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Abascal sabe lo que se hace

Publicada el 21/10/2020 a las 06:00

A la hora en que escribo este artículo no se sabe muy bien qué votará el PP de Pablo Casado en la moción de censura contra el presidente Pedro Sánchez presentada por Vox. En mi opinión, eso tiene menos importancia que algo de lo que estoy seguro: que los exabruptos que Vox soltará en el Congreso de los Diputados contarán no solo con el aplauso de sus votantes, sino también con el de muchísimos del PP. Por eso, precisamente, la ha presentado Santiago Abascal. Para dejar constancia de que la España autoritaria, nacionalista y cabreada que él abandera va más allá del actual peso institucional de Vox.

Se vive más tranquilo creyéndose cuentos de hadas. Por ejemplo, gran parte de los demócratas españoles han preferido esconder la cabeza debajo del ala cual avestruz frente al hecho de que, desde su nacimiento mismo, el electorado del PP contaba con un contingente millonario de nostálgicos del franquismo, católicos fundamentalistas, hispano-nacionalistas y otros reaccionarios incombustibles. Era mucho más cómodo imaginar que ese contingente era residual y que la gran mayoría de los que votaban a José María Aznar, Esperanza Aguirre o Mariano Rajoy eran democristianos y liberales, gentes templadas e ilustradas del centroderecha.

No, la extrema derecha siempre ha sido un componente troncal del PP, pero, en tiempos en que se valoraba la democracia y el europeísmo, lo disimulaba todo lo que podía. Eso dio lugar al absurdo mito de que la España posfranquista no tenía fascistas, estaba inmunizada para siempre frente a la peste parda. Hasta que, del seno del PP, nació Vox y consiguió enseguida más de medio centenar de diputados.

Aún hoy existe esa falsa percepción en las jeremiadas con las que tantos comentaristas instan a Pablo Casado a adoptar la senda de la moderación, el centrismo, el consenso y el sentido de Estado, como si eso fuera lo natural del partido fundado por el exministro franquista Manuel Fraga. Cada vez que escucho a esas almas de cántaro me pregunto si es que nunca salen a la calle.

Otro error crónico de los demócratas, y en particular de los más progresistas, es pensar que los disparates de ultraderecha solo calan en las clases acomodadas. Una y otra vez se preguntan con estupor cómo es posible que tanta gente de las clases trabajadoras y populares vote en contra de sus intereses objetivos -mejores condiciones laborales y salariales, sanidad y educación públicas, gestión honesta del dinero de los contribuyentes, políticas de igualdad…- y se adhieran a los cantos de sirena de los que jamás señalan con el dedo a los verdaderos culpables de sus desgracias y siempre estigmatizan a terceros aún más débiles. Es evidente que los que así reaccionan ante los triunfos electorales de la derecha extrema y la extrema derecha minusvaloran el peso que pueden tener los factores subjetivos e ideológicos cuando son promovidos por una propaganda intensa y eficaz.

Donald Trump ganó la presidencia de Estados Unidos en 2016 porque, en un portentoso truco de prestidigitación, convenció a millones de varones blancos empobrecidos y cabreados de que él, un multimillonario parlanchín, iba a defenderlos mejor que nadie. A dos semanas de los nuevos comicios presidenciales, Trump sigue contando con el apoyo de muchos de ellos. Quizá esta vez no le sean suficientes para ganarle al soso de Joe Biden, pero puede que le sean útiles para negarse a aceptar una derrota. Una parte de la norteamericana White Trash -la expresión no es mía, es nacional- está armada y hasta organizada en milicias. Con eso y con los jueces conservadores del Supremo, Trump puede liarla parda a partir del 3 de noviembre.

