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Qué ven mis ojos

Lo que no es razonable, es regulable

Publicada el 02/03/2021 a las 06:00

“Sociedad injusta es esa donde para que una minoría lleve una vida de ensueño la mayoría vive una pesadilla”.

A día de hoy, nada cotiza tan al alza como la mentira en la política, que fue una ciencia y actualmente tiene más que ver con la magia negra que con la filosofía. Lo explica a las mil maravillas el bloqueo del Consejo General del Poder Judicial por parte del PP, que deja claro que en estos tiempos sectarios ya no se va a una negociación con un decálogo de propuestas sino con una lista negra: éste no, que estaba en el tribunal que nos juzgó y condenó por corruptos; esta tampoco, que es de Podemos… Es decir, que la regeneración de la que hablaban Pablo Casado y su equipo no consistía en cambiar ellos sino a los demás, en quitar de en medio a los que les han pillado o podrían pillarlos con las manos en la masa.

La verdad importa poco cuando ocultarla o tergiversarla sale gratis y además cuenta con sus defensores. El presidente Aznar sigue dejando caer entre líneas, diecisiete años después, que tras el atentado del 11-M estaba la banda terrorista ETA y que él no tiene nada que ver con la corrupción sistemática del partido que dirigía, ni con el hecho de que si te pones a marcar con una cruz, en las fotos de sus Gobiernos, a todos sus ministros imputados o encarcelados por diferentes delitos, se te gaste la caja de rotuladores. La cosa sin él no ha cambiado y ahora sus herederos demuestran que se saben, en este caso de pe a pe, su libro de estilo: ahí tienen al consejero de Interior, Justicia y Víctimas del Terrorismo de Isabel Díaz Ayuso, Enrique López, proclamando a los cuatro vientos que hay que acabar “con las puertas giratorias entre política y justicia", él que fue juez de la Audiencia Nacional y magistrado del Tribunal Constitucional antes de fichar por el PP. O a su propia jefa, que da lecciones sobre pandemias cuando Madrid es la comunidad con más contagios y víctimas mortales de covid-19 en toda España, donde la vacunación va a paso de tortuga y a pesar de la espada de Damocles que tiene sobre ella, porque todavía hay que dilucidar su grado de responsabilidad en el desastre de las residencias geriátricas, a las que su ejecutivo dio órdenes tajantes de no derivar a las y los ancianos infectados a un hospital, lo que en aquel momento equivalía a una sentencia de muerte. En muchos medios, al menos por ahora, da la impresión de que se ha echado tierra sobre el asunto.

Estamos sometidos a la famosa polarización, que consiste, según explica el diccionario de la RAE, en “modificar los rayos luminosos por medio de refracción o reflexión, de tal manera que no puedan refractarse o reflejarse de nuevo en ciertas direcciones”; en “concentrar la atención o el ánimo en algo” y en “orientarlo en dos direcciones contrapuestas.” En resumen, que es un método para confundir, para lanzar cortinas de humo, y eso es lo que pasa, que a menudo se trata de evitar que miremos “en ciertas direcciones” y en hacer maniobras de distracción que nos hagan fijar la atención en otras cosas. Como muestra, ¿lo escandaloso es que el rey emérito, con sus nuevos cuatro millones “regularizados” con Hacienda, siga aceptando que defraudó y blanqueó dinero de procedencia inexplicable, o que el vicepresidente Pablo Iglesias no aplaudiera a su hijo cuando lo ensalzaba en un discurso? Era el único en la sala que no jaleó esas palabras porque Pedro Sánchez antes decía que “hay que eliminar algunos privilegios de la monarquía y uno inexcusable es la inviolabilidad del rey” y ahora lo ha impedido con sus votos en el Congreso. En el PSOE, eso sí, varias ministras y pesos pesados han querido dejar claro, aunque sea ya a toro pasado, que la conducta del monarca no tiene un pase y hay mucha gente en sus filas que, al menos en los pasillos, acepta que “se ha sido muy tolerante con Juan Carlos I.” Ya sabemos que uno de los valores de la democracia es la famosa “tolerancia cero” con quienes tienen conductas inaceptables en el ejercicio de su función pública, así que si a una cosa le restas la otra, en eso el saldo es negativo.

