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Muros sin Fronteras

¡Dos escobillas, por favor!

Publicada el 25/07/2019 a las 06:00
El sentido del humor es la única defensa eficaz, y más si vamos a escribir sobre el Reino Unido y su nuevo primer ministro, Boris Johnson ​​​​​​. Amazon vende desde hace un tiempo unas escobillas de retrete con el rostro de Trump. El pelo naranja hace el trabajo sucio. Necesitamos otro del británico.
 

The Economist, la gran revista liberal británica por excelencia, le recibió con dureza: “Está incapacitado para que se le compare con su héroe, Winston Churchill, en todo caso podría imitarle”. No tardó mucho en felicitarle en un tuit el que va a ser su amigo y jefe, Donald Trump. Si tienen paciencia, les recomiendo la lectura de alguno de los comentarios. No todos, que ya superan los 9,5 millones, y subiendo.
 

Tampoco se demoró demasiado Nigel Farage en recordarle su misión: salir de la UE el 31 de octubre, con o sin acuerdo, y se preguntó si tendrá el coraje de cumplir su promesa. No lo va a tener fácil porque una cosa es el verbo encendido, el actor con la melena rubia al viento repartiendo frases patrióticas, y otra la realidad con sus consecuencias concretas. Un no acuerdo sería catastrófico para todos, pero más para los británicos. No está el ambiente para aventuras en solitario.
 

Por situarnos: Farage es un demagogo xenófobo que mintió en la campaña del referéndum de junio de 2016. Fue uno de los principales impulsores del Brexit desde su Partido para la Independencia del Reino Unido (UKIP). El nombre ya lo dice todo. ¿Independencia de qué? Es peligroso porque no es tonto y sabe leer la realidad de su país, algo que no se puede decir de David Cameron. Sabe tocar la tecla exacta. Se le sumaron a aquella campaña los conservadores más eurófobos encabezados por Jacob Rees Mogg, un pijo de toda la vida, un tradicionalista de clase alta que se cree que la Royal Navy aún domina los mares y que en el palacio de Buckingham pernocta la reina Victoria, símbolo del imperio en el siglo XIX.



No es la primera vez que empleo esta exageración para describir el momento, pero ayuda a entender lo que bulle debajo del Brexit: un miedo al cambio, la sensación de que esta vez los telares de Manchester no marcan el paso de la nueva revolución (pos)industrial, que todo se juega en Silicon Valley. Estamos a las puertas de la irrupción de la robótica sin haber salido del todo de las consecuencias de la crisis de 2008, que ha agrandado la brecha entre ricos y pobres y empobrecido a las clases medias.

Los robots provocarán el despido de millones de personas en todo el mundo. Las empresas beneficiarias no quieren oír hablar de controles públicos sobre su actividad privada ni pagar impuestos por robots. Es lo lógico, ya evaden gran cantidad de lo que deberían pagar por los beneficios actuales. No hay debate filosófico sobre el tipo de sociedad en la que queremos vivir, si repartiremos el ocio, si habrá una renta básica. Lo que se impone, de momento, es el mercado, los especuladores: beneficios privados y en caso de pérdidas catastróficas por excesos en la barra libre, ya está el Estado para proceder al rescate.



En medio de tanta inseguridad es fácil que los políticos oportunistas coloquen mensajes de odio y miedo. Donald Trump, un modelo para Johnson y Farage, ha decidido dar una vuelta de tuerca a su campaña constante contra la migración latina, para convertir el otro en objeto de odio al grito de que regresen a sus países. El disparate es tal que se lo lanza a tres congresistas nacidas en EEUU. Ya ni el diablo está en los detalles. Da igual que sea verdad o mentira. La masa idiotizada repite: que vuelvan a su país.

En Italia, Matteo Salvini concentra gran parte de su discurso racista en los migrantes que se juegan la vida en el Mediterráneo. Su odio gravita por encima de la realidad, incluso de la que le afecta: las revelaciones periodísticas de que su partido recibió financiación ilegal del Kremlin. En el Reino Unido, el enemigo es Europa, que se presenta como invasor y amenaza. Funciona desde los romanos.

Un sector radicalizado del independentismo catalán bulle la misma xenofobia, la presentación del otro, en este caso de los españoles, como el enemigo. Estuvo bien Gabriel Rufián en el debate de investidura al decir de que a él no le roba España, sino Rodrigo Rato, Millet, Jordi Pujol. Los delitos los cometen las personas, no las razas, las religiones, los países.



Esos mensajes son los que se necesitan para construir puentes y solucionar problemas. El 'España nos roba' es un fake news, una realidad alternativa. Nos centramos mucho en la posverdad cuando el gran peligro es entrar en la posdemocracia.

Del mismo modo que Farage califica a la nueva presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, como una federalista fanática, Albert Rivera considera “una banda” a los aliados de Pedro Sánchez. El partido que llegó para modernizar a la derecha española ha terminado hablando como Farage. Solo le falta un paso para ser Salvini. La sociedad está indefensa ante este tipo de mentirosos porque ha dejado de considerar la verdad como el centro de su vida.