En su libro Escucha hombrecillo, Wilhelm Reich se dirigió a los millones de austriacos y alemanes pobres entusiasmados con un Hitler que les decía que la culpa de sus males la tenían los rojos, los judíos, los demócratas y demás gentes no auténticamente arias. Les habló con toda claridad: le tenían miedo a la libertad, preferían formar parte de un rebaño dirigido por un pastor mandón y vociferante. Como lo preferían los partidarios de Mussolini. Las Camisas Negras italianas y las SA alemanas reclutaban principalmente entre tipos que vivían en la pobreza o la estrechez.

Ahora ya no se llevan los uniformes y los correajes, pero las ideas básicas de la ultraderecha son las mismas. Los malvados son los progresistas, los defensores de los derechos de las mujeres y los colectivos LGTBI, los inmigrantes y, en el caso español, los republicanos y los nacionalistas vascos y catalanes. Todos aquellos, va a decir Abascal en la Carrera de San Jerónimo, que apoyan a Sánchez y su gobierno. Los que, con el pretexto de la pandemia del coronavirus, pretenden coartar las libertades de ir a las tabernas, organizar corridas de toros y hacer negocios privados con dinero público.

Abascal es un jeta que jamás ha trabajado en la empresa privada ni ha hecho el servicio militar, y que, siendo diputado, se compra buenas propiedades sin declararlas al Congreso. Pero políticamente sabe lo que se hace. Ha montado el circo de su moción de censura para que los votantes del PP le vean como el caudillo duro y osado que necesita su España. Al igual que Trump y los demagogos ultras de los años 1930, sabe que el griterío desaforado ahoga la razón y la libertad.

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28 Comentarios
  • Lunilla Lunilla 25/10/20 11:13

    "El pensamientoes la potencia y la razon de pensar, es la idea de un acciòn u obra cualquiera; "El conjunto de ideas propias de una persona o colectividad; "Cada una de las ideas o sentencias notables de un escrito; Al hablar de ideologia, entramos en un mundo cerrado, de ideas, que lejos, de hacernos pensar, nos induce a una verdad ùnica perfectamente localizada e inmovil en ele tiempo y en el espacio. Una ideologia no da lugar a una discusiòn -'esta Ahì'- "Se acepta o se rechaza; Las religiones inmutables, tienen ideologia; Tambien caen en el Dogmatismo; "El Dogma es inapelable. Pues rebasa el campo de la razòn ; "Es lo hermètico; Lo categòrico, lo innegable; "Cuando no, sus actores se dedican al insulto y la provocaciòn: El DIablo Cojuelo; Dixit" ( 11,13 h. a/m. )

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  • Zulma Zulma 22/10/20 02:58


    Su artículo, el contenido, me ha gustado Sr. Valenzuela.

    Su titular, según mi parecer, para quién sólo lea titulares de noticias…cuestionable Ese…”Abascal sabe lo que se hace” ¿Un buen slogan para VOX?…Interpretable ¿Empoderando a Abascal, en sus saberes y quehaceres?. Algunos se quedan en los slogans y titulares y los de VOX/PP , lo explotan/manipulan bien, como ya se sabe.

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  • Pinolere Pinolere 22/10/20 00:43

    Tenemos la obligación de  no perderlos de vista, pueden hacer un daño irreparable .Están a un paso de cometer ilegalidades, no pasarles ni una.

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  • JPZ JPZ 21/10/20 20:30

    Muy recomendable incluso para periodistas cándidos, o menos cándido, de periódicos digitales progresistas. No hay locos ni tontos, ni todos los políticos son iguales. El club de la antipolítica y del todos los partidos son iguales engorda los partidos que quieren acabar con la democracia

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  • luzin luzin 21/10/20 20:11

    Una aportación muy interesante: https://ctxt.es/es/20201001/Firmas/33846/Nicolas-Sesma-Landrin-fascismo-aristocratico-ultraderecha-laboratorio-ideas.htm

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  • corleone corleone 21/10/20 19:41

    No sera de extrañar dada la cantidad de memos que hay en España. Pero una cosa si les digo a estos lumbreras, ¡ ojito !.Que con la que tubimos en el 36, ya vamos sobrados para cientos de años.
    Ademas que la cosa se ve venir, no hace falta ser muy sagaz.
    Y luego, que recapaciten, ¿ que han hecho en su vida todos estos zarapastrosos.

