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Segunda vuelta

Vox, tras el insulto acechan las políticas

Publicada el 23/09/2021 a las 06:00

El follow the money, la máxima que se atribuye al periodista Bob Woodward utilizada como regla de oro para destapar la corrupción, es el "sigue el insulto" de Vox. Si quieres saber qué política social y económica quieren desmantelar, escucha la ofensa, el exabrupto verbal, sigue el rastro de la provocación. Tras dos años de ultraderecha institucionalizada, asistimos a una táctica clonada en bucle. Las agresiones verbales no pretenden solo llamar la atención. Capitalizar el debate. Llevarnos a su terreno. Que también. En la Vox politics 2.0, su programa de patada en la puerta a los derechos civiles viene precedido del escándalo, pero no para quedarse ahí.

Detrás del "¡bruja!" del diputado de Vox a una diputada del PSOE está la intención de agitar la maquinaria del activismo ultra antiabortista, la antesala del debate de la futura ley del aborto en la que trabaja el Ministerio de Igualdad. Ese bruja tan medieval es la reacción visceral a un nuevo delito que les perjudica porque sanciona el acoso a las mujeres en las clínicas de abortos, ahí donde van los provida arropados por Rocío Monasterio. Reivindican la "libertad" de machacar a una mujer que cuando va a abortar puede estar pasando uno de los momentos más duros de su vida. La futura ley querrá regular que el Estado garantice el acceso, que esa mujer acuda segura a una clínica, sin insultos en la puerta, sin la difusión de su imagen en las redes. Y también abordará la educación sexual, los derechos de las mujeres, la autonomía en las decisiones reproductivas, familias LGTBI incluidas. Todo un listado ante el que Vox reacciona con ese bruja como si quisiera lanzar un exorcismo.

El hostigamiento verbal de la diputada ultra Macarena Olona a la periodista Cristina Pérez retrata la estrategia trumpista de acoso y derribo. Increpar, levantar la voz, la mano, amedrentar a una profesional por preguntarle si suscribe que se insultara a otra diputada en el Congreso. Una respuesta "elocuente" –que diría Olona–, quejarte de que te llamen fascista con modos camorristas. Más allá del decoro, está el derecho a la información. El Supremo les obligó a no discriminar a medios en actos electorales y lo incumplieron en las elecciones de Madrid. La Constitución les obliga a proteger el derecho a la información y animan a sus ultras a abuchear a periodistas en sus actos. Un largo etcétera con el que hacen irrespirable el ambiente cuando se les pregunta lo que no quieren.

Olona no ha reprochado el insulto medieval igual que tampoco condena enérgicamente el "fuera maricas de nuestros barrios". Desde la denuncia falsa del joven en Madrid, Vox ha aprovechado la palanca para pedir derogar las leyes LGTBI. Y si pudieran, si el PP de Madrid lo permite, lo harán. No es una guerra cultural, es una guerra contra los derechos. Si estuviéramos en Hungría o Polonia los insultos de Vox ya habrían quedado atrás y estarían retratados en el BOE.

A la brutalidad verbal de la extrema derecha suele acompañar una debilidad intelectual flagrante. Tediosa de desmontar, pero es necesario hacerlo para evitar que los ciudadanos, ante estos ataques, caigan en la frustración, la rabia, la desafección. Está probado que el trabajo de verificación de medios como Newtral.com o Maldita.com es imprescindible para frenar los bulos. La periodista Gemma Nierga ha hecho lo propio con el diputado Jorge Garriga en TVE. "No reconozco al colectivo LGTBI, no hay que colectivizar", decía Garriga. "Entonces –respondía Nierga–, ¿Por qué no hace usted lo mismo con los inmigrantes? ¿Por qué no los personaliza y los trata como colectivo?". Si algo nos enseñó el trumpismo, es que el buen periodismo da sus frutos. Que los medios anglosajones no desfallecieran dio herramientas a los ciudadanos y sostuvo la democracia durante cuatro años de amenazas. "Periodismo en defensa propia", en palabras de Iñaki Gabilondo. Y colectiva.

En este contexto, provocado por sectores minoritarios pero asfixiante para la convivencia, los fallos de las instituciones salen más caros que antes. La delegada de Madrid no debió subestimar una manifestación filonazi. Mucho menos debió permitir que se pasearan por Chueca. O que la multa no supere lo que te puede caer por tomarte una cerveza en un parque. Pero tampoco se entiende que la Audiencia Nacional dictara una larga lista de condenas a tuiteros, desde el célebre César Strawberry a chavales veinteañeros, y ahora los delitos de odio se disuelvan en los juzgados.

Es desalentador que criminalizar a los menores no acompañados, cargar contra el colectivo gay, disparar a una diana con la imagen de Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y de medio Gobierno no tenga consecuencias judiciales. O que tras el asesinato de Samuel Luiz tuviera que dictarse una instrucción porque hasta ese momento los insultos penalizaban. Si ha tenido que crearse una comisión de delitos de odio porque no estaban registrados en las estadísticas de criminalidad, tendrá que haber mejores instrucciones para responder a cómo se persiguen las nuevas formas del odio, los nuevos acosos que alteran la convivencia y aumentan la indefensión de quien lo sufre.

Los que difunden odio pretenden que no hablemos del odio para no hacerles responsables. A Vox le ofende que se unan los discursos con ciertos comportamientos. Pero si te encaras con una periodista estás legitimando que otros traten igual a los periodistas. Si insultas a una diputada, estás dando vía libre a que los ciudadanos insulten por la calle. Malversar el dinero público es tan grave como malversar los escaños. Y la brujería no existe, pero el fascismo sí.

