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La España pandémica (I): no hay vacuna contra la desconfianza

Publicada el 07/12/2020 a las 06:00

Desde que el virus irrumpió en nuestras vidas pasamos la mitad del tiempo adaptándonos a la fase que nos toca en cada momento, y la otra mitad intentando entender qué nos está pasando. Con ánimo de contribuir a esto último, las próximas semanas esta columna irá dedicada a subrayar algunas cosas que ya sabemos sobre cómo nos está afectando la pandemia como sociedad. No sobre cómo seremos o cómo saldremos de ella –asunto reservado a futurólogos o a quienes no tienen miedo de caer en la trampa de la confirmación de los sesgos–, sino sobre cómo somos, o mejor dicho: sobre lo que vamos sabiendo acerca de cómo somos, que no es exactamente lo mismo.

Esta semana se ha conocido el estudio del CIS sobre la segunda ola del virus, con numerosos y abundantes datos que dicen mucho. Con la vacuna ya asomándose en el horizonte, una cuestión ha saltado a todos los titulares: un 55% de los españoles muestran su rechazo a vacunarse de forma inmediata y dice preferir esperar a conocer sus efectos. Además, sabemos que el escepticismo respecto a la vacuna ha ido creciendo en los últimos meses, tal como muestra Metroscopia en distintos estudios. Sería un enorme error que no cuadra con ningún otro dato creer que los que se muestran más cautos, prudentes o escépticos lo hacen desde planteamientos propios de los antivacunas (España es un país de vacunación masiva). Además, tal como se ve claramente en el CIS, la duda no es sobre la vacuna, sino sobre los efectos que pueda producir una vez comience a dispensarse. Merece la pena ahondar un poco en las cifras y en lo que significan para entender bien lo que está pasando. Y esto, independientemente de que el día que llegue la vacuna, la situación cambie por completo.

En primer lugar, hay que destacar que existe un interés generalizado por la vacuna. Casi un 83% de los entrevistados dicen haberse informado sobre los avances, más cuanto más mayores.

Respecto a la disposición a vacunarse, más allá de ese 55% que prefieren esperar a conocer los efectos, destaca una mayor disposición entre los mayores y más cautela entre los más jóvenes. Las mujeres, más reacias a los cambios, son también partidarias en mayor medida que los hombres a esperar a conocer las consecuencias de la vacuna.

Hasta aquí podría pensarse que la actitud más favorable ante la vacunación confirma la mayor conciencia de riesgo entre la población de edad avanzada, que se ha mostrado más vulnerable ante el virus, y en sentido contrario, la actitud más crítica, se sitúa entre los jóvenes, de quienes se ha llegado a decir que viven ajenos a la pandemia. Nada sorprendente.

Sin embargo, el asunto muestra otros perfiles no tan obvios ni esperados cuando introducimos en el análisis la variable del nivel de estudios. El CIS refleja más prudencia a la hora de vacunarse conforme se sube en el nivel formativo, y una mayor disposición a vacunarse de forma inmediata en aquellos sectores de la población con menor nivel de estudios. Podría pensarse que a mayor nivel formativo, mejor conocimiento de las dificultades de alcanzar una vacuna como esta en tiempo record y por lo tanto mayor sospecha de que pueda ser precipitada y estar sujeta a otros intereses. Pero, ¿no son las instituciones –OMS, Agencia Europea del Medicamento, Ministerio de Sanidad…- las encargadas de hacer las comprobaciones oportunas y dar el visto bueno al descubrimiento? ¿De qué o quién se duda entonces?

Para acabar de trazar los perfiles, conviene atender a la variable ideológica, y se podrá observar cómo la disposición más favorable a la vacuna se percibe entre quienes dicen haber votado a los partidos hoy en el gobierno, y la más crítica, la de los electores conservadores. En este sentido, destaca el 15,5% de los votantes de Vox que aseguran no estar dispuestos a vacunarse nunca, aunque en este caso sería interesante explorar cuánto hay aquí (aquí sí) de discurso antivacunas. Parece claro que la orientación política influye, y no poco, en esta actitud. Habrá que observar, por lo tanto, qué ocurre en este campo.

