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Jamás unas elecciones solucionaron nada

Publicada el 17/06/2019 a las 06:00 Actualizada el 16/06/2019 a las 16:49
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Nos empeñamos en ver el momento electoral como el punto álgido de la democracia. Incluso para quienes tienen posiciones críticas e insisten en completar las democracias representativas con mecanismos de participación y deliberación, el sufragio sigue centrando debates y miradas. No es para menos, si pensamos que la convocatoria electoral es el mecanismo por el que se designa a quienes habrán de tomar importantes decisiones sobre cuestiones públicas; pero tampoco es para más, sobre todo si alguien creía ver en los comicios la solución a nuestros males.

Jamás unas elecciones solucionaron problemas de fondo ni fueron capaces por sí solas de dar giros trascendentales a las cuestiones fundamentales de un país. El hecho electoral debería entenderse más bien como la toma de una fotografía, una instantánea que nos muestra el estado de opinión, y sobre todo de ánimo, de un país. Nada más y nada menos. Cosa distinta es lo que se hace después, a lo largo de todo el mandato.

Si se aplica esto a la actualidad, podrá entenderse el momento presente de constitución de ayuntamientos,  comunidades autónomas y el propio gobierno nacional como una descripción de ese estado de ánimo de la sociedad española. Ahora bien, ¿cuánto dura dicho instante? Probablemente lo que dura el flash. En tiempos de turbopolítica como los que vivimos, los estados de ánimo y de opinión se mueven a velocidad de vértigo.

¿Y esa foto es la misma en todas las convocatorias electorales? La evidencia nos dice que no, que cada imagen corresponde al caso concreto para el que es tomada. No hay más que ver la diferencia de resultados obtenidos por las diferentes fuerzas políticas y en todo el territorio entre las elecciones generales, municipales, autonómicas y europeas. Por lo tanto, el resultado electoral hay que verlo como una fotografía de la sociedad en un espacio y un tiempo concreto.

Con la obtención del retrato empieza el juego político de los pactos, que en sistemas multipartidistas como el nuestro es imprescindible. En su desarrollo, dos son los riesgos que corren cada uno de los partidos y el sistema en su conjunto. El primero y fundamental, la traición de la voluntad democrática. En buen número de ocasiones las matemáticas pueden conseguir extrañas combinaciones que den lugar a mayorías aritméticas ajenas al sentir general. Es cierto que esta voluntad es difícil de interpretar y más complicada aún de plasmar en políticas concretas, pero de su referente no deben alejarse los partidos si no quieren traicionar el espíritu democrático. De lo contrario se podrán dar situaciones como las que se están viendo en algunos municipios, en los que la diferencia entre el bloque de derechas y el de izquierdas es mínima, pero donde, al gobernar los conservadores con el apoyo de Vox, dicho partido puede imponer su ideario neofranquista y contaminar al resto, violando así una voluntad mayoritaria contraria a los valores de la extrema derecha. Cabe pensar que, si esto es así, será castigado en las urnas posteriormente, pero tal consecuencia no está garantizada, ya que el voto recoge una pluralidad de componentes que hace difícil esta traslación, aunque se trate de una perversión de la voluntad mayoritaria.

El segundo gran riesgo es la inestabilidad. Apenas unos minutos después de haber terminado los plenos de constitución de los Ayuntamientos, el Partido Popular anunciaba dos mociones de censura, en Huesca y Burgos, al haberse incumplido los acuerdos que tenían con Ciudadanos y Vox, lo que dio la alcaldía de Huesca al socialista Luis Felipe y la de Burgos al también socialista Daniel de la Rosa. Más allá de que las mociones lleguen a prosperar –lo cual es realmente complicado tal como están diseñadas–, los hechos nos dan idea de la precariedad de estos acuerdos. Pactos rozando el alero, prácticamente en el tiempo de descuento, y con buena parte de los contenidos sin concretar. El débil equilibrio puede saltar por los aires en cualquier momento cambiando el sentido de las mayorías establecidas hace apenas unos días.

No deja de ser paradójico que cuando más se incide en la necesidad de poner en marcha grandes políticas que aborden los retos inaplazables y urgentes que tiene la sociedad, más difícil vaya a ser conseguir las mayorías y la estabilidad imprescindibles.

Los límites de las democracias liberales representativas van a volver a sufrir tensiones. Para gestionarlas es importante pensar en herramientas que permitan afinar en la interpretación de la voluntad de la sociedad para plasmarla en acuerdos y que posibiliten la necesaria estabilidad. Se empieza a hablar de segunda vuelta, con sus ventajas en la estabilidad y sus desventajas por el deterioro de la pluralidad. Existen más sistemas a tener en cuenta; pero, mientras tanto, es importante tener presentes los riesgos y cómo pueden cuestionar al conjunto del sistema institucional.

