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Algunas encrucijadas que definirán la sociedad postcoronavirus

Publicada el 23/03/2020 a las 06:00 Actualizada el 23/03/2020 a las 13:15
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Mientras el día a día queda en suspenso, se están moviendo las estructuras que definirán el siguiente periodo. El día después, lo llaman algunos; la sociedad post-Covid19, otros. La esperanza va por barrios y probablemente por días. Los relatos que intentan explicar lo que está pasando y el día después se están elaborando ahora. Como siempre, con ideas, que son las que mueven el mundo, y que ahora saltan a la primera línea del frente. Me niego a ver esto como una guerra –aquí Yayo Herrero y Santiago Alba Rico explican los motivos–,y prefiero entenderlo como una gran crisis, quizá catástrofe, que puede convertirse en colapso en función de cómo se gestionen dos grandes desafíos: el científico–sanitario, y el de las ideas. Por eso dice Daniel Innerarity que "los momentos filosóficamente más interesantes suelen ser, por desgracia, trágicos para muchos".

El día después no está escrito pero las encuestas empiezan a indicar que cada hora que pasa la sociedad empieza a intuir que nada será cómo antes, y se muestra temerosa. Más, si cabe, de lo que lo era antes. Habrá un antes y un después que se está dibujando ahora. Para ir pensando cómo puede ser será imprescindible resolver unas cuantas encrucijadas que han emergido como paradojas en la compleja situación actual. Voy, sin ánimo de exhaustividad, con algunas de ellas.

La primera ha sido ampliamente señalada: en una de las muestras más claras y palpables de lo que es el mundo globalizado, la respuesta está llegando de mano de los Estados. Tanto en Europa como fuera de ella las instituciones supranacionales han sido incapaces de actuar de forma coordinada. El conjunto de Naciones Unidas, con toda su complejidad, carece de medios ni posibilidades de plantear políticas públicas, más allá de emitir recomendaciones. En el caso de Europa, el anuncio del Banco Central Europeo de lanzar un plan de emergencia de 750.000 millones ha ido acompañado de la reacción, tardía pero reacción al fin, de la Comisión. Su apuesta pasa por relajar normas fiscales llegando al fin a proponer la activación de la cláusula de escape, una acción coordinada en política de fronteras, compra conjunta de material médico y la puesta en marcha de coronabonos. Sin embargo, la decisión está en manos de los gobiernos y las resistencias que existen son muchas. El Eurogrupo no mueve ficha y cualquier europeísta contiene estos días la respiración consciente de que, si no es capaz de ofrecer una respuesta, la idea de Europa languidecerá y lo hará de forma dramática. Primera encrucijada, por tanto: ¿vuelta a las fronteras nacionales o reconstrucción de una globalización inteligente con una gobernanza lo más común posible?

La segunda apela a la forma de gestionar la crisis económica. Muchos gobiernos europeos, el español incluido, están apostando, con más o menos ambición, por políticas de protección social y apoyo a las empresas para que mantengan el empleo. Incluso Merkel, adalid del Pacto de Estabilidad de la UE y guerrera incansable contra el déficit público, ha declarado que adoptará las medidas necesarias y que "solo después veremos lo que suponen para nuestro déficit". Estos anuncios, oportunos e imprescindibles para el momento actual, difícilmente podrán quedarse allí. Entre otras cosas porque de este túnel no saldremos al mismo sitio por el que hemos entrado, sino a uno distinto que está por ver y que necesitará de políticas económicas radicalmente diferentes. Ahora que Occidente ha redescubierto la necesidad de lo público y la potencia de lo colectivo, no puede volver a dejarlo caer; pero para ello se necesitan algo más que estímulos puntuales. Sin embargo, todos los anunciados hasta el momento tienen una cosa en común: van a costa del erario público. Segunda encrucijada: ¿cómo hacer sostenible un estado del bienestar capaz de mantener lo público y lo colectivo sin reestructurar de arriba abajo sus políticas económicas y fiscales?