Estos rasgos que caracterizan a quienes se muestran más cautos y prefieren esperar a comprobar los efectos de la vacuna –más jóvenes, con mayor nivel formativo y más alejados de los partidos en el gobierno– nos indican algo que ya estaba presente en la sociedad española antes del covid y que ha adquirido una nueva dimensión en la pandemia: la falta de confianza en las instituciones, y más entre los más críticos con el actual Ejecutivo. En su informe de junio, España y la crisis del coronavirus: Una reflexión estratégica en contexto europeo e internacional, el Real Instituto Elcano ya lo advertía: “…no pueden minusvalorarse las dificultades añadidas del clima político interno, caracterizado por un grado de polarización singularmente elevado entre las democracias avanzadas (al menos, en el nivel emocional), y por una baja confianza de la ciudadanía hacia las instituciones y los actores políticos”. Krastev, por su parte, en ¿Ya es mañana? Cómo la pandemia cambiará el mundo (Debate, 2020), cita este factor de la confianza institucional como uno de los elementos claves para el éxito de la gestión de la pandemia

El CIS nos da un perfil de los más cautos ante los efectos de la vacuna en un momento de enorme interés por la misma, como muestra el número de personas que se han informado al respecto. Eso, unido al nivel formativo y a la orientación ideológica, deriva la explicación en dos sentidos diferentes.

En primer lugar, entre aquellos con menor grado formativo, es probable que la mayor información y el mayor interés mediático por estos asuntos tengan hayan contribuido a adoptar actitudes más escépticas. Ser conscientes de que la ciencia no es una línea recta inquebrantable de acumulación de conocimiento y certezas, sino que camina por vericuetos llenos de curvas, ensayos y errores, y una provisionalidad permanente de las certezas, ha hecho caer el mito para una parte de la población, consciente ahora de la complejidad de algo que teníamos tan interiorizado que nos limitábamos a seguir el calendario de vacunación de nuestros hijos e hijas.

Por otro lado, entre los segmentos con mayor formación, cabe suponer un mayor conocimiento del funcionamiento de la ciencia y de ahí podría derivarse cierto escepticismo ante el tiempo record en que se ha obtenido la vacuna. Sin embargo, las dudas deberían desaparecer por el trabajo de las instituciones, capaces de avalar la idoneidad y garantizar su viabilidad. Cabe pensar, por lo tanto, que de lo que desconfía este sector de la población no es tanto de la ciencia, que se sabe sometida a los naturales vaivenes, sino del papel de esos organismos encargados de verificar y homologar los fármacos. En especial, por parte de aquellos que están más distantes ideológicamente de quienes hoy dirigen las instituciones.

La España pandémica ahonda su desconfianza en las instituciones y entidades relevantes, alcanzando incluso a sectores, como la sanidad o los organismos científicos, que hasta ahora venían saliendo bien parados en los rankings de confianza. Podría pensarse que en un contexto de incertidumbre esto forma parte de la normalidad, pero es, precisamente, función de toda institución, intentar reducir ese margen de duda. Y de la sociedad, aprender a convivir con él.

 

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24 Comentarios
  • Paco I  el viejo. Paco I el viejo. 09/12/20 18:58

    La España pandémica (I): no hay vacuna contra la desconfianza ...ni contra la estupidez, y de eso saben bastante "los cayetanos " españoles y mucho " españó ".

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  • hayundi hayundi 09/12/20 14:24

    Se pretende vacunar masivamente contra un virus del que el 90% de los infectados se curan sin mas. Hay intereses políticos y farmacéuticos, mucho dinero en juego y las consecuencias de la vacuna son desconocidas. El virus ya lo pasé, ahora hay estudios que afirman que los anticuerpos pueden durar años.

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    • paco arbillaga paco arbillaga 09/12/20 14:29


      hayundi: ¿Y los miles de muertos, se mueren sin más?

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  • J C I J C I 09/12/20 01:20

    Yo también pido disculpas puesto que este comentario debería de ir mas abajo, en respuesta a Jorge Plaza. No volverá a suceder.

    Echo de menos aquello: España, la vida... Cuando venga la vacuna y a mis 80y pico de años ya ni se discute... Eso sí, solamente acepto la china, seguro que no falla!

    Salud y Monarquía, estimados súbditos.

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    • jorgeplaza jorgeplaza 09/12/20 20:05

      ¡Ay que joderse, el trabajo que te has tomado para hacer ESE comentario! ¡Hasta has tenido que modificar el apodo! En fin, sobre gustos...