La realidad es del color del cristal que ponen entre ella y nosotros. Y demasiados argumentos se parecen a la frase de Groucho Marx cuando en una de sus películas lo sorprenden haciendo lo que no debía: “¿A quién va a creer, a mí o a sus propios ojos?” Por ese camino, se monta un escándalo y se pide cortar cabezas a una cadena de televisión por un rótulo en el que se decía que la infanta Leonor se iba al extranjero “como su abuelo”; pero casi nadie dice esta boca es mía cuando sobre unas imágenes en las que se ve a un grupo de neofascistas saludando a la romana frente a unos manifestantes, el cartel de turno describe la escena de esta forma: “Tensión entre independentistas y partidarios de la unidad de España.” No veíamos algo así desde que el mismo Aznar llamó a la ETA “movimiento vasco de liberación.” Dios los separa, pero ellos se juntan.

El fin de la política sólo puede ser uno: lograr sociedades equitativas, con deberes y derechos para todas y todos, y no establecer sistemas donde a unas cuantas personas les vaya de cine a costa del esfuerzo sin recompensa de la mayoría. Se trata de impedir que para que una minoría lleve una vida de ensueño, la mayoría viva una pesadilla. Si llega un temporal de nieve y hay barrios sin luz durante meses, atrapados en un laberinto de oscuridad y frío, habría que impedir que las compañías energéticas se aprovechen de nuestras desventuras para subir el recibo y atracarnos casa por casa, porque ya les va demasiado bien como para que sigan dando vueltas de tuerca. Endesa, sin ir más lejos, ganó mil trecientos noventa y cuatro millones de euros en 2020, ocho veces más que en 2019. Eso no es razonable, pero sí regulable. A ver si lo hacen, cuando se les pase el mareo de tanto entrar y salir por puertas giratorias.

La política, en términos generales, se está alejando de su espíritu original y debe regresar urgentemente entre nosotros, porque nos sobrevuela, algo que evidencia el término “macroeconomía”, que nos pone en fuera de juego y sin papel en la obra. Que vuelvan ya, porque su hueco lo está ocupando la ultraderecha. Su primer paso tiene que ser poner los pies en la tierra.

 

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35 Comentarios
  • Epi Epi 03/03/21 09:04

    ¿ Democracia plena? Muy bien, Benjamín, a seguir en la brecha.

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  • Grandota Grandota 03/03/21 07:45

    Magnifico artículo, gracias Benjamín.

    Echo en falta que los más desfavorecido, apoyados por los que no lo son pero no están de acuerdo con la situación tomen pacíficamente las calles, guardando las distancias de seguridad por el COVID, no creo que hay problema, no vamos a ser tantos

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  • Evaus Evaus 03/03/21 02:22

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  • Argaru Argaru 03/03/21 00:13

    “La política es el arte, doctrina o práctica referente al gobierno de los Estados, promoviendo la participación ciudadana al poseer la capacidad de distribuir y ejecutar el poder según sea necesario para garantizar el bien común en la sociedad”. Esta es la definición “oficial” de lo que es en teoría la política, pero una cosa es la teoría y otra la práctica en una sociedad patriarcal, donde la propiedad privada de los medios producción es SAGRADA y todo está orientado a su defensa. Si la democracia ya nació castrada en la antigua Grecia, ya que los esclavos no tenían ningún derecho, hoy en día, los tiempos han cambiado, pero la música sigue siendo la misma, aunque lo que cambia es la letra. El “esclavista de ahora” ya no necesita el látigo para ejercer su dominio, tiene un amplio “abanico de seducción”, basado en el control de todos los medios de comunicación, con el que manipula y orienta la opinión pública a su favor sin que sea necesaria, salvo en última instancia, la violencia del aparato del Estado. Es más, son los propios “esclavos actuales” los que deciden en las urnas quienes son sus “verdugos” favoritos. Se podría decir que la política, tal como la conocemos ahora, comienza cuando la población, en general, ha alcanzado un mayor grado de civilización y gracias a sus conquistas sociales, han “forzado” a los que detentan el poder real que les concedan cierto grado de libertad a cambio de hacer la vista gorda con los privilegios y prebendas de los “amos”. Por esta razón, esta sociedad es y va seguir siendo injusta, como muy bien dice el señor Prado. La derecha está ahí con el único fin de preservar y eternizar los privilegios de la clase dominante. Si no fuera porque con la crisis-estafa del 2008 se produjo espontáneamente la voladura “incontrolada” del Estado del Bienestar, algo que la derecha venía desmontando poco a poco desde la caída del “Muro”, los casos de corrupción del bipartidismo y las hazañas “eméticas” del “Emérito”, difícilmente saldrían a la luz. No se engañen, sin la monumental “hostia” económica, la ciudadanía seguiría narcotizada, el bipartidismo seguiría a lo “suyo” con lo “nuestro” y Felipe VI seguiría calentando banquillo.