 

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13 Comentarios
  • pantera pantera 25/09/21 11:37

    Excelente artículo, sra. Pilar Velasco. Estos personajes voxeros remiten al odio, a la mentira y la manipulación, a la aniquilación de análisis y razón, sustituidos por las amenazas, el insulto y el miedo...en definitiva remiten a la destrucción de la democracia. Pero es que además llevan consigo la fascistización de la sociedad. Tres millones y medio los avalan como fuerza política. Tremenda la invocación a la involución.

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  • Jose Espuche Jose Espuche 24/09/21 08:47

    No hay nada de entrañable en VOX nada. Solo insulta y eso no anima la convivencia. Los insultos hay que dejarlos para otra ocasión menos traumática y más moderada. Los de VOX hacen solo encender la llama de los insultos. Eso no es bueno para las sociedades. Lo que es bueno para la sociedad española es ayudar y colaborar para hacer un sociedad más justa. Pero estos cernícalos no saben distinguir entre las personas y las bestias.

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  • jgo jgo 23/09/21 11:51

    Muy bien escrito. Enhorabuena!

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  • Carlos Carmona Carlos Carmona 23/09/21 11:49

    Cuando los camisas negras mataron a Matteotti, diputado socialista en el parlamento italiano, Mussolini, no tuvo ningún reparo en reconocer, en el propio parlamento, su implicación en tal barbarie, el silencio se hizo en tan solemne cámara y en ese mismo momento reconoció el jefe fascista que Italia era suya, el miedo había podido con la democracia.

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  • Armandobis Armandobis 23/09/21 11:22

    Insistiré: creo que lo más grave de la actuación del diputado de vox, con ser grave el insulto, fue su actitud de no obedecer la orden de expulsión, desacato en el que fue amparado por el portavoz de vox. Es una actitud típicamente fascista (mejor nazi); la de no reconocimiento de las instituciones democráticas. Lean el comportamiento de Hitler en la República de Weimar.

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  • Armandobis Armandobis 23/09/21 11:15

    El diputado que llamó (insultó) bruja a una diputada en uso de la palabra, era un Juez en excedencia, que además de insultar, no acató la orden de expulsión dictada por la presidencia del Congreso. Cuando me enteré de la noticia, lo primero que se me vino a la cabeza fue, como habría reaccionado este energúmeno, si en el juzgado un justiciable no hubiera obedecido una orden suya. Lo segundo que imagine fue que clase de sentencias habrá dictado a lo largo de su vida un elemento como ese. Creo que es fundamental tomarse en serio el acceso a la judicatura en este país llamado España.

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  • Nadie49 Nadie49 23/09/21 10:02

    El dilema consiste en cómo ponerles frente al espejo y que se reconozcan. En ese espejo imaginario verían en el insulto una palabra de apoyo, en el discurso de odio verían la solución a algún problema... Esa dificultad de hacer que se reconozcan a ellos mismos como lo que son las democracias han fracasado, y lo saben. Solamente en las contiendas bélicas han sido destruidos, menos en España. Y esto sí que es un aviso para navegantes. De momento nuestra pertenencia a Europa nos salva, salvo que el fenómenos húngaro y polaco sea una minoría, como en España es el fenómeno VOX.

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  • RFJ RFJ 23/09/21 09:35

    La de España es una JUSTICIA FASCISTA. Justicia PODRIDA en manos de jueces HIJOS Y NIETOS DE FASCISTAS. La justicia de la España de Borbón y Franco ES UNA JUSTICIA FASCISTA y UNA JUSTICIA DE DERECHAS, una justicia DE JUECES NACIDOS EN FAMILIAS ADINERADAS, QUE MEDRARON EN TIEMPOS DE FRANCO y que SOLO ELLOS tienen el dinero y los medios para opositar años y años hasta llegar a la cúpula de la judicatura.
    Eso es la justicia de España.
    Judicatura INFESTADA DE HIJOS Y NIETOS DE FASCISTAS, policia, ejército y guardia civil INFESTADOS DE HIJOS Y NIETOS DE FASCISTAS porque en España EL FASCISMO VENCIÓ y JAMAS ha sido juzgado ni condenado.
    Cuando un país que ha padecido LA DICTADURA FASCISTA MÁS PROLONGADA Y BRUTAL DE OCCIDENTE no salda cuentas con su pasado NI JUZGA Y CONDENA A LOS RESPONSABLES DEL FASCISMO NAZIonalcatólico, entonces ese país se convierte en UN ESTADO FALLIDO. Eso es lo que pudre España y augura su destrucción en un futuro no muy lejano.

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    • rugari rugari 23/09/21 15:47

      Me equivoque al darle el OK y le di al contrario

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  • diego lopez diego lopez 23/09/21 08:54

    Vox, el insulto ya es la política.
    Salud y República

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  • yokin yokin 23/09/21 08:46

    Si permitimos que los fascistas hagan estas cosas, al final conseguirán que no se hable de lo que ellos no quieren, no hay un mecanismo para obligar a salir del Senado a quién es expulsado?, lo ocurrido el otro día es inaceptable, hay que parar les los pies a estos fascistas antes de tener que lamentarlo, lo ocurrido con los nazis debería ser un ejemplo de lo que puede pasar. Saludos.

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