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Por los Callejas y Aroas, por una memoria compartida

Publicada el 16/07/2020 a las 14:46 Actualizada el 16/07/2020 a las 21:55

Probablemente la historia de España sería otra si el espíritu dominante y duradero fuera el del aplauso solidario y agradecido que asomaba a los balcones en aquellas semanas de marzo y abril. Un espíritu que volvió a percibirse esta mañana de jueves en la Plaza de la Armería del Palacio Real durante el primer homenaje de Estado verdaderamente aconfesional, respetuoso con la pluralidad de creencias políticas y religiosas que garantiza la Constitución de 1978 y que jamás se había respetado en las ceremonias oficiales de este tipo. Este país siempre ha escuchado más a los capellanes que a las enfermeras. Ya era hora de avanzar.

La sobriedad del acto cívico organizado en recuerdo de todas las víctimas del covid ha permitido poner en el centro lo que de verdad importa: la memoria compartida. En las palabras del periodista Hernando Calleja no sólo estaba el recuerdo emocionado de su hermano José María, sino el de todos los hermanos, padres y madres, abuelos o hijos que la pandemia se ha llevado sin permitirnos siquiera la despedida (ver aquí). En las de Aroa López no escuchamos sólo la reflexión de una enfermera de Urgencias de Barcelona, sino el sentimiento de todos los profesionales de la sanidad, de quienes estuvieron y siguen estando en la “primera línea”, de “miles de hombres y mujeres que cuidaban de todos” (ver aquí).

“Nos hemos sentido impotentes, con la presión de tener que aprender sobre la marcha, hemos dado todo lo que teníamos y actuado al límite de nuestras fuerzas (…) Hemos sido mensajeros del último adiós de familiares, y nos hemos tenido que tragar las lágrimas cuando alguien nos decía ‘no me dejes morir solo’ (…)”. Ha recordado la enfermera Aroa López no sólo a los sanitarios sino a todos “los que hacen del trabajo sucio la labor más hermosa del mundo”. Y si no lo escribo reviento: quien haya escuchado o escuche a Aroa y no se emocione o no se sienta comprometido a cumplir estrictamente las medidas preventivas contra el covid es que no tiene alma o es imbécil. O ambas cosas.

Hay quienes sólo utilizan la memoria como base imprescindible del rencor. Lástima. Esa gente vive permanentemente enfadada y provocando el enfado de los demás. Pero la memoria colectiva, la que representa ese pebetero rodeado de rosas blancas colocadas por representantes de la sociedad civil, de las principales instituciones del Estado, de la Unión Europea y de (casi) todas las formaciones políticas es exactamente la memoria que permite progresar a un pueblo, que ayuda a no repetir errores, que honra el recuerdo de quienes se quedaron (o los dejamos) injustamente en el camino.

“No se olviden”, ruega Aroa López. Y no olvidar esta tragedia va mucho más allá de una ceremonia emotiva y necesaria. “Quiero pedir a los poderes públicos que defiendan la sanidad de todos”, dijo Aroa y sostienen todas las Aroas que han batallado y siguen batallando en esta crisis de salud pública. Y cuesta muchísimo aceptar que en esa comisión parlamentaria para la reconstrucción resulte tan difícil un acuerdo amplísimo que garantice el refuerzo del sistema sanitario, de abajo arriba. No es de recibo que algunas de las personalidades que esta mañana colocaban rosas alrededor del pebetero sean las mismas que mantienen cerradas las urgencias de centros de atención primaria de Madrid por falta de médicos (ver aquí) o se niegan a atender peticiones de los MIR para sacarlos de la absoluta precariedad en la que trabajan (ver aquí).

Había que escuchar este jueves a Felipe VI abstrayéndose de los asuntos pendientes de resolver sobre el descrédito en el que su padre ha colocado a la Jefatura del Estado. Y si uno conseguía establecer un paréntesis en la memoria referida a ese bochorno, agradecía la referencia a las víctimas de la zona cero de la pandemia, a los miles de personas mayores que han muerto en residencias o en la soledad de sus domicilios (ver aquí). Era necesario ese recuerdo a “unas vidas que cambiaron el rumbo de nuestra historia, afirmaron la libertad y la tolerancia y construyeron día a día el edificio de nuestra convivencia democrática. Unas vidas cuya vocación de concordia nos invita siempre a la reflexión serena y al agradecimiento”. (Ya lo he escrito aquí: deberíamos empezar por pedir perdón a todos los mayores que no hemos sabido cuidar).