La siguiente paradoja hay que resolverla a muy corto plazo si se quiere evitar el desastre. Esta crisis ha puesto de manifiesto toda una serie de vulnerabilidades que hasta ahora han pasado de puntillas. Las medidas económicas anunciadas por el gobierno van dirigidas a empresas, a pymes, a propietarios hipotecados y en menor medida a autónomos. Pero nada se dice de qué hacer de los falsos autónomos cada vez más frecuentes, cuya decisión de trabajar o no no depende de ellos. No hay más que pensar en los trabajadores de las plataformas, de las empleadas de hogar o los gremios de la construcción que operan en la economía sumergida; o de esas mujeres que ejercen la prostitución y deben elegir entre la enfermedad o el hambre. Por otro lado, más allá del plano económico, existen también vulnerabilidades que operan en otro sentido. Si a todos nos resulta duro el confinamiento obligado, para las personas con problemas de salud mental puede ser letal y para las mujeres que conviven con su maltratador y para sus hijos, también. Tercera encrucijada: ¿cómo hacer compatibles las medidas económicas y de restricción de movimientos con la protección de estas vulnerabilidades?

Otra de las paradojas tiene que ver con cómo se estructura el espacio público. Las sociedades son espacios de comunicación, virtual o física a estos efectos da igual, en la red o fuera de ella, y en los momentos actuales las dos cosas a la vez, aunque nuestra socialización se esté trasladando más a la red, y probablemente lo haga más allá de la cuarentena. Paradójicamente, cuando más se está acudiendo a los medios de comunicación para obtener información –los consumos de televisión, radio y periódicos online se están disparando–, menores recursos tienen los medios para mantener un modelo de negocio que estaba ya en plena transición. Se dice que los ingresos en publicidad de los periódicos y radios estos días han descendido un 80%, algo creíble a la luz de la crisis que ya tenemos encima. Cuarta encrucijada: ahora que se ha comprobado que en las situaciones de alarma los medios de comunicación recuperan el protagonismo de articuladores del espacio público, vital para la democracia, ¿cómo resolver el problema de hacer de ellos un modelo de negocio viable que les permita seguir cumpliendo su función pública en una economía en estado de shock?

La siguiente paradoja que quiero señalar alude a una de las cuestiones de fondo, que no es otra que la sostenibilidad ambiental y su relación con el modelo económico y social. Las distintas soluciones que se están planteando ahondan en una recuperación de lo que existía antes de que el coronavirus estallara. Sabemos, sin embargo, que el modelo económico en el que esa sociedad se sostenía era claramente depredador de recursos naturales, que había conseguido no sólo alterar el clima, y con él toda la vida en la tierra, sino que había aniquilado buena parte de la biodiversidad con efectos demoledores, bastante relacionados con la emergencia del virus que hoy nos aterra. Lo explica magistralmente Fernando Valladares, divulgador y científico del CSIC en este artículo: "Con la simplificación a la que sometemos los ecosistemas, eliminando especies y reduciendo procesos ecológicos a su mínima expresión, estamos aumentando los riesgos para la salud humana a gran escala. Virus del Nilo, gripe aviar, fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, virus del Ébola, enfermedad por virus de Marburgo, fiebre de Lassa, coronavirus del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV), síndrome respiratorio agudo grave (SRAG), virus de Nipah, enfermedades asociadas al henipavirus, fiebre del Valle del Rift, virus de Zika y muchas enfermedades más son zoonosis que figuran en la lista de enfermedades prioritarias, establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2018. Esta lista de la OMS incluye una inquietante enfermedad X, una epidemia internacional muy importante debida a un patógeno todavía desconocido pero que sin duda aparecerá. Todo esto forma parte y es consecuencia del cambio global; es decir, de la injerencia voluntaria e involuntaria, directa e indirecta, del ser humano en los sistemas naturales del planeta". Habitualmente se ha señalado a la economía digital y de la innovación como alternativa para conseguir la sostenibilidad, pero hoy sabemos que esa economía está en manos de no más de media docena de compañías que conforman, como recuerda Esteban Hernández, la llamada "economía del contenedor" y a nadie escapa su proyección en la creación de una sociedad del control social como describe el pensador coreano Byung Chul - Han. Encrucijada de fondo, por tanto: ¿cómo repensar un modelo económico capaz de mantener la biodiversidad y la calidad de los ecosistemas lo suficiente como para proteger nuestras vidas, sin dejarlo en manos de los gigantes tecnológicos y sus mecanismos de control social?