Ya tenemos a Boris Johnson en Downing Street​​​​​​. Le espera la crisis de los petroleros y una Casa Blanca en la que trabaja un partido que busca la guerra, el de John Bolton y sus amigos, mentirosos compulsivos en la guerra de Irak en 2003 a los que se les ha concedido la oportunidad de volver a mentir. La prensa de calidad de EEUU parece no haber aprendido nada de los errores de 2003. Se cree al Gobierno desde un mal entendido patriotismo. Lo patriótico es desenmascarar a los estafadores.

La segunda crisis será la del Brexit ​​. Bruselas ya le ha advertido que no habrá más concesiones. Encima de la mesa está el plan pactado con Theresa May, rechazado por el Parlamento británico. La alternativa es el Brexit sin acuerdo. Entre las dos opciones estaría la convocatoria de un segundo referéndum, que apoyan los liberal-demócratas que estrenan liderazgo femenino en Jo Swinson, y los laboristas de Jeremy Corbyn, que tras muchas vueltas hacia ningún sitio se ha plegado a la exigencia mayoritaria de su partido: nuevo referéndum y campaña para quedarse en la UE. Aún está muy verde.

Tiene que llegar el 31 de octubre y que Johnson trate de suspender su propio Parlamento, para que no le prohíba una salida sin acuerdo, y el asunto acabe en los tribunales, una extensión de la prórroga y elecciones anticipadas. Los tories están rotos en varias facciones: los eurófobos de Rees Mogg cuentan con una cincuentena de diputados de los 311 conservadores. La mayoría apoya el Brexit con acuerdo y si fuera necesario, un nuevo aplazamiento. Enfrente están los 247 laboristas, que tampoco son un bloque unido, los hay pro Brexit. A ellos se suman 12 liberal demócratas y 36 nacionalistas escoceses.

Para cambiar el rumbo se necesitaría una rebelión entre los conservadores. No descarten unas elecciones anticipadas, como pidió el miércoles parte de la prensa británica, en un intento por ampliar su mayoría (dos diputados). Octubre está cerca y la posible reelección de Trump, a menos de 16 meses. Apunten la fecha: 3 de noviembre de 2020. Siempre nos quedarán las escobillas.

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9 Comentarios
  • Ángel S.B. Ángel S.B. 26/07/19 13:09

    Cómo siempre es de agradecer que haya lo que se llama periodistas que quieren ser honestos y aproximarse a la verdad con sus argumentos.... Ramón pocos periodistas dignos de tal nombre como usted .....pues hay hoy en día una desinformación y deshonestidad organizada que da estupor y pavor!!!!!Salud y República Laica!!!Nuevo Proceso Constituyente!!!

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  • Argaru Argaru 26/07/19 04:12

    ¡Vaya “level” tiene la política británica! ¡Qué engañados nos tenían! ¿Cómo es posible, que un cretino y sinvergüenza, como Boris Johnson, esté al frente de una democracia como la del Reino Unido? ¿Qué grado de estulticia puede alcanzar un pueblo para elegir un tipejo de esa calaña? Un tipejo que fue alcalde de Londres y no dudó, ni un instante, en defender una política que condenaría, inexorablemente, a la ruina económica y cultural de la capital británica. De mr. Farage, no voy a decir nada por no “cebarme” más con el pueblo británico, ya que la sola mención de esta persona es otro “insulto a la inteligencia”. Oh, my god! ¡Qué fácil es engañar a una ciudadanía por muy preparada que se la suponga! La verdad: ¡Qué fácil es engañar a la ciudadanía, en cualquier sitio!

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  • Coronel Dax Coronel Dax 25/07/19 13:11

    Le va a quedar el váter como los chorros del oro, Sr Lobo. Aunque si lo pensamos más en serio, la mierda que van a desparramar estos personajes por el mundo no la limpian ni un millón de escobillas.

    Son el resultado de esa forma de hacer política de hoy, basada en provocar reacciones viscerales en el electorado. Boris Johnson, como Trump, no se dirige a un ser racional, al menos no usa su raciocinio en ese momento. Busca provocar una reacción pavloviana.

    Como ejemplo, se hizo una encuesta en los EE.UU.a más de tres mil personas y ¡más de la mitad! se mostraron contrarios a que en su país se enseñaran las cifras árabes. Reflejo condicionado de su islamifobia. Entre los votantes del partido republicano las cifras etan escandalosas:

    https://www.nytimes.com/2019/06/04/opinion/arabic-numerals.html

    Una pequeña discrepancia. Aunque el lema "España nos roba" es ejemplo de ese tipo de política, la política territorial puede distribuir los recursos injustamente.

    Un saludo.

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  • CinicoRadical CinicoRadical 25/07/19 12:58

    En estos tiempos "líquidos",hay algo que permanece,la infinitud de la estupidez humana.Simios en evolución.Ánimo con o sin escobillas.