No nos engañemos. El acto de este jueves en la Plaza de la Armería es, como explica el presidente del Movimiento Hacia un Estado Laico en esta misma página, histórico por lo inédito de celebrar por fin un funeral de Estado aconfesional, como marca una Constitución que muchos emplean como martillo de herejes pero que sólo cumplen en lo referido a sus particulares intereses o creencias. Pero sólo hubo que esperar al final de la ceremonia para escuchar a unos cuantos afines a la ultraderecha autoexcluida de la misma golpear cacerolas y gritar “asesino” al presidente del Gobierno. Tienen todo el derecho a ejercer su libertad de expresión. Se comprende menos que el líder del principal partido de la oposición eligiera ese escenario para seguir lanzando acusaciones infundadas sobre la gestión de la pandemia o para arrogarse la “defensa de la Jefatura del Estado y de Su Majestad” ante los “ataques que están viniendo de algunos ministros” (ver aquí). Casado sigue compitiendo con Vox a la hora de envolverse en la bandera o de ejercer de guardián de la corona. (Cuídese Felipe VI de cierta escolta).

De este inédito y obligado homenaje, uno prefiere no sacar punta a algunas notorias ausencias (ellos sabrán qué es lo prioritario en su agenda) ni darle demasiado eco al ruido de cuatro cacerolas. Prefiero quedarme con lo esencial: un ejercicio de memoria colectiva que nos ayude a corregir, a sumar, a mejorar. Quien prefiera quedarse fuera es cosa suya. Lo común, lo que de verdad importa, debe seguir avanzando. Por todos los Callejas, por todas las Aroas, por nosotros mismos y quienes vienen detrás.

 

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37 Comentarios
  • Coronel Barceló Coronel Barceló 21/07/20 19:48

    Un verdadero placer formar parte por fin de los suscriptores de Infolibre. Vaya este primer mensaje para saludar a mi admiradísimo Jesús Maraña, periodista de los pies a la cabeza. Vengo rebotado de aquel famoso "diario independiente de la mañana", que sigue siendo un magnífico periódico pero que ha perdido definitivamente su particular "Norte". Entro en Infolibre con el total convencimiento de que entro en mi propia casa. Un saludo a tod@s.

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  • CarlosP58 CarlosP58 20/07/20 00:50

    Siempre es un placer leer tus tranquilos análisis de lo que vivimos. Y me quedo con esta frase tuya :"Ya lo he escrito aquí: deberíamos empezar por pedir perdón a todos los mayores que no hemos sabido cuidar"
    Administraciones y sociedad unidas frente al Covid poniendo lo público y los necesitados en primer lugar.
    Saludos y Periodismo Libre.

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  • Jotaechada Jotaechada 17/07/20 20:30

    Sí, Sr. Maraña, ya era hora de avanzar, celebrando, con dignidad, un homenaje de Estado enteramente laico y con verdadero respeto para con los demás, piensen estos o crean o dejen de pensar y de creer como les venga en gana. Un funeral de Estado emocionante, y no solo por las tragedias padecidas sino también por las palabras que hemos escuchado de Hernando Calleja y de Aroa López (quede aquí declarada mi admiración personal por JOSÉ MARÍA, ejemplo singular).
                                                                                                                               Ah, pero qué pena. ¡Qué lástima  que semejante acontecimiento de memoria colectiva maravillosa se viera mancillado al final por ese zafio personaje que preside un PP de descerebrados! ¿No hay nadie acaso en el Partido Popular con sentido común y cierta autoridad que le diga a Casado que hace el ridículo cada vez que se arroga la defensa del Rey; que cada día hay menos españoles que piensan que Pedro Sánchez es un traidor, o un incapacitado para afrontar estados alarmantes o el culpable de las muertes de ancianos en las residencias madrileñas?

