X

La buena información es más valiosa que nunca | Suscríbete a infoLibre por sólo 1 los primeros 15 días

Buscador de la Hemeroteca
Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Olvidaste tu contraseña?
infolibre Periodismo libre e independiente
Secciones
En Transición

Por el camino verde (I): El lío del chuletón o cuando tener la razón no basta

Publicada el 02/08/2021 a las 06:00 Actualizada el 27/08/2021 a las 16:22

De todas las transiciones que habremos de acometer en los próximos años, es la ecológica donde nos la jugamos de verdad, porque nos va la vida en ella. No la vida del planeta –que, salvo que lo machaquemos con bombas de neutrones, se irá regenerando–, sino la nuestra, la de los seres vivos que lo habitamos, humanos incluidos. De ahí que este espacio en las próximas semanas se dedique a ir viendo las contradicciones y paradojas que asoman en los primeros pasos de esa transición. Todo un “camino verde” por el que, al transitar, se descubren infinitas cuestas, giros bruscos y piedras inesperadas. Un camino por el que ya hemos echado a andar y al que se van a destinar no pocos recursos.

Lo que en otros momentos podría parecer la serpiente de verano de turno nos puso ante los ojos un ejemplo paradigmático de algunas de esas contradicciones. El ministro Garzón, sin encomendarse –al parecer– a ninguno de sus compañeros y compañeras de Gobierno, decidió lanzar este vídeo para recomendar la reducción del consumo de carne.

Una mirada estrictamente científica al asunto no tendría mucho nuevo que decir, más allá de que llevamos años escuchando a dietistas advertir del peligro del consumo excesivo de carne, a la OMS recomendar una alimentación variada donde se reduzca la ingesta de proteína animal, y últimamente –sólo últimamente– a los científicos que estudian los asuntos ambientales advertir de que el consumo desmesurado de carne en el Occidente opulento conlleva un enorme gasto de agua, recursos de todo tipo, vertidos incontrolables, etc. Podría recomendar cientos de informes para las mentes más inquietas. Aquí tienen un artículo de la prestigiosa –y últimamente famosa, por mor de la pandemia– revista Lancet sobre la relación entre dieta, huella de carbono y salud; aquí otro de la OMS sobre la relación entre el consumo excesivo de carnes tratadas y el cáncer; aquí otro de Science –¡del 2018!– sobre la huella ambiental de una dieta con exceso de carne... Si alguien quiere más madera –o proteína– que me escriba y le atiborro a informes.

El problema es que, como en casi todos los asuntos sociales, políticos y económicos, a la argumentación científica hay que añadirle algo más, porque con tener razón no basta. Hay que gestionar esa razón para poder dar el giro que necesita toda transición. Lo que viene a ser hacer política con afán de transformación.

El caso del famoso vídeo de Garzón y de la respuesta –cuando menos, poco afortunada– de Pedro Sánchez alabando las grandezas del chuletón –grandezas a las que, por otro lado, he de confesar que rindo tributo unas tres o cuatro veces al año– fueron un magnífico ejemplo de esto. A la razón científica se le opusieron inmediatamente dos factores de signo contrario: por un lado, el sector cárnico ganadero, que reaccionó con esta carta poniendo por delante los –según ellos– 2,5 millones de puestos de trabajo que generan, los 9.000 millones de euros en exportaciones, su trozo de PIB y su buen hacer. Por otro lado, en el otro extremo del ring, los que le recordaron al ministro que ojalá ellos pudieran comer carne de calidad aunque fuera con menos frecuencia, pero el problema radica en que van justos para llegar a final de mes con poco más que alguna bandeja de pollo hormonado.

He aquí dos grandes retos y paradojas que va a tener que abordar la transición ecológica: la reconversión de sectores económicos que, como es natural, se van a resistir todo lo que esté en sus manos –¿cuántos años, más bien décadas, se ha opuesto el carbón a reconocer lo inevitable?–, y la de aquellos sectores de menores rentas para los que comprar tomates ecológicos, carnes de calidad procedentes de vacas o corderos que pastan libremente en nuestros montes (eso que llaman ganadería extensiva), y por supuesto un coche eléctrico, es algo que no entra en sus presupuestos. Como se suele decir, ¿quién va a preocuparse por el fin del mundo, cuando tiene que ocuparse de llegar a final de mes?

La transición justa, concepto que, como no me canso de recordar, se impuso en las cumbres del clima de la mano de los sindicatos españoles, tiene como objetivo abordar el primero de estos retos. De momento, se asocia a la reconversión de las empresas, los trabajadores y los territorios que durante décadas han dependido del carbón, pero como se está viendo ya eso es sólo la punta del iceberg. Más pronto que tarde habrá de abarcar otros muchos sectores económicos. Sobre todo, si además se quiere evitar que esto de lo “eco” sea una cosa de clases medias altas más o menos ilustradas –o sea, de “ecopijos”–, que genere anticuerpos en otros órganos de la anatomía social.

