X

Accede a todos los contenidos de infoLibre durante 15 días por 1. | El periodismo tiene un valor

infolibre Periodismo libre e independiente

¿Quiénes somos? Sociedad de Amigos
Buscador de la Hemeroteca

Hazte socio
Iniciar sesión Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Has olvidado
tu contraseña?
Secciones

Regístrate en infoLibre Comenta las noticias y recibe las últimas novedades sobre nosotros.

Gracias por registrarte en infoLibre Si además de comentar noticias quieres hacerte socio, sigue este enlace: Hazte socio
Formulario de Registro
¿Qué es Nombre público?

Es el nombre que se mostrará cuando hagas un comentario en infoLibre.es




Caníbales

Sobre el dolor

Publicada 13/05/2017 a las 06:00 Actualizada 15/05/2017 a las 16:56    
Facebook Twitter Mas Redes

Envíalo a un amigo Imprimir Comentarios 7

Los lunes siempre duelen.

Me atormenta la resaca del finde y no la vuelta al trabajo. La maternidad es un agujero negro, un pozo sin fondo: te lo piden todo y nunca das suficiente. Mi última súplica es un horario mínimo de descanso. Diario.
 
  • ¿Una hora? ¿Media? A partir de las 22:30…
  • ¿Para qué?
  • Para leer, para trabajar, para no hacer nada…
  • Eso, mamá, lo tienes que hacer fuera de casa.

Rezongo, que es un verbo de madre.

Este lunes, además, nos toca recorrer urgencias médicas. Acabamos exhaustas y humilladas, no nos gusta que nos hurguen. La cachorrita no se atreve a dormir: tiene miedo del dolor. Le ataca de repente y sale huyendo, con el rabo entre las piernas, sin saber que lo lleva dentro. Es la primera vez que su sufrimiento no tiene una causa externa, visible, diagnosticable... Curable.
 
***

La cachorrita gime. No se puede sentar, no se puede tumbar, no aguanta de pie. Estuvo días hospitalizada y sigue siendo pura herida. Herida interna.

Cuando se despista, la cargo y me la llevo a la cama. Apoya la cabeza en mi tripa y leemos juntas “Clavícula”, de Marta Sanz. Es nuestro espejo: el crudísimo relato de una enfermedad que la paciente sufre y los médicos ignoran (ignoran, desconocen, infravaloran).
 
***

Una ginecóloga amiga anima a Marta: “Y cuando tengas un cáncer, no pasará nada. Sólo te morirás. Es ley de vida”.

La cachorrita me mira. “Te mueres”, me pide doliente, “cuando no te necesitemos”. Y yo miento: “Claro, tranquila…”.
 
***

La cachorrita sufre y yo siento su dolor y mi impotencia.

“Mi dolor es una letra que se escribe cuando tengo miedo de no poder pagar las facturas o subvencionarme una vejez sin olor a vieja. Creo que esta confesión es absolutamente impúdica pero fundamental”.

También es impúdico ese egoísmo de todos: “Me gusta ver cómo (mi marido) se entristece y se desmorona conmigo. Cómo se duele en mi dolor”.

La cachorrita me necesita sufriendo con ella y se ofende con Nietzsche: “No existe dolor más intenso que el referido por una señorita burguesa bien alimentada y bien educada. Cultita”.
 
***

– Es muy nerviosa– le decían a mi madre los médicos desde que tengo uso de una razón que me negaban. Traducido: “Que es niña, coño, señora”. Tres ‘eñes’ que significan ‘no moleste’. Me hizo falta encontrar a Gonzalo para diagnosticar la celiaquía.

“Voy a las consultas y me sonrío pensando en lo caras que les salimos las locas a la Seguridad Social”.

El dolor te puede volver loca. Que nadie lo reconozca como enfermedad te puede matar. La perra lee: “Soy una mujer de éxito llena de tristeza”, se/me/nos define Marta Sanz.
 
***

La cachorrita y yo acabamos el libro abrazadas.