    Un día más, gracias, JESÚS MARAÑA, por el trabajo 

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  • Grandota Grandota 17/07/20 18:58

    Gracias Jesús por tan excelente artículo. Por fin hemos tenido un funeral de Estado sin representación de laSanta Madre Iglesia. Aleluya!. Y no nos olvidemos de la obligación de apuntalar a la Sanidad Pública que es de todos y para todos. Salud

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  • palangana republicano palangana republicano 17/07/20 18:58

    Lo de la mascarilla es sublime que tios mas imbeciles no es posible que los carcas estos lleguen a esos extremos los mando al carajo directamente estan sucios por todos lados animo al gobierno elpueblo sencillo esta con el lo malo es que no hay nada mas tonto que ser trabajador y ser de derechas no tenemos arreglo pero muchos resistiremos VIVA EL GOBIERNO DE IZQUIERDAS

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  • Argaru Argaru 17/07/20 18:19

    Me gustaría hacer hincapié en esta frase del artículo de Jesús Maraña: “Casado sigue compitiendo con Vox a la hora de envolverse en la bandera o de ejercer de guardián de la corona. (Cuídese Felipe VI de cierta escolta)”. ¿Por qué permitimos que la derecha se apropie del principal símbolo del país? Mal que nos pese y por mucha rabia que dé, la bandera roja y gualda es la bandera de todos los españoles, NO es la bandera de los FACHAS. Y si no es la bandera de los “fachas”, ¿por qué permitimos que hagan un uso torticero de ella? Estoy más que harto de ver “nuestra” bandera en balcones de ciudadanos que la exponen, no por amor a ella, sino como símbolo “de aquí están mis cojones”, que para eso hemos ganado una guerra pero que, seguramente, serían mucho más felices pudiendo QUEMAR otras que realmente les molesta. A medida que van pasando los años uno aprende que es muy difícil luchar a contracorriente, sobre todo, cuando los partidos de gobierno forman parte del “Orden Establecido”. No me gustan los toros y paradójicamente, sí me gusta el boxeo, pero si por mi fuera, los prohibiría, pero tal como van las cosas se irán extinguiendo, porque cada vez hay un mayor rechazo “natural de la ciudadanía”. La monarquía es un sistema obsoleto de gobierno, pero un sistema que protege también a “los cortesanos” y sus privilegios de casta. Por lo tanto, sirve como un cortafuegos para los intereses de los que realmente mandan. No sé cuándo, pero la monarquía también tiene su “obsolescencia programada”. El día que no les sirva el rey, los “amos” buscarán otra cosa “para pasar pantalla” (como se dice ahora) sin que se note mucho. La bandera es otra cosa. Para bien o para mal, el amor a la bandera no está entre los primeros lugares de nuestro escalafón patrio. Por esta razón, permitimos que indeseables se adueñen del símbolo, queramos o no, que nos representa. Si la bandera es de todos, no es de nadie, ni nadie puede envolverse en ella y a los “fachas” sólo les quedaría el palo y ya saben por donde pueden metérselo. Y si la bandera lleva el escudo coronado se puede estudiar quitarlo. Solo habría que debatirlo en el parlamento y que se retrate todo el mundo, “republicanos incluidos”.

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    • svara svara 19/07/20 13:01

      Argaru, esta bandera es de todos porque así lo votamos, en efecto. No obstante el facha se la apropia, no como el resto, sino como el estandarte recuperado por Franco que suplanto a la bandera republicana. Si bien algunos hemos pasado página mirando la bondad de la convivencia, otros se han quedado anclados en la historia pasada y todo lo demás que suponga avance en la convivencia entre iguales, para todos constituye la perdida de hegemonía y privilegios de una clase dominante. Lo mas lastimoso es que entre la gente "normal" halla tanto servilismo y chupatintas que les va a la zaga.

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      • svara svara 19/07/20 13:05

        Perdón, el "para todos"...quería decir: para aquellos, (en referencia a los usurpadores).

