, es mentira. Cuando yo a alguien le digo que escuche la rapsodia para contralto de Bramhs cantada por Katheline Ferrier no hay un solo asomo de ironía sino de la pasión por una pieza y cantante, que me ha hecho llorar muchas veces de emoción ¿Es eso ironía? Por eso le digo que se lo inventa, en mi caso singularmente. Y si no le emplazo a que diga en que párrafo, en que frase de mi escrito musical ha detectado usted ironía. Y como le supongo inteligente, aunque usted se presuma de que le voy a llamar ignorante, comprenderá usted que en mi escrito musical solo hay una pasión por la música que, aunque posiblemente fuera de lugar me gusta compartir. Incluso con usted como acabé mi último escrito.

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  • Gabrielon Gabrielon 14/05/19 00:12

    Tras las hagiografías de rigor de estos últimos días, me quedo con unos apuntes que resumen mi opinión personal sobre Rubalcaba: era un hombre muy listo, además de inteligente. Como era calvo, ya sabía que no iba a llegar a Presidente electo (eso es así, como ser mujer, gay, o catalán: hay cosas que ponen muy cuesta arriba llegar a ese cargo). Pero supo medrar en su puesto de segundón. Tuvo mucho poder, y vaya sí lo uso. Como suele pasar con el poder, lo uso sobre todo para perpetuarlo. Su influencia fue tan potente que es fácil encontrar cosas buenas (su gestión del final de ETA, sin ser perfecto, fue un encaje de bolillos teniendo en cuenta la presión de la derecha). Sin embargo, no podemos olvidar que fue un hombre del PSOE: nos dejó una enseñanza privatizada con dinero público, un GAL tratado con guante de terciopelo, una oposición a la Gürtel que todavía provoca sonrojo, una sucesión monárquica impropia de su tiempo -casi con nocturnidad y alevosía-, etc. He de reconocer, a fin de cuentas, que me gustaba oírlo: hablaba bien, tenía una dialéctica afilada y concisa, y era educado.

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  • Asin Asin 13/05/19 22:11

    Bueno, se agradecen siempre las recomendaciones musicales . Ahí va la mía:
    " Apatrullando la ciudad" de El Fary.
    Es casi tan buena como la versión sinfónica dirigida por Karajan, salvo que en esta útima después del segundo tiroriro empiezan con el chumpa-chumpa. Nada que ver.

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  • SUA SUA 13/05/19 21:20

    Estimados tertulianos, me voy a convertir en una persona acomplejada ya que no domino ni con mucho los conocimientos culturales de los que hacen gala algunos de los opinadores.
    Cada vez que encuentro personas con tantos "conocimientos" (musicales o de otra índole) que no vienen a cuento del tema original, detecto en estos individuos una necesidad imperiosa de demostrar "su saber" "y yo más" o lo que es lo mismo una falta de humildad total.
    Seguramente que ellos detectan en mi mucha ignorancia, pero nuestro foro llevado a esos extremos no me va a aportar ciencia infusa.
    Si es posible dejen de rivalizar, resulta muy desagradable.
    Las ideas no tienen por qué ser malas, pero si a veces la forma en que se expresan

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    • GRINGO GRINGO 14/05/19 09:41

      Hay mucho pedante y mucho articulista frustrado.

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    • GRINGO GRINGO 14/05/19 09:40

      Apúntate una !!!!.

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    • Antonio Basanta Antonio Basanta 14/05/19 09:24

      Como uno de los interpelados puedo ser yo, le voy a contestar. Desde el comienzo de Infolibre a la que estoy abonado es la primera vez que hablo de música y como respuesta a un comentario de una persona que me recomendaba el adagio del concierto de piano "Emperador" nº 5 de Beethoven. Yo le contesté recomendadole varias de mis piezas favoritas, de esas que me proporcionan un placer y una emoción indescriptibles y que siempre estoy dispuesto a compartir con aquellas personas que lo puedan disfrutar. A veces otros comentaristas han ido recomendando piezas de música rock o pop que seguro que significaban un disfrute para ellos. Mi respuesta ha sido la contraria de la suya. Nunca les recriminé por ello, tenia sana envidia de sus conocimientos y de sus disfrutes y de ellos siempre intento aprender, aunque sea poco. Lo que me da pena es su respuesta. Que en vez de intentar disfrutar y aprender diga usted que lo hacemos para acomplejarle a usted. Después se atreve usted a decir que cuando lee comentarios culturales detecta "la imperiosa necesidad de demostrar su saber" ¿podría usted decirnos como lo detecta? ¿O no será mas bien que es su envidia, su mala leche o su falta de capacidad de aprender y disfrutar de cosas nuevas y bonitas la que le hace detectar falsamente? y ¿Como detecta en mí mi falta de humildad total? ¿No será mas bien su falta de humildad y lo que usted llama su acomplejamiento la que le hace usted detectar maldades en los demás?. Después pasa a inventarse lo que detectamos en usted. Nos dice que detectamos en usted ignorancia. Y no es verdad. Yo no detecto en usted ignorancia alguna sino mala leche, ese rencor propio de un envidioso resentido al que le molestan los conocimientos, los disfrutes de los demás y está siempre presto a achacarselos como negativos y nunca dispuesto a la capacidad de aprender y de disfrutes nuevos. Acaba usted exigiéndonos que dejemos de rivalizar. Eso simplemente pertenece a una mente calenturienta. Ni yo (ni creo que mi contertulio) rivalizábamos en nada, sino que nos recomendábamos piezas que para alguno de nosotros supone un gran disfrute y emoción y que no me importa compartir. Incluso con usted.

