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Mala hierba

La urgencia de un líder: primer aviso para la izquierda

Publicada el 09/06/2021 a las 06:00

Hace cosa de un mes, tras las elecciones madrileñas, esas donde se impuso el trumpismo castizo a la idea de una sociedad equilibrada, Pablo Iglesias anunció su retirada de la política institucional. Cabe señalar que, al menos en este primer mes de retiro, Iglesias no ha firmado como asesor de una empresa energética, no ha puesto palos en las ruedas a sus sucesores y no ha dado una agria conferencia en alguna institución liberal donde hablara de España con gesto circunspecto. Es pronto para lanzar las campanas al vuelo, claro, pero que tan sólo hayamos sabido de su nuevo corte de pelo en este tiempo es un detalle para los que le acusaban de ser el culpable de todos los males del país: de las fiestas hay que saber, sobre todo, irse a tiempo.

Quizá el presidente Sánchez duerma mejor, quizá Iván Redondo echa de menos rival en el ajedrez discursivo, quizá los pájaros de la Castellana píen más ufanos a la salida del sol. Lo que no ha cambiado es la necesidad del aparato mediático de la derecha de buscar supuestos escándalos con los que animar al personal: cuando encuentras un nicho de negocio a ver quién es el listo que lo desmonta. Lo cierto es que en este mes se nota el destemple en las tribunas de asador y las cloacas digitales, sobre todo cuando es tan difícil pillar en un renuncio a la vicepresidenta del Empleo que lo mismo te presenta un plan contra la precariedad laboral juvenil que te cita a Rosalía de Castro, encima sin perder la sonrisa. Quizá el mérito no es sólo de Díaz, sino de un Iglesias que, a fuerza de crearse gravedad propia, recibió los ataques casi en exclusiva, permitiendo el trabajo tranquilo en meses muy difíciles.

Sin embargo, sí hay algo que, más que cambiar, se ha acentuado desde su marcha: los conflictos en el seno de la izquierda. Iglesias podía tener unos cuantos defectos, pero sabía crear agenda pública. Además, su papel de hiper-liderazgo provocaba tanto fuertes adhesiones como rechazos, lo que, de una u otra forma, mantenía entretenida a la parroquia de la izquierda. En el plano corto no es difícil de entender porque el mecanismo es muy parecido al comentado en la derecha: cuando te quedas sin centro de gravedad todo tiende a la entropía. Resulta paradójico que quienes se identificaron como los continuadores del 15M al final acabaran, entre deseo propio y conspiraciones ajenas, requiriendo de un líder fuerte. A mí esto, más que giro de guión inesperado o tendencia al cesarismo, lo que me explica es que hay cosas, y la política es una de ellas, donde las necesidades se imponen sobre los deseos.

A nivel partidista se vive un interregno extraño donde Podemos se recompone mediante la figura de Ione Belarra, que, a pesar de ser ministra a la espera de la remodelación del Gobierno, es una desconocida para el gran público, careciendo por otro lado de una autoridad que espera tomar en el cuarto congreso de los morados al que se postula como secretaria general. Cabe recordar que los cargos valen en la misma medida que las coronas de los reyes, es decir, cuando tus súbditos deciden creer en ellas. Que los votantes de Podemos crean o no en Belarra no dependerá tanto de ella misma como de un contexto en el que Podemos, más que nombres, lo que necesita es saber, más allá del difícil papel en Moncloa, quién es y para qué vale.