El martes no mejora. El veterinario llama todo el rato. Reconociendo su dolor, acompañándolo. Un veterinario para siempre.

El miércoles parece que se mueve. Vemos juntas el partido. Hoy que por fin se animaba… “El Atleti es muy grande”, me sonríe triste. Llueve. “Madrid llora este resultado”, le digo. “No seas cursi”, me regaña.

La otra cachorrita, la humana, jura que con este partido será del Atleti al menos otros diez años.

Suficiente.
***

El jueves la cachorrita empieza a andar. Despacio, con miedo y mucha cautela. Por la noche me pide otro libro. Empezamos con Leïla Slimani y su “Canción dulce”. La cachorrita me interrumpe: “¿Tú crees que has dejado claro que el libro de Marta Sanz es extraordinario?”.
Correo Electrónico


Hazte socio de infolibre



7 Comentarios
  • Lunilla Lunilla 20/05/17 12:02

    ....."Laa verdad es a menudo un aarma de agresion, un arma de destrucciòn masiva; Es posible morir e incluso asesinar, con la verdad; Acepta lo que es, deja ir lo que fue y, ten fe en lo que serà...en una viñeta de Quino: ..'Mafalda dice'.... "A mi me gustan las personas que dicen lo que piensan; Pero por encima de todo me gustan las personas que hacen lo que dicen".....// ...Lunilla.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • irreligionproletaria irreligionproletaria 14/05/17 13:35

    Eres muy buena, Paloma. Son extraordinarios tus arlos. En tan pocas líneas ¿has expuesto tantas 'trasdencias'? 1.- 'Y cuando tengas un cancer, no pasará nada. Solo te morirás. Es ley de vida.' 2.- 'Mi dolor es una letra que se escribe cuando tengo miedo de no poder pagar las facturas o, subvencionarme una vejez, sin olor a vieja' ... La misoginia de Nietzsche, la "profesan" cantidades ingentes de personas, entonces y ahora: (cultos, incultos, ricos, pobres, trabajadores y medipensionistas') Mañana, ni lo se, ni me importa; dependerá de las mujeres de la época. Y, 3.- "¿Tu crees que has dejado claro que el libro de Marta es extraordinario?" Marta Sanz es una escritora excelente, y tu Paloma, también.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • M.T M.T 13/05/17 09:27

    Me uno a la gratitud por tu relato y a esas pinceladas de sentimiento tan reconocidas por los comentaristas que aparecen.Rezongar o rezungar, cerrando aún más esa o para hacer la palabra más contundente en el refunfuñe o la protesta.Rezongar o protestar por tantas cosas? Sin duda siempre por el dolor ante tantas situaciones.Saludos.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • vianero vianero 13/05/17 07:32

    ¡qué dulzura y qué sentimiento!

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • Sancho Sancho 13/05/17 00:24

    Un relato dulce, que siento también, y como tengo a un cachorrito (así le llamo, cachorro, aunque ya ha cumplido siete añazos el "tío") me duele tu dolor...Estos días de tormentas, rayos y truenos, me dice que le abra la ventana para ver cómo llueve, aunque pronto se asusta y se marcha corriendo hasta que le cirro la ventana al tontorrón...Así es: me dice que quiere ver la tormenta y luego sale zumbando...el muy miedoso...Luego me cuenta que era mucho ruido para él...(Gracias por el relato, Paloma).

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 2 Respuestas

    0

    0

    • Pedro Amado Pedro Amado 13/05/17 04:20

      Me parece fresco y genial

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      0

    • Pedro Amado Pedro Amado 13/05/17 04:20

      Me parece fresco y genial

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      0

Lo más...
 
Opinión
Oferta anticrisis
 
Sociedad de amigos

Ya puedes ser accionista de infoLibre

Cargando...
Cualquier ciudadana o ciudadano interesado en sostener un periodismo independiente como garantía democrática puede participar en la propiedad de infoLibre a través de la Sociedad de Amigos de infoLibre.
facebookLibre