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Mala hierba

La nueva tarifa eléctrica, otra obvia cuestión de clase

Publicada el 02/06/2021 a las 06:00

Casi todo lo que importa tiene un nombre antiguo y popular. Que a la factura eléctrica le hagamos sinécdoque llamándole “la de la luz”, nos recuerda a cuando la energía que empezó a llegar a las casas servía tan sólo para encender una bombilla que colgaba del techo, amarillo tungsteno, perilla mediante. La electricidad, que iluminó oscuridades de todo tipo, pasó a mover decenas de pequeños electrodomésticos con los que se importó a toda Europa el sueño americano, que entraba primero en celuloide enseñando las cocinas de la clase media. Hoy la electricidad es sobre todo comunicación y en nada, al parecer, pasará a ser transporte pero, para muchos, sigue siendo tan sólo la manera de combatir el frío o el calor, que en algunas latitudes de la península puede ser asfixiante. Los usos de un bien dependen primero de su acceso, pero sobre todo de la clase social del que los utiliza.

Según Facua, la factura media de la luz se sitúa en 82,13 euros, experimentando una subida de más de 26 euros, un 45%, desde el año anterior. Quienes también experimentaron una subida fueron las ganancias de las compañías energéticas. A mitad de febrero de este año pudimos conocer, como ejemplo, que Endesa ganó 1.394 millones de euros en 2020, ocho veces más que en 2019, o que Iberdrola tuvo unas ganancias récord de 3.610 millones. Estos balances causaron estupor en una opinión pública que, en plena ola de frío, vio incrementarse el precio de la electricidad de manera exponencial. Todos los ojos se giraron hacia el Gobierno que enfrentaba su primera gran crisis reputacional-energética, uno que llevaba en su acuerdo programático una reforma de la factura por tramos de consumo, es decir, pagar más baratos los primeros kilovatios empleados, algo que tendería a beneficiar a los pequeños usuarios.

Sin embargo, la reforma tarifaria que ha entrado en vigor el martes ha abandonado esta idea para pasar a discriminar por tramos horarios, reduciendo las modalidades tarifarias de las seis existentes a una única denominada 2.0TD. Ya saben, dos tramos para la potencia (cuántos cacharros pueden tener funcionando a la vez) y tres para el consumo con zonas valle, la más baratas, desde las 12 de la noche hasta las ocho de la mañana, llano, de 8 a 10h, de 14 a 18h y de 22 a 00h, y punta, las más caras, de diez de la mañana a dos de la tarde y de seis de la tarde a diez de la noche, todo esto de lunes a viernes, quedando los fines de semana y festivos en el tramo más barato. Según el Ministerio de Transición Ecológica y la CNMC, responsables de la reforma, la intención es que el usuario medio consuma en determinados tramos que no coincidan con el pico de las grandes empresas para así no tener que invertir más en infraestructura.

La idea, como era de prever, no ha caído demasiado bien entre los ciudadanos por dos cuestiones, el fondo y la manera de comunicarse. Aunque el ministerio aduce que ha bajado un 68% el coste de la parte regulada, esta cifra se refiere al total de las horas existentes, habiendo una diferencia notable de precio entre las horas valle y punta, 15 céntimos/KWh frente a 32 céntimos. Parece claro que la industria gasta menos electricidad por la noche y los fines de semana, casi tanto como esos momentos son los que la gente emplea para dormir y disfrutar de su ocio. Lo peor no es tanto que se bonifiquen esos tramos, sino que se penaliza el horario de seis de la tarde a diez de la noche de lunes a viernes, que es cuando la mayoría de asalariados tiene tiempo para realizar tareas domésticas que requieren de electricidad. Además, la extensión del teletrabajo por la pandemia, que promete extenderse en la posnormalidad, hace que muchos empleados sufran también el tramo de diez de la mañana a dos de la tarde.

La apelación a las ventajas de poder cargar el coche eléctrico, aún muy minoritario y poco extendido, junto con el ya conocido discurso verde a la responsabilidad del consumidor, han encendido los ánimos. Titulares en prensa explicándonos el ahorro al planchar de madrugada han acabado de soliviantar a casi todos. La razón es sencilla: cuando alguien percibe que le estás contando sólo una parte de la historia, la brillante, para ocultarle las consecuencias indeseadas, tu mensaje acaba tomando la categoría de vendedor de coches usados de Las Vegas, ese que te promete una conducción excitante porque al utilitario que te quiere colocar le faltan los frenos. Si en el fondo, al llevar adelante una medida, sabes de antemano que va a ser impopular, es siempre mejor aplicar un estilo neutro al comunicar que intentar engrandecer una ventajas pequeñas o inexistentes: al menos no alimentas la indignación de quien se siente engañado.