Algo muy parecido le sucede a su socio de coalición, Izquierda Unida, que ha revalidado el mando de Alberto Garzón a finales del pasado marzo en su XII Asamblea Federal sin grandes sustos, pero también, parece, sin grandes ilusiones. Puede ser sólo una percepción equivocada, pero a Garzón se le cita cada vez menos, para lo bueno y lo malo, quizá producto de un ministerio con atribuciones muy limitadas. Sira Rego, eurodiputada, se deja ver más a menudo en las redes sociales de la organización que el propio ministro, algo que puede ser simplemente una casualidad numérica o síntoma de un equilibrio pactado en la asamblea. Enrique Santiago, secretario general del PCE, queda casi como la espina dorsal, por edad y trayectoria, de una Unidas Podemos que, fuera de la Carrera de San Jerónimo, no existe como tal, lo que no le ha granjeado pocas críticas dentro el centenario partido comunista. Y este es, precisamente, un escollo no pequeño que estos líderes tienen que enfrentar: entenderse entre ellos, no tener descontenta a la afiliación propia y reequilibrarse cuando una de las partes, Podemos, ha perdido peso específico por la marcha de su líder.

El segundo escollo es encajar a Yolanda Díaz en todo esto. ¿Saben ustedes cuál es la primera pregunta que ofrece Google al introducir el nombre de la ministra de Trabajo? La que se interroga por el partido al que pertenece. A la gente, incluidos la mayoría de votantes del PSOE, Díaz les cae estupenda, el trabajo que realiza es positivo, su imagen en medios es buena y Sánchez no puede prescindir de ella en su Gobierno. Sin embargo, Díaz es un poco como la Kaleshi en las primeras temporadas de Juego de Tronos: tiene el título, tiene algunos aliados, pero carece de poder efectivo en los aparatos de las organizaciones que componen Unidas Podemos. Y eso debe inquietar porque, como le ocurrió a Iglesias cuando se marchó a Europa, puede acabar siendo una figura electoral sin capacidad de elegir su programa político, algo que, intuimos, no debe de ser del gusto de la gallega. Todo César necesita de un pueblo que le quiera, pero también de una guardia pretoriana para no ser acuchillado por los patricios.

No podemos olvidar por otro lado a Íñigo Errejón, con su réplica euro-verde y un capital que, a excepción de un escándalo reciente lanzado por las tribunas ultras, es notable en medios progresistas, que ven la oportunidad de desequilibrar aún más a UP en favor del PSOE. Tampoco olvidarnos de Ada Colau, referente más visible a la izquierda del PSC en Cataluña, ni a Teresa Rodríguez, que intentará un ERC andaluz de aquí a las próximas elecciones autonómicas. Toda esta pléyade de nombres, cargos, siglas y proyectos lo que demuestra es que ninguno tiene la fuerza suficiente para imponerse al resto y, tras la marcha de Iglesias, todos andan vigilándose como esas escapadas ciclistas donde la colaboración siempre se presta en función de pasar el primero por la meta. El problema es que si en el ciclismo se va por una carretera, hay un final de etapa y el público atiende a los devenires de la carrera, nuestra situación política no está para zarandajas de lo interno. A la gente le importa poco qué siglas o qué caras enarbolen las banderas, sobre todo quieren saber que esas banderas les procurarán algo de estabilidad en estos tiempos inciertos.

Y esto, que no haya un comandante claro, se nota en el ecosistema progresista, que estas últimas semanas se ha hecho irrespirable en una suerte de alocada carrera hacia ninguna parte por definir, mediante trampas la mayoría de las veces, no ya qué programa concreto se debe defender desde la izquierda, sino quiénes son los enemigos internos a los que hay que desautorizar a toda costa. Y discúlpenme pero me parece que es muy mal negocio permitir a periodistas con aspiración a la DGT, por lo de dar y quitar carnets, que marquen el debate público, sobre todo cuando el periodismo digital, más que de reflexión, se nutre hoy de polémica y aspaviento. Si ya el testigo lo toman ex-cargos de Podemos con complejo de vedette y necesidad de foco, la cosa se puede joder del todo. No hay nada que repugne más a la gente que una jaula de grillos, sobre todo cuando lo que se tiene es dolor de cabeza: este año y medio de mascarilla nos ha dejado tocados en la paciencia.