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      • jorgeplaza jorgeplaza 09/12/20 20:17

        Estoy gagá: "Hay que joderse", obviamente. Grave. Y eso que aún no me he vacunado.

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  • Arkiloco Arkiloco 08/12/20 19:43

    Sobre formación y orientación ideológica no voy a opinar más. La segunda parte de tu comentario me llama más la atención por la cantidad de trucos y suposiciones implícitas que contiene para razonar o racionalizar tu desconfianza. “Si no fuera” dices, por la urgente necesidad política. De la “política” se desconfia enseguida o con facilidad y parece conveniente hablar de “necesidad política” y no económica, social o personal y con la que cada cuál manejará la confianza y desconfianza de manera muy diferente, libre y con racionalizaciones diversas. Y es que “se inoculará” al que quiera ser “inoculado” dentro de unos sectores que se han jerarquizado. Luego está que a “nadie en sus cabales” por “estar recién desarrollada”. Las medicinas recién desarrolladas, esta u otra, se supone y por eso ha tardado un tiempo que se han desarrollado con criterios científicos, con la experiencia de otras vacunas y que se ha probado eficacia y efectos con pruebas significativas. Y que todo eso se ha supervisado. Pero si esto se pone en duda ¿qué cabalidad mayor es hacerlo de forma selectiva y paulatina, cómo evitar la desconfianza entre los seleccionados y cuál sería la pausa recomendable en esa paulatinidad para mejorar la confianza? Porque si esperamos a los efectos negativos imprevistos a largo plazo ni esta ni ninguna otra vacunación se habría llevado a cabo con vacunas “recién desarrolladas”. Ni se administraría ningún medicamento a la espera de efectos a largo plazo. Las vacunas no parecen encerrar grandes misterios y otra cosa es que estas primeras se puedan mejorar en cuanto a eficiencia, duración o alcance de la inmunidad. No es la prisa de los gobiernos como tu dices sino una demanda y necesidad, social, económica, personal y, por supuesto, política. Yo quiero, como Arbillaga, ponérmela cuanto antes y confio lo suficiente en la investigación, protocolos y supervisión.

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    • Paco I  el viejo. Paco I el viejo. 09/12/20 19:06

      Las prisas son SANITARIAS, nada que ver con prisas políticas. ..cualquier persona con dos dedos de frente se alegra saber que este espanto, la pandemia , tiene los días contados .

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    • Arkiloco Arkiloco 08/12/20 19:45

      No sé a cuanto obedece esta decisión a que soy poco miedoso, nada hipocondríaco o a qué nunca he tenido ningún problema de salud, salvo algún catarro, y me pueda tomar uno o dos ibuprofenos al año. Y, como comprenderás, los efectos a largo plazo no me parecen algo temible o más temible que lo que me puede acechar cuando cumpla setenta u ochenta. Gracias por desearnos suerte y yo tan contento por poderme vacunar pronto. Esperando no contagiar y liberado de ser contagiado, si funciona con lo mínimo que promete, me sentiré muy satisfecho y contento.

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      • jorgeplaza jorgeplaza 09/12/20 20:12

        Y todavía más en serio (porque lo del Viagra iba en serio... o no, que habría dicho tu paisano Rajoy): por vacunarse ni te van a rebajar de burkarilla, ni te van a dejar viajar, ni te van a exonerar de ninguna de las cortapisas y prohibiciones que padecemos todos. Va a ser una molestia suplementaria, sin nada tangible a cambio. Vas a asumir un riesgo, quizá pequeño, pero riesgo al fin y al cabo, por una supuesta ventaja (la inmunización, claro) en la que las autoridades no parecen creer mucho porque, si creyeran, al menos te dejarían ir sin mascarilla, ¿no? Cuando a uno le piden un titipuchal de vacunas para viajar a algún sitio más o menos absurdo del mundo, al menos le dejan ir si te las pone disciplinadamente, pero parece que esa lógica ya no está en vigor. Tú te vacunas y sigues con las mismas prohibiciones y restricciones que antes, más la reacción que te haga la vacuna, que esa corre por tu cuenta.

        "Stupendo", que habría dicho Forges.

