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Sin olvido, por favor

Publicada el 20/07/2019 a las 06:00 Actualizada el 19/07/2019 a las 18:45
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La hija olvidada, de Armando Lucas Correa. Es el libro con el que ando estos días enfrascada. Una historia desgarradora, basada en hechos reales y ambientada en el Berlín de los años previos a la Segunda Guerra Mundial. Prometo no hacer spoiler, por si se animan a leerla. Un libro que me compré por impulso, como hago tantas veces y que me está robando demasiadas horas de sueño. Cuenta la historia de una pareja normal, feliz, que va construyendo sus sueños pasito a pasito, él con su consulta, ella con su librería. Y que ven cómo poco a poco las miradas de sus vecinos cambian, los cafés reposados en una terraza del bar de siempre se vuelven incómodos y los paseos por las mismas calles empiezan a ser demasiado sombríos, aunque sea primavera.

Cómo terminó aquella historia de una pareja la cuenta el libro, pero qué vivieron y qué pasó lo saben, lo sabemos todos de memoria (aunque algunos se empeñen en olvidarlo). Todo un país empezó a beber de unas ideas que hablaban de supuestos derechos, de fanatismo, de raza pura, de ciudadanos de segunda y ciudadanos que había que expulsar del país porque, aunque habían nacido en Berlín o en Alemania, no eran realmente alemanes puros. ¿Les suena de algo todo esto?

Da la casualidad de que esta semana y la pasada otro hombre, con mucho poder, ha repetido esto mismo, con la misma sutileza racista, con la misma necesidad de dividir a un país que ni de lejos está pensando en esto. Pero gotita a gotita esas frases de “Váyanse a su país” van calando, y aunque todos sepamos que lo que dice no tiene detrás ninguna estrategia, que su ignorancia y arrogancia a veces son sonrojantes, que hoy puede decir una cosa y mañana la contraria y que, efectivamente, lo hace para despistar como dicen las 4 mujeres a la que ha puesto en su diana, aunque sepamos todos eso también es cierto que muchos ciudadanos desesperados por encontrar un culpable a sus penas sí que acaban creyendo lo que dice. Y acaban coreando sus consignas en sus mítines, como esta semana, donde miles de personas interrumpieron su discurso para gritar “Enviálas de vuelta, enviálas de vuelta”. Ponía los pelos de punta ver a tanta gente coreando ese grito, 13 largos segundos que Trump no se molestó en interrumpir (aunque el jueves quisiera quitarse de encima las acusaciones de fomentar el racismo diciendo que sí, que él acalló esas voces porque “se sintió mal” y por eso se puso a hablar). Con ese grito de “enviálas a casa” se referían a las 4 mujeres que han plantado cara a Trump por su política migratoria, por esas redadas contra los migrantes sin papeles. Mujeres nacidas y criadas en Estados Unidos excepto Ilhan Omar, una refugiada somalí y congresista demócrata por el Estado de Minessota. 4 norteamericanas como él, pero con orígenes latinoamericanos, portorriqueños y afroamericanos.

Estamos en los tiempos de los excesos, de la hiperactuación política, de pasarnos unos cuantos pueblos y paradas para luego retroceder. Es el nuevo código de negociaciones y políticas que se repiten una y otra vez, en Reino Unido con el Brexit, en Italia con Salvini y su postura sobre la política de acogida de los migrantes, y aquí, aquí me sobran los ejemplos. Pero ese nuevo “estilo” es tan peligroso, tan arriesgado que da miedo.

Vuelvo a mi libro, a la historia de Viera y de Linda, de dos hermanas separadas por el fanatismo de una sociedad que no supo reaccionar a tiempo. No repitamos errores. Por cierto, a Ilhan Omar la recibieron en el aeropuerto al grito de “Bienvenida a casa”. Cientos de personas quisieron arroparla tras una semana complicada. Ilhan agradeció el gesto y lanzó un mensaje maravilloso: dijo que la pesadilla no era lo que ella estaba viviendo, la pesadilla la estaba sufriendo el propio Trump al ver a una mujer, como ella, refugiada somalí, sentada en el Congreso. Pesadillas maravillosas que deberíamos seguir “sufriendo”. Feliz sábado.
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10 Comentarios
  • jat jat 23/07/19 13:25

    "Pero ese nuevo “estilo” es tan peligroso, tan arriesgado que da miedo."

    Pues la verdad que si da miedo, y una cierta impotencia al ver como surgen "fanáticos" de toda índole por doquier. Vivimos en una época donde el acceso a la información y la historia está al alcance de cualquiera, pero seguimos cayendo en las mismas trampas de las banderas y líderes populistas... una pena.
    Hoy me ha gustado su artículo.

    Salud!!!

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  • GRINGO GRINGO 22/07/19 14:33

    Las contradicciones "del líder de occidente", es una fotografía fija del nivel del país, un país sin memoria, y en muchas ocasiones sin vergüenza.

    En su día ya fue notable la paradoja de que el Presidente del Partido Nazi de los EE.UU. fuera judío, como que en "el país de la libertad" se practicara la segregación racial hasta los años 60, y la sigan practicando, a veces con más cuidado, la mayoría de las veces NO.

