X

Accede a todos los contenidos de infoLibre durante 15 días por 1. | El periodismo tiene un valor

infolibre Periodismo libre e independiente

¿Quiénes somos? Sociedad de Amigos
Buscador de la Hemeroteca

Hazte socio
Iniciar sesión Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Has olvidado
tu contraseña?
Secciones

Regístrate en infoLibre Comenta las noticias y recibe las últimas novedades sobre nosotros.

Gracias por registrarte en infoLibre Si además de comentar noticias quieres hacerte socio, sigue este enlace: Hazte socio
Formulario de Registro
¿Qué es Nombre público?

Es el nombre que se mostrará cuando hagas un comentario en infoLibre.es




Caníbales

A los maestros

Publicada 27/05/2017 a las 06:00 Actualizada 26/05/2017 a las 20:40    
Facebook Twitter Mas Redes

Envíalo a un amigo Imprimir Comentarios 16

“Las instituciones —me sermonean— están por encima de las personas. El colegio no es su director. El colegio es más que un director, que un profesor, que una sola persona que se va”. Discrepo en inglés, castellano y arameo. Son las personas las que dirigen con rectitud, exigencia y valores un colegio; son las personas las que encienden la curiosidad o contagian la desidia. Son las personas quienes ejercen el poder, lo desatienden o abusan de él… En las instituciones, en las empresas, en la vida.
 
***

Mi discrepancia trilingüe les resulta amusing. O sea, inútil. Se lo digo también en finlandés, que siempre queda mejor en PISA. “Soy nieta de cuatro maestros. Un buen maestro es la diferencia”. Sonríen sonrisas vacías.
 
***

 
A los pocos días, V. me cuenta que nuestra profesora favorita (durísima, única, inconmensurable) está enferma. Nos la emplazaron en la frontera, a los doce años: jugando aún a polis y cacos, escondiendo ya los tampax en el estuche, todavía esquivando balonazos, rozando los primeros besos.

Nos pareció altísima e irrompible; nosotros nos sabíamos niños torpes.

Algunos se crecían, fingiendo una chulería que les quedaba grande; otros nos encogíamos, siempre tropezando con nuestras inseguridades. Ella nos observaba con curiosidad y atención. Era exigente e irónica, pero detrás de su aspereza veía a cada uno de sus alumnos: nos valoraba de forma individual, nos adivinaba y nos completaba, nos impulsaba, nos hacía crecer.

Nos enseñó a escribir, a hacer preguntas, a escuchar a los demás, a pensar más allá, a imaginar… A todos nos elevó el nivel de autoexigencia. A muchos nos enamoró de las palabras. A algunos nos hizo volar.
 
***

Nuestra profe sabe (porque se lo hemos dicho y escrito varias veces desde entonces) que todos esos años de colegio, de timidez, de acné y de temblores, merecieron la pena porque ella nos dio clase.

“Un profesor así compensa un mal colegio”, resume V.
***

A mí todavía me pasa. De vez en cuando alguien me pregunta: “¿Tú eres la nieta de…? Fue el mejor profesor que he tenido, mi mejor recuerdo del colegio. Me cambió la vida”.

Las instituciones nunca, jamás, están por encima de las personas y los buenos maestros son los que hacen buenos los colegios.
 
***

Hoy me han regañado unos padres perfectos: “Qué pesada. Se educa en casa”.

– Sí, también. Pero ni los niños ni nosotros estamos en casa todo el rato.

Claro que se educa en casa. Y, sin embargo… Y, además, qué milagro tan extraordinario, tan generoso, tan necesario cuando en el colegio los niños encuentran un profesor, un maestro, que les ayuda a limar la torpeza que les sobra, que les da la confianza justa, que les enseña respeto y empatía, y que nos los devuelve en junio mucho más cerca de las personas que van a ser: buenos, íntegros, divertidos, ellos.

