x

Nos gustaría enviarte notificaciones de las últimas noticias y novedades

PERMITIR
NO, GRACIAS
X

Accede a todos los contenidos de infoLibre durante 15 días por 1. | El periodismo tiene un valor

infolibre Periodismo libre e independiente

¿Quiénes somos? Sociedad de Amigos
Buscador de la Hemeroteca

Hazte socio
Iniciar sesion con Google Iniciar sesión Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Has olvidado
tu contraseña?
Secciones

Regístrate en infoLibre Comenta las noticias y recibe las últimas novedades sobre nosotros.

Gracias por registrarte en infoLibre Si además de comentar noticias quieres hacerte socio, sigue este enlace: Hazte socio
Formulario de Registro
¿Qué es Nombre público?

Es el nombre que se mostrará cuando hagas un comentario en infoLibre.es




A la carga

La gente de izquierdas lee más que la de derechas

Publicada el 22/01/2020 a las 06:00 Actualizada el 21/01/2020 a las 18:55
Facebook Whatsapp Whatsapp Telegram Mas Redes

Envíalo a un amigo Imprimir Comentarios

Observando las cifras de venta de libros, podría parecer que el título de este artículo va mal encaminado. Los mayores éxitos editoriales en el ensayo político los acapara la derecha. Piénsese en Memoria del Comunismo, de Federico Jiménez Losantos, que lleva vendidos más de 60.000 ejemplares; o en Imperiofobia y leyenda negra, de María Elvira Roca Barea, con más de 100.000 (aunque hay que tener en cuenta que Imperiofobia ha interesado también a los viejos socialistas, de Felipe González a Josep Borrell). Haciendo memoria, es posible mencionar a otros cuantos autores derechistas capaces de vender decenas de miles de libros, como Pío Moa, César Vidal o, en fechas más antiguas, Ricardo de la Cierva.

Cuesta encontrar en la izquierda algo similar; quizá el único autor de grandes éxitos sea El Gran Wyoming, cuyo libro No estamos locos superó los 100.000 ejemplares, aunque era un libro ligero, de denuncia pero con notas de humor, de fácil lectura en cualquier caso comparado con los volúmenes sesudos de cientos de páginas de Jiménez Losantos o Roca Barea. A mucha distancia de Wyoming cabe mencionar a autores como Daniel Bernabé, Juan Carlos Monedero o Vicenç Navarro, posiblemente los más populares en la izquierda, pero claramente por debajo de sus equivalentes derechistas.

¿Hay base para concluir que la derecha es más lectora que la izquierda? ¿Podría ser que la izquierda lea menos porque es más hedonista, o porque, dada su superioridad moral, considera que no tiene necesidad de seguir formándose, o porque no tiene recursos económicos para comprar libros?

En realidad, un análisis sumario de los datos sobre lectura confirma que el título de este artículo es correcto: por muchos superventas que publiquen los autores de derechas, la gente de izquierdas lee más que la de derechas. Para demostrarlo, he examinado el barómetro 3142 del Centro de Investigaciones Sociológicas (de 2016), en el que se pregunta a una muestra de 2.400 ciudadanos por el número de libros que leen al año. Antes de analizar las respuestas en función de la ideología, permítanme que les resuma telegráficamente la distribución de lectura: el 40% de los españoles dice no leer un solo libro al año, un 39% lee entre 1 y 5 libros y un 21% más de cinco libros. He eliminado del cálculo a un pedante que declaraba leer 400 libros al año, no porque yo tenga manía a los pedantes, sino porque alteraba un poco la media. Aun así, quedan en la muestra once individuos que dicen leer entre 100 y 200 libros al año; son tan repelentes que me habría gustado eliminarlos también del análisis, pero me ha parecido excesivo desde un punto de vista científico.

Pues bien, el siguiente gráfico muestra el número de libros leídos al año según la ideología del entrevistado, izquierda (posiciones 1-4 en la escala), centro (5-6) y derecha (7-10):

En la derecha abunda más que en la izquierda la gente que no lee nunca. Y en la izquierda hay bastante más lectores voraces (los que leen más de cinco libros al año) que en la derecha. El centro, como siempre ocurre, pues para eso es centro, está entre medias. Las diferencias se producen en las dos opciones extremas (0 libros / más de 5); en la categoría central (lectura de 1 a 5 libros) los porcentajes por grupo ideológico son idénticos.

