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La derrota de Corbyn y algo más

Publicada el 17/12/2019 a las 06:00
La derecha conservadora ha ganado cómodamente las elecciones generales británicas. El partido laborista, dirigido por Jeremy Corbyn, ha quedado once puntos por detrás. Un mal resultado para la izquierda, se mire como se mire. Estando en la oposición, el partido laborista ha pasado del 40% en 2017 al 32,2% en 2019.

Caben múltiples lecturas de estos resultados, dependiendo de la distancia desde la que se analicen los datos. No voy a entrar en consideraciones detalladas sobre la campaña, el asunto del Brexit o la calidad de los líderes políticos. Expertos hay que sabrán hacerlo mucho mejor que yo. Lo que me interesa más bien es entender la derrota del laborismo británico como síntoma de una tendencia más general.

Las elecciones del pasado jueves son un amargo recordatorio de que en estos momentos la izquierda europea se encuentra perdida: no funcionan ni los programas más radicales ni los más liberales o pragmáticos. Con un programa moderado y tras gobernar como socio minoritario en una gran coalición, el SPD alemán obtuvo su peor resultado desde la Segunda Guerra Mundial en las elecciones de 2017, quedándose en un 20,5% del voto. Su candidato, Martin Schulz, era una figura bien situada en el establishment europeo, habiendo desempeñado el cargo de presidente del Parlamento europeo. Con un programa radical en lo económico, que incluía nacionalizaciones de algunos servicios básicos, una fiscalidad más agresiva y ambiciosas promesas en transferencias sociales, el partido laborista ha perdido las elecciones. El candidato, Jeremy Corbyn, era un outsider dentro del partido y de la política europea. Ni el moderado Schulz ni el radical Corbyn eran la solución.

Desde la crisis económica de 2008, los partidos de izquierda no han conseguido apenas gobernar y, cuando lo han hecho, no han podido realizar grandes cambios. De nuevo, ni los moderados ni los radicales: los mandatos del moderado François Hollande en Francia o del radical Alexis Tsipras en Grecia fueron igualmente decepcionantes por lo que toca a la capacidad de cambiar el statu quo.

Por lo demás, los partidos socialdemócratas clásicos han perdido buena parte de su apoyo popular. Incluso en España, donde el PSOE ha ganado las dos últimas elecciones, lo ha hecho con un porcentaje de voto por debajo del 30%, muy lejano del 43,6% de 2008, justo antes de la crisis. Por otro lado, las fuerzas de nueva izquierda (Syriza, Podemos, Francia Insumisa, Die Linke, etc.) no tienen el empuje suficiente para remplazar a los viejos partidos socialdemócratas.

Todos estos datos ponen de manifiesto una debilidad estructural de la izquierda (he intentado analizar las causas profundas del fenómeno en un libro reciente, La izquierda: fin de (un) ciclo). Esta debilidad resulta algo paradójica, pues el aumento de la desigualdad y de la inseguridad económica que vino con la crisis hacía pensar que habría una mayor demanda de redistribución y, por tanto, un mayor apoyo electoral a los partidos izquierdistas. ¿Por qué no sucede así?

Una pista la proporciona el propio Corbyn, quien en un artículo en The Guardian ha ofrecido una interpretación de lo ocurrido en las elecciones de su país. Entre las varias cosas que argumenta, Corbyn insiste en el problema de la confianza. Tras los estragos de la crisis, los ciudadanos, en general, no confían ni en los partidos ni en los políticos. Al quebrarse la confianza, el papel intermediador de los partidos ha quedado en cuestión. Ahora bien, ¿por qué esta falta de confianza perjudica más a la izquierda que a la derecha? Pues, me permito sugerir, debido a que la izquierda, justamente porque se presenta ante la ciudadanía con programas de cambio y transformación, vive de la confianza que le conceden los votantes. El programa del partido laborista, como en general el programa de los partidos de la izquierda, va a la contra del sentido en que está evolucionando el capitalismo en los países avanzados. Se propone revertir las desigualdades crecientes y alterar las relaciones de poder que resultan del sistema económico. Todo ello exige que los ciudadanos confíen en los partidos y en los líderes, es decir, que piensen que los riesgos asociados a todo proyecto de cambio vale la pena correrlos.

La derecha, en cambio, no necesita tanta confianza. Puede apelar a votantes desencantados y cínicos, a los que intentará activar con la promesa de una gestión eficaz de los recursos y con una apelación a los sentimientos identitarios nacionales más primarios. Quien no espere grandes cosas de la política se consolará votando a quien le asegure estabilidad económica y defensa de los intereses nacionales.