***

Una madre del colegio me anima, armada de perspectiva y paciencia: “Nuestros niños son pequeños. Aún no han encontrado el profesor que les marque un antes y un después. No te agobies, dales tiempo”.

– ¿Y si no tienen tiempo? ¿Y si no llegan sus maestros?
– Llegarán. Siempre llegan.

P.D.: con esta columna me despido hasta el otoño. Me persigue una novela y quiero plantarle cara. Para cualquier cosa, @PalomaBravo.


Hazte socio de infolibre



14 Comentarios
  • Ninsesabe Ninsesabe 29/05/17 10:49

    Si soy maestro, si lo fui durante 43 años, es gracias al amor que despertó en mi por el arte de enseñar, por el arte de educar,) un maestro de mi niñez.  Se llamaba José Manuel, don José Manuel. Jamás lo olvidaré.Gracias por tu artículo.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • ArktosUrsus ArktosUrsus 29/05/17 08:30

    Muchas gracias por hacerme disfrutar tantos días y espero que esa novela sea capaz de embarcarse en su mismo barco. Será entonces una novela excepcional.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • R12 R12 27/05/17 20:20

    Ha sido un placer leerte todo este tiempo. Suerte con el libro.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • irreligionproletaria irreligionproletaria 27/05/17 19:06

    Plántale cara, Paloma, será un éxito. Tu puedes y debes. // Me ha emocionado tu arlo. Defiendo que los maestros (ellas y ellos) son quienes dan entidad a las paredes que conforman los edificios: colegios/institutos/universidades, donde los miembros de la profesión mas importante en la vida de las personas, nos enseñan, juntando vocales y consonantes, a LEER LA VIDA. // Felicidades y ¡adelante, valiente!

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    1

  • Dossy Dossy 27/05/17 18:37

    Te felicito por el elogio merecido que haces a los maestros, la mayoría. !Ojalá nuestras escuelas puedan seguir contando con personas capaces de abanderar un cambio positivo en nuestra sociedad, basado en la tolerancia, la lucha por la igualdad, los valores democráticos, y el pensamiento crítico.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    3

  • Orlinda Orlinda 27/05/17 12:17

    "A los maestros". "Soy nieta de cuatro maestros". "Un buen "maestro" es la diferencia". "Aún no han encontrado "el profesor" que les marque un antes y un después".  //.   Resume V. a una buena profesora: "Un "profesor" así compensa un mal colegio". ¿...? Pero, ¿no era una profesorA? ¡Menos mal que es para alabar a una maestra, que si no llega a serlo...!

    Responder

    Denunciar comentario

    2

    2

  • Haiku Haiku 27/05/17 08:59

    Suerte con la novela y gracias a esa profesora por la parte que le toca moldeando personas como Paloma.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    1

  • vianero vianero 27/05/17 08:56

    Eres una brisa fresca cargada " de esencial sutil de azahar" Vuela vuela palomita y que te nuevo libro nos sirva de guía y magisterio.

    Responder

    Denunciar comentario

    3

    0

  • M.T M.T 27/05/17 08:50

    Un buen homenaje a un maestro, al maestro, que tal vez en nuestras vidas exista uno, ese al que elogias en tu artículo, Paloma. No obstante, me pregunto: ¿ no será que la escuela, quiero decir cualquier centro en el que se imparta enseñanza, se ha empresarializado? ¡ Qué horror, no sé si existe esta palabra: debe ser que los sufijos -ar e -izar son tan productivos en españo que tal vez quepa en este comentario relativo a maestro y escuela esta palabra. Confío en que esta empresa o tarea del trabajo en la transmisión del conocimiento permanezcan esas individualidades: el maestro, el alumno, cada uno de los alumnos, con sus capacidades y limitaciones y se valore en cada cual el saber hacer, saber hacer bien ¿ el bien?.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 2 Respuestas