Podría pensarse que la ventaja lectora de la izquierda se debe a otros factores, como el género, la edad, la educación o los ingresos, de tal manera que cuando se tienen en cuenta estos factores, las diferencias ideológicas se evaporan. Pero en un modelo multivariable en el que se introducen todas esas variables, el efecto de la ideología sigue siendo significativo. Se trata de un efecto débil, pero no despreciable: por término medio, una persona de derechas lee 1,3 libros menos al año que una persona de izquierdas.

Para los lectores con gusto por la estadística, les dejo el siguiente gráfico, en el que puede verse el efecto de la ideología sobre el número de libros leídos al año teniendo en cuenta la educación, el sexo y la edad:

Estos resultados son coherentes con los de mi investigación sobre el uso de las tarjetas black por parte de los consejeros de la antigua Caja Madrid. Allí pude demostrar que los consejeros del PSOE tendían a usar la tarjeta black con fines culturales, mientras que los consejeros de la derecha gastaban en joyas y flores.

Me gustaría subrayar que esta diferencia lectora entre la izquierda y la derecha se observa en casi todos los países de Europa occidental; una excepción curiosa es Gran Bretaña, donde la derecha lee más que la izquierda (datos de Eurobarómetro 67.1 de 2007). De cualquier modo, en España, al igual que en el resto de los países mediterráneos, se lee bastante menos que en los países del norte.

Permítanme que termine regresando al principio de este artículo. Si la izquierda lee más, ¿por qué los éxitos de ventas de los libros políticos corresponden a autores de derechas? Sólo se me ocurre una respuesta: porque los lectores de izquierdas prefieren la literatura al ensayo. Esto puede suceder por dos motivos: o bien porque la gente de izquierdas se cree que ya lo sabe todo, o bien porque los autores de izquierdas son muy pelmazos. Como los datos no son lo suficientemente detallados para investigar este asunto, les dejo con la duda.

***

Nota metodológica: el análisis multivariable se basa en un modelo de regresión binomial negativa del número de libros leídos al año, en el que se incluyen el sexo, la edad, la educación y la ideología. He realizado estimaciones incluyendo también los ingresos, pero esta variable reduce la muestra considerablemente y, además, no es significativa. En el modelo, el sexo es significativo (las mujeres leen más que los hombres), la educación también lo es (lógicamente, a mayor educación, mayor lectura), pero no así la edad.

Más contenidos sobre este tema




Hazte socio de infolibre

7 Comentarios
  • Rafael María Rafael María 23/01/20 21:16

    La izquierda ha decaído en su capacitada de proponer textos adecuados a nuestra realidad. Recuerdo a gente como Vazquez Montalban que si tenía capacidades para analizar por escrito. No obstante creo que la cultura española refleja la decadencia de nuestro pensamiento motivada por la situación general de este país de países cantante desvertebrado y rezagado en muchos aspectos a pesar de tener una economía consumista a nivel del sur de Europa. No obstante hay sectores minoritarios más cutivados y poco a poco a poco se está desarrollando cierta consciencia que puede dar sus frutos también en la cultura y en particular entre las gentes aficionadas a las lecturas. El descrédito de la política también tiene influencia en que se prefiera la escritura tanto para los autores y autoras como entre la afición lectora. Animo a las personas que nos encanta la lectura y la escritura. Sería bueno hacer un estudio sobre la gente que escribe. Diría que ha aumentado.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    1

  • SUA SUA 22/01/20 16:41

    La comparativa, como dice el autor, lo deja a nuestra libre interpretación. Creo que los países nórdicos debido a su clima harán más horas de casa que los españoles y eso también puede contribuir a que lean más.
    Todos habremos oído alguna vez que hay personas que compran libros para decorar la librería de su salón.
    Estoy de acuerdo con Macrons que la lectura hay que valorarla en cuanto que nos haga más tolerantes, más democráticos, más abiertos de mente etc.
    Desde aquí hago un llamamiento a participar en Clubs de Lectura, es enriquecedor el poder contrastar con participantes los valores y enseñanzas que a cada uno le aportan, independiente de la ideología de su autor.
    En estos casos no importa tanto el cuánto lees, sino cuánto conocimiento te aporta lo que lees.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    6