Finalmente, otro debate de fondo que empieza a emerger con fuerza y que debe preocuparnos. Cada vez es más frecuente escuchar y leer comentarios que alaban la eficacia de los sistemas autoritarios a la hora de hacer frente a desafíos como éste, frente a las supuestas democracias lentas, ineficaces y dubitativas incapaces de actuar con mano firme. Lo resumía muy bien ayer Luis García Montero en su columna dominical en infoLibre: "Más que personas obedientes en una dictadura, me interesa la conciencia cívica de las sociedades democráticas, la defensa de las realizaciones personales como compromiso con las ilusiones colectivas". En efecto, la encrucijada es cómo crear redes que nos permitan fortalecer nuestra sociedad y hacerla más resiliente para afrontar este y otros desafíos, sin perder los valores que nos hacen reivindicarnos como sociedades democráticas. De lo contrario, no sólo habremos perdido miles de vidas humanas, sino también nuestra capacidad de vivir en libertad.

Acabo como empezaba: son tiempos filósofica, sociológica y políticamente muy interesantes, porque somos conscientes de que el mundo está cambiando de base. Lo que no está escrito es hacia dónde, y de ahí que el segundo frente de batalla, el ideológico, vaya a ser trascendental.

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18 Comentarios
  • jagoba jagoba 24/03/20 11:49

    Buenos días Cristina.
    Un articulo muy completo que habla de muchas encrucijadas.
    Pero al final, está casi todo escrito.
    Habrá un tiempo muerto, donde los estados socialdemócratas sean un ejemplo, puesto que han sido los estados, los que están luchando contra el Covid. Y hay que aprovechar ese tiempo, para fortalecer las estructuras y los servicios y trabajadores públicos.
    Los ricos y poderosos, dueños de este planeta, utilizarán todo su poder económico y mediático, para borrarnos los discos duros de la pandemia, a martillazos si hace falta, minimizarla y volver a la situación anterior. De hecho ya trabajan en esa fase. Que no te quepa duda.
    Algo que no va a ocurrir, con los medios de comunicación, es que se independicen del poder económico. La información, no es el cuarto poder, es una herramienta de los dueños del planeta, en general, salvo honrosas excepciones.
    En particular nuestros medios son muy homogéneos, sin tenencias.
    Y aunque parezca un tono pesimista, no lo es. Es abrir un poco los ojos, y aprovechar el momento de fortalecer a nuestro estado, no a la España fascista del PP, Vox y Cs, que tienen un solo artículo constitucional: "España una, grande y mía :por eso la puedo vender"

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    • Lunilla Lunilla 24/03/20 19:21

      " Y Què me dice Jagoba siendo su verdadero interés la negociación de la cosificación ; Ese espíritu que se desvanece cuando se consolida como un bien cultural, distribuido con fines de consumo; El alud de informaciones minuciosas y de diversiones 'domesticadas irrumpe, corrompe' y, entonces: "La mentira de lo que una vez fuè un medio liberal de comunicación convertido hoy entre las técnicas de la desvergüenza con cuya ayuda extiende en su entorno la falsedad de actuaciones a cuyo amparo han podido disfrutar tamaña entelequia". OtrosiDigo; "En virtud de la ideología de la Industria cultural: El conformismo sustituye a la autonomía y ala consiencia. Jamas el orden que surge de esto, esto es confrontado con lo que pretende ser o con los intereses reales de los hombres y muejers que se ven envueltos /Escsribir poesía después de Auschwiitz es un acto de barbarie -amigo jagoba- - "El arte es magia liberada de lamentira ¡de ser verdad!!" PD: Enviado a EDitar a las 19,17 h. p/m ¡Es para hoy!! Queridos moderadores !!.¡Venga ya! "nome defrauden" !Muchas Gracias!! El Diablo Cojuelo..!!

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  • Irenepaz Irenepaz 24/03/20 10:03

    Estoy escuchando con atención las noticias. Y lo único que captó son las prisas para volver a dónde lo hemos dejado es decir al consumo y la producción masiva. Pensar otra cosa es un sueño.un saludo

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  • fotovoltaico fotovoltaico 23/03/20 23:29

    Son momentos ,que al final tenian que llegar , creo que el virus ha originado de una forma mas rapida estas cuestiones,a nivel planetario , es imposible que esta depredacion no tuviera consecuencia ,,quizas estemos a tiempo de darle un giro a este suicidio global,enhorabuena por tu gran articulo.

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  • Raul Raul 23/03/20 21:52

    La sociedad post coronavirus sera igual de alineada desigual y suicida como ha sido siempre. NADA cambiara. Solo habran muerto unos millones pero todo seguira igual.

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  • Raul Raul 23/03/20 21:51

    La sociedad post coronavirus sera igual de alineada desigual y suicida como ha sido siempre. NADA cambiara. Solo habran muerto unos millones pero todo seguira igual.