La izquierda no está siendo capaz de capitalizar la extendida insatisfacción con la política y el sistema económico. El primer desafío consiste en entender la razón de ello. No parece que sea un problema de propuestas. Como he señalado antes, hay propuestas radicales y moderadas, pero ninguna de ellas consigue el apoyo abrumador que su materialización requiere. Más bien, da la impresión de que los votantes no creen que esas políticas sean realizables o que, si lo son, no vayan a tener unos costes mayores de los que sus promotores están dispuestos a admitir. Con niveles bajos de confianza política, un capitalismo financiero y globalizado que constriñe lo que pueden hacer los partidos cuando llegan al poder, más una ideología neoliberal dominante, muchos ciudadanos dan la espalda a los mensajes que lanzan, con un punto de desesperación, las fuerzas progresistas.
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34 Comentarios
  • @tierry_precioso @tierry_precioso 18/12/19 10:27

    Dos polos entre personas que se pretenden de izquierda:
    RFJ:
    Boris Johnson gano porque ha prometido sacar al Reino Unido de la UE y es que los trabajadores desean abandonar a la UE a la cual responsabilizan de todos los recortes y de su precariedad. Así de simple. Y mientras mas tiempo siga España dentro del euro y de la Union Europeo, mas recortes y mas precariedad habrá a todos los niveles. Así de claro. A estás alturas a la Union Europea de los mercaderes solo la defienden las elites empresariales y políticas que se han enriquecido gracias a su ordoliberalismo.

    Y un servidor:
    Espero que una dirección renovada del Laborismo va a tener como primer punto de su proyecto, apoyar decididamente un nuevo ingreso en la UE. Si no es el caso, entonces la izquierda no sirve para nada en el Reino Unido.

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  • RFJ RFJ 18/12/19 08:40

    Boris Johnson gano porque ha prometido sacar al Reino Unido de la UE y es que los trabajadores desean abandonar a la UE a la cual responsabilizan de todos los recortes y de su precariedad. Así  de simple. Y mientras mas tiempo siga España dentro del euro y de la Union Europeo, mas recortes y mas precariedad habrá  a todos los niveles. Así  de claro. A estás  alturas a la Union Europea de los mercaderes solo la defienden las elites empresariales y políticas  que se han enriquecido gracias a su ordoliberalismo. 

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  • paco arbillaga paco arbillaga 18/12/19 07:20


    ¿Cómo entender comportamientos de izquierda que encuentran normal que se le grite nazi a un futbolista, o que se hagan risitas con un político de extrema derecha o con una política que extrema todos sus comentarios contra lo que le parece de izquierdas?

    ¿No será que los dirigentes de izquierda son demasiado comedidos con esa derecha/extrema que padecemos y que siempre desprecia, acosa, a quien no sigue sus dictados, y esto lo hace hasta llegar a ser insufrible cuando no ha obtenido el poder en las urnas?

    ¿No será que cuando la izquierda pisa las blandas alfombras de los «palacios» se le «ablandan» las ideas? Osasuna y República Libertaria.

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    • @tierry_precioso @tierry_precioso 18/12/19 10:39

      Lo de "nazi", supongo que el futbolista es ucraniano.
      Ya he notado que algunos "extremo izquierdosos" tienen alguna empanada mental sobre Ucrania, creyendo que un lado es todo bueno y el otro lado todo malo. Es un poco maniqueo.
      Buen día!

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  • Argaru Argaru 18/12/19 02:39

    ¿Por qué en nuestras sociedades el “viento político” siempre sopla a favor de las posiciones políticas de la derecha? ¿No será porque la mayor parte de los actores políticos que han participado y participan en funciones de gobierno han trabajado y trabajan para que eso ocurra, incluida la socialdemocracia? El hecho de que la mayoría de la población presente “encefalograma plano político” sólo se consigue con un elaborado plan de diseño. Eso explica como personas con intereses económicos contrapuestos acaben votando al mismo partido, un partido de la derecha. ¿Cómo es esto posible? ¿Cómo es posible que millones de personas que tuvieron la suerte de no vivir el franquismo quieran ahora revivir aquellos tiempos? El aumento de la extrema derecha garantiza la supervivencia de este neoliberalismo “salvaje” en detrimento de políticas progresistas favorables a la mayoría de la población. Si no invertimos esta tendencia, este planeta no tendrá futuro, pero para esto es fundamental que la ciudadanía despierte de una puñetera vez.