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    • CinicoRadical CinicoRadical 25/07/19 18:19

      https://youtu.be/wBtxGiqqPTA o asín

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  • Grever Grever 25/07/19 09:57

    A pesar del agrado y acuerdo con su artículo me atrevo a corregirle por ampliación señor Lobo. Un no acuerdo sería catastrófico para todos LOS EUROPEOS POBRES, pero más para los BRITÁNICOS POBRES.
    Ni el disparatado Johnson, ni el petimetre Farage, ni el pijo Mogg ni el multimillonario J.Rowan (dueño de Dyson Ltd) ni el descerebrado Cameron forman parte, precisamente, del colectivo de británicos pobres.

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  • paco arbillaga paco arbillaga 25/07/19 08:02


    «Los robots provocarán el despido de millones de personas en todo el mundo.» Diría que el maravilloso avance de la ciencia ofreciéndonos esas máquinas para redimirnos de muchos trabajos está siendo actualmente el principal motivo de la incertidumbre social que está atravesando el mundo industrial.

    Las ventajas que ofrecen esas máquinas se están utilizando de momento principalmente para que aumente la cuenta de resultados de las grandes multinacionales que se benefician del aumento de producción por la robótica y la informática, a la par que por el ahorro de sueldos de millones de puestos de trabajo que no son necesarios.

    El poder económico, más los partidos políticos que los representan en el mundo, esa realidad la están resolviendo ofreciendo trabajos precarios, mal retribuidos, y con jornadas interminables. Si a ello se añade la escasez de puestos de trabajo, se tiene un caldo de cultivo para que demagogos y periodistas que cobran de los fondos de reptiles de los poderosos (de sus cadenas de TV, radios, prensa), pongan el foco en el emigrante para desviar la atención de las causas que originan este malestar social, o vendan la solución al problema con independentismos o nacionalismos, deshaciendo estados e incluso la Unión Europea.

    Pienso que la solución a los problemas que plantean los robots, la informática, los maravillosos avances que tenemos, es que los beneficios que producen reviertan en bien de toda la sociedad y no solo de las SA o SL, o en los diferentes paraísos fiscales que hay en el mundo y que son bastantes más que los que nos cuentan, si nos enteramos cómo tributan las grandes multinacionales en diferentes países.

    La tierra para quien la trabaja y los beneficios de lo que consumimos para los consumidores, que somos todas las personas del planeta. Osasuna y República Libertaria.

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    • MASEGOSO MASEGOSO 25/07/19 08:28

      La robotica contamina no solo a la humanidad que se ve abandonada sus propios medios ya que el trabajo del robot produce en los medios fabriles atmosferas plagadas de ruidos, recalentamiento del aire, exposición del factor humano a riesgos de salud debido al vapor de los lubricantes y liquidos de sus brazos funcionales y un etc. que aún no se ha completado.
      Si un robot hace el trabajo de seis hombres, sin esfuerzo, vacaciones, bajas laborales, tiempo perdido en realizar las funciones higienicas habituales y fumarse un cigarrillo, se debería imponer un costo por ese rendimiento.
      Los más utilizados se encuentran eb la industria automotriz y no por ser sus costos más bajos los automoviles, camiones y motocicletas bajan de precio.
      ¿Cual es la cuestión?
      Simplemente más beneficio para las empresas.
      Salu2 osasuna2

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      • paco arbillaga paco arbillaga 25/07/19 09:49


        MASEGOSO: No creo que sea solo la robótica la causa de la disminución de puestos de trabajo; por ejemplo en la banca, sector que conoces bien, ¿cuántos puestos de trabajo ha eliminado y eliminará la informática? Lo mismo se puede decir de los programas que gestionan la organización y contabilidad de todo tipo de empresas, de organismos administrativos particulares o públicos, que hacen prescindibles multitud de manos trabajadoras.

        Diría que el problema que tiene hoy la sociedad es que dispone de «juguetes» maravillosos como son la informática, robótica, automatismos, pero que los dueños de esos juguetes los quieren solo para explotarlos ellos, y que a los demás, si nos los dejan, es a base de pagarles un enorme tributo por usarlos.

        ¿Por qué no se habla de ese gravísimo problema y se desvía la atención de sus consecuencias hacia los emigrantes, hacia las patrias, o con la promesa, por ahora incumplida, de que estos adelantos van a generar millones de puestos de trabajo? ¿Por qué los partidos políticos, por lo menos los de izquierda, no hacen campañas para que todo el mundo pueda tener acceso a internet, como se puede acceder a escuchar la radio? Quizá sea porque en la red, además de toda la basura que hay, también hay información muy válida para entender hacia dónde nos quiere llevar este sistema cada vez más capitalista y más explotador. Osasuna2 salu2 y un abrazo no muy apretado, por el calor (en Pamplona esta noche dicen que ha sido la segunda más calurosa de toda la historia; quien dijo: «Ganarás el pan con el sudor de tu frente» se está pasando cuatro pueblos; habría que denunciarle).

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