El problema, dejémonos de cuentos fraternales, es, en primer lugar, que la izquierda surgida generacionalmente del 15M debe asumir algo que sucede desde los tiempos en que Alejandro el Grande cerró los ojos en Babilonia: el poder colegiado no funciona o, si lo hace, es por muy poco tiempo, ya que siempre hay un general dispuesto a imponerse al resto. Pero, en segundo lugar, y de forma más importante, que a la izquierda le hace falta una concreción, ideológica y organizativa, que no ha encontrado en esta última década de las dos crisis. Organizativa porque, más allá de ese cajón de sastre que es la “democracia interna”, lo que sí se necesitan son métodos de participación que recluten a lo mejor de una juventud que hoy carece de referentes en esta parte del espacio político. E ideológica porque no se puede estar en misa y repicando: más valdría apostar por una socialdemocracia sin complejos, ahora que los vientos geoestratégicos fuerzan a Biden a tener músculo ante China, que seguir con un discurso que pudo valer en las plazas hace diez años pero que hoy nadie se cree, incluidos sus dirigentes.

Y es aquí, en lo organizativo e ideológico, en donde se verán los verdaderos líderes, no tanto porque sean capaces de articular un discurso ilusionante –no hay ilusión con carteras ministeriales en la mano– sino por mover mediante la fuerza de los hechos a la masa social que les apoye. Quédense por último con un apunte: los sindicatos, en especial Comisiones Obreras, no están por la labor de ver cómo la izquierda se disuelve entre la competición identitaria y la pequeñez personal, entre otras cosas porque a cada día que pasa desde los otros lados de la mesa, una con bastantes jugadores, ya se están repartiendo cartas importantes. Los sindicatos no hacen política parlamentaria, pero sí pueden apostar por quien más pueda darles una relación laborista desde la política. Y que sepamos, dentro de la izquierda, incluso más allá, no hay organizaciones más grandes y engrasadas que ellos. Mal harían, esta vez, en no intervenir decididamente en la partida.

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66 Comentarios
  • Artero Artero 10/06/21 02:20

    CREO, QUE YOLANDA DIAZ, SOBRESALE ENTRE TODOS LOS DEMÁS NOMBBRES. INCLUSO, DESDE LA QUE PROBABLEMENTE PASE A SER LA SECRTARI A DGENERAL DE PODEMO, IONE BELARRA, TIENE EL APOYO, ADEMÁS DE NO SER DISCUTIDA POR NADIE HAS AHORA

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  • Evaus Evaus 10/06/21 01:04

    Confieso que nunca te había leído, pero este artículo me encantó. Verdades como catedrales, que podrán verse desde muchos ángulos. Un muy agudo artículo, que no dejará indiferente a mucha gente.

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  • Arkiloco Arkiloco 10/06/21 00:20

    A Antonio Basanta le parece un artículo gaseoso y a mi me parece como un chicle de esos que se mastica y se mastica y se ha masticado cientos de veces por miles de bocas aunque no tiene sabor. El sabor es lo de menos y la función es que sirve para masticar, se puede pasar de boca en boca y compartir sin mayores problemas. Cada cuál lo mastica y lo saliva como le parece y lo lleva de un carrillo a otro. Líder sí, líder no o menos, ideología, programa, organización…Macháquelo a gusto y verá como, al final, le saca algo, individual y colectivamente aunque cada cual con algun gusto imaginado o “su clave”. Se puede estar de acuerdo con todo y con nada, lo insípido une y el consenso es fácil sobre trazos generales y ningún detalle.