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  • Victor de Milan Victor de Milan 02/03/21 22:43

    Mientras se saca pecho se puede ocultar la cara, pero siempre quedan testigos empeñados en recordar como sucedieron las cosas. La derecha liberal anda como pollo sin cabeza, el problema es que es necesaria para evitar que sus errores den paso al fascismo.

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  • palangana republicano palangana republicano 02/03/21 21:21

    BENJAMIN GRACIAS POR EL ARTICULO LA ENTREVISTA DE JORDI EVOLE AL AZNAR HA SEVIDO PARA LIMPIAR SU IMAGEN MENTIROSA CORRUPTA CANALLA DESPRECIABLE MENOS MAL QUE EL GRAN WYOMING SE RIE DE EL Y NOS HACE VER CON IRONIA LA CATADURA MORAL DE ESTE FARSANTE MENTIROSO Y C....BRON ES VERLO Y TE ENTRA GANAS DE VOMITAR A ESTOS TIOS NO HAY QUE DEJARLOS NI SOL NI A SOMBRA COMO DICEN EN MI PUEBLO DURO Y A LA CABEZA LA DERECHONA COMO LA DEJES SE REVUELVE COMO UNA VIBORA ASI QUE HAY QUE MACHACARLE LA CABEZA Y ASI ELIMINAMOS EL VENENO BENJAMIN PERDONA QUE HABLE EN ESTOS TERMINOS PERO ES LO ME DICTA LA CONCIENCIA EN ESTOS MOMENTOS DESPUES DE LO DE RATO LO DEL CAMPECHANO LO DEL PRPARAO LO DELCGPJ Y QUE TODO HUELE A CORRUPCION NO ME CALLO POR CON PERDON NO ME SALE DE LOS C......NES UN ABRAZO PARA TODOS AQUELLOS QUE LES QUEDA ALGO DE REBELDIA Y CREEN QUE SE PUEDE HACER UNA SOCIEDAD MAS JUSTA Y MENOS CORRUPTA SALUD PARA TI BENJAMIIN Y TODOS TUS SERES QUERIDOS Y PARA TODA LA GENTE DECENTE

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  • Macu L. Macu L. 02/03/21 19:49

    Creo que la crítica a la derechona política es necesaria pero que, en mucho, le regalamos demasiadas palabras y altavoz que restamos a quienes podrían hacer mas y no lo están haciendo.
    Creo que muy pocos políticos, tanto de ámbito nacional como autonómico, comarcal, de grandes municipios e incluso de algunos pequeños, respiran a pie de calle. Ya de entrada, la comparación entre el importe de sus sueldos mas dietas y diversos y el importe aprobado para el SMI o el IMV no aguanta un soplido y les sitúa "por encima" del pueblo mortal.
    Hay quienes están en política para mantener el estatus que creen merecer por cuna, por tradición o porque así les va bien a si mismos y a los suyos y hay quienes lo están para enriquecerse, aunque no lo digan. Solo así puede entenderse cómo y por qué mienten, defienden lo inverosímil, doblan lomo, agachan cabeza y colaboran con grandes empresas y corporaciones o simplemente con grupos de presión, aprovechados, oportunistas y sinvergüenzas, bien mirando a otro lado en una clara dejación de funciones, bien aportando dinero publico a proyectos ajenos al interés público. Obras aberrantes (desde recrecimiento de pantanos a aeropuertos), fondos buitre, macrogranjas, macromataderos, financieras usureras, privatización, externalización, inmobiliarias con arriendos "cautivos", montes sustraídos al disfrute público,.. ejemplos en todos los ámbitos de gobierno que venden humo pero perjudican a poblaciones y territorios.
    Mantenerse a toda costa en el cargo, obtener comisiones o un premio gordo en las puertas giratorias, codearse con los ricos y poderosos merma, sin duda, capacidad y posibilidad de acción. No se vaya a enfadar el amo.
    También creo que unas pocas están en política porque creen en la res pública al servicio de la ciudadanía, en el cuidado de personas, animales y cosas, en que formamos un todo con el planeta y en la justicia. Seguiré jugando con ellas, aunque las reglas no son propicias y muchas jugadoras hacen trampas, porque el precio de abandonar es muy alto y las alternativas que funcionan al margen de la "oficialidad" acaban siendo calificadas como antisistema y, de una forma u otra, atacadas y eliminadas.
    Gracias, Sr. Prado

