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Muros sin Fronteras

El cabreo ya está en las calles

Publicada el 24/10/2019 a las 06:00

¿Qué le pasa al mundo que se ha lanzado a las calles a expresar su hartazgo? ¿Qué tienen en común las imágenes de Hong Kong, Barcelona, Beirut, Puerto Príncipe y Santiago de Chile? Cada una esconde sus razones y sus causas, pero debajo de todas bulle un cabreo colectivo monumental contra un sistema que no funciona, o que ha dejado de funcionar en el Primer Mundo, en el que las élites económicas y políticas son incapaces de garantizar un reparto justo, o aparentemente justo, de la riqueza. Tampoco parecen capaces de evitar las consecuencias de un cambio climático galopante que no ven porque merma la cuenta de resultados. Vivimos sentados sobre un polvorín en el que el 20% del planeta consume el 80% de los recursos. ¿Dónde está la violencia?

Menos mal que Albert Rivera nació once años después del Mayo francés, un levantamiento estudiantil y obrero que puso en jaque al mundo capitalista, el surgido de la Segunda Guerra Mundial, durante un mes y tres semanas de violencia callejera y huelgas en las fábricas. ¿Qué leyes hubiera exigido aplicar contra el movimiento revolucionario más influyente de la segunda mitad del siglo XX? ¿Qué castigo a los líderes habría prometido a sus votantes? ¿Cárcel, destierro, guillotina?

Aquellas semanas francesas que conmovieron al mundo, algo menos que los diez días de John Reed en los que relató la revolución bolchevique, quedaron en un gran susto, contra el que el mundo del dinero a espuertas se ha protegido a través de dos contrarrevoluciones conservadoras, la de los años 80 de Ronald Reagan y Margaret Thatcher, y la actual que nace de las crisis de 2008, la que ha despertado a la bestia xenófoba y populista de la extrema derecha.


En aquel Mayo francés hubo violencia policial, pero no muertos a causa de ella, ni contra ella. Los dos únicos fallecidos fueron por arma blanca. No se cambia un sistema injusto con flores y buenas palabras. Es necesaria una agitación mayúscula, un choque que fuerce un nuevo reparto de las cartas. En Portugal surgieron los claveles, pero colocados en los fusiles de los soldados sublevados contra la dictadura.

Haití vive desde hace meses instalada en una violencia que se muestra en las calles de Puerto Príncipe porque la desesperanza les hizo perder el miedo. ¿Hay algo más violento que la miseria constante, vivir en un país bañado en la corrupción en el que nada cambia ni cambiará? El terremoto de enero de 2010 que causó cientos de miles de muertos y una enorme destrucción también generó la solidaridad global y las promesas de ayudas para la reconstrucción, cuando en el caso de Haití deberíamos hablar de “construcción”. Se fueron los focos de las televisiones y se esfumaron las ayudas, muchas de ellas cambalaches contables para descontar una deuda exterior que nunca se iba a cobrar. Si la llamada comunidad internacional no es capaz de construir una mínima estructura de Estado en un país tan pequeño, ¿cómo lo va a lograr en Afganistán, Somalia, Sudán del Sur o República Centroafricana? ¿Sabemos cómo se construye un Estado o no tenemos intención alguna de cambiar los motores de la miseria y la injusticia de los que se nutre nuestro estilo de vida?


Hong Kong lucha en defensa de su libertad menguante frente a una China que parece observar desde la barrera mientras domina los hilos que mueven al gobierno hongkonés, y a su policía antidisturbios. Es una lucha desigual, heroica y emotiva que los estudiantes no pueden ganar a largo plazo. Nadie va a mover un dedo para defenderles mientras Pekín mantenga la ficción de la no intervención, mientras evite un nuevo Tiananmen. Ya ni siquiera es un duelo entre dos sistemas porque son el mismo: capitalismo salvaje con un Gran Hermano tecnológico que todo lo vigila y todo lo sabe. La tendencia global no camina hacia una mayor libertad, sino a una obediencia recompensada.


De Barcelona se habla menos pese a que los líderes siguen excitados ante la llamada a las urnas del 10N. Ahora que parece amainar el fuego en la calle se enciende en el Parlament con nuevos amagos de ruptura unilateral. Todos deberían hacer un esfuerzo, intelectual y ético, para dejar atrás la ficción de su relato y aterrizar en una realidad que permita el diálogo. Son esperanzadoras las imágenes de manifestantes pacíficos interponiéndose entre los antidisturbios y los violentos. En toda sociedad hay un centro de entendimiento, en el que se reconoce la existencia de otro. Es lo que acaba de decir Carme Forcadell al asegurar que faltó empatía con los no independistas.