    Aunque habla de “izquierda”, la masticación de Bernabé solo se refiere o la identifica con UP y escisiones y empieza con un canto a la necesidad de un “líder fuerte”. Por allí aparece lo que podría ser una crítica a quienes han culpado al “hiperliderazgo” de Iglesias del declive de Podemos o una de las causas más importantes. No las comparto o tengo una manera diferente de analizar ese “declive” pero me parece curiosa la manera de defender a un líder fuerte como Iglesias. Este se fue, según dijo y como razones políticas, porque “no sumaba”. Y parece una afirmación sensata y de mucho realismo. Lo que está por ver es si, sin su liderazgo, UP suma y cuanto si suma y no siguen estancados. Con mayor o menor responsabilidad suya, Iglesias podía ser un líder tóxico o poco conveniente para UP y necesaria su marcha pero que un líder sea importante o necesario, al margen de sus logros y efectos, porque “sabía crear agenda pública” y “tenía entretenida a la parroquia de la izquierda” me parece una frivolidad o dar a entender que un “líder fuerte” es el que hace y provoca ruido y que puede ser, sin más, un demagogo, un populista o un izquierdista con ideas poco apreciadas, que suscitan rechazo y que tienen escasa representatividad.

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    • Arkiloco Arkiloco 10/06/21 00:30

      ¿Es el líder y el liderazgo, que por supuesto importa, o es más y, sobre todo, las ideas, la credibilidad, la inmadurez y los límites y dificultades que plantea la realidad y la competición con otros actores que también ocupan ese espacio y tratan de mantenerse o de aumentar su influencia con discursos y propuestas no muy diferentes o más parecidas de lo que se cree? El pasado y la irrupción arrolladora de Podemos en sus inicios, es una rémora constante en la mayoría de análisis, una mirada nostálgica, un darle vueltas a lo que pudo ser y no ha sido por culpa de este o de aquel, por el traidor o por el hiperlíder, por la verticalización o por el “mareismo”, por no haber sido fieles a los mitificados “orígenes” y ahora por “no ser socialdemócratas sin complejos”. Masticar y masticar, el líder, la organización, la ideología y hablar de las cosas importantes. Menos feminismo y ecologismo y más “clase” (proletariado dice Bidebi fuera del horario infantil) y hagamos como que Cataluña y los migrantes empujando por millares en las vallas no existen sino hablamos de ello y que lo “verde” sea simpático y popular.

      ¿En estos temas cuál sería la socialdemocracia “sin complejos”? ¿Quién le ha dicho a Bernabé lo que a la gente le importa y que “le importa poco qué siglas o qué caras enarbolen las banderas, sobre todo quieren saber que esas banderas les procurarán algo de estabilidad en estos tiempos inciertos”? ¿En qué laboratorio se producen esas banderas contra las incertidumbres y por qué se piensa que ideas de izquierda, de compromiso con valores éticos o menos nacionalistas, pueden ser más populares y más apoyadas o sugerir estabilidad?

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      • Arkiloco Arkiloco 10/06/21 00:31

        Yo creo que a “la gente” le importa todo. Las siglas, las caras y las banderas y algunas banderas físicas o que venden seguridades falsas contra los miedos modernos, más que las de las ideas. Y por eso discutimos, nos separamos y dividimos y masticamos estos chicles insípidos sin parar. Es lo que sabemos hacer con lo poco que sabemos y de lo poco que podemos hacer y que no parece mucho si exceptuamos a Bidebi. El caso es que “la gente” sigue votando a la derecha y a la izquierda pero todavía no vota a la izquierda “de verdad”. O a la que surgiendo de la nada, necesita un líder fuerte y ser “socialdemócrata sin complejos” para triunfar. De los sindicatos y la esperanza que deposita en ellos Bernabé mejor no digo nada y ya me queda claro lo que sabe de sindicatos. Conoce esa realidad o se la forma por las declaraciones que lee de sus dirigentes. Más chicle sin sabor para pasar el rato.

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  • @tierry_precioso @tierry_precioso 10/06/21 00:07

    Esa cosa del lider carismatico, casi dirîa que magico, tiene bastantes adeptos entre gente cercana a UP. La mañana despues de que Pablo Iglesias habîa decidido dejar el gobierno y presentarse por UP en la comunidad de Madrid, cuando en La hora de la politica Monica Lopez mencionaban los sondeos que ponîan a Mâs Madrid delante de UP enseguida Ana Pardo de Vera Posada dijo que ya no tenîan validez porque el contexto habîa cambiado del todo y se la veîa segura que con Pablo Iglesias de candidato UP iba a pasar delante de Mâs Madrid.

