X

La buena información es más valiosa que nunca | Suscríbete a infoLibre por sólo 1 los primeros 15 días

Buscador de la Hemeroteca
Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Olvidaste tu contraseña?
infolibre Periodismo libre e independiente
Secciones
En Transición

Cómo echar por tierra el enorme éxito de las vacunas

Publicada el 05/04/2021 a las 06:00

La ciencia nos ha traído buenas noticias este último año, hasta el punto de que ha recuperado gran parte de la credibilidad que el trumpismo le había arrebatado. Lo que parece que no acabamos de entender, no obstante, es que la excepcionalidad de la situación requiere de decisiones excepcionales. Por eso la exigencia de que se levanten las patentes de las vacunas antiCovid y se obligue a las farmacéuticas a cooperar entre sí para garantizar el suministro al conjunto de la población mundial empieza a ser un clamor.

La vacuna que menos tiempo había tardado en desarrollarse hasta ahora era la del ébola. Cinco años costó su obtención y aprobación por parte de los organismos competentes. Las diversas vacunas para hacer frente al covid-19 se han desarrollado en apenas 11 meses. Motivo para la alegría, sin duda. Pero, ¿de qué sirve este logro si luego existen numerosas dificultades para su producción y distribución?

Se nos olvida a menudo que en el asunto de las vacunas intervienen distintos procesos, cada uno en una fase, y que todos ellos deben funcionar a la perfección para conseguir el éxito. Una primera etapa es la obtención de la vacuna –en plural en este caso–, conseguida en tiempo récord, tras batir otro récord en la previa identificación del genoma del Sars-CoV-2. Pero las siguientes son la producción en cantidades adecuadas –tras la obtención de los entorno a 200 componentes que conforman la vacuna–, la distribución para hacerla llegar a los destinatarios y la organización para suministrarla a cada persona. Salvo en la primera fase, la relativa al descubrimiento científico, en el resto se está fallando estrepitosamente.

La producción escasea debido al limitado número de empresas que están fabricando la vacuna, lo que les convierte, además, en actores imprescindibles con una posición negociadora más que privilegiada ante Estados o estructuras como la Unión Europea. Cosa distinta es que la estrategia de esta última y la opacidad con la que se ha llevado el proceso y firmado los correspondientes contratos tampoco hayan ayudado; pero la cuestión de fondo es que el limitado número de empresas que fabrican las vacunas les sitúa en una posición de oligopolio bastante contradictoria con los principios del libre mercado. Tanto, que el Gobierno Biden, poco sospechoso de coquetear con los principios bolivarianos, obligó a Johnson & Johnson a llegar a un acuerdo con su competidora Merck para acelerar la producción de vacunas. A cambio ha ayudado a Merck con 269 millones para adaptar sus instalaciones. Posteriormente, la Administración estadounidense ha intervenido para poner bajo control de la misma J&J el laboratorio Emergent BioSolutions, después de que mezclara por error ingredientes de dos vacunas diferentes arruinando 15 millones de dosis.

No debería olvidarse que buena parte de este logro se debe a las ingentes cantidades de dinero público inyectadas, que en buena medida han terminado en los bolsillos de los accionistas de las farmacéuticas. Una cosa es defender que la investigación haya que financiarla y deba ser rentable económicamente –todo un debate, por cierto y otra que con fondos públicos financiando tanto la investigación primaria imprescindible para la obtención de la vacuna, como la vacuna en sí, luego los accionistas de las farmacéuticas se hagan millonarios mientras negocian –o chantajean, según el caso– con los gobiernos, en un entorno de escasez y una posición de oligopolio.

La siguiente fase, la de distribución, es víctima tanto de la escasez de vacunas como de la desigualdad en el mundo. Esta información del New York Times es aterradora: el 86% de la distribución de vacunas se está haciendo en países ricos, y apenas el 0,1% entre los pobres. Confirmado: no hemos entendido nada. No hemos comprendido, ni aún en plena pandemia, que nadie estará a salvo mientras no lo estemos todos. Que no trabajar en una distribución para el conjunto de la población mundial amenaza a todos los humanos.

Llegamos así a los problemas de suministro de la vacuna a cada persona, cuarta fase del proceso, y resulta desesperante ver cómo la Administración sanitaria española, especialmente en algunas comunidades autónomas como Madrid, todavía no tiene engrasado el mecanismo para, de forma consensuada con los sindicatos, garantizar el suministro de vacunas el mayor número de horas posible todos los días hasta el fin de la vacunación. Es cierto que en unos casos no hay vacunas suficientes, pero también lo es que en otros lo que falta es personal que las suministre.