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  • AntonioMD AntonioMD 18/12/19 01:16

    No estoy de acuerdo con usted, señor Sánchez Cuenca, me temo que quienes estamos perdidos somos el electorado, no la izquierda (o no solo ka izquierda) y esto es mucho más peligroso.

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  • PEPECHARITO PEPECHARITO 17/12/19 18:38

    Profesor Sánchez Cuenca, dos preguntas; ¿ qué es ser de ozquierdas en la Europa del siglo XXI? ¿ cuántas medidas de izquierda se han tomado en España desde 1982? Por favor, dígame algo. Gracias



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    • Antonio Basanta Antonio Basanta 17/12/19 20:36

      ¿le vale también la Ley General de Sanidad del año 1986 por la que nació la universalidad, gratuidad de la Sanidad Publica desde el nacimiento hasta la muerte como un salario diferido para todos los españoles y, en especial, para los trabajadores y las clases mas pobres de España? mas de izquierdas imposible.

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      • PEPECHARITO PEPECHARITO 18/12/19 17:58

        Si usted se conforma com eso, pues muy bien. Siguiendo ese camino llegaremos a la expropiación de RUMASA para regalçarsela a los amiguetes de F.G. por 2 pesetas. etc,etc,etc.

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    • jorgeplaza jorgeplaza 17/12/19 19:55

      La Ley integral contra la violencia de género. ¿Le vale?

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  • GRINGO GRINGO 17/12/19 18:10

    La "decadencia de la izquierda", se acentúa cuando los trabajadores comprueban que "sus líderes" se comportan como los que capitalistas contra los que dicen combatir para conseguir mejorar tu vida.

    Ésto afecta a Partidos Políticos como a Sindicatos.

    Cuando comprueban año tras año que su vida no mejora, y que las normas que rigen sus relaciones laborales se vacían de derechos, con excusas "siempre válidas", tanto para periodos de recesión como de bonanza, se pierde la fe y la esperanza y se recurre al refranero "más vale malo conocido que bueno por conocer.....".

    Si los trabajadores, TODOS, fueran conscientes simplemente de ésto, quizás se concienciaran y votaran a partidos que no cuentan entre sus antecedentes con este tipo de actuaciones tan insolidarias y serviles.

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  • luzin luzin 17/12/19 17:39

    Una de las cuestiones fundamentales en la izquierda fue aceptar el capitalismo como animal de compañia ... en este sentido es claro que la izquierda triunfante ha sido la que aceptó tal camino, es decir, la única izquierda que ha sobrevivido (de momento ...) es la socialdemocracia ... pero resulta paradójico que la muerte de la izquierda comunista (tras el fracaso de la URSS, China, Cuba...) ha llevado en paralelo la decadencia de la opción socialdemócrata a la que no le cabe más recurso que seguir aceptando el capitalismo como animal de compañía y amiguito del alma ... de hecho intenta cambiarle el rostro y llamarle neoliberalismo o achacar su nueva crisis a una especie de maldad financiera distinguiendo así el capitalismo industrial del financiero cuando están unidos irremediablemente ...

    Pero creo que el artículo del Profesor no va en una línea teórica y más nos invita a un problema de tipo coyuntural. La cuestión es ¿cómo que en plena y dura crisis del sistema económico "neoliberal" no "florecen" las opciones de izquierda?... es más ¿cómo es que se marchitan? ... esta creo entender que es la cuestión fundamental ...

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  • Antonio Basanta Antonio Basanta 17/12/19 16:22

    Yo creo que una de las primeras causas de la decadencia de lo que llaman izquierdas es su dogmatismo. Una buena parte de ella, no son mas que dogmas y doctrinas siempre por fuera de la realidad, del análisis de la realidad de sus paises y del mundo entero. Incluso muchos comentaristas de aqui y articulistas parten de que ellos son una consciencia crítica o lo que ellos dicen o lo que ellos representan. Leyéndoles te das cuenta que es mentira, son solo creidos en que ellos son los críticos, los conscientes y nada mas lejos de la realidad. Tienen una conciencia de supremacia moral y politica que no se de donde les sale, pero desde luego es un factor coadyuvante a que mucha gente no se sienta representado por las izquierdas, es decir, que llevan a mucha gente a lo contrario de lo que ellos defienden. Hacen votantes de derechas con sus dogmas y doctrinas. Por poner un ejemplo: Los que todo lo justifican con el neoliberalismo dominante, no son críticos, en realidad no saben lo que dicen. Pongamos un ejemplo: España o Europa, en general tienen la sanidad publica y gratuita al igual que gran parte de la educación y las pensiones también son publicas. ¿Son neoliberales estos paises, tan neoliberales como Chile en que la sanidad es sálvese el que la pueda pagar, la educación la tiene que quien la pueda pagar o entramparse para su vida entera o las pensiones al albur de la manipulación de las cotizaciones de los seguros privados? ¿por qué llamar a ambos por igual, neoliberales, cuando son totalmente distintos? Esa reducción intelectual, ese transporte de las doctrinas o dogmas cuasi religiosos a la política que hace la parte mas sectaria de la izquierda es una de las causas principales de que nadie les entienda y solo entre ellos, cada vez menos, entiendan su lenguaje. Confunden neoliberalismo con mundialización de la economia y con eso dan ventaja a los lideres del neoliberalismo que son los grandes bancos de inversión y las superempresas de la computación como google, facebook, apple, Microsof, Amazon, etc que ven el campo abierto ante el vacío que deja la izquierda de no exigir la rotura en partes de esas empresas y el pago de impuestos donde se den las ganancias.