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      • jorgeplaza jorgeplaza 09/12/20 20:02

        Os deseo suerte a ti y a Arbillaga, pero tened en cuenta una cosa: Pfizer quería sacar un medicamento contra la angina de pecho y le salió uno que la ponía dura (es rigurosamente cierto). ¿Y si ahora le pasa lo contrario que cuando el Viagra? Yo ahí lo dejo.

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        • Arkiloco Arkiloco 09/12/20 22:03

          Gracias otra vez, Plaza, y como me incomodan todas esas molestias y cosas que anticipas tan inconvenientes. Mi disposición es la misma y espero sentirme como más libre y féliz. Un inconsciente y es parte de mi historia.

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      • Arkiloco Arkiloco 08/12/20 19:46

        Es para Plaza e iba más abajo pero ha salido arriba sin intención.

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  • Epi Epi 08/12/20 18:02

    A veces, Cristina, el tener mucha información no es garante de tener mejor opinión. Los más jóvenes, probablemente, tengan demasiada información y no tiene la madurez suficiente para saber procesarla. También puede ocurrir que muchas personas mayores no tengan la suficiente información y la poca que tengan la procesen mal. Los sanitarios serán los primeros en recibir la vacuna,¿ pero alguien ha pensado que si la vacuna es tan nociva como piensan los" negacionistas" nos quedaremos desamparados y sin asistencia sanitaria? Yo sí soy partidario de ponerme la vacuna y nadie me ha preguntado para cubrir ninguna encuesta. No sé cómo se hacen las encuestas ni a quién preguntan, pero a mí, con siete décadas sobre mis hombros, nunca me han preguntado mi opinión. ¿Seré un cenizo?

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  • λόγος λόγος 08/12/20 01:06

    También desde una formación (meta)físico crítica.
    Cierto es lo q dice, Jorge Plaza,
    ciencia sólo hay una:
    la matemática.

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    • λόγος λόγος 08/12/20 01:11

      Perdón. Para Jorge Plaza.

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  • Sotram Sotram 07/12/20 22:59

    Muy bien dicho (O escrito y sin entrar en el argumentario) por jorgeplaza, pero me adhiero también a lo dicho por paco arbillaga. Juntemos ambos comentarios y quizá tengamos una visión más amplia del tema. No creo que una contradiga a la otra. Salud

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  • Arkiloco Arkiloco 07/12/20 20:42

    En mi opinión hay actitudes que es bastante complicado medir con encuestas y los pérfiles se me antojan rígidos o poco significativos. La edad y una mayor vulnerabilidad puede reducir cautelas pero ante una decisión como esta ¿la formación y la orientación ideológica es muy relevante? No está claro que la formación, medida en títulos, cree más escépticos o cretinos y, por ejemplo, son las personas más formadas las que más tienden a creer en paraciencias y a recurrir a las medicinas "alternativas". Hay muchas clases de escepticismo y escépticos que con poco se hacen muy creyentes. La aversión al riesgo, al peligro, a la incertidumbre me parece bastante transversal y creo que cierta mística alrededor de la salud está más arraigada entre los formados. Y hasta diría que la muerte como tabú. No estoy hablando de inconsciencia y más de pusilanimidad, culto al hedonismo y rasgos que están muy presentes en las sociedad del bienestar, individualistas, que demandan mucha seguridad y prevención y aborrecen, como decía, el riesgo y la incertidumbre. Creo que hay "desconfianzas" que va a ser dificil evaluar con la edad, la ideologia y la formación.

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    • jorgeplaza jorgeplaza 08/12/20 08:46

      La formación académica y la oposición al Gobierno no son variables independientes. Son conocidos los perfiles académicos de los votantes de cada partido y, si no recuerdo mal, la derecha tiene mayor porcentaje de universitarios que el PSOE, que es el que cuenta con menos "intelligentsia" de los partidos políticos importantes, incluyendo a Podemos, cuyos votantes eran, si la memoria no me falla, más finos en ese sentido que los del PSOE. Así que los resultados de la encuesta no me parecen en absoluto sorprendentes pensándolo bien porque, además, el nivel de renta correlaciona con la formación académica y la gente acomodada no suele ser muy de izquierdas (salvo los de Podemos, ya digo).