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  • Dver Dver 02/03/21 19:16

    Tengo 74 años. Casualmente vi ayer la película "El juicio de los 7" , una película basada en hechos reales, ficionados claro está, sucedidos en Chicago al final de los 60. Mucho se ha hablado de de la inútil fugacidad del mayo del 68 (simbolo de una época) tachandolo de utopía, pero lo cierto es que muchos jóvenes en el mundo inundaron las calles con unos objetivos concretos(utópicos o no) y cambiaron la forma de ver el mundo. Claro que el capitalismo reaccionó, como siempre, y puso a su favor los símbolos de la rebeldía. Se hizo negocio con las formas,(vaqueros, pero, drogas, etc.), pero el mundo cambió. Fue después con el nihilismo de facto y el viva la vida egoísta de los que no habían nacido, cuando se disolvieron los motivos de la lucha. Puedo tener alguna responsabilidad por no haber conseguido que nuestra descendencia se olvidara de los valores de nuestra lucha, pero entiendo que cada uno, al llegar a la edad del discernimiento debe darse cuenta del mundo en el que vive y tomar partido, saber donde se encuentra y porqué. Anteayer, en una manifestación de jubilados hubo uno que hablo claro. "Nosotros ya tenemos nuestra pensión resuelta-dijo-, estamos aquí por los que vienen detrás, por los jóvenes, y aquí no hay ninguno". Efectivamente, una juventud si futuro no se moviliza, no se organiza ni pelea. Y eso que hoy es bastante fácil comunicarse. No hay que darle a la "vietnamita" ((para quienes no lo sepan, la vietnamita era una máquina de cicloestil para imprimir octavillas, y había que darle a la manivela, un giro por cada una. Me pongo triste porque en aquel tiempo, con mucha más represion institucionalizada, en EEUU y en Europa, nada menos que De Gaulle tuvo que poner pies en polvorosa aunque solo fuera por cuatro horas. Y EEUU tuvo que retirarse de Vietnam porque perdía la guerra, pero también porque los jóvenes de EEUU protagonizaron grandes protestas, una presión que llegó a la ciudadanía.

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    • Mascarat Mascarat 02/03/21 21:51

      Excelente película, 'El juicio de los 7 de Chicago', de obligado visionado, y excelente su comentario.

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  • ArktosUrsus ArktosUrsus 02/03/21 17:08

    Muchas gracias por (una más) tu excelente columna. Quizá para poner los pies en la tierra lo primero sería no desdecirse contantemente, como en señor Sánchez que en 2014 abogaba por acabar con la inviolabilidad del rey pero hoy vota y hace votar su partido en contra de que se elimine, ahora que se puede. O tal vez que los parlamentarios tuvieran una auténtica libertad de voto y fueran escogidos en listas abiertas y libres, con adscripción concreta a una circunscripción pequeña desde la que sus electores les pudieran exigir responsabilidades caso de que no cumplan o que prometieron cuando fueron elegidos. O algún elemento catárquico que nos haga a todos despertar de este sueño que nos tiene "hipniotizados" (era un error, pero me ha gustado la combinación de hipnotismo e idiotez social) y no nos deja ver más que los "aciertos" de los "nuestros". Necesitamos mucho cambio y como siempre que hay mucha faena, nos cuesta trabajo saber por dónde empezar.

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  • FIngerlady FIngerlady 02/03/21 16:23

    Fantástica columna sí señor. La impotencia de tener políticos como los nuestros es mucha...Votamos ilusionados por los cambios, por mejorar las cosas de los muchísimos desfavorecidos de este pais y...nos encontramos siempre, en mayor o menor medida, con que de lo que se trata es de mejorar la vida de los de siempre.

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