Es el mismo camino, pero en sentido contrario el que deberían recorrer los Casado-Rivera: mostrar empatía con los que se quieren ir. Ser independentista no es un delito, es un derecho amparado por la Constitución. La sentencia del Tribunal Supremo, más allá de la exageración en las penas, no se debe a una votación simbólica que los más insensatos, como Quim Torra, llaman “mandato del 1-0”, sino a toda una arquitectura de desobediencia al Tribunal Constitucional y de violación consciente de las leyes españolas y catalanas, como el Estatut. No había mayoría de dos tercios para hacerlo saltar por los aires. El gobierno central, sea quien sea el presidente que lo ocupe después del 10N, tiene que admitir que dos millones de catalanes no se sienten representados. Solo hay una salida: Parlem.


El motor de las manifestaciones de Beirut es la corrupción, y un sistema político surgido de la guerra civil que parece un Frankenstein metido en una camisa de fuerza. Líbano es un crisol de razas, pueblos y de culturas. Cuando todo iba bien se le llamaba la Suiza de Oriente Próximo y se envidiaba su riqueza multicultural. Cuando se desató el odio, ¡qué fácil es sacarlo a pasear!, lo que era su lujo pasó a ser su tumba. Nadie quiere regresar a aquella época. Hay miedo a que los rescoldos de la guerra de Siria acaben por encender de nuevo la hoguera libanesa. Las manifestaciones exigen un cambio real, menos mangoneo y avanzar en una democracia efectiva. Al menos conservan el humor y la célebre empatía. A una familia atrapada en las protestas con un niño asustado, los manifestantes le cantaron la canción infantil Baby Shark, convertida ya en símbolo de toda la protesta.


En Santiago se grita “Chile despertó” y “No tenemos miedo”; es la consecuencia del mismo problema: crisis y ajuste, ajuste sobre los que van más que ajustados. Todo por el aumento del precio del metro. Fue la gota de un vaso que el presidente conservador Sebastián Piñera no vio, como tampoco lo vio su gabinete. El Gobierno decretó el toque de queda en la capital y estableció un control militar de sus calles. Mal asunto para la memoria de los que soportaron una dictadura. Es la mayor crisis desde el retorno de la democracia con una clase política con la credibilidad bajo mínimos. Ante la falta de ideas, Piñera ha recurrido a la mano dura propagando el incendio social que ya se ha cobrado dieciséis vidas. Si quieren informarse sigan a The Clinic.

El descrédito de los que mandan mal se une a la hartura de los cansados de obedecer. Nadie se explica en las alturas del poder de dónde salió tanta violencia porque los mismos que se escandalizan nunca ven las causas, cuando se cocina a fuego lento entre el olvido y el abuso. Chile es un país tranquilo, más si lo comparamos con la convulsa Argentina. Hay señales de alarma globales que los mercados, tan atentos a cualquier letra pequeña que ofrezca una posibilidad de especulación y ganancia, no parecen ver. Así llegan las revoluciones. Y las involuciones.

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13 Comentarios
  • matiar matiar 25/10/19 09:21

    Si, es evidente que el sistema no funciona pero, no hay que olvidar qué subyace en el fondo del independentismo catalán: la insolidaridad , la ambición y la falta de escrúpulos de la clase más roca y ladrona de Cataluña. No es el hartazgo de los más desfavorecidos y castigados......

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  • CarlosP58 CarlosP58 24/10/19 22:44

    Gracias Ramón por recordarnos que el "Sistema" hace aguas en cualquier parte del mundo, donde se sigue apretando a las mayorías para transferir riqueza a paraísos fiscales de gobernantes corruptos.
    Y todo lo que cuentas, sea Hong Kong, Barcelona o Beirut nos afecta. Más cuando gobernantes democráticamente elegidos sacan el ejército contra sus pueblos.
    O defendemos nuestros derechos, o hijos y nietos llegarán a esa esclavitud dorada para las multinacionales ajenas a derechos y Estado del Bienestar sin gobiernos que las controlen.
    Saludos y Periodismo Libre.