    Es verdad que Iglesias ayudô a afianzar a UP encima del 5% pero Monica Lopez tuvo el doble de votos que Pablo Iglesias.

    Me parece que en la izquierda de la izquierda se tiene mucha dificultad para ver las cosas como son y creo que tambien falta honestidad intelectual.

    Pablo Iglesias no era Dios sino sôlo Napoleon y me gustarîa que se de un voto de confianza a Yolanda Diaz, Belarra, Alberto Garzon, Echenique, Monica Garcia y otros.

    Fuera los salvadores de cualquier patria!!!

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    • GRINGO GRINGO 10/06/21 10:34

      "Esa cosa del líder carismático, casi diría que mágico...", joder Tiegy, por un momento he pensado que ibas a hablar de Felipe González...

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      • @tierry_precioso @tierry_precioso 10/06/21 22:30

        Bueno lo que dices abre un campo que puede ser interesante, a saber la convergencia psicologica de Pablo Iglesias y Felipe Gonzalez... Pero antes de leer tu respuesta estaba leyendo un articulo en El Paîs acerca de Juan Lopez de Uralde y me decîa que no lo conocîa nada bien y me preguntaba si puede dar algo positivo a UP.

        Finalmente mâs interesante que las posibles similitudes de Iglesias con Gonzalez me parece que es conocer mejor a Lopez de Uralde.

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    • @tierry_precioso @tierry_precioso 10/06/21 00:11

      Es verdad que Iglesias ayudô a afianzar a UP encima del 5% pero Monica GARCIA tuvo el doble de votos que Pablo Iglesias.

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  • deabajo deabajo 09/06/21 22:26

    El problema de la izquierda es que el bipartidismo ha llevado tan a la derecha el centro político en nuestro país que a propuestas socialdemócratas como empresas públicas, defensa del estado del bienestar, fiscalidad progresiva, laicismo, se las considera "comunistas" habida cuenta de que la mayoría de los medios (incluyo al grupo Prisa y a la Secta) se mueven en un entorno ideológico de neoliberalismo depredador.
    Y de este estado de cosas la gran culpa la tiene el PsoE del jarrón chino y sucesores. Zapatero parecía que podría escorar el centro un poquito más a la izquierda, pero le faltó valentía. Hoy Sánchez, no solo carece de valentía, sino también de inteligencia, dejándose mecer por quienes lo defenestraron, tanto desde los medios como desde su mismo partido.
    Consecuencia de todo esto: la gente trabajadora no percibe que un gobierno de izquierdas sea mejor que uno de derechas para sus intereses, lo que les echa en manos de las mentiras y el fanatismo de la extrema derecha.
    O se va claramente a políticas de izquierdas, que la mayoría están en el pacto de gobierno, aunque sería necesario implementar otras más audaces, o Sánchez estará abriendo la puertadel gobierno al PP y a Vox






























    .

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  • arrossinat arrossinat 09/06/21 22:23

    Gracias, Sr. Bernabé. De nuevo le felicito por el acierto y la agudeza de su análisis, así como por la claridad de su exposición. Un placer leerle.

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  • Carlos Carmona Carlos Carmona 09/06/21 18:11

    Muy clarificador, gracias por su artículo, el republicanismo estambién parte del discurso.