En este panorama empiezan a multiplicarse las demandas para levantar las patentes de las vacunas. A nivel europeo se ha lanzado la iniciativa ciudadana No Profit On Pandemic (ver aquí) para recoger un millón de firmas reclamando que la Comisión Europea haga "todo lo que está en su mano para que las vacunas y tratamientos sean considerados un bien público global, accesible a todos y todas de manera gratuita". El presidente valenciano Ximo Puig envió el otro día al Comité de las Regiones una carta similar en la que afirmaba que "el acceso a las vacunas no puede estar determinado ni por el poder adquisitivo de cada territorio ni tampoco por los intereses privados de los laboratorios", y pide actuar ante esto: "Las patentes no pueden ser un obstáculo a la única salida de esta pandemia: la vacunación universal y rápida", añadiendo: "Ni el mercado ni la burocracia pueden ser obstáculo a la ciencia y a la salud ante una pandemia global". Algo similar puede estar también barajándose en la Casa Blanca, según informaciones que han ido apareciendo.

Entre las lecciones que la pandemia nos ha dejado hay dos que deberían aplicarse a las vacunas: la absoluta interdependencia en que vivimos en el planeta y que sin salud no hay economía posible. El enorme logro que ha supuesto que la ciencia fuera capaz de encontrar vacunas en tiempo récord no puede echarse por tierra por mantener unas patentes que permiten a las farmacéuticas disfrutar de una posición de control oligopolístico –e incluso de descarado chantaje– ante los Estados, la Unión Europea, la OMS o cualquier organización internacional.

La mejor política económica que hoy puede hacerse, sin duda alguna, es la vacunación. Vacunar al conjunto de la población mundial, y hacerlo lo suficientemente pronto como para evitar nuevas cepas.

Mientras se va madurando la propuesta, ¿qué tal si hacemos las cuentas de todo el dinero público invertido durante décadas en investigación primaria, gracias al cual después los laboratorios privados han podido dar con las vacunas?

 

Publicamos este artículo en abierto gracias a los socios y socias de infoLibre. Sin su apoyo, nuestro proyecto no existiría. Hazte con tu suscripción o regala una haciendo click aquí. La información y el análisis que recibes dependen de ti.
Más contenidos sobre este tema




25 Comentarios
  • Epi Epi 06/04/21 08:48

    Estoy de acuerdo contigo, Cristina. Un placer leer tu artículo pleno de sensatez y de empatía con los más débiles.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    3

  • tarrul tarrul 05/04/21 17:20

    Genial articulo, muchas gracias Cristina

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    4

  • Aserejé Aserejé 05/04/21 13:02

    En Madrid no tienen orden en las vacunas. A los jubilados de Muface y demas funcionarios los vacunan a cualquier edad, pero con los de la SeguridD Social de 80 enadelange aun no han acabado y con la franja de 70 a 79 ni han empezado

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 2 Respuestas

    1

    6

    • Jalutana Jalutana 06/04/21 23:27

      Como añadido : vivo en Madrid desde hace 50 años

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      0

    • Jalutana Jalutana 06/04/21 23:22

      Hola. Soy jubilado de Muface y no me han vacunado ni ( que yo sepa ) está previsto vacunarse de manera próxima.
      Mejor no difundir falsedades o asumir la parte por el todo ( por si hay algún vacunado de Muface ).

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      0

  • luzin luzin 05/04/21 12:05

    Llamar vacuna a lo lanzado por Pfizer o Moderna es demasiado aventurado. Son nuevos medicamentos, terapías genéticas y no vacunas, eso tiene que quedar muy claro. Ni se conoce ni se sabe cuáles serán los efectos a largo plazo, ni siquiera al corto, ya que se pone en duda su eficacia ante las mutaciones y a los vacunados se les sigue obligando a la mascarilla y guardar la distancia social.

    Por qué las llaman vacunas? Muy simple, si es una vacuna y produce daños entonces las empresas están libres de responsabilidad y quién cargará con las posibles consecuencias serán los estados, de nuevo el negocio queda cubierto.

    Evidentemente la Unión Europea no tiene ninguna fuerza, y menos como para apropiarse de las patentes, eso son cantos de sirena de utópicos desnortados que no conocen ni quieren conocer la geopolítica mundial. La UE va mal, muy mal a la hora de proteger sus intereses, y no creo que la solución sea siempre la misma, compararse con el que también va mal. Eso si, la casta está vacunada, protegida y tiene muchos más medios a su disposición. Sobran los viejos trabajadores que poco interesan, más bien ya son un lastre tremendo.

    Y lo de los dineros públicos mundiales es un chiste, de nuevo se pone de manifiesto que son las naciones que luchan por la hegemonía mundial las que llevan la delantera. Eso del hermanamiento entre todas está bien para los que van perdiendo, siempre fue así, pero las que en su tiempo lloraban y ahora mandan han cambiado de discurso, fundamentalmente en la práctica. Quiero recordaros a todos que cuando faltaban mascarillas y respiradores, las fronteras entre naciones europeas se cerraron inmediatamente. Menuda banda de iluminados desnortados ...

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 2 Respuestas

    3

    0

    • luzin luzin 05/04/21 12:11

      Por cierto, tal vez habría que conformarse con bajar el precio de la luz, ... jejejejejejje ... y estos quieren quedarse con las patentes ... jejejejejejejje ... el papel lo aguanta todo ...