La transición ecológica no es asunto de conocimiento científico, cuyas evidencias desbordan a cualquiera; ni de tecnología, de la que disponemos por encima de nuestras posibilidades; ni de economía, ante la evidencia de que hoy el mundo de las finanzas ha entendido la enorme oportunidad que supone. La transición ecológica es un desafío de habilidad política. Y eso sí es mucho más difícil.

 

Publicamos este artículo en abierto gracias a los socios y socias de infoLibre. Sin su apoyo, nuestro proyecto no existiría. Hazte con tu suscripción o regala una haciendo click aquí. La información y el análisis que recibes dependen de ti.
Más contenidos sobre este tema




22 Comentarios
  • Hammurabi Hammurabi 05/08/21 03:17

    Tenemos como ejemplo, el proyecto realizado de la mina de magnetita en la provincia de Soria. Hay unos cuantos proyectos más, que tienen que ver con la extracción de minerales y las consecuencias que acarrean. Me pregunto si también forma parte de esa transición ecológica o tiene que ver con los beneficios de unos pocos, a costa de dejarnos la piel de toro como un queso groullere.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    0

    1

    • Hammurabi Hammurabi 05/08/21 03:36

      Gruyère, perdón!!

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      0

  • fbernis fbernis 03/08/21 18:19

    Buen artículo de Cristina Morge, que se resume en sus últimas palabras: "La transición ecológica es un desafío de habilidad política. Y eso sí es mucho más difícil." Entre las dificultades está rechazar pasos adelante porque se quiere ya una solución final o perfecta. También inducir a no hacer nada porque antes hay que arreglar el precio de la luz, la gobernanza del planeta u otros muchos problemas importantes. Y un comentario optimista: la reducción del consumo de tabaco se ha ido consiguiendo poco a poco y hoy no provoca reacciones como la del sector cárnico.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    3

  • Cuatro Puertas Cuatro Puertas 03/08/21 14:06

    Gracias. Y ¿de qué vale todo nuestros esfuerzos? Nada. Hoy leo que el gobierno nacional pacta con el gobierno catalán la ampliación del aeropuerto... Si dicen que los aviones causan más contaminación que todos otros juntos....¿Por qué no se invierte esos 1.700 millones de euros en algo que procure bienestar a toda la población?.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    9

  • Anibal Espaloma Anibal Espaloma 02/08/21 22:49

    Y el precio de la luz, efecto no de las eléctricas sino, en gran medida, de un impuesto a los consumidores de ella, no a las empresas, y del mercado de CO2 inteligente artificio que ha favorecido y favorece la especulación y la deslocalización ad maiorem gloriam de Dña. Teresa salvadora del planeta aunque perezca la humanidad menos favorecida económicamente y por cierto, ¿por qué la subvención a las renovables debe pagarlas el consumidor y no, en su caso, los presupuestos? y así pasa, que del recibo, el coste de la producción eléctrica no llega ni a la mitad y el resto, del resto, ay mejor no hablar pero un poco menos de discurso y teoría y algo más de justicia fiscal y distributiva, igual iba bien

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    5

  • Carlos Carmona Carlos Carmona 02/08/21 21:16

    Lo que ha hecho Garzón es lo que en política tiene un coste que es intentar cambiar la realidad, es cuestión tiempo de que vuelva a parecer de nuevo la misma propuesta, lo único probable es que la hagan otros.

    Responder

    Denunciar comentario

    1

    10

  • jorgeplaza jorgeplaza 02/08/21 17:14

    Mientras no se aborde en serio la reducción drástica de la población mundial, todo el rollo ecologista es papel mojado. El consumo absoluto crece porque crece el consumo por cabeza o porque crecen las cabezas. Europa decrece en ambos. EE.UU. crece en ambos, aunque más despacio que antes. China crece alarmantemente en consumo por cabeza y la India crece en todo. Pretender arreglarlo comiendo menos carne en Europa es como querer arreglar la pobreza en el África lejana echando monedas por la ranura de la cabeza de las huchitas del Domund. Puede que quien se mortifique de esa manera crea estar arreglando el mundo, pero lo que realmente está haciendo es el canelo.

    Se podrían cambiar vacunas por disminución de nacimientos, por ejemplo. Y no bajar el consumo absoluto si no lo hacen al mismo ritmo chinos (1.400 millones), indios (1.400 millones), estadounidenses (300 millones), indonesios, etc, etc.