En esta vorágine electoral de meses encadenados hemos obtenido una foto de la sociedad en cada municipio y en ese instante concreto, pero esto por sí mismo no soluciona nada, máxime si no atinamos a interpretar la voluntad de lo expresado en las urnas.
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15 Comentarios
  • Grever Grever 17/06/19 13:12

    El titular da repelús, escalofrío, repugnancia. Comprendo que quiera usted atraer la curiosidad del lector pero hay frases que, a mi edad, me perturban.
    Leída la columna la cosa cambia, bien por usted pues ha conseguido que la leyera aunque con cierta suspicacia.
    ¿Alguien esperó que el acto de elegir un gobierno solucionara algo? Las elecciones en esencia no son otra cosa que introducir un papel en un caja, eso y nada más que eso. La cuestión no radica en qué son las elecciones si no ¿para qué son? y usted, señora Monge, me parece que en esta columna confunde herramienta, producto y resultado. Una cazuela (herramienta) no soluciona el hambre, un guiso (producto) tampoco si no es comido, comer el guiso de la cazuela (resultado) es lo que soluciona el hambre de alguien.
    ¿Estará empezando la resaca del exceso de información política de los últimos años?

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  • bidebi bidebi 17/06/19 10:48

    2.2
    ESTADO DE ÁNIMO del votante, de si copuló la noche anterior, se emborrachó o no pudo dormir por la gran responsabilidad. Repetir de nuevo que en el estado español existen dos bloques “ideológicos” casi permanentes en los últimos tiempos y que la única variación que existe es la fragmentación dentro de cada bloque. Uno es el de aquellos que quieren conservar lo existente o volver a los orígenes más totalitarios de los existente; y el otro compuesto por aquellos que, aún sabiendo que el cambio real es casi imposible, intentan una mayor justicia social dentro de lo existente. Por lo tanto, ambos bloques coinciden en que el cambio es una quimera, unos porque no lo quieren y los otros porque no lo pueden.
    LOS PACTOS para alcanzar el poder político son perfectamente legítimos y necesarios y las mayorías que resultan se corresponden con las mayorías de los votantes. Por el contrario, adjudicar el poder al partido más votado, que no resulte mayoritario en las asambleas, es desvirtuar la propia democracia ya que podría gobernar una minoría de votos. El problema es cómo se consuman las alianzas entre partidos sin que previamente el votante sepa, al depositar su voto, si autoriza o no determinada alianza para alcanzar el poder. Por eso en cada programa electoral los partidos se deberían comprometer a señalar con quién se juntarían y con quién no, para que el votante decida con su voto si está de acuerdo.
    Resumiendo : La democracia liberal no es una democracia si no una democracia perfectamente controlada por la economía y el mercado. La partitocracia española no es una democracia si no un sistema organizado en base a partidos políticos en el que la ciudadanía está supeditada a esos partidos.

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  • bidebi bidebi 17/06/19 10:47

    “Depende … todo depende …”, decía la canción.
    Y en este caso todo depende de lo que cada uno entienda de los conceptos que se analizan. Depende de si se cree que esto es una democracia, de si se cree en el voto de representación, de si se cree en la existencia de una partitocracia, todo depende del nivel de creencia de cada cual.
    DESIGNACIÓN. El votante no designa a sus representantes, el votante designa a los que previamente han sido designados por la cúpula de los partidos. Esta es la primera y principal criba.
    DAR GIROS trascendentales a las cuestiones fundamentales de un país no está en manos de los políticos, estará en manos de los amos de la economía desde el principio los tiempos modernos. Por lo tanto, estamos hablando de una ilusión, de una creencia sin fundamento, que hace creer a las gentes que un simple voto puede condicionar su futuro. Ilusión que se compra porque de esa forma cada votante se cree importante por un día, reina por un día. Puede parecer perfectamente estúpido el pensar que los amos del cotarro dejan en manos del voto sus propiedades. Precisamente permiten lo que llamamos democracia porque es un sistema perfectamente controlado para que el cambio sea solamente estético cuando más y perfectamente inútil casi siempre. ¿Esta realidad quiere inducir a la abstención?. Pues no, porque es lo que hay y hay que seguir utilizándolo para que por lo menos la estética sea más agradable.

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  • itnas itnas 17/06/19 09:30

    Una idea brillante la referente a la foto en un instante dado, felicidades profesora. Su desarrollo, tal y como queda escrito en la columna, me ha parecido un poco menos brillante. Así, 'Jamás unas elecciones solucionaron problemas de fondo… las cuestiones fundamentales de un país' es una afirmación genérica, de aquí que trasciende España, que me parece debería apoyarse en citas bibliográficas que la pudiesen confirmar. Después está el pequeño lío de cuánto dura un instante que, como sabe todo el mundo, es una fracción brevísima de tiempo (¿vamos a entrar aquí a considerar tiempos infinitesimales?); entiendo la relación que se desea hacer ver entre instante y 'los estados de opinión que se mueven a velocidad de vértigo', pero seguramente podría haberse expresado de otro modo sin necesidad de aludir a aspectos cuantitativos de dicho tiempo. 
    Lo que sin duda me ha parecido fuera de lugar es culpar a la matemática (en singular) de 'conseguir extrañas combinaciones para lograr mayorías aritméticas ajenas al sentir general'. La Matemática, que se sepa, no tiene voluntad propia para torcer el sentir general, contrariamente a los humanos que sí pueden utilizarla para describir ese fin u objetivo. Finalmente, me ha llamado la atención la afirmación 'Existen más sistemas a tener en cuenta' (además de la segunda vuelta) puesto que me ha sumido en una incertidumbre que no sé si me dejará dormir esta noche; no, en serio, me parece que deberían haberse nombrado, al menos, esos otros sistemas a tener en cuenta. Repito, felicidades por el artículo.  