    0

    3

    • paco arbillaga paco arbillaga 27/05/17 16:22

      ¿Qué sería de este país –¿de todos los países?– si no hubiese tenido y tenga ahora personas válidas y vocacionales en la Enseñanza y en la Sanidad? Yo recuerdo a un par de maestros (en aquellos tiempos los chavales no teníamos maestras) que me marcaron con sus enseñanzas y con su rectitud, su dignidad. Como dices creo que algunos colegios se han empresarializado (¡buen palabro!) y también habrá personas que ingresan en el campo de la Enseñanza con el fin principal de tener un modus vivendi. En una sociedad que solo valora a los divos del espectáculo, de los deportes, de la política, el trabajo casi silenciosos, ¿inadvertido? de esas personas que están preparando culturalmente al futuro del país debería ser muchísimo mejor considerado. El modelo de escuela actual no es ni mucho menos mi ideal pero debo reconocer y agradecer el esfuerzo de l@s maestr@s que a veces tienen que luchar con las dificultades que les pone el mismo Gobierno con sus leyes educativas. Osasuna2 salu2. ¡Escuela Pública y Laica para tod@s!

      Responder

      Denunciar comentario

      Ocultar 1 Respuestas

      0

      4

      • M.T M.T 27/05/17 16:51

        Comparto contigo, Paco, ese reconocimiento hacia los maestros y maestras volcados en esa tarea de la enseñanza y formación. Osasuna2 salu2.

        Responder

        Denunciar comentario

        0

        3

  • Kovacs Kovacs 27/05/17 01:21

    Por desgracia, las instituciones de este país africano que es España no le dan valor a los buenos docentes. En la Universidad, mismamente, la calidad del profesor apenas se tiene en cuenta. Puedes escupirle a los alumnos en la cara y aun así conseguir un acreditación de titular por la dictatorial ANECA, cuyos métodos son legalmente cuestionables, porque la calidad en el aula cuenta como tres puntos sobre cien. En el otro lado, ser el mejor profesor del mundo no vale nada si no te has sumado a la diarrea de publicaciones que se exige ahora a cualquier profesor de universidad. Y así tenemos la mediocridad que tenemos: profesores que apenas llegan a leer sus incomprensibles diapositivas en clase, como mal menor, porque da prácticamente igual. Y la gente que entra nueva con otra idea de lo que debería ser la docencia, a la que le gusta dar clase, que vale para ello, por desgracia debe centrarse casi exclusivamente en la investigación, porque si no se van a la calle. Y después la culpa es de los alumnos, que es que no prestan atención. Con la mayoría de profesores que conozco, tampoco yo lo haría.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 2 Respuestas

    0

    4

    • Arroutado Arroutado 27/05/17 11:40

      Estoy de acuerdo. De los profesores que tuve yo a los que tuvo mi hermano hay un abismo demencial. Tengo 30 años y mi hermano 24. En este pequeño lapsus de tiempo se han cambiado los buenos maestros de los que yo gocé (no en totalidad de asignaturas, pero sí en un buen porcentaje), a los profesores aburridos o hartos de su trabajo de los que mi hermano sufrió. También hay que tener en cuenta lo mal que se portan los nuevos chavales.

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      1

    • Sancho Sancho 27/05/17 01:36

      Es una pena la realidad que describes, de la que ya he oído hablar a muchos profesores, es muy duro, amigo. Hablaba yo de otro mundo ya lejano, claro...Ahora, como bien dices, la mediocridad dirige la Educación, me temo que a todos los niveles...Salud.

      Responder

      Denunciar comentario

      2

      1



Lo más...
 
Opinión
Oferta anticrisis
 
Sociedad de amigos

Ya puedes ser accionista de infoLibre

Cargando...
Cualquier ciudadana o ciudadano interesado en sostener un periodismo independiente como garantía democrática puede participar en la propiedad de infoLibre a través de la Sociedad de Amigos de infoLibre.
facebookLibre