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Ahora que ya sabemos lo que vale un abrazo

Publicada el 17/03/2020 a las 06:00
“El miedo es libre, pero no se le puede enjaular

 

Lo peor en los estados de alarma es el propio alarmismo, que es el que satura los ambulatorios y vacía los supermercados; pero es difícil luchar contra él cuando los datos de una pandemia como la que sufrimos dejan claro que a día de hoy estamos en el centro del huracán del virus. Esta historia la habíamos visto en mil y una películas de ciencia ficción, pero éramos los espectadores y ahora somos los protagonistas. La angustia está en todas las casas y en cada una de ellas hay una razón para ello: una persona mayor con problemas respiratorios, un miembro de la familia que tiene que salir a trabajar sin remedio o alguien que ya sufría alguna enfermedad que hoy le añade un factor de riesgo. El miedo es libre y somos sus prisioneros.

Unidos venceremos, dijo a modo de eslogan el presidente del Gobierno, y nadie puede quitarle la razón en eso. La paradoja es que en este caso la mejor forma de estar unidos es estar separados, guardar las distancias para irle recortando espacio al coronavirus. Tal vez porque sólo nos acordamos de Santa Bárbara cuanto truena, este drama podría encerrar varias lecciones, aunque el precio que tengamos que pagar por aprenderlas sea tan alto. La primera, que no podemos ser tan prepotentes y olvidar lo frágiles que somos, porque no hay ejército ni bomba en el mundo que pueda derrotar esta plaga, que no será vencida en las trincheras sino en los laboratorios y por gente que en lugar de un uniforme llevará una bata blanca.

La segunda lección es que tarde o temprano el ministerio más importante de cualquier país democrático es el de Sanidad, una idea de la que hace unos meses se habrían reído muchos y de la que hoy no se va a reír nadie. No se pueden cerrar hospitales ni quitar camas de los que siguen abiertos, ni reducir sus plantillas. Si de una cosa puede estar orgullosa España es de su Seguridad Social y quien la ataca carcome una de las bases de nuestro sistema. En China le han parado los pies a este capítulo terrible de nuestra historia que más bien parece una página de La peste, de Albert Camus, entre otras cosas construyendo un hospital con mil camas en diez días. China es una dictadura y una potencia mundial, en una cosa la ganamos y en la otra no podemos competir, pero también es cierto que en Madrid hay sanatorios abandonados como el Puerta de Hierro original, que sería tan útil en esta crisis, y se han cerrado 2.966 camas en la región, camas que equivalen a tres hospitales como el de Wuhan. Ojalá que esa clínica pública y otras vuelvan a abrir sus puertas. Ojalá que los políticos de toda condición e ideología esta vez sí que lo hayan entendido.

La tercera lección es que la naturaleza siempre termina vengándose de quien la maltrata, y nosotros lo hacemos. Aún hay quien cuestiona los daños de la contaminación y el deterioro que el planeta sufre cada minuto a causa del cambio climático. Aún hay quienes le ponen trabas a las energías renovables y siguen apoyando las que envenenan el aire que nos da pánico respirar justo cuando es más puro que nunca, con las ciudades libres de coches.

La cuarta lección es una pregunta: ¿No hay en esta tragedia una venganza de los humildes contra el soberbio occidente del neoliberalismo? Porque los contagios se propagan más que en ninguna parte en las naciones que forman la élite económica del mundo. Dicen que el sida lo propagaron quienes comían monos y dicen que el Covid-19 lo ha traído el consumo de un mamífero cubierto de escamas llamado pangolín. En cualquier caso, parece innegable que el origen de la epidemia está en el consumo sin control de animales salvajes que habitan en Asia. La fábula de la mariposa ha vuelto a ser verdad, un movimiento de sus alas puede dar lugar a un cataclismo en el otro extremo del mundo.

La última lección, y quizá la más importante, es que de uno en uno somos poca cosa, que el único modo de enfrentarse a retos más grandes que nosotros es estar juntos, apuntalarnos unas personas a otras, sentirse parte de una raza colectiva en la que todos dependemos de todos y darse cuenta de que la única manera decente de avanzar es ayudando a levantarse a quien ha caído y esperar a quienes se quedan atrás para cruzar a la vez la meta. El respeto, la empatía, el amor, esos son los valores que nos deben identificar, no la fuerza o el poder. Las otras especies también muerden, golpean y arañan. Lo que nos hace superiores es que nosotros sabemos besar. Ellas, sin embargo, suelen proteger a los suyos y ser leales con quienes las tratan bien. Nosotros, muchas veces, no. Igual nos damos cuenta ahora que hemos descubierto lo que se echa de menos un abrazo o un apretón de manos.

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31 Comentarios
  • Cañuelo y Pereira Cañuelo y Pereira 18/03/20 10:48

    Benjamín, gracias.

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  • dlemadevesa dlemadevesa 18/03/20 09:34

    Muchas gracias Benjamin por TÚ excelente y didáctico artículo como siempre genial!!

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  • Variopinta Variopinta 18/03/20 08:59

    Muchas gracias, Benjamín. Excelentes reflexiones. 