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  • "Maga" "Maga" 21/10/20 16:00

    'Abascal sabe lo que se hace".
    Efectivamente.Tiene a su favor la campaña partidista_ populista y fiscalizadora ,contra a la gestión ' criminal, ( según sus palabras) ; para conseguir captar a los ciudadanos que sienten ya hartazgo por las medidas adoptadas como precauciones por el Covid-19; o bien , por tofos aquellos afectados, v",íctimas indirectas"a causa de la subsiguiente crisis económica.
    Un cordial saludo.

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  • elcapitantan elcapitantan 21/10/20 14:49

    Y decirle a usted, Javier Valenzuela, que los demócratas no escondiamos la cabeza bajo el ala, sabíamos perfectamente donde estaba la ultraderecha española.
    Han sido los periodistas como usted, los equidistantes, los apesebrados, los cobardes, los que querían convencernos de que en España no había ultraderecha, cuando estábamos hartos de, señalar al PP, heredera del franquismo, como el huevo de la serpiente. Pero nosotros no tenemos donde publicar, altavoz donde hablar, ni televisión donde salir. Eran ustedes los falsos periodistas los que blanqueaban y blanquean al PPVOX.
    Pero ha habido periodistas valientes, muy pocos, que SI han denunciado y han señalado a la derecha postfranquista española como la cueva donde se escondía el fascismo español, jugandose el puesto de trabajo, el prestigio y la tranquilidad familiar. Esos son los verdaderos periodistas y no se llaman Vslenzuela.

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    • mafalda2 mafalda2 21/10/20 17:32

      Javier Valenzuela periodista equidistante, apesebrado, cobarde?, está usted seguro de que se refiere al mismo periodista que leo yo hace años o bien padece usted las secuelas de una meningitis subaguda o quizá se ha pasado hoy con lo que ha fumado?

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  • elcapitantan elcapitantan 21/10/20 14:31

    Es terriblemente difícil confrontar con la ultraderecha porque su discurso es como una "simetría especular".
    Si ellos odian, dicen que son los otros los que odian.
    Si ellos quieren acabar con la democracia, son los oponentes los que quieren hacerlo.
    Si ellos quieren eliminar a los emigrantes, son los otros los que quieren hacerlo.
    Si ellos mienten, son los otros los mentirosos.
    Si se les dice fascistas, contestan que los otros son los fascistas.
    Hablan de "dictadura" progre, de gobierno ilegítimo y mentiroso, falsea los datos mezclándolo con alguna verdad que hace indistinguible unas de otras etc.etc.

    Y todo esto recogido y AMPLIFICADO por los periódicos de la derecha y ultraderecha de este país. Hoy en el Confidencial (que muchos consideran un medio moderado) está la portada llena de noticias positivas de Vox. No quiero pensar qué publicará ABC, El Mundo etc.
    Así es prácticamente imposible debatir con esta gentuza y es muy peligroso si discurso porque cala en las mentes ignorantes.

    La solución la práctica Europa desde hace tiempo:silencio por parte de los medios, desprecio en los parlamentos y condenas en los Tribunales de Justicia.
    Lo mismo que en España donde todo sigue "atado y bien atado"

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  • Makarenko Makarenko 21/10/20 14:19

    Lo más triste, es que la izquierda al igual que en los 30 no es capaz de contrarrestar el discurso demagógico derechista que cala en las clases trabajadoras. Les miran con displicencia y por encima del hombro, lo cual es un craso error. La serpiente ha salido de nuevo del huevo y está ahí y me temo que para quedarse.
    Aprendamos de los errores pasados.

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