Teresa Ribera, la ministra responsable, ha pasado de puntillas por el asunto, que es lo mejor que puedes hacer en estos casos si quieres salir medio indemne. Alberto Garzón, al mando de Consumo, se ha llevado la peor parte, pese a que su ministerio no ha dirigido este cambio, al asegurar que el Gobierno y la CNMC están haciendo un ejercicio de pedagogía. Después de esas palabras ya nadie ha escuchado la parte de las “reformas estructurales” ni aquella que hablaba de acabar con los beneficios de los diferenciales de las subastas. Sencillamente se ha interpretado que Garzón estaba cuestionando su juicio a la hora de encender la luz: “La culpa es tuya, que no sabes”. La derecha, política y mediática, a pesar de no aportar una sola solución, a pesar de estar en contra de cualquier reforma estructural que reduzca la parte de los beneficios empresariales del pastel, ha arrojado gasolina al fuego. De momento nadie parece penalizar el oportunismo.

La primera sensación es que en este país a las eléctricas no les toca un pelo ni dios. La segunda es que el Gobierno ha intentado reducir la factura de la peor manera posible, asumiendo que los consumidores son un ente homogéneo, es decir, ausentes del siempre inapelable factor de clase. Claro que esta reforma puede aminorar la factura: en una situación ideal donde un consumidor abstracto pueda elegir adaptarse a los tramos horarios sin tener en cuenta trabajo ni descanso. En el terreno de lo real muchos le quitarán horas al sueño o trasladarán, lo más probable, determinados quehaceres al fin de semana. Los que no puedan, no por haber sido privados de pedagogía, sino por los límites de la vida asalariada, verán incrementarse su tarifa. No es tanto una cuestión de acierto o error técnico, sino de que en este caso no se hecho política de izquierdas, una indispensable sobre todo en aquellos temas que afectan a la vida cotidiana de la gente. No se puede dejar en orfandad progresista la factura de la luz y, la misma semana, exigir explicaciones a los “varones cis hetero blancos” por sus “privilegios”, como hizo la diputada de Podemos Sofía Castañón, sin esperar un chaparrón de indignación al momento siguiente: la gente empieza a estar muy cansada de las reprimendas morales cuando no hay soluciones.

Una mayor renta suele significar una casa más grande, pero también una mayor eficiencia energética de la misma, tanto en su aislamiento como en la capacidad de rendimiento de los electrodomésticos. Por otro lado, una casa unifamiliar no gasta mucha más electricidad que una vivienda en altura, incluso en invierno, si tenemos en cuenta estos parámetros. Esta reforma tarifaria no sólo carga la responsabilidad del gasto sobre los consumidores, creando la coartada de que quien más pague es quien peor consume, sino que además perjudica a aquellos consumidores con menos renta que, puede ser, una de las nuevas maneras para referirnos a los trabajadores, después del lírico “personas vulnerables” y del marianista “personas que hacen cosas”.

Es el mercado eléctrico, es aquella privatización que ha convertido un bien de primera necesidad en otro comodín especulativo. Son los límites de una política que, a medias entre la ortodoxia neoliberal de la UE, a medias entre sus expectativas desaforadas, decepciona en un tema clave, como ya lo ha hecho con los alquileres. Pero es una ocasión donde, además de estas grandes cuestiones estructurales, simplemente no se han querido hacer las cosas de forma diferente a como las hubiera hecho la derecha, una que se guiña el ojo cómplice mientras señala al Gobierno teatralmente alterada. No, esto no se arregla sólo mejorando el relato.

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44 Comentarios
  • JOSEMARIAV JOSEMARIAV 03/06/21 14:42

    Puedo estar a favor de la nueva factura de la luz si es para que ahorremos energía. Pero es que yo creo que no me voy a fijar mucho en ella, me lo puedo permitir. PERO Y LAS FAMILIAS VULNERABLES, serán ellas las que tengan que aprender a ahorrar, serán ellas las ecologistas, las que no sí se fijan en la factura, aunque no la entiendan, como todos. Creo que la tarifa por tramos de consumo sería más justa. Quien más consume que pague más, aunque sea para cargar su coche eléctrico, que seguro que estará subvencionado.