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  • GRINGO GRINGO 17/06/19 08:54

    "No nos empeñamos....., se empeñan, os empeñáis, en hacernos creer que las elecciones son la fiesta de la democracia", cuando en realidad se deberían asemejar más a los exámenes finales, donde se evalúan los cumplimientos y las propuestas, pero sobre todo los cumplimientos.

    Si se hiciera hincapié en éso, en los cumplimientos, los resultados quizás no fueran los que son.

    Por cierto, cuando mencionas los bloques, no incorpores a UNIDAS PODEMOS, en ésa izquierda que se parece a las derechas, ése es un terreno exclusivo del PSOE, no trates de liarnos.....

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    • itnas itnas 17/06/19 09:49

      Buena idea la de reconvertir en examen final una elección. Saludos.

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  • Silk Road Silk Road 17/06/19 07:28

    Cada vez estoy más convencido de que debe gobernar la lista más votada y punto.

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    • secondlife secondlife 17/06/19 08:58

      Ser el más votado no te garantiza poder gobernar. Ni sacar presupuestos, iniciativas ni nada

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      • Silk Road Silk Road 17/06/19 09:11

        ¡Claro! Habría que negociar para sacar adelante los presupuestos y para cada ley que se quisiera aprobar. Ahora se negocia para repartirse los sillones.

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  • jorgeplaza jorgeplaza 17/06/19 07:28

    Comento solo la última frase: "si no atinamos a interpretar la voluntad de lo expresado en las urnas". ¿Qué sentido tiene? ¿Qué es "lo expresado en las urnas"? ¿Y cuál es "la voluntad de lo expresado en las urnas"? En las urnas cada votante individual expresa su voluntad, pero no hay ninguna voluntad conjunta o colectiva que se exprese en las urnas: precisamente porque no la hay es por lo que hemos asistido a la penosa feria y subasta de puestos decidida, otra vez, por voluntades individuales. De existir una voluntad colectiva expresada en las urnas, ese extraño ente, esa "voluntad" habría podido tomar una decisión, que es para lo que se supone que sirve la voluntad (1. f. Facultad de decidir y ordenar la propia conducta), sin necesidad de tanto mercadeo.

    Cada cual vota lo que le parece. Hay unas reglas predeterminadas para agregar esos votos en concejales, diputados o lo que sea. Hay otras reglas según las que se deciden las composiciones de Ayuntamientos o Gobiernos a partir de los concejales y diputados. No hay una voluntad colectiva ni espectro semejante. Las metáforas están bien mientras no confundan.

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    • itnas itnas 17/06/19 09:42

      Bueno, esta sociedad ha acordado dar por bueno que la voluntad de lo expresado en las urnas es equivalente a la suma algebraica de los votos depositados por el elector especificando que la suma mayor es la correspondiente a dicha voluntad. En todo caso, coincido con Ud. en que dicho acuerdo es de brocha gorda y que hasta podrían considerarse propiedades emergentes en la suma que no están presentes en los sumandos.

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  • Angel Viviente Angel Viviente 17/06/19 00:24

    Este sistema da para todo
    ¿Hasta qué punto los partidos desvirtúan la voluntad de los electores?
    Puede pasar cualquier cos, lejos de lo imaginable
     Véase lo ocurrido en Viillavicios de Odon 
    Vox, Más Madrid, PSOE y una Asociación Vecinal desgajada del PP, unen sus votos para desalojar al PP de la alcadia y nombrar un alcalde de C's  que tiene solo 3 concejales.
    Los enfrentamientos personales trastocando la voluntad popular?
    Quería el electorado mayoritariamente esto? Han consultado, al menos, a sus militantes ?
    Es solo un ejemplo.



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  • cromwell cromwell 16/06/19 22:19

    De total acuerdo Cristina. Votando, votando... Pasarán otros cuatro años y seguiremos igual o peor.

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  • Proscrito Proscrito 16/06/19 20:54

    No consigo entender como podría encajar una segunda vuelta en un sistema proporcional como el que rige para nuestras elecciones (el caso del senado es para darle de comer aparte). Salud.

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    • secondlife secondlife 17/06/19 09:01

      Es para volver al bipartidismo por la puerta trasera. Y la idea se impone en casi todos los grandes grupos de comunicación. Basta oir hoy a Gabilondo, cada vez más conservador. Será la edad.

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