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Qué ven mis ojos

No gritan para que los escuchemos, sino para que no nos oigamos

Publicada el 30/06/2020 a las 06:00 Actualizada el 30/06/2020 a las 13:40

“Para convencer hace falta la razón; para vencer, sobra con la violencia"

La política se ha convertido en un cristal que cambia el color de lo que se mira, en la frontera que parte en dos una realidad se ve de forma distinta según a qué lado de ella quiera estar cada uno. La militancia ha sido sustituida por la milicia, porque mucha gente se comporta más como miembro de una tropa que como simpatizante de unas ideas, y la ecuanimidad se ha vuelto una virtud rara. Las redes sociales, que vuelven transparentes las opiniones de sus usuarios, dejan ver muy bien ese fenómeno que los medios llaman polarización. Tal vez todo ello sea consecuencia del ejemplo que dan los partidos a los que votan, en los que existe una disciplina de voto que hace pasar cualquier mínima disidencia por un delito de alta traición y donde es prácticamente imposible encontrar una palabra de reconocimiento al adversario. La última intervención en el Congreso del ministro de Sanidad, Salvador Illa, dando educadamente las gracias a cada uno de los portavoces con los que ha debatido a lo largo de la pandemia, por su trabajo, sus aportaciones, aunque fuesen críticas, y su apasionamiento en la defensa de sus principios, nos dejaron tan perplejos a todos, incluso a ellos mismos, que además de terminar dándole un aplauso espontaneo, de repente parecieron otras personas, la tensión había desaparecido de sus caras, sus ojos miraban de otra forma al rival y uno tuvo la sensación de que en la sala había una emotividad sincera. Nadie pensó que eso los hiciese peores, más débiles o menos fiables, sino justo lo contrario. O por poner un ejemplo del otro hemisferio ideológico, también ha habido un elogio unánime y explícito para el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, por su manera respetuosa de manejar el drama del coronavirus en la capital, buscando siempre la coordinación con el Gobierno y el trabajo en equipo con el resto de las fuerzas de izquierda o derecha. Por desgracia, son excepciones a un panorama general en el que mandan la trifulca, la descalificación y una consigna que contradice la misma idea de la democracia: al enemigo, ni agua.

La actitud beligerante de la actual oposición en estos tiempos de miedo y pandemia ha sido y continúa siendo lo contrario de todo eso: agresiva, irrespetuosa, saboteadora hasta el punto de ir a Europa a intentar envenenar las ayudas económicas que nos corresponden para emprender la reconstrucción del país… Y ante todo, destructiva, aunque para ello tuviera que echar mano de un cinismo absoluto y caer en mil y una contradicciones que nos hacen pensar que como se invente la vacuna contra la incoherencia se van a colapsar los ambulatorios: un día sostiene el PP que ponerle pegas a los turistas para que entren en España es intolerable y al siguiente dice que no intensificar los controles a los viajeros en Barajas también es intolerable. Su portavoz, Cayetana Álvarez de Toledo recurre al MoMo para denunciar que durante la pandemia hubo "17.000 muertes más" de las oficiales en España, sin mencionar, por supuesto, que en Madrid, donde su partido manda desde 1995, hubo 14.129 decesos más y, una de dos, o manipulando las cifras, dado que el MoMo da un incremento de 43.657 decesos y la cifra del coronavirus es de 28.235, con lo cual la resta daba 15.422, y no 17.000, o es que lo suyo no son las matemáticas como lo de su jefe Pablo Casado no son ni las ciencias ni las letras, dado que ha ofrecido a bombo y platillo “un pacto de estado Cajal por la Sanidad”, ignorando que ese es el segundo apellido del escritor y premio Nobel de Medicina, y el primero es Ramón: don Santiago Ramón y Cajal. Es como si a él le llaman Blanco: Pablo Casado Blanco o igual que decir que tu filósofo preferido es Gasset. Hay que leer más y fiarse menos de lo que le escriben a uno.

Vivimos un estado de crispación, y eso sólo favorece a quienes no necesitan razones, sólo quieren vencer y les da igual convencer. Cuando gritan es para que no se oiga lo que dicen y no tengamos el silencio que hace falta para poder pensar. Cuando se hacen las víctimas es para que alguien los defienda. Cuando en la versión más extrema uno de sus guardaespaldas se graba un vídeo fusilando fotografías de miembros del Gobierno, están incitando a la violencia. Cuando acosan el domicilio privado del vicepresidente Iglesias, la ministra Montero y sus hijos, llaman a la formación de turbas que se tomen la justicia por su mano. Unos sólo creen en eso, en la violencia, de entrada verbal y, si eso no basta, física. Y otros son sus aliados y sus prisioneros, entre otras cosas, porque es lo único que tienen: ahora mismo, a PP y Cs les quitas Vox, que es quitarles Madrid y Andalucía, y se quedan en nada, porque a la nada les habían conducido sus dos líderes, Casado y Rivera. Esto es lo que hay y es muy poco, porque no hay más que ver el comportamiento general de las y los españoles durante el confinamiento y de casi todas y todos ellos en estos primeros instantes de la nueva normalidad, para darse cuenta de que España merece algo mucho mejor que esta oposición cuartelera. Como antídoto a ella, les dejo este consejo del médico Abdu Sharkawy, que usa Patti Smith como cita en su último libro, El año del mono: “Templen el miedo con la razón, el pánico con la paciencia y la incertidumbre con la educación.” Sublime.