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  • Dver Dver 03/06/21 13:53

    Siguiendo mi anterior comentario, la Calviño ha hecho algo parecido a lo siguiente: Cómo en las horas puntas se producen atascos para ir al trabajo, vamos a poner franjas horarias diferentes de inicio y fin de la jornada laboral, aí daremos fluidez al tráfico (Este es otro asunto a tratar, pero como metáfora ahora me sirve). También podemos pondrá franjas horarias diferentes para los comercios. Las panaderías, por la tarde, que no va nadie. El Corte Inglés y las grandes superficies por la noche, de 0:00 a 8:00 de la mañana. Las cafeterías de desayuno a las doce del mediodía y las tabernas de cañas a las seis de la mañana. Todo fluirá siempre con la misma demanda y nos evitaremos sobrecostes innecesario. La seguridad en los bancos, por la noche, cuando están cerrados, y Mercadona establecerá unas franjas para cada producto. A primera hora que solo van las abuelas a charrar y comprar una lechuga, esta valdrá veinte euros, pero si se compra a las tres de la tarde la lechuga costará medio euro. A media mañana que se llena a tope, todo al doscientos por ciento más, pero en las horas bajas de media tarde, los pañales los regalarán. Este es el mercado de la señora Calviño, y la distribución del trabajo del ministro Escrivá; cómo cada vez habrá menos trabajo debido al progreso, les bajo la jubilación y ya verán si los abuelos trabajan años. Los jóvenes que se jodan.

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  • Dver Dver 03/06/21 13:42

    Se ha desviado el asunto al coste de la electricidad en determinadas horas, cuando la realidad es otra, y que conste que aunque yo lo sabía por experiencia, también lo he leído de pasada en algún artículo sobre el tema. Sin entrar en el desastre de como se establecen los precios de la luz, lo que indica claramente que no existe el mercado, pues en otro caso competirían como los fabricantes de cerveza, por ejemplo, el problema real es la DISTRIBUCIÓN en Alta Tensón. La red que distribuye en España la energía, REE, se privatizó hace décadas, aunque el estado retiene una mínima parte de la compañía, pero quienes cortan el bacalao son la eléctricas. Iberdrola, principalmente. Esta Red no ha sido reforzada convenientemente y, claro, en los picos de demanda porque la vida así está organizada no puede con la demanda. ¿Que se hace? En lugar de invertir en adaptar la Red de Distribución a las necesidades se intenta regular la vida ciudadana de una manera estrámbotica. El coste de producir energía eléctrica no varía según las horas. Solo depende de la eficiencia de cada central y de su amortización. La manera de determinar el precio del "pool" electrico no se le ocurre ni a los Hermanos Marx. Pero teniendo en cuenta el pensamiento de la ministra Calviño que aparejó estos precios a los de los vuelos en avión: si hay mucha demanda suben, y si hay más ofertas bajan -dijo literalmente, yo lo oí-- ya sabemos lo que nos espera. Si esta señora cree que todo es cuestión de mercado, apañados vamos. Bajo ese principio pronto implantará peajes para ir por las calles, para pasar por un semáforo, para cualquier cosa. Quién usa algo, lo paga, independientemente de que hay cosas que son un bien publico de tal naturaleza, que justamente la utilidad pública no solo la disfruta el ciudadano, sino que da beneficios al sistema. Cuando Carlos III inició el plan de carreteras de España (solo había sendas de mulas y vías de carro) supo muy bien lo que hacía. Comunicar los pueblos y las ciudades; y creció la economía. El ferrocarril al oeste de EEUU fue un hito histórico que cambió completamente la economía de aquel país. Hasta entonces solo había caravanas y arreo de ganado.

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  • MIglesias MIglesias 03/06/21 13:05

    Un poco de historia:
    https://www.newtral.es/hemeroteca-sanchez-iglesias-casado-precio-luz/20210109/
    Por cierto ¿alguien podría decirme si ha habido declaraciones de Podemos al respecto? Por más que busco no encuentro nada.

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    • Isa. Isa. 03/06/21 18:18

      La regulación de los llamados “beneficios caídos del cielo” que aprobamos ayer en el Consejo de Ministros recortará los beneficios de las empresas eléctricas (~= 1.000 millones de euros) y permitirá rebajar la factura de la luz a los consumidores.

      Alberto Garzón, 2 junio 2021

      Así -de momento- transcurre la tarea de bajarse hasta la tierra y explicarse el misterio de la factura de la luz

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      • MIglesias MIglesias 03/06/21 20:53

        Entendí mejor el misterio de la santísima trinidad. Será cuestión de fe.

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    • Arkiloco Arkiloco 03/06/21 13:10

      Pues ya sabes...El ministro de Consumo no ha dicho ni pio pero lo pintan como pio por no pintar y no decir ni pio. Garzón creo que se llama...

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  • Dublin Dublin 03/06/21 08:54

    En lo que a las compañías energéticas se refiere PSOE PP ¨la misma mierda es¨ .