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  • Emilion Emilion 17/07/20 12:49

    A quien no tenga más de cincuenta no es fácil hacerle entender lo que ha significado santificar las fiestas, oraciones a troche y moche, rosarios, etc., etc., al entrar o salir de clase, o con el menor pretexto. A las nuevas generaciones no les vendía mal ver alguna imagen de las entradas bajo palio de las autoridades y no digamos el arrastre de cola roja de algún príncipe de la Iglesia.
    Al menos a mí me saturó de religiosidad para el resto de mi vida, además de haber comprobado en carne propia la bondad, la piedad y la generosidad de la santa madre Iglesia, por tanto me acerco a una Iglesia cuando el compromiso social me obliga a ello, bodas entierros, etc, si no lo puedo evitar.
    Nada tengo contra los creyentes, cada uno cree en lo que quiere y es deseable que así siga siendo, va siendo hora de que cada uno siga a quién le de la gana y no se sienta perseguido por ello. Como cualquier afición te la pagas y a otra cosa.
    Es extraño y emocionante ver una ceremonia sin tanto obispo o generalote gordinflón presidir un acto, sin que además acaparasen todo el protagonismo, ya sé que sobraba mucha gente que estaba allí por puro compromiso, pero bien está que se empiece a ver el laicismo por algún lado.

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    • paco arbillaga paco arbillaga 17/07/20 13:02


      Emilion: «Nada tengo contra los creyentes…», dices. Yo tampoco salvo contra alguno de sus prebostes que nos amenazan con el fuego eterno del infierno si no seguimos su credo, o se oponen a que haya divorcios, bodas civiles, abortos, bodas entre personas del mismo género. No tendría nada que decir si esos castigos o esas prohibiciones fueran solo para sus creyentes, pero ocurre que algunos de ellos nos las quieren imponer a todos.

      Solo por ecología: que no nos condenen al fuego eterno, que eso tiene que suponer un enorme gasto en combustible. Osasuna.

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      • Emilion Emilion 19/07/20 14:25

        Faltaría más, pues claro, entre ellos que se lo monten como acuerden, y a los que pensamos de forma diferente nos dejen en paz.

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  • Gorgias Gorgias 17/07/20 11:57

    Emotivo el acto, emotivas las intervenciones de Hernando Calleja y Aroa López... y emotivo tu artículo, Jesús.
    «Hay quienes sólo utilizan la memoria como base imprescindible del rencor. Lástima. Esa gente vive permanentemente enfadada y provocando el enfado de los demás.» Estas palabras han despertado en mí, de nuevo, el intenso malestar que sentía las primeras semanas del estado de alarma cuando entraba en las redes sociales y cualquier tendencia -con muy escasas excepciones- representaba un torrente de odio y rencor. Después empecé a mitigar ese malestar bloqueando a todo aquel que se expresaba con insultos o que destilaba odio, mentira e intolerancia.

    Ese malestar se ha vuelto a reproducir con la crítica a Fernando Simón de un ex-ministro del PP que consideraba inapropiada la mascarilla que aquel llevaba y que ¡es un regalo de una paciente que superó la COVID-19! (Ya antes otro ex-ministro, este del PSOE, exigía a Simón que pidiera perdón porque no había hecho las cosas tal y como el ahora catedrático de economía y experto cuñado en epidemiología considereaba que había que haber actuado).

    Ojalá la unidad formal que se manifestó en el acto de recuerdo a las víctimas fuera el camino para recuperarnos de este desastre, aunque no tengo demasiadas esperanzas al respecto: la actitud que revelan las declaraciones de los líderes de los partidos de la derecha aprovechando la ocasión, uno para adular al monarca y otra para distinguir entre muertos oficiales y no oficiales, como si alguien hubiera excluido a algunos de ellos del homenaje, no permiten abrigar casi ninguna.
    A la relación que establece uno de los dirigentes de la plus-ultraderecha entre el círculo alrededor del pebetero con la masonería no vale la pena dedicar más que una palabra; patochada.

    Y una cosa más: La aconfesionalidad del acto ha sido una decisión acertada: ninguna persona se vio obligada a participar sin creer en una acto religioso. Pero ningún creyente puede sentirse molesto porque el acto haya sido así; porque nadie ha sido excluido por sus convicciones y a nadie se le impidió vivir el acto interiormente de acuerdo con sus creencias.