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28 Comentarios
  • Larrauri Larrauri 01/07/20 11:06

    No faltara en medio de esta atmosfera maniquea quien diga que los gestos de Illa forman parte de propaganda y de imagen. Llegara el día en que de tanto hurgar en nuestras visceras ya no sepamos distinguir la naturalidad ,siinceridad , la honestidad intelectual y la verdad. Yo particularmente todavia veo diferencia entre lo del ministro y lo de Casado en el lavatorio. Buen consejo el adagio final como vacuna contra la ignorancia y el miedo.En el pasado esto nos llevo a una sociedad cerrada y el totalitarismo. Como en la viñeta del Roto una ideologia es una jaula en la cabeza que aprisiona tu alma sin que seas consciente. El enjaulado eres tu. Esta pandemia ha dado la vuelta al saco y deja ver bien lo que somos por dentro como sociedad claramente. La ignorancia es disculpable pero no lo es si es deliberada convertida en soberbia y...

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  • GRINGO GRINGO 01/07/20 09:20

    Pobre FraCazado, se olvidó que en Jarvaravaca no entienden los apellidos hispanos, aunque sean de premios Nobel....

    Que tío más inútil !!!!!,

    Que partido (PP) más nocivo !!!!

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  • PedroGL PedroGL 30/06/20 18:55

    Señor: da gusto leerle, sus frases me hacen pensar y sentir que podemos mejorar este país entre todos e ignorar a los mamarrachos. Le doy las gracias.

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  • Andrew Andrew 30/06/20 18:46

    Buena visión, pero para los que piensan y razonan pero no se olvide que sus seguidores también quieren escuchar eso para mantener su estado de crispación, su mantenimiento es de interés para que les sigan votando, aunque para ello mientan generen bulos, crispen y difamen sin razón. Y por lo que se ve en Galicia, de momento les funciona. Estamos en un estado democrático fallido.

    No se debería dejar todo al veremos.

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    • Hammurabi Hammurabi 30/06/20 20:13

      Por no comentar que seguimos rehenes de la monarquía, de las cloacas policiales, judiciales, y huérfanos de nuestra propia historia desde el golpe de estado, el fallido del 23F, pasando por el Gal. Las 114000 víctimas, dando constancia de todo ello reposando en las cunetas.

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  • jginard jginard 30/06/20 18:34

    Genial.

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  • tarrul tarrul 30/06/20 17:17

    Muchas gracias Benjamin

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  • Argaru Argaru 30/06/20 17:11

    Como dice el filósofo Alain Deneault, cuando los mediocres ocupan los puestos de poder es que estamos viviendo en una MEDIOCRACIA. Pablo Casado es un fiel representante de este tipo de sistema. Un señor, en el que recaen serias dudas sobre su expediente académico, no es de extrañar que no haya oido hablar de Ramón y Cajal. Lamentablemente, no existe ningún impedimento, que yo sepa, para que una persona inculta no pueda alcanzar la presidencia de un gobierno y tenemos ejemplos de sobra, hoy en en día en el mundo. En el caso de Casado se "supone" que estudió letras y, hasta es posible, que haya oido hablar de Ortega ... y Gasset, pero no debemos olvidar, para más inri, que el presidente popular entró en política a través de ese "agujero negro", que les aleja del mercado laboral y, también, de la realidad, que son las juventudes de los partidos. Y si a esto unimos que se crió a los "siniestros" pechos(¿qué paradoja semántica!) de Aznar y Aguirre, se comprende todo. En estos momentos (electorales) no gritan, porque no le conviene al "mesías", pero cuando esto acabe volverán a la carga. Es una verdadera lastima que estas "hienas" no entiendan ese proverbio oriental que dice que "si lo que vas a decir no es más importante que el silencio, es mejor que te calles", pero es que son "hienas" y eso no lo pueden evitar.

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  • Isa. Isa. 30/06/20 15:44

    Buen antídoto. Gracias por la información.

    La crispa. Elegí reducir la palabra para no leerla en acción.

    Benjamín, en este universo particular y colectivo creado, trabajar la serenidad y el conocimiento, a través de la experimentación, me parece la única fórmula (nada mágica) para dejar en evidencia cualquier infamia y al mismo tiempo fomentar la práctica de la tolerancia sin el recusrso del menosprecio. Con respeto, argumentos y ejemplo. En cuestión ideólogica, quien lo domine y lo demuestre, tendrá óptimos resultados en la sociedad. Y la población civil y colectiva recogerá ese fruto. La intención, es un gran paso para la acción.

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  • micanuto micanuto 30/06/20 14:50

    "Cuando gritan es para que no se oiga lo que dicen y no tengamos el silencio que hace falta para poder pensar" y también para asquear a la gente honesta y con dos dedos de frente y que se queden en casa, pues de ir a votar, seguro que a ellos no lo harían. !! Esos dirigentes son sinverguenzas, pero no tontos!!. Gracias Benjamín por tus artículos.

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  • Antonio LCL Antonio LCL 30/06/20 13:51

    Muchos se comportan como una manada de borregos. Sí, sí y sí, a lo que diga el pastor. Reconocer al advversario? eso no se practica, si no es para llevárselo a su terreno al estilo "tamayazo" (!qué elegancia¡ A ellos, ni la razón (no la practican), ni la paciencia (quieren el gobierno ya, ya), ni la educación (una muestra: las intervenciones en el congreso durante los peores meses de pandemia) les las incorporan en su actividad diaria como representantes de parte de la ciudadanía. ¿Les están pidiendo a todos los que les siguen y votan que utilicen los mismos medios y maneras para practicar ejercicios de democracia? Para llorar o partirse el c... de risa.

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