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  • MIglesias MIglesias 03/06/21 08:14

    Tranquilas, hermanas, Calvo ya ha encontrado la solución: "el temazo no es a qué hora se plancha, sino quien plancha"
    La nueva tarifa 2.0TD es feminista, la factura discrimina kw/v de kw/f. Solteras, viudas y divorciadas, es el momento de poner un hombre en vuestras vidas y si ponéis una cama de 0,90 os ahorráis la calefacción.

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    • Isa. Isa. 03/06/21 11:11

      La tranquilidad feminista no existe, María. Carmen Calvo lejos de encontrar solución, respondió a una pregunta de planchas -factura de luz aparte- ironía, ohmio

      " es una virtud de los españoles afrontar con ironía cualquier situación.". "El temazo es quién lo está haciendo eso, porque hay unas estadísticas que dicen que, factura de la luz aparte, la la seguimos poniendo mayoritariamente nosotras,  planchando mayoritariamente nosotras".

      La de Sofía Castellón de exigir explicaciones a los “varones cis hetero blancos”. Me (lo) perdí. Desconozco el contexto inclusivo transgénero en el que se ha producido. Si es irónico, sinfónico o filarmónico, anterior o posterior a la respuesta de Carmen Calvo. Intuyo que las patatas estaban ya a punto.

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      • Isa. Isa. 05/06/21 17:06

        * Sofía Castañon. Disculpas.

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      • MIglesias MIglesias 03/06/21 12:36

        Reconozco que no pasé del titular. Mea culpa

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        • Isa. Isa. 03/06/21 12:55

          Me sucede también. Tesón así. Bicos!

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          • MIglesias MIglesias 03/06/21 20:55

            Besotes

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  • pjvila pjvila 02/06/21 20:02

    Cada día más estupefacto con las historias de la factura eléctrica lues por mucho esfuerzo que dedique no consigo cuadrar mis datos con los que parecen soportar el resto de mis conciudadanos.
    En mi casa convivimos mi mujer, una hija y yo y el recibo de la electricidad, bimensual, repite machaconamente el mismo importe, 60€ impuestos aparte. El equipamiento que tenemos es, creo, normal, inducción, horno, microondas, lavavajillas, lavadora, frigo, tv, router, ordenadores (3). Potencia contratada 3,45 y nunca han saltado los plomos así que.... Esto no quiere decir que la forma en la que se configuran las tarifas no deba reformarse, pienso que por ejemplo no es de recibo que se fije el precio en función de la última modalidad de generación que se incorpora incorpora al sistema.

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    • Pez Pez 03/06/21 06:38

      ¿A cuánto ascienden esos "impuestos aparte"?

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    • Arkiloco Arkiloco 02/06/21 20:55

      Joer, eso es una bicoca que debes difundir con mas detalles. Con quien, como...

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      • Arkiloco Arkiloco 02/06/21 20:57

        30 euros al mes? Ni OCU ni FACUA conocen semejante ganga

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        • pjvila pjvila 02/06/21 23:48

          Pues es una pena no poder subir una imagen de verificación pero el dato es real.

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          • Isa. Isa. 03/06/21 00:45

            A mi también me gustaría conocer el nombre de la compañía eléctrica que tiene contratada, oiga.

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            • MIglesias MIglesias 03/06/21 08:00

              Y a mí.

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              • Isa. Isa. 03/06/21 11:12

                A ver si somos escuchados. Saludos

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  • svara svara 02/06/21 17:59

    Si lo de las eléctricas es un tema intocable...

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  • Chinchirina Chinchirina 02/06/21 17:13

    Daniel, nos señalas el cielo y aquí discutimos con que dedo lo haces. No se habla de actuaciones lacerantes siempre en contra del bien común y a favor del lobby eléctrico. Para que nombrar los casos de todos los gobiernos. En esto van de la mano pp y psoe.
    Sólo quiero recordar, lo que significó para nuestra industria el llamado "impuesto al sol", que por arte de birlibirloque, secuestró una industria puntera como era la relacionada con las energías verdes y que Soria al dictado de Ibertrola y Endesa torpedeó hasta su aniquilamiento.
    Sin señalar con el dedo, creo llegado el momento de exigir un juicio por perjudicar con alevosía el Bien Común a Soria y su cuadrilla. No se debe permitir que actuaciones como esa queden impunes. El País de lo Imprevisto, no puede, no debe pasar página de estos hechos.

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  • Arkiloco Arkiloco 02/06/21 13:43

    O hay algo que no entendemos y no se explica, o es tan inexplicable que no se puede explicar pero esto de la luz es intragable, penoso y cabreante

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