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    • Arkiloco Arkiloco 24/03/20 21:56

      Así es o así será. NADIE espera que tu cambies y NADA te hara cambiar. ¿Por qué vamos a ser tan distintos a tí?

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  • maritae maritae 23/03/20 19:40

    Buen artículo, Cristina. El mundo está cambiando aceleradamente y no solo por la tecnología, sino porque las fronteras que nos han definido están cambiando de lugar y se están haciendo más invisibles, pero más dañinas que las materiales. Creo que ahora nos toca cooperar, pero es imprescindible no perder de vista el escenario que nos van a dejar las pandemias sucesivas que estamos viviendo, neocapitalismo, migraciones, virus, miedo y para eso necesitamos pensar qué es lo que queremos y si vamos a seguir permitiendo que jueguen con nuestra vida.
    Confiemos en que podamos poner en marcha una revolución verdaderamente humana y que las personas, si es que todavía conservamos la razón de la que tanto presumimos, consigamos parar esta destructiva ola narcisista y consumista que padecemos.

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  • Isa. Isa. 23/03/20 19:00

    Gracias. Se cumple en tu artículo la condición de un análisis DAFO. Es bien, me diría un amigo. Agradezco todo lo que nombras, en colectivo.

    En el vórtice de la vorágine y asimilando la crisis inédita y con la máxima perspectiva que me alcanza, desde mi ubicación minúscula, siento (en esencia inmaterial) parcialmente, lo mismo que antes de que llegase, y con advertencias varias...Esto es: Escritores seremos de nuestra historia humana, no sin antes, descubrimos a nosotros mismos en medio de la nada y el cataclismo. Después será indiscutible el fin por el qué unirnos colectivamente.

    Mucha salud, Cristina.

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  • bidebi bidebi 23/03/20 18:01

    Ese plan “director” que dices en la naturaleza, ITNAS, me parece a mí que está asumido como cierto por muchos millones de personas, pero también quizás está en el subconsciente de muchos otros que dicen no creer en él pero quizás está incrustado en el subconsciente como producto de la educación recibida. Si existiera un diseño inteligente es para por lo menos llamarle hp al director.
    No se (pero me temo lo peor) si esta gran crisis servirá para algo bueno como ser conscientes de nuestra gran ignorancia, de nuestra vulnerabilidad y de nuestra fragilidad, pero deberíamos aprender algo.
    Dices que no somos superiores a otros animales y que por lo tanto deberíamos respetarlos. Me parece que si somos superiores también merecen respeto. Y yo sí creo que somos superiores. La evolución del ser erectus hasta convertirse en humano es algo sorprendente en la naturaleza hasta alcanzar la inteligencia humana y el lenguaje. Y además una evolución fundamentalmente cultural.
    Por otra parte, hay un asunto como consecuencia de esta nueva crisis en la sociedad humana sobre la que deberíamos reflexionar.
    Me refiero a cómo se resuelven en las sociedades capitalistas las crisis que tienen graves consecuencias económicas. En esta sucede lo mismo que sucedió en la del 2008 y anteriores.
    El dinero está en manos privadas para hacer negocios o beneficios sobre el crédito siempre que las cosas vayan bien. Cuando las cosas no van bien el dinero que se emplea para atajar la crisis es siempre público. El monopolio sobre la creación de dinero de los bancos se le concede para que haga negocio con él. Cuando hay grandes crisis los monopolistas del dinero se retiran y les sustituye el dinero del estado.
    Hace unos días leí este artículo del muy joven Garzón, hermano del ministro :

    https://blogs.publico.es/dominiopublico/31278/de-donde-van-a-sacar-el-dinero-los-estados-para-combatir-la-crisis-del-coronavirus/


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    • itnas itnas 23/03/20 19:47

      Tus matices me parecen correctos. Sin duda no se puede pretender comparar nuestro intelecto con el de cualquier otra especie, de forma que tanto en este sentido como en el cultural (como consecuencia) sí estamos a otro nivel de abstracción. Ahora bien, he pretendido transmitir que ser superior o inferior se ve generalmente como la ocupación de lugares en una escala de subordinación y aquí no veo claro que una bacteria sea inferior a la especie humana si se considera que viven desde hace mucho más tiempo que nosotros y, sobre todo, que es muy probable que sobrevivan a un cataclismo letal para nuestra especie. En definitiva, sin extenderme, cada uno ocupamos nuestro lugar en la Naturaleza que debe ser respetado si deseamos seguir ocupándolo, creo que ésta es la clave: curiosamente, salvo momentos puntuales, los animales y las plantas 'saben' no transgredir su puesto y nosotros sí transgredimos a pesar de nuestro potencial intelectual, aunque repito que esto sería muy extenso de desarrollar. Saludos.