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  • Argaru Argaru 24/10/19 19:57

    Los motivos por los que la gente en todo el mundo está harta son diferentes, pero tienen un denominador común sobre el hartazgo generalizado: la gente se ha dado cuenta que vive en una sociedad, sobre todo en el primer mundo, donde las libertades formales son solo eso, libertades formales. Los ciudadanos puede hacer y decir lo que quieran, pero dentro de un orden, ese orden que controla la situación para que la situación no se “descontrole”. Pase lo que pase, los “grandes titiriteros” manejan “los hilos” cada vez con mayor sutileza pero, a pesar de ello, la gente empiezan a notarlos y el cabreo va en aumento, en la misma medida que va creciendo su frustración. Aunque a muchos les sirva de consuelo, vivimos en unas democracias neoliberales que son responsables directas del aumento de las desigualdades sociales en todos los ámbitos que atañen a la sociedad, por no hablar también, de que son las principales culpables del catastrófico cambio climático, que ya nadie cuestiona. Y si ya nadie cuestiona el cambio climático, ¿cuándo vamos a empezar a cuestionar este sistema de capitalismo salvaje, que está destruyendo el planeta y, de paso, encabronando seriamente a la población?

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  • Óscar G. Óscar G. 24/10/19 18:28

    totalmente de acuerdo con que todas las protestas, Catalunya, Bolivia, Ecuador, Chile, Hong Kong, Beirut, Francia... y las que vendrán, tienen en común un astio, un rechazo al sistema, que se nos ha quedado pequeño al ser humano. pero no olvidemos que la esencia de este sistema es la violencia, ¿es entonces la violencia la que hará cambiar el sistema?, acaso lo que algunos quieren es ser ellos los que ejerzan la violencia en vez de las élites actuales? creo que es época de creatividad, de imaginación, de comunicación y de valentía, todo eso para sobrepasar la violencia en todas sus formas.

    le recomiendo Sr. Lobo el libro "Cartas a mis amigos" de Silo, una visión sobre esta época que merece ser tenida en cuenta, ah y a disposición de cualquier persona totalmente gratis en silo.net. gracias por sus opiniones Sr. Lobo porque abre mi mirada, aunque no siempre esté de acuerdo con usted.

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  • Juanjo Seoane Juanjo Seoane 24/10/19 14:19

    Sin revoluciones viviríamos en el mundo de Hamurabi. Sin fascistas ni neoliberales la sociedad sería fraternal. Cada día hay más FASCISTAS y NEOLIBERALES. Por tanto tendrán que florecer las revoluciones contra ellos.

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  • Grobledam Grobledam 24/10/19 10:14

    Ay, ay Sr. Lobo que cada vez nos despistamos más. Vd que ha viajado tanto y que ha visto tanta miseria y tanto derroche y lujo mete en el mismo saco a Barcelona o Hong Kong y a Beirut, Santiago de Chile y Puerto Príncipe. Los 46.194 USD de Renta per Capita de Hong Kong o los 38.569 de Barcelona indican un nivel de vida del que los 8.269 de Beirut o los 15.923 de Santiago de Chiles y no digamos ya los 869 de Puerto Principe resultan comparativamente insultantes.
    Partiendo de esta consideración las movilizaciones reivindicativas o de "cabreo" en uno y otro lugar tienen una justificación no ya dispar, si no desproporcionada.
    A parte hasta el más iletrado de los lectores de este medio sabría diferenciar las causas y objetivos de unas movilizaciones frente a otras, de su contenido, de su número y de su justificación global.
    Decía Montaigne que nadie estamos libres de decir estupideces, el problema es decirlas con énfasis.

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    • manuelromeromesa manuelromeromesa 24/10/19 22:30

      Las protestas no vienen determinadas por el valor que tenga la renta per cápita en el punto determinado sino por la nefasta actuación de los poderes públicos en la gestión de lo publico China pais comunista la numenclatura se enriquece con.un pueblo pobre y deprimido. Las elites del Partido se reparten los beneficios economicos entre la nomenclatura del sistema. Acumulacion de capital en pocas manos en un regimen comunista, eso es fascismo puro y duro. China país comunista donde la gente se muere sin asistencia médica porque la mayor parte de las personas no puede pegarse un seguro medico. China es un estado capitalista de Estado que no tiene nada que ver con un sistema comunista .En Hong Kong existe ciertas libertades que no se dan en el continente y temen que llegue el mismo sistema que hay en la China continental Haití es el extremo donde la corrupción de los politicos del país y de los demás países se unen para hundir aún mas la poblacion en la desesperanza. No, la renta no da el nivel del cabreo y protesta.