      En otro comentario he intentado explicar con claridad por qué desconfío yo y, aunque quizá no lo digan con las mismas palabras, creo que razones parecidas tienen los que comparten mi desconfianza, tanto aquí en España como fuera. Si no fuera por la urgente necesidad política de acabar con la epidemia, a nadie en sus cabales se le ocurriría inocular unas vacunas recién desarrolladas a decenas o hasta cientos de millones de personas. Se haría de una manera selectiva y muy paulatina, y se seguirían con cierto detalle las reacciones de los vacunados. Si hay efectos negativos imprevistos a largo plazo --que nadie puede conocer sin haber pasado suficiente tiempo--, la prisa de los gobiernos tendrá como consecuencia que las secuelas las padezcan no una minoría de valientes precursores (como Paco Arbillaga, por ejemplo, a quien deseo suerte) sino la gran mayoría de los ciudadanos europeos.

      Mucha necesidad de creer que nada saldrá mal y mucho dinero en juego. Malo.

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      • paco arbillaga paco arbillaga 08/12/20 09:26


        «… a nadie en sus cabales se le ocurriría inocular unas vacunas recién desarrolladas a decenas o hasta cientos de millones de personas.» Yo no dudo de los cabales de millones de sanitarios que en el mundo administrarán las vacunas a tantísimas personas, entre ellas a sus familiares y amistades. Y creo que merecen un poco más de respeto, en todos los sentidos, por su actitud profesional. Osasuna2 salu2 (con vacuna incluida).



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        • jorgeplaza jorgeplaza 08/12/20 10:02

          Yo sí dudo porque no lo harían ni mucho menos así de no estar urgidos por las autoridades. No tiene nada que ver con el respeto. Por respeto a otro no se cometen temeridades, creo yo.

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  • jorgeplaza jorgeplaza 07/12/20 15:23

    Muy interesante artículo. Espero la continuación. Dos modestas aportaciones:

    1) El párrafo en el que se cita al Instituto Elcano parece singularizar la situación al caso español, pero sabemos que la misma desconfianza o mayor la hay en otros países europeos.

    2) Yo soy de los que desconfía. Tengo solo uno de los rasgos que dice la encuesta del CIS (formación de grado superior) pero voté al PSOE. Trataré de resumir por qué desconfío:

    -- Quizá porque soy físico de formación, tiendo a poner en solfa las verdades "científicas" de otras ramas de la ciencia. Ya decía Rutherford (al que, irónicamente, le dieron el Nobel ¡¡de Química!!) que ciencia, lo que se dice ciencia, la física: el resto, coleccionar sellos. A Pfizer le salió una pastilla que la pone dura cuando pretendía hacer una medicina contra la angina de pecho: con eso está dicho todo.

    -- Todos los gobiernos de la UE sin excepción lo han fiado todo a la consecución rápida de una vacuna. Se ha restringido la actividad drásticamente, se ha encerrado a la gente sin consideraciones haciendo caso omiso de la ruina económica que así se causaba, en la esperanza de que la vacuna nos permitiría en muy poco tiempo salir del hoyo tan deprisa como la pandemia (y las medidas gubernamentales) nos metieron. Resumen: los gobiernos tienen un interés desmedido en creer que la vacuna va a funcionar porque sus pescuezos (políticos) están en juego si la ruina se prolonga.

    -- Las empresas farmacéuticas no son instituciones filantrópicas. Su finalidad es aumentar, cuanto más desorbitadamente mejor, su cuenta de resultados. ¿Puede eso llevarles a falsificar o, al menos, a presentar bajo un prisma muy parcial los resultados de sus ensayos? En mi opinión sí puede y dudo que las instituciones tengan medios de desmentirlas. Y no es posible conocer los efectos a largo plazo de unas vacunas muy novedosas. Una cosa es vacunar de la triple vírica a los chicos, que hay cientos de millones de casos y decenas de años de experiencia acreditada, y otra debutar como cobaya.

    La conjunción de intereses de gobernantes y farmacéuticas puede ser letal. Y hay muchísimo dinero disponible para "engrasar" voluntades reacias.

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  • AisK AisK 07/12/20 12:54

    Enhorabuena x el articulo, q le da algo de visibilidad a mas del 50% de la poblacion. No se trata de vacunas si o no, se trata de q vacunas así, no: 
    https://www.mundiario.com/articulo/eurorregion/carta-abierta-presidente-feijoo/20201122162245204323.html

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