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  • CinicoRadical CinicoRadical 13/05/19 18:45

    otros vendrán que buenos te harán.

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  • bidebi bidebi 13/05/19 15:13

    2.2
    El amigo Itnas nos dice, de forma quizás irónica o sarcástica, que no parece “consistente” en una persona de su capacidad crítica su apoyo a Susana Díaz. Y eso no ocurría hace treinta años si no casi ayer mismo. Es decir, que no se puede comprender tarde, y quizás mal, el 15M, y al mismo tiempo hablar de aluminosis y apoyar a la Susana que es parte importante de la enfermedad. Algo chirría en Rubalcaba. Todos tenemos serias contradicciones, pero no todos gobernamos España. Su responsabilidad se multiplica por mil.
    Como siempre, Javier Sádaba acierta con lo que les pasa a algunos. Algo de esto intentaba yo escribir el otro día pero de peor forma :
    https://blogs.publico.es/dominiopublico/28653/la-muerte-nos-iguala-a-todos/
    Solamente añadiría que además del tabú de la muerte, a mi me parece que en el caso de Rubalcaba y su casi pornográfica adulación de sus enemigos, se encuentra también el tabú de la sacrosanta unidad de la patria y la defensa a ultranza del régimen podrido del 78, que para esas derechas y ultraderechas Rubalcaba podía representar.

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  • bidebi bidebi 13/05/19 15:12

    El título, la metáfora de la aluminosis y su aplicación a Rubalcaba (para intentar entenderlo) me parecen excelentes. “Aluminosis” es precisamente de lo que padece el régimen del 78 y sus voceros. No es una enfermedad de desarrollo o de edad, es una enfermedad de origen, es una enfermedad de sus componentes, es, en definitiva la enfermedad de los sables debajo de la mesa. Y el que no lo quiera ver o está ciego o es un manipulador que defiende los sables o es un Rubalcaba que basa su trabajo en defender un edificio afectado por “aluminosis” que, sin embargo, lo sigue protegiendo como el mejor posible. Porque de nada vale que cuando uno abandona su función de arquitecto nos suelte que es posible la aluminosis, lo que vale, lo que hubiera valido, es que cuando ejercía luchara contra esa enfermedad de los materiales. Por eso, precisamente, Rubalcaba es muy criticable. Porque casi seguro que no perseguía el oro de sus cargos, aunque quizás sí el oro del poder, no puede haber más explicación a su dedicación a proteger la aluminosis desde su nivel intelectual, que pensar que “después” se enteró de la enfermedad del sistema, lo que francamente no es muy creíble en alguien que conocía como ninguno sus cloacas.

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    • Antonio Basanta Antonio Basanta 13/05/19 16:05

      Hoy le he leido, lo que no suelo hacer porque tiene usted la mayor capacidad que hay en Infolibre de decir tonterías y además las dice multipilcadas en bidebi 1, bidebi2, 3, 4. Pero le quería preguntar por que utiliza usted la terminoligia fascista, de Fuerza Nueva, Falange, el colectivo Almendros, en sus artículos en "El Alcazar" y usted nos recicla esa inmundicia llamando a la democracia exactamente como lo llamaban esos fascistas en los comienzos de los 80. Régimen del 78. Los jerarcas franquistas y fascistas decidieron llamar así a la democracia de para combatirla poniendo el mismo nombre que usábamos los demócratas para referirnos al regimen franquista "El régimen". Ellos en su combate contra la democracia, que también se basaba en el lenguaje inventaron eso de llamar Régimen del 78 a la democracia para que, en su propaganda, los ciudadanos comparáramos "el regimen" con "el régimen del 78" y nos olvidáramos de compara lo que en realidad eran "la dictadura franquista" y el régimen democratico expresado en la Constitución. Todavía, el otro día, en una librería de viejo pude ver un panfleto de esos grupusculos fachas que hablaba continuadamente de régimen del 78 para nombrar a la democracia. La pregunta que le quería hacer es ¿Por qué usted utiliza la terminologia franquista para referirse a la democracia? ¿Ignora usted que ese régimen del 78 es una expresión del fascismo mas rabioso para nombrar la democracia? ¿O no lo ignora y no le importa utilizarlo?

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  • gualdo gualdo 13/05/19 14:55

    Efectivamente, la reflexión y el pensamiento crítico combinados con la acción política, a lo que yo añadiría la capacidad de explicar de forma comprensible y clara, pero no simplificada, aquellos pensamientos y reflexiones. Su razonamiento fue preciso, profundo, ora analítico y también sintético, de raíz científica. Quizá pluguiera a la autora de este artículo publicar en este medio aquella entrevista. Aquí podéis ver la lúcida charla que dio sobre la crisis:
    https://economistasfrentealacrisis.com/alfredo-perez-rubalcaba-in-memoriam/

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  • M.T M.T 13/05/19 12:20

    Jardiel Poncela: ' Si queréis los mayores elogios, moríos". Creo recordar que es el autor de esta frase. También me parece que fue su epitafio. Algo sabría del asunto.
    Saludos.

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  • SUA SUA 13/05/19 10:34

    Mi madre, humilde pero muy inteligente, solía decir ¡Dios nos libre del día de las alabanzas!.
    Mejor practicamos el D.E.P. que apuntó un comentarista

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    • cexar cexar 13/05/19 15:24

      Me pareció muy acertado el dicho de su madre. Librarnos va a ser un poco difícil . . . pero que lo retrase todo lo que pueda.

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