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      • Orlinda Orlinda 23/03/20 21:15

        Ni con comillas vale que los animales saben no transgredir su puesto. No tienen posibilidad de evadirse de eso para lo que están programados y determinados, ni los subordinados ni los dominantes. Transgrede quien puede. Las lechugas, como que no.

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  • Orlinda Orlinda 23/03/20 14:18

    Se atribuye a los chinos esta especie de maldición: “Ojalá vivas tiempos interesantes”
    Ya hace unos años Zizek trató no obstante en su obra “Bienvenidos a tiempos interesantes” el aspecto positivo de estos tiempos de crisis agudas tan interesantes por lo que tienen de posibilidad de cambio, muy difícil pero real. Son las condiciones muy extremas las que obligan a buscar alternativas para solucionar problemas que arrastramos, a necesariamente transformar para encararlos.
    La esperanza consiste en que logremos cambiar para mejor.

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  • itnas itnas 23/03/20 10:17

    Me ha parecido un gran artículo. Permítaseme, como no puede ser de otro modo, alguna matización. En primer lugar una falta que no puedo entender en una profesora universitaria si no es por tu juventud: 'El día después no está escrito pero las encuestas empiezan a …'; ¿qué encuestas ¿cuya referencia se hace necesaria)? Además, lo de no estar escrito el futuro no me suena bien: ¿debemos pensar que debe existir un plan director que guía nuestro devenir, llámese divino o de otro modo? Hasta dónde sé sobre evolución biológica, más que otra cosa dicha evolución es oportunista, selecciona de entre lo que hay aquello que se adapta mejor al medio existente en el momento, es decir, que así la especie humana no es el culmen de la evolución como si ésta hubiese estado buscando esa especie a través de un plan director. Es importante porque esto nos sitúa en el lugar que debemos, ni superiores ni inferiores a otros seres vivos y nos debería hacer respetarlos. Naturalmente, cosa muy distinta es que se observe el desastre que infringimos al medio ambiente y no se trate de remediarlo.
    Luego está esto de la catástrofe provocada por el famoso Covid-19 y, sobre todo, los cambios que 'se dice' (!) va a generar en la actual sociedad; en este caso, tengo una pregunta: ¿un terremoto es una catástrofe? ¿Y la II guerra mundial lo fue? Como consecuencia, ¿qué profundos cambios sociales provocan considerando el capitalismo como patrón ('pattern') de comparación? Además, como ya he comentado en otra ocasión, ¿desde cuándo uno empieza a extraer conclusiones de un 'experimento' (perdón por la ironía) sin estar concluido éste? Parece, no está claro es cierto, que China lo ha concluido ¿cambios detectados en la estructura social? Me temo que no.
    Dicho lo cual, ¡ojalá pudiera aprovecharse la ocasión para evolucionar desde un sistema neoliberal hasta otro de honesta cooperación entre nosotros humanos y el resto de la Naturaleza!

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    • Lunilla Lunilla 24/03/20 12:38

      "itnas "Excesivo texto para mi pobre intelecto" [….] -'pero alla -va esto", / "Si nuestra mente esta dominada por el enojo, desperdiciaremos la mejor parte del cerebro humano: La sabiduría, la capacidad de discernir o decidir lo que esta bien o mal"/ "No pasaran a la historia aquellos que especulen , sino los que mas se la jueguen; "El espectáculo se ha convertido en el valor de nuestra época, -"ya no hay valores, nadie sabe que cosa es buena, que cosa es mala, que cosa es bella, que cosa es fea; "Vivimos en una de las épocas mas confusas de la historia" / "En virtud de la ideología de La Industria cultural; "El conformismo sustituye a la autonomía y la conciencia personal" Jamàs el orden que surge de esto es confrontado en lo que pretende ser, o con los de los intereses particulares de los hombres" / Escribir poesía después de Auschwitz. es un acto de barbarie Theodor Adorno- dixit- (Creo) …."El arte es magia liberada de la mentira de ser verdad" Saludos Cordiales El Diablo Cojuelo..PD: Enviado a Editar a las 12,36 h, p/m ¡es para hoy estimadosmoderadores !! -¡Venga yà!! Muchas Gracias !!

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