      Responder

      Denunciar comentario

      Ocultar 1 Respuestas

      5

      0

      • Epi Epi 06/04/21 08:53

        ¿De qué te ríes, luzin? ¿Qué es lo que te causa tanta gracia?

        Responder

        Denunciar comentario

        0

        1

  • Makoki-2 Makoki-2 05/04/21 11:57

    ¡Es el Capitalismo, amigo !

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    1

  • Pepa Rosado Pepa Rosado 05/04/21 10:06

    Firmado.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    2

  • jorgeplaza jorgeplaza 05/04/21 09:39

    Lo que es contradictorio es confiar en las farmacéuticas privadas, que se mueven exclusivamente por afán de (desmedido) lucro, exactamente igual que las empresas de apuestas, las petroleras o cualquier negocio, para, justo cuando han conseguido un producto (las vacunas) con el que se van a lucrar a lo grande, arrebatarles el derecho. Puede que se consiguiera esta vez pero, si se cumplen los peores augurios y vamos a tener pandemias un año sí y otro también, sería la última porque, escarmentadas por la experiencia de ahora, las farmacéuticas se negarán a volver a participar en un proyecto similar. Además de que dudo que los Estados, que han demostrado que en el momento actual son incapaces hasta de fabricar mascarillas (o de organizar en poco tiempo la producción de tan sofisticado artículo), estén en condiciones de imponérselas a las farmacéuticas.

    Francamente, el artículo me parece que no es más que hablar por hablar porque no tiene en cuenta para nada las condiciones reales del mundo en la actualidad. No somos capaces en occidente de fabricar ni mascarillas y, también en eso, hay que recurrir a China. ¿Se podría cambiar esa dependencia? Sí, pero dudo que se quiera. Aunque no se menciona, recuperar capacidad industrial autóctona incrementaría mucho la contaminación local y en Europa nos hemos vuelto muy señoritos a ese respecto. Por no hablar de que los sueldos necesarios para vivir en Europa hacen inviable la competencia con los productos fabricados en China, Vietnam o Bangladés. Son décadas de dejación y eso no se cura, aunque se quiera, firmando drásticas medidas de hoy para mañana. Digo aunque se quiera y dudo mucho que se quiera realmente.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 4 Respuestas

    10

    3

    • Epi Epi 06/04/21 09:02

      jorgeplaza, ¿ crees que los chinos son tan tontos como para matar la gallina de los huevos oro que supone el mercado internacional? ¡Ah!, superado el noqueo inicial, hoy fabrican mascarillas hasta en el pueblo más remoto de este país. Atento a la Casa Blanca.

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      1

    • ncvc ncvc 05/04/21 10:30

      Con tanto optimismo y tanta ilusión no hace falta hacer nada más para mejorar las cosas, ya está!

      Responder

      Denunciar comentario

      Ocultar 2 Respuestas

      0

      6

      • jorgeplaza jorgeplaza 05/04/21 14:05

        Más vale no engañarse sobre las posibilidades reales o, si no, más dura será la caída.

        Responder

        Denunciar comentario

        Ocultar 1 Respuestas

        8

        1

        • Jorge BD Jorge BD 06/04/21 10:36

          Eso de que la próxima vez no van a investigar es parte de la tomadura de pelo de las farmacéuticas: ¿Quién ha pagado la investigación? ¿Acaso no se volverá a pagar con fondos públicos? Y recoradar que la investigación incluye no solo el desarrollo del producto, si no también su validación aprovechando ingentes recursos de los hospitales públicos.

          Responder

          Denunciar comentario

          0

          1

  • senenoa senenoa 05/04/21 09:14

    Parece de pura lógica lo que Cristina recomienda en su artículo, y lo es. Pero para que la UE (ya no hablo del resto del mundo) propiciara la liberalización de las patentes de las diferentes vacunas contra el covid, debería ser diferente: Democrática, unida y trabajando para los ciudadanos, cosa que no hace. La UE ha invertido ingentes cantidades de nuestro dinero en los laboratorios farmacéuticos, igual que lo hizo en su momento con los bancos, pero sin plantearse siquiera recuperar la inversión para sus ciudadanos; eso sin pensar en poner los derechos civiles por encima de los beneficios empresariales.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    13

  • Oveja Oveja 05/04/21 08:25

    Muy buen artículo.  Eso de pensar que nos vamos a librar del virus a base de puro diletantismo es un craso error. Y las vacunas tiene que llegar hasta el último rincón del mundo. Vale ya de egoísmo. Nadie estará seguro hasta que no lo estén todos.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    11

  • Canija Canija 05/04/21 07:25

    Los defensores del libre mercado tienen un gran cinismo pues lo primero que hacen es aprovecharse del dinero público. Eso no es libre mercado sino corrupción 

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    21



Lo más...
 
Opinión