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  • bidebi bidebi 09/06/21 17:18

    Pablo Iglesias es uno de los mejores, y escasos, políticos españoles en decenios de años. Reúne en positivo casi todo. Cultura, inteligencia y honestidad. Difícil de encontrar un parecido. Sin embargo ha tirado la toalla, de momento, porque le han hecho la vida imposible casi todos. Quizás también estaba fuera de lugar en esta sociedad. Y no solo por lo establecido, también por los votantes, que ya no creen en los valores de la izquierda o creen no necesitarlos. Porque las grandes mayorías están a otra cosa. A sobrevivir, muchos, o a seguir escalando socialmente. La misma juventud está en otro mundo y todas estas teorías de izquierdas y justicias le parecen cosas de abuelos. Los sistemas económicos cran cultura, mentalidades y formas de vida. El que nos ha tocado vivir viene teniendo un éxito arrollador en su dominio social.
    Y por último, eso que se comenta de direcciones colegiadas y abandono de lideratos pues me parece que es estar también fuera del tiempo en el que vivimos.
    Parece mentira que no se den cuenta que vivimos en los tiempos de la imagen y que sin líder representativo que salga por tv como que mejor quedarse en casa. Cuanto más guapo sea el líder, más frívolo y simplón sea el mensaje, más votos se compran.

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  • bidebi bidebi 09/06/21 17:16

    Si ser de izquierdas consiste en cuestionar el orden económico impuesto, y no se me ocurre otra mejor definición, NADIE se presenta con un programa de izquierdas.
    Quizás la excepción sea el PCE y algunos partidos soberanistas.
    Pero es que el PCE tiene que entrar en un gobierno de la derecha reformista del psoe para intentar avanzar, desde la izquierda y junto a Podemos, en las reformas del psoe neoliberal. Es decir, hacer socialdemocracia dentro de lo que el psoe liberal le puede dejar. Que como vemos no es demasiado.
    Por lo tanto, en teoría existen partidos de izquierda, pocos, pero en la práctica no existen partidos que cuestionen el orden económico.
    Y así murieron, o casi, todos los partidos comunistas y hasta murió la socialdemocracia.
    La excepción fue el llamado psoe por la excepcionalidad española. Que consiste en que mientras en Europa las derechas son antifascistas, en España la derecha es neofranquista. De tal manera que el psoe puede ser la derecha civilizada y democrática porque a su derecha no lo son. Mientras que en Europa las socialdemocracias desaparecen porque se les acabó el discurso al ser demasiado parecidas al discurso de las derechas tradicionales. El psoe pervive como consecuencia de que en España no fue derrotado el fascismo y se puede diferenciar de él.
    Las izquierdas existen mientras existe el proletariado y la lucha de clases. Mientras existe un discurso por su liberación. Pero es que desde hace muchos años casi nadie se quiere liberar. El sistema económico crea una cultura y una ideología que ha sido asumidas por las mayorías, que ha conseguido que esas mayorías o colaboran con el mismo sistema o su pretensión de futuro es llegar a poder hacerlo. Algo parecido al mito americano de que cualquiera puede hacerse millonario. Por lo tanto, los ideales de justicia social de la izquierda están fuera de lugar para muchos.

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    • Lunilla Lunilla 09/06/21 22:45

      "El Progreso, lejos de ser consistente, bidebi; es el cambio, depende de la retentividad; Cuando el cambio es absoluto, no quedan hechos para mejorar, cuando n se tiene la experiencia; Como entre los salvajes, La infancia es perpetua'- Aquellos que no podemos recordar el pasado estan condenados a perpetuarlo: En una primera etapa dela vida , la mente es frivola y se distrae facilmente; Pierde progreso; Al caeer en la 'consecutividad'- y persistencia'- esta, es la condicion de los niños y, los barbaros, en la que el instinto, no ha apreendido nada de la experiencia "George Santayana; Dixit; "La belleza, segun la sentimos, es algo indescrptible; Ja,as puede decirse lo que es, y lo queLa vida no se ha hecho para comprenderla, sino para vivirla: La memoria es un rumor interno; El faanatismo consiste en redoblar el esfuerzo, cundo hs olvidado el fìn'.- 'los amigos son esa parte de la raza humana, con l que uno/a puede ser humano ; La teoria nos ayuda, a mantenerla ignorancia, de los hechos; La musica , es exencialmente inutil como la vida: El DIablo Cojuelo Dixit" Saludos Cordiales ......( 22,44 h. p/m )