  • cea cea 22/01/20 15:54

    Perdón por ponerme como ejemplo;leo más de 5 libros al año y no soy precisamente de derechas;tal vez necesito leer porque sé que mis bases culturales,sean las que sean,no son suficientes.A lo mejor la derecha por familia cree que está siempre en posesión de la verdad,la absoluta,calro, y no necesita reciclarse nunca ;ellos son la verdad

    Responder

    Denunciar comentario

    1

    3

  • micanuto micanuto 22/01/20 13:28

    Otro titular: Sinvergüenzas hay en todos los lados, pero en la derecha no se libra ninguno ( salvo los Ignorantes o Ignorantes y Egoístas)

    Responder

    Denunciar comentario

    2

    4

  • itnas itnas 22/01/20 09:50

    Créeme profesor, esta crítica trata de ser constructiva. Según lo veo, un problema es que se confunden ventas con afición a leer, ¿debe descartarse que el lector de izquierdas lea a autores de derechas (un aspecto importante si de lo que se trata es de leer e informarse cuanto más mejor)? Y por la misma razón, es posible que el lector de derechas lea a autores de izquierdas. ¿Está demostrada la correspondencia biyectiva entre lector de un grupo ideológico y autor de dicho grupo?
    Luego está el problema del análisis. No creo que sea éste el lugar de entrar en detalles, salvo uno: una muestra aleatoria no es más que un subconjunto (en general de tamaño bastante menor) de una población. Esto significa que los resultados que se observen en la muestra no 'van a misa', es decir, no son extrapolables a la población a no ser que se hagan inferencias correctas. Me refiero a que si (más o menos por lo que se ve en el gráfico) hay en la muestra 40% de gentes de derechas que no leen un solo libro y el porcentaje (en la muestra) para la izquierda en este grupo de no lectores es 33%, lo que hay que ofrecer es el correspondiente contraste para saber si 40 y 33 puntos porcentuales de datos muestrales difieren significativamente; esto es lo mismo que saber, con cierto error como en toda inferencia, si en la población de lectores el porcentaje de no lectores de derechas es mayor que el de no lectores de izquierdas. Así que me hubiera gustado leer los resultados de este tipo de contrastes. Finalmente, me ha llamado la atención el modelo de regresión múltiple empleado considerando la distribución binomial negativa aunque repito que no es éste el lugar para discutirlo.

    Responder

    Denunciar comentario

    3

    8

  • Macrons Macrons 22/01/20 09:39

    Bueno, también habría que considerar lo que lee la gente, porque algunas lecturas no son precisamente muy recomendables.

    La derecha domina por goleada los medios de comunicación, y así es muy probable que como comenta Mirandero, muchos de los libros que venden se deban a un público cautivo.

    En literatura económica, la publicidad de medios alineados con el neoliberalismo (por más que sea un sistema sin soporte científico alguno y claramente fallido –La economía desenmascarada de Steve Keen) es inmensamente mayoritaria. Solo casos muy aislados como el de Vicenç Navarro, aunque prácticamente ausente de todo medio (excepto de Público) actúan de contrapeso.

    Muy interesante la incorporación de Thomas Piketty, cuyos libros El capital en el siglo XXI y Capital e ideología han constituido dos auténticos bombazos, a pesar de los esfuerzos por silenciarlos y es que dejan con datos irrefutables meridianamente clara la falsedad de la tesis de la bondad económica de la bajada de impuestos.

    Pero creo muy importante reseñar que la lectura debe contribuir a crear y reforzar un espíritu crítico, base sustancial para el mantenimiento de la democracia.

    Responder

    Denunciar comentario

    1

    10

  • Mirandero Mirandero 22/01/20 07:34

    Sería interesante saber cuántas de las más de sesenta mil personas que han comprado el libro de Federico Jiménez Losantos lo han leído. Puede resultar absurdo comprar un libro para no leerlo, pero no es tan descabellado como pueda parecer. El bombardeo mediático al que somete el autor a su audiencia ejerce en el oyente el deseo de comprar el libro que le están aconsejando repetidamente, aunque después no lo lea, pues a fuerza de oír al autor ya lo conoce sobradamente.

    Responder

    Denunciar comentario

    2

    15

Lo más...
 
Opinión
Oferta anticrisis
 
Sociedad de amigos

Ya puedes ser accionista de infoLibre

Cargando...
Cualquier ciudadana o ciudadano interesado en sostener un periodismo independiente como garantía democrática puede participar en la propiedad de infoLibre a través de la Sociedad de Amigos de infoLibre.