X

Accede a todos los contenidos de infoLibre durante 15 días por 1. | El periodismo tiene un valor

infolibre Periodismo libre e independiente

¿Quiénes somos? Sociedad de Amigos
Buscador de la Hemeroteca

Hazte socio
Iniciar sesión Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Has olvidado
tu contraseña?
Secciones

Regístrate en infoLibre Comenta las noticias y recibe las últimas novedades sobre nosotros.

Gracias por registrarte en infoLibre Si además de comentar noticias quieres hacerte socio, sigue este enlace: Hazte socio
Formulario de Registro
¿Qué es Nombre público?

Es el nombre que se mostrará cuando hagas un comentario en infoLibre.es




Plaza Pública

Carta abierta a la Cámara de Comercio de España en Guatemala

Ana Rosa Alcalde Publicada 16/05/2017 a las 06:00 Actualizada 15/05/2017 a las 17:34    
Facebook Twitter Mas Redes

Envíalo a un amigo Imprimir Comentarios 5

En febrero, cientos de indígenas quekchí se manifestaron ante la Embajada de España en Ciudad de Guatemala para exigir la paralización de la obra de la hidroeléctrica Renace. La construye ACS (Grupo Cobra), presidida por el conocido empresario español Florentino Pérez, para una empresa guatemalteca. Los queckhí protestaban tras muchos y prolongados incidentes en el accidentado proceso de Renace, caso en el que se han documentado no sólo incumplimientos de la legislación vigente en materia de consulta a las comunidades indígenas, sino violaciones de los derechos humanos y ambientales. Poco tiempo después, la Cámara de Comercio de España en Guatemala ha hecho público un comunicado en el que, entre otras cosas, y de manera expresa:

1. Asegura que existe un “plan para impedir cualquier inversión que se efectúe en temas de generación de energía eléctrica, infraestructura, inversiones mineras y otros”.
2. Denuncia que las últimas resoluciones de la Corte de Constitucionalidad guatemalteca en los casos Oxec I y II (otra obra similar en el mismo río) ponen en peligro la matriz energética guatemalteca y los intereses de sus inversionistas, llegando a sugerir que la Corte se deja influir por presiones en lugar de actuar conforme a derecho, lo que resulta que es una clara presión pública de la mencionada Cámara sobre dicha Corte.

3. Hace una arriesgada valoración sobre las movilizaciones sociales guatemaltecas, afirmando que violan los derechos constitucionales y reclamando que, por tanto, sean disueltas por la autoridad de manera inmediata.

Esta respuesta de la Cámara, tan corta de miras como centrada en la seguridad y los aspectos económicos, es una cerrada defensa de las necesidades de inversión en el sector energético en Guatemala, sin consideración alguna a los valores en juego y a los potenciales y efectivos conflictos puestos de manifiesto entre las necesidades colectivas y los intereses particulares.

La primera Cámara de Comercio de España se creó hace más de 120 años. Para una parte importante de la ciudadanía española es una institución que proyecta la imagen pública del sector privado de nuestro país. Cuando opera en otros países, por ejemplo, en Guatemala, ese valor simbólico de voz colectiva del sector privado cobra aún más fuerza. Por ello sus comunicados públicos deben estar a la altura de un país con nuestros valores en el mundo internacional: hemos ratificado los principales convenios de la Organización Mundial del Trabajo, somos firmantes del Acuerdo de París para frenar el Cambio Climático, hemos asumido los principios de Ruggie sobre empresas