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  • aryes41 aryes41 17/07/20 11:02

    No voy a repetir que Maraña se ha superado, porque es mentira, ha escrito como siempre, con rigor y ecuanimidad.
    El acto, lo mejor que he visto en mi vida y tengo casi un millón de años.
    Porqué será que muchos recuerdos de mi niñez, y no es un eufemismo, los recuerdo en blanco y negro.
    Había funerales a cada instante y siempre de los mismos, esas misas eran tremebundas y a muchas había que asistir con la escuela, era una España triste que duró muchos mas años de los que nadie se podía figurar.
    A la derecha,que por cierto no es como la europea, le gustan los funerales y regodearse con la muerte. ¿Y a la Iglesia?, ¡lo que hubieran disfrutado de una misa por todo lo alto, con obispos, sitiales para los gerifaltes, con incienso, con voces asustando a la concurrencia.....!
    Del acto de ayer me gustaron hasta las sillas, todas iguales de plástico, porque en un acto de ese tipo solo no son iguales los fallecidos, de los cuales no se deben aprovechar los de siempre.
    Y otra cosa que me encantó es que no fuera VOX, estaba conmemorando una batalla en la que le ganamos a los moros, los que construyeron la Alhambra, la MEZQUITA de Córdoba, nos enseñaron medicina, a regar la tierra.....Y los vamos a echar, bueno cuando los necesitemos para coger melocotones o aceitunas a 2,50 la hora.
    Por cierto también irá este partido a la conmemoración de la batalla de Bailén y a todas la batallas que ganamos a los franchutes y no les dejaremos venir mas a nuestro país.
    Lo dicho, acto magnífico, felicito a quién lo haya organizado y felicito a SEÑOR MARAÑA.

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    • Laika Laika 17/07/20 17:36

      Te respondo a ti aries41 como podría haber respondido a otros comentarios parecidos y en el mismo tono pero quizás el tuyo me ha calado un poco más.y
      Para empezar creo que tod@s coincidimos en lo lo acertado,sincero y yo añadiría que hasta hermoso del artículo de nuestro querido Jesús Maraña. Querido Jesús leerte y oirte a ti y a otros como tú de este querido diario, es una "ducha de agua fresca" que despierta conciencias y sentimientos, gracias. Que lastima que te interrumpan tan a menudo en las tertulias,será que como los malos futbolistas la única forma de pararte o callarte es "haciendo faltas" y si se puede romper la tibia y el peroné mejor, y con ciertos árbitros que las tarjetas se las dejan en el vestuario ya sabes todo les vale...
      Por último, yo me considero católico aunque lo de practicante... estoy más cerca del Padre Ángel, del párroco del Pozo y del Papa Francisco,etc.,que de tod@s l@s "meapilas" de la iglesia oficial de Rouco y sus palmeros. Aunque no quiero entrar en discusiones religiosas en este comentario la iglesia de Jesucristo era una iglesia para TODOS pero sobre todo para ayudar a l@s más necesitad@s y con unos principios éticos que cualquier ser humano los firmaría antes y ahora, pero que ha quedado de todo aquello... está claro que la codicia humana lo pudre todo, menos mal que todavía quedan personas buenas y honestas en las que poder confiar y en definitiva poder luchar.
      Por lo que se refiere al acto en si me pareció excepcional, y las palabras de Aroa para enmarcarlas y ponerlas de recordatorio en todas y cada una de vuestras intervenciones en tertulias,comentarios y artículos.
      Copiando el título de tu artículo, Jesús vosotros que podéis y tenéis medios "no les dejéis sol@s a las Aroas y Callejas".

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  • mariaje mariaje 17/07/20 10:23

    Maravilloso artículo señor Amaral ana. Con su “Carta para un residente” me emocioné mucho. El acto de ayer, Homenaje laico a las víctimas por el Cov19 me pareció sublime. Esa sobriedad donde los sentimientos flotaban en el aire de todos los presentes lo hizo increíblemente bello y respetuosos. Peña que una vez más el señor Casado ni siquiera respeta a las víctimas, sigue usándolas a sus intereses partidistas. Fue el único que hizo referencia ante un micrófono de su apoyo al Rey y a no sé qué critica al Gobierno. Se puede ser más ruin??? 
    Bueno, felicitaciones por su artículo .

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