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      • Grobledam Grobledam 25/10/19 12:26

        El IDH es un importante indicador del desarrollo humano que elabora cada año Naciones Unidas. Se trata de un indicador que, a diferencia de los que se utilizaban anteriormente que medían el desarrollo económico de un país, analiza la salud, la educación y los ingresos. Existe un baremo anual que ordena a los paises en función de ese indicador.
        En la actualidad Hong Kong ocupa el puesto 7 y España el puesto 26, Chile el 44, Líbano el 108 y Haití el 168, sobre un total de 196 paises reconocidos. Por cierto China ha pasado de ocupar el puesto 103 en 1990 al 86 en 2017.(La cito ya que Vd la ha puesto como ejemplo de pueblo pobre y deprimido y con un desarrollo nefasto).
        Un estudio comparativo serio entre paises o regiones determinadas puede y debe guiarse por indicadores como el de referencia.
        La valoración sobre la "gestión pública nefasta" de los poderes públicos de un determinado país o región es inevitablemente subjetiva y no conozco a ninguna Organización Internacional que la acometa y establezca comparativas entre los mismos asimilando conflictividades de unos y otros. Ahora bien si lo que queremos usar es el "maletín de investigación social de la Srta. Pepis" para valorar la conflictividad de paises de "nunca jamás" podemos acompañar a Peter Pan en su viaje alucinógeno. Vd -Sr RomeroMesa- parece que posee dicho Maletín o uno similar. He de manifestarle que en ello coincide con determinados media actuales que además sacan de dicho maletín (a veces chistera) estudios historiográficos, literarios, económicos y demás de mucha influencia.
        Sinceramente, yo prefiero fiarme de Naciones Unidas y de Investigadores sociales que no le dan a -según qué- productos alucinógenos.

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    • manuelromeromesa manuelromeromesa 24/10/19 22:30

      Las protestas no vienen determinadas por el valor que tenga la renta per cápita en el punto determinado sino por la nefasta actuación de los poderes públicos en la gestión de lo publico China pais comunista la numenclatura se enriquece con.un pueblo pobre y deprimido. Las elites del Partido se reparten los beneficios economicos entre la nomenclatura del sistema. Acumulacion de capital en pocas manos en un regimen comunista, eso es fascismo puro y duro. China país comunista donde la gente se muere sin asistencia médica porque la mayor parte de las personas no puede pegarse un seguro medico. China es un estado capitalista de Estado que no tiene nada que ver con un sistema comunista .En Hong Kong existe ciertas libertades que no se dan en el continente y temen que llegue el mismo sistema que hay en la China continental Haití es el extremo donde la corrupción de los politicos del país y de los demás países se unen para hundir aún mas la poblacion en la desesperanza. No, la renta no da el nivel del cabreo y protesta.

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    • BASTE BASTE 24/10/19 14:18

      Ramón describe el comienzo de una marejada blanca que se empieza llevando barcos de todo tipo,no es igual cada sociedad y sus circunstancias,lo que es igual es el resultado. La descripción es buena para el que es capaz de asimilarla.

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    • Grobledam Grobledam 24/10/19 12:03

      No obstante es cierto que el Sistema global hace aguas; que la última versión del paradigma capitalista: el capitalismo financiero está provocando mayor desigualdad que la de sus anteriores submodos de producción que ya adolecían de dicha falla del sistema de reparto de la riqueza (ahora glogal o globalizada). Al fin y al cabo es consustancial a su definición y desarrollo.
      Pero la (con perdón) estupidez de la comparativa del Sr. Lobo anotada en mi anterior comentario viene a cuento para subrayar un fenómeno relativamente reciente en el análisis de algunas de las movilizaciones, revueltas o revoluciones de nuestro tiempo actual. Y es la falsedad de sus motivaciones y la falacia de sus argumentaciones. Y ello por qué?. Pues porque en realidad son movilizaciones espurias, promovidas por el poder o por el propio sistema para desactivar las que de verdad atentan contra las estructuras básicas que la sustentan. En el tiempo actual las movilizaciones "identitarias" son un ejemplo fehaciente de dicho manejo.
      No es lo mismo oir en Santiago de Chile corear "Te recuerdo Amanda, la calle mojada, corriendo a la fábrica, donde trabajaba Manuel" que en Barcelona: "Cataluña, triunfante, volverá a ser rica y plena. Atrás esta gente tan ufana y tan soberbia!".
      No es lo mismo.

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      • BASTE BASTE 24/10/19 15:10

        ¿Quién canta esa versión de Amanda?¿El señor Pelegero?

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  • sapabla sapabla 23/10/19 23:47

    Una aclaración a Ramón Lobo, que no manipule con el tema del Procés , es un movimiento organizado e impulsado por un sector de la burguesía catalana, la pagesi carlistas y sectores profesiobales e intelectuales, que buscan vivir de la mamella.Sí que hay catalanes que se creen que su independencia les trerá el maná.Pero no olvidar que en Cataluña viven siete millones y medio de personas y más del 50 % quieren seguir de alguna forma ligados al Estado Español.

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