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  • Luciérnaga Luciérnaga 17/03/20 22:41

    Muy bonita esta consigna tan repetida de "Todos unidos vamos a parar al virus"
    ... De momento, es el coronavirus el que está a punto de parar el mundo.
    Parar la producción, el tráfico, las Bolsas, los viajes, la locura consumista... ¡cerrar los bares!
    ¿Alguien podía imaginárselo? Y tantos de nosotros que soñábamos con cambiar tantas cosas, y siempre ha sido imposible.
    SÍ SE PUEDE -debe pensar el virus-
    (Sí, no sé si aprenderemos las lecciones, pero esta crisis va a dar para mucha filosofía)

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  • Antonio LCL Antonio LCL 17/03/20 20:10

    Más gracias Benjamín. Aire fresco para quienes te leen, ayuda en el esfuerzo colectivo, y pone difícil la ola de infamia de los que contaminan el pensamiento con su lenguaje manipulador, que tanto daño ha hecho siempre, con sus palabras y con sus actos.

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  • flatiron flatiron 17/03/20 17:46

    Curiosas y necesarias las apelaciones a plantar cara a la situación en clave de unidad, de sumar fuerzas y planes para eliminar las cadenas de contagio a la mayor brevedad, pero cuando sabemos que la presidenta de la ca de Madrid ha puesto al frente del dispositivo de lucha contra el covid19 al ideólogo e impulsor de la privatización de la sanidad pública madrileña, se nos caen encima los palos del sombrajo. Se agotan los adjetivos para calificar a esta paseadora del perro de Aguirre. Las alas de la mariposona Ayuso van a desencadenar el cipostio.

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  • pescador pescador 17/03/20 16:56

    Descon sí debido al aislamiento sufrí algún tipo de trastorno mental, leo que china, Cuba y Venezuela ofrecen ayuda para combatir el virus, bueno que se creen estos comunistas, se cansaron ya de comer niños.

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  • elpontondelaoliva elpontondelaoliva 17/03/20 14:53

    I
    EL ABRAZO ESCONDIDO, con este título quiero comenzar mi comentario de hoy. Aunque la mayoría de los comentaristas ya lo conocéis, este cuadro con su historia, la mía, algunos de los articulistas y de forma privada, se lo envíe, porque tiene insidia. Fue efigie de las octavillas que lanzaban por los años 75 y 76, con la vuelta de Santiago Carrillo a España, hoy llamada Gran Vía madrileña. El comentario de hoy es otra cosa:
    El cuadro, que estuvo unos cuarenta años, en los fondos del Reina Sofía y reclamado en muchas ocasiones por Izquierda Unida, fue puesto con todos los honores el 7 de enero, de 1916, en el Congreso de los Diputados. Al terminar la legislatura absoluta del pepe, por fin se dignaron en sacar el cuadro a la luz pública. También porque el pintor como era comunista, no cabía en la democracia.
    El abrazo escondido, también lo llamo de la VERGÜENZA, porque estos peperos no la tienen, aprovecharon esos momentos que se les acababa la legislatura, no iban a conseguir otra mayoría absoluta y no les quitaran el protagonismo, esto sí que es una vergüenza.
    Lo mismo que han hecho con la sanidad madrileña, y porque no les dejamos, hubieran terminado de privatizarla, estaríamos peor que los ingleses, que ya es decir (lo sé porque mi hijo vive allí, desde hace bastantes años).
    Ahora que la oposición se va relajando, no digo ponerse a la altura de las circunstancias, sería mucho pedir, les envío este abrazo, sin acritud.
    También quiero aprovechar y enviar este abrazo de corazón, a todos los sanitarios, a los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, a todos los trabajadores que también se juegan la vida, transportando mercancías, a los empleados de los centros de alimentación, en resumen a todos los medios de comunicación, a todos los amigos y articulistas de este medio, que dada las circunstancias nos ayuda y entretiene. A todos EL ABRAZO SINCERO.


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    • elpontondelaoliva elpontondelaoliva 17/03/20 15:01

      P.D. no ha sido posible copiar la foto de el Abrazo, lo siento, me hubiera gustado, aunque ya lo conocéis o lo podéis ver colgado en el Congreso.

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      • elpontondelaoliva elpontondelaoliva 17/03/20 15:07

        P.D. Perdón por la errata de la fecha del cuadro, cuando lo sacaron a la luz publica, fue en 2016.

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  • GRINGO GRINGO 17/03/20 12:21

    Quién sabe, siempre hemos oído decir que, "se aprende de los errores", esperemos que así sea, y no digo que sea ahora, que tampoco vamos a pedir milagros, que dentro de unos años "los fichajes más caros sean de científicos e investigadores".

    SANIDAD PUBLICA PARA TODOS, incluso para los que votan a partidos que se la quieren cargar.

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    • jagoba jagoba 17/03/20 18:51

      Yo voto lo mismo Gringo
      Buen confinamiento
      Y buen Ron

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      • GRINGO GRINGO 17/03/20 19:14

        Cuidado con el ron jagoba, que 2 meses son muchos días y sólo tenemos un hígado.

        Un saludo.

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  • jositochema jositochema 17/03/20 11:41

    Hola.
    Emocionan tus palabras normalmente, pero en esta ocasión me atrevo a exigir que estos pensamientos escritos, que la mayoría aprobamos, deseamos y necesitamos, se convirtieran en un manifiesto, publicado en todas las portadas y aperturas de medios de comunicación de cualquier tipo, y se colocara por las calles a modo de bando, como en su tiempo se hacía, cuando el hace poco recordado Enrique Tierno, era Alcalde de Madrid.
    Gracias Benjamín, por hacernos sentir emoción, en un momento en que muchas nos hacen sentir vergüenza, aunque sea más o menos ajena.
    Chema

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    • Lelene Lelene 18/03/20 00:21

      Apoyo total a su escrito.

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    • Benjamín Prado Benjamín Prado 17/03/20 12:31

      Mil gracias, Chema, un abrazo grande y cuídate mucho.

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