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    • Arkiloco Arkiloco 09/06/21 21:01

      Desde las hipérboles del principio hasta la frase final se podrían hacer no menos de 30 anotaciones al descacharre pero destaco por curiosidad la parte final y por si Bidebi quiere explicarnos cómo hace, cómo vive, cómo actúa o en que banco tiene su cuenta corriente para no ser como la mayoría "que colabora con el sistéma" y en el "casi nadie se quiere liberar". Menos mal que quedan unos pocos como Bidebi, ansiosos por "liberarse" y aquí nos lo cuenta. Queda pendiente el testimonio y la enseñanza que esta selecta minoría puede aportar a las masas colaboradoras y tan llenas de desidia con su "liberación". Tiene que ser fascinante y aceptaré un pepinillo como aperitivo.

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  • Antonio Basanta Antonio Basanta 09/06/21 16:13

    El articulo del sr Bernabe me parece un articulo gaseoso que, en realidad, no dice nada. Habla de liderazgos colectivos pero en realidad solo habla de nombres propios que si Iglesias, que si Errejon, que si Belarra, que sí Diaz, etc habla de lo colectivo hablando solo de los individual, del fulanismo. En otro momento se le ocurre hablar de que "mejor convertirse en una socialdemocracia fuerte...."Tendrá que explicar como en un pais se consigue dos partidos socialdemocratas, uno perteneciente a la Internacional Socialista y reconocido por todos los socialistas y socialdemócratas del mundo y otro aspirante a decir "Yo soy mas socialdemócrata que tú y tú eres un traidor". Ese tipo de tonterías no funciona, ni funcionará en ningun lugar del mundo. Es un suicidio. Lo intentaron en Francia y han desaparecidos los socialdemócratas, sustituidos or ... Macrón y los extremistas de izquierdas. En cualquier pais se necesitan amplias mayorías para poder gobernar e intentar conseguir los objetivos de gobierno, o por lo menos los mas posibles. ¿Cómo se puede conseguir eso en un pais en que dos partidos importantes se declaren socialdemócratas o socialistas entre acusaciones de que "Tu eres un traidor a la socialdemocracia y yo soy el verdadero socialdemócrata fuerte" Me parece una ridiculez. Ni hay dos partidos socialdemócratas en una democracia ni los hay cristiano demócratas. A no ser que quieran perder y no gobernar. El principal análisis es que el fulanismo y el hiperliderazgo fuera de organizaciones solidas y con bases democráticas, flexibles y liberales que acepten negociar en las bases y llegar a acuerdos valen para nada. En el mundo de Podemos los hiperliderazgos se han formado por la destrucción de la organización, de los consensos mínimos, de su estructura territorial y por la expulsión o prohibición de ascender en la organización a personas con puntos de vista distintos. Al final es fulanismo. "Lo que dice Pablo y sus amigos va a misa" "Errejón, Carmena, etc son unos traidores" Se han convertido en fundamentalistas que han destrozado la democracia interna, han roto cualquier atisbo de cooperación territorial. Ese es el problema. Que iban a lo suyo.

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    • Lunilla Lunilla 09/06/21 22:51

      Intuitiva percepcion, y muy acertada querido Antonio" E Diablo Cojuelo; Dxit; Saludos Crdiales; .......... ( 22,5o h. p/m )

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    • GRINGO GRINGO 09/06/21 19:05

      No es sólo cuestión de presentar títulos y reivindicar que uno es más esto que el otro, el asunto es aplicar los principios de la socialdemocracia, y en éste caso el PSOE debería ir buscando por los cajones a ver donde han quedado los suyos................si algún día los tuvieron.