    Ahora, uno de los principales agresores de la capa de ozono del planeta Tierra (por sus altas emanaciones de gas al aplicar la laca a su asqueroso tupé), exige el retorno a los países de origen de representantes democráticamente elegidos, olvidando, que tampoco es raro dado el nivel de ignorancia que gasta, que él y su familia son migrantes, como el 90% de la población de los EE.UU., ya que, lo que se dice nativos, son únicamente las diferentes tribus de indios que ya se han encargado de aniquilar los "wasp".

    Asco de personaje !!!!.

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  • Pormlher Pormlher 20/07/19 19:20

    Totalmente de acuerdo con tu artículo. ¡Qué se sigan produciendo mas y mas entradas de mujeres en todos los congresos y senados del mundo!

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  • Valldigna Valldigna 20/07/19 09:54

    Valldigna.Simplemente esta ocurriendo contínuamente con la fobia que tienen algunos partidos políticos con los catalanes y su lengua.Ahí lo dejo.

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  • pescador pescador 20/07/19 09:11

    El tema del razismo es el más viejo del mundo solo combatible desde la educación y quizás el país que más lo visibiliza es  Estados Unidos a pesar de los logros conseguidos a travez de los tiempos pero las raíces son tan profundas que tardarán años en erradicarlas, dándose la paradoja de que se trata de un país de inmigrantes ya que los únicos americanos que quedan están marginados en cuanto en Europa recuerdo que los primeros negros que se veían en España bien procedentes de nuestras provincias guineanas o de las bases americanas los aceptábamos incluso con simpatía  y en la actualidad un negro es un bulto sospechoso y esto en un país que nos llamamos católicos, en cuanto a los viejos slogan de que nos quitan el trabajo que lo pregunten en el Ejido y todo los cultivos bajo plásticos si no fuese por los inmigrantes que suplen todos aquellos trabajos que nos nativos no queremos.

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  • paco arbillaga paco arbillaga 20/07/19 07:09


    Muchas personas que ya tenemos bastante edad hemos conocido ese desprecio hacia el otro en nuestras personas o en las de familiares o amigos, cosa que muchos jóvenes solo lo conocen por ver en la TV ese maltrato hacia el otro y me temo que mucho no les impacta.

    Tengo familiares en Alemania y Francia, tengo familiares que son alemanes o franceses, y puedo dar fe de lo que cuenta Helena. Es necesario denunciar ese desprecio y ese maltrato social que sufren muchas personas por no haber nacido donde viven o porque el color de su piel no sea como el de las personas donde ahora están.

    También en la península hemos conocido llamar de manera no muy cariñosa maketos, charnegos a los de «fuera». «No repitamos errores.» Osasuna.

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    • MASEGOSO MASEGOSO 21/07/19 10:14

      ¿Cuantos catalanes conoces que su apellido es García, Pérez, Fernández, López, etc?
      No siempre bienvenidos a pesar de llegar para hacer un trabajo que los naturales no quieren hacer, que les repugna.
      Este país se ha levantado desde la Edad Media con migraciones consecuentes con la llamada "reconquista" (ese movimiento con raices religiosas que condenó a tantos hombres de ciencia)
      ¿Qué sería de nosotros sin Al-Andalus?
      Aquel chorro de aire fresco que eliminó la pestilencia de los reinos visigodos e hizo, de su trato con los nativos, una convivencia en paz.
      ¿Cuantos lugares de las fronteras castellano leoonesas astures y aragonesas se llenaron con migrantes de esos reinos a las tierras conquistadas a Al-Andalus?
      ¿Cuantas culturas y sangres se fundiereon desde los iberos y celtas pasando por fenicios, griegos, romanos, cartagineses, etc.?
      Una nación se hace y nace de un conglomerado de pueblos y culturas que, juntos en paz y concordia, aunan sus esfuerzo por el bien de todos.
      Los colores y/o ambiciones humanas son las causas de la ruptura de esa paz que debe unir a quines riegan el suelo de su nación cobn el sudor del esfuerzo diario por alcanzar la paz y el bienestar social.
      salu2 osasuna2

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      • paco arbillaga paco arbillaga 21/07/19 10:48


        MASEGOSO: Así es, tal como lo cuentas. Y si queda alguna duda, todos esos que presumen «estar en su tierra de toda la vida», haciendo de ello como un derecho de propiedad de la tierra donde viven, que se hagan un análisis de ADN y comprobarán la mezcla de leches de la que proceden, ¡como todo el mundo! Osasunado abrazo.

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        • paco arbillaga paco arbillaga 21/07/19 11:05


          MASEGOSO: A mediodía llegan a Pamplona, procedentes de Alemania: un sobrino alemán (hijo de alemán y española), su pareja (boliviana), y sus tres hijos nacidos en Bolivia y con nacionalidad alemana. Ayer se volvió a París una sobrina francesa (hija de españoles y nacida en Francia) tras visitar a su madre que está enferma.

          La patria de todxs, y el derecho a vivir en ella, tiene un nombre: la Tierra. Osasuna2 Salu2.

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  • Ana Teresa Ana Teresa 20/07/19 01:47

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