    Hay mucho de superstición en ciertas formas de ecologismo occidental actual, pero las cuentas no salen. El calentamiento global depende del CO2 global, no del que emitamos en Europa. Las tierras cultivadas y los métodos de cultivo empleados dependen de cuánta gente come y de cuánto come al día. ¿Es mejor el chuletón o la quinua? Pues según: véase, por ejemplo, Investigación y Ciencia agosto 2021, p.59, Juan Martínez Valderrama o Pere Puigdomênech, El Periódico, 25/07/2021)

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 5 Respuestas

    8

    1

    • TheLoneMan TheLoneMan 05/08/21 13:23

      De su afirmación, discúlpeme si me equivoco, se podría deducir que el CO2 emitido en Europa no incide en el CO2 global, y eso me disturba.

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      0

    • GRINGO GRINGO 03/08/21 09:54

      Eichmann ha resucitado ????

      Responder

      Denunciar comentario

      Ocultar 3 Respuestas

      2

      2

      • jorgeplaza jorgeplaza 03/08/21 14:09

        ¿Qué dices que vendes, Göring? Léete las referencias que he dado, anda.

        Responder

        Denunciar comentario

        Ocultar 2 Respuestas

        3

        1

        • GRINGO GRINGO 03/08/21 15:31

          No dices más que chorradas......."Mientras no se aborde en serio la reducción drástica de la población mundial...", tú crees que dan ganas de consultar nada de lo que ofreces ????

          Llevas una temporada más atontao de lo habitual..............será lacaló.

          Responder

          Denunciar comentario

          Ocultar 1 Respuestas

          2

          3

          • TV3porciento TV3porciento 04/08/21 19:18

            Chorradas dices tú. El planeta está superpoblado.

            Responder

            Denunciar comentario

            1

            2

  • Juan Capitán Juan Capitán 02/08/21 17:02

    Voy a ser un poquito polémico. Aconsejamos comer menos carne, y por otro lado aconsejamos el tener perritos y gatitos a tuti plen, algo que está de moda y es guai. Que yo sepa los gatitos y los perritos comen principalmente carne y pescado, porque son carnívoros, y para fabricar la comida que les damos y compramos en los supermercados por sacos, hay que recurrir al ganado lo que conlleva, según el artículo, un consumo de agua y de recursos de todo tipo enorme, vertidos incontrolados, etc. Veo en esto una contradicción flagrante. ¿En qué quedamos, criar ganado para consumo humano no es ecológico, y criarlo para el consumo de mascotas sí?

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 2 Respuestas

    5

    4

    • Pololo100 Pololo100 04/08/21 13:10

      Tienes razón, pero me parece que los piensos para consumo animal se hacen, en su mayoría, con los restos de carne y vísceras de la de consumo humano. Aunque no soy un experto, si se criara ganado sólo para eso, saldría carísimo el pienso: coste de la carne, tratamiento, empaquetado..

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      1

    • svara svara 03/08/21 21:09

      No se debate esa cuestión que usted plantea.

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      0

  • jorgeplaza jorgeplaza 02/08/21 16:59

    El apellido de la articulista está mal desde ayer por la noche, cuando recibí el adelanto en mi correo. ¿No ha habido tiempo de cambiarlo?

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • 74camilo 74camilo 02/08/21 15:36

    Es algo muy sencillo, tenemos que concienciarnos de que NO NOS PODEMOS PERMITIR comernos un chuletón todas las semanas! En sentido de la salud, de la ecología y de la economía! Si, efectivamente, los chuletones de vacas criadas dignamente, de producción local, ganadería extensiva y con precio justo para los ganaderos SERÁN MÁS CAROS! Por supuesto. Y muchos no nos podremos permitir comerlos habitualmente, es ASI!!!. Y lo más importante, NO PASA NADA!. No es un "derecho" el poder pagar un chuletón, porque pensemos en todo el esfuerzo de agua, de hierba, de trabajo que cuesta criar una vaca EN CONDICIONES DIGNAS!. Yo estoy dispuesto a asumir ese "sacrificio": comer menos carne, pero de más calidad, de cercanía, pagada justamente a ganaderos/pastores que mantengan la vida en el campo de unos animales criados con cariño. Y sí, seguramente esos dos o tres chuletones que me coma al año serán más caros. Estoy dispuesto. O dicho de otro modo: Ya estoy cansado de que las dos o tres veces que compro un chuletón en la carnicería, venga de "exóticos países" (Argentina, Uruguay, nueva Zelanda...), a saber después de destruir cuántas selvas o ser criados en granjas de miles de cabezas que contaminan los acuíferos de la tierra y que encima tienen una calidad mediocre.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    16

  • Guelito Guelito 02/08/21 11:40

    Un solomillo de buey es peor alimento que unas salchichas de Frankfurt de tercera categoría?
    El problema es el de siempre, algunos pueden comerlo cuatro veces al día y no pagan impuestos que podrían permitir a otros comerlo una vez al mes.
    Los padres y madres de los niños y niñas han de llevar comida a casa, mantener una casa con lo que representa con los ingresos que disponen, pocos o muy pocos muchos de ellos, a eso se han de dedicar nuestros gobernantes, o no?

    Responder

    Denunciar comentario

    1

    7



 
Opinión