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      • Lunilla Lunilla 09/06/21 23:38

        La veerdad GRINGO-TOTOFEDO: es incontrovertible; La malicia, como la tuya; puede atacarla: La ignorancia tuya, puede burlarse de ella, pero al finaal la verdad estarà Ahì:LOs placeres maas simplesde nuestra vida, son nuesras mayores alegrias; he aprendido que todo sucede epor alguna razòn ; Todo suceso tiene un porquè y toda adversidad, nos enseña una razòn ; He comprendido que el fracaso, sea personal, profesional, he incluso espiritual, es necesario para a expansion de la persona, aparte de un crecimiento interior, y un si fin de recompensas psisicas; NUnca lamentes tu pasado; Aceptao como el maestro que es: La gente que se piensa grande; lo hace porque la demás gente se siente pequeña'- Las estupideces, no nos dejan ver el Sol; Ramon Lobo; Dixit" / Si exagerasemos nuestras alegrias, como haceos cn nuestrass penas, nuestros problemas perderian importancia; Anatole France; Dixit" "Si puedes crear cuentos crear personajes, crear incidentes y tener sinceridad y pasiòn , no importa como 'rayos'- escribas; Somerset Mahugan; Dixit"/ Les puedo decir que soy una apersona muy 'cautelosa'- lo, cual no tiene nada que ver con ser 'pesimista'- 'se trata mas bien, de tener'- un pensamiento positivo'- y al mismo tiempo'-con grade dosis de 'realismo'- El Diablo Cojuelo; Dixit; Saludos Cordiales... ( 23,8 h. p/m )

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      • Antonio Basanta Antonio Basanta 09/06/21 19:46

        Los principios de la socialdemocracia los dictamina la historia socialista y la Internacional Socialista. Los principios de la socialdemocracia moderna se discuten y aprueban en la internacional Socialista y en los centenarios Partidos socialistas. No se aprueban en ningun gabinete ni en una relectura interesada de Marx, porque esa lectura llevaría a los principios del comunismo no de la socialdemocracia. Nadie puede inventarse principios socialdemócratas y decirle a los partidos socialistas europeos "No tenéis ni puta idea de socialdemocracia, que yo os daré lecciones". Es tan absurdo como que los luteranos o los musulmanes o los ateos nos dediquemos a decirle a los cristianos lo que son sus principios y que los cristianos somos nosotros y no ellos. Reconocerá usted que lo principal para intentar quitar la etiqueta socialdemocrata a la socialdemocracia real es el prestigio de la etiqueta, que llevaba bastante mas de un siglo y que ha conseguido las mayores cotas de libertad, progreso y justicia social en la humanidad. Yo puedo entender que los transversales, los comunistas, los izquierdistas quieran robar la etiqueta socialdemócrata por el prestigio, pero la mejor manera de ser socialdemócrata es ingresar en las organizaciones socialdemócratas e intentar transformarlas. Pero es muy dificil que los que se declaraba transversales, luego pueblo contra la casta, luego izquierdista, marxistas, etc puedan ser socialdemócratas sin practicar el entrismo. Y eso se nota a la primera. Ningún partido socialdemocrata tiene inscritos, sino militantes, ningun partido socialdemócrata controla la elección de sus lideres por los mismos lideres que se presentan, sino por comisiones totalmente independientes. Ningún partido socialdemócrata se dedica a purgar o a denigrar a otros socialdemocratas que difieren en parte de las políticas, sino que los integran, aquí, en Alemania y en todos los sitios. Y no se puede poner verde hoy a los partidos socialdemócratas, llamándoles vendidos, traidores y mañana querer ser el mas socialdemócrata de todos. Eso se llama oportunismo y populismo.

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        • GRINGO GRINGO 10/06/21 10:38

          Antonio, tú sigues con el "certificado de Jose Luis Coll", que como decía que media 193 cms, podía valer para alero del Joventut...

          Internacional Socialista......, ya se ha visto donde han quedado los "principios y los partidos a nivel de Europa".

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