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    • Antonio Basanta Antonio Basanta 17/12/19 16:32

      Continuo. Corbyn es un ejemplo de ese izquierdismo vacuo, doctrinario y dogmatico que funciona a base de consignas y de situar fuera de la realidad cuando se pretenden situar por encima de la realidad. ¿Es Corbyn crítico? Pues no, es un simplón dogmático que ha conseguido enajenarse a la clase trabajadora a la que ha convencido que mejor que con Corbyn están fuera de la Unión Europea. ¿Donde estaban los ciudadanos que podían hacer ganar al laborismo? Casi lo mas importante era mostrar una izquierda laborista asociada con todos los paises europeos, donde había que formar movimientos de clase sociales a nivel europeo, con la solidaridad de todos los europeos. Pues a la mas importante realidad britanica de izquierdas la dejó de lado, mirando para otro lado y contandole a los trabajadores unas supuestas letanias progresistas que hacia llorar de estupefacción a los trabajadores británicos que empezaron a aferrarse a la competición con los otros trabajadores europeos, en vez de la cooperación de clase social en Europa. Corbyn fue incapaz de dar explicaciones políticas de que porque era malo para los trabajadores y para Gran Bretaña separarse de Europa y en vez de dar explicaciones politicas, solidaridad y raciocinio, les metía dogmas de parvulitos sobre el neoliberalismo y el capitalismo y cuando le pedían algo de moderación, de racionalidad, respondia con mayor radicalismo y con mayores dogmas, elevando la voz.

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  • bidebi bidebi 17/12/19 16:18

    2.2 De tal manera que lo que antes era “la izquierda” o ha desaparecido o se ha convertido en siervos domesticados del propio Sistema. No hay, casi, referencias de contrapoder.
    Podemos es un caso muy claro de todo esto, como ya antes lo fue Syriza. La institucionalización de la protesta lleva, irremediablemente, a la absorción por el Sistema y a la consiguiente devaluación de los principios de la protesta.
    Ante este panorama de ciudadanía acrítica, muy individualista, pero cabreada, surgen los partidos de extrema derecha que basan su discurso en cuatro ideas muy simples y dichas también de forma muy simple que recogen la simpleza del pensamiento popular.
    Recogen en pocas palabras los MIEDOS de la ciudadanía ante la inseguridad que sienten. Migraciones que nos quitan el trabajo y la necesidad de un nacionalismo cerrando fronteras. Odio a lo establecido y la alternativa “nueva”. Ley y orden para calmar esa inseguridad que se siente. En España, con su crisis territorial sin resolver, se añade el elemento ultranacionalista patriótico. Y no necesitan mucho más, solamente necesitan gritar mucho con cuatro ideas de taberna. Y llegan a la gente con cuatro palabras que querían oír con los altavoces a gran potencia. Muchas son ideas copiadas del fascismo o en el caso de España del nacionalcatolicismo, pero los que las compran no es que sean fascistas, votan muchos millones solamente a lo que quieren oír desde su inseguridad y su cabreo. Sin embargo, la historia nos dice que los que votaban fascismo en los años treinta sin ser fascistas, fueron los que llevaron al poder al fascismo y al nazismo. Es lo que tienen las reacciones cabreadas pero desinformadas. Es lo que tiene contar con unos políticos antifascistas que no están a la altura.

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    • José Luis53 José Luis53 17/12/19 18:20

      Yo, señor bidebi, simplemente pondría alguno de sus tochos como modelo explicativo de por qué la izquierda se va al garete. Palabras vacías carentes del más mínimo sentido que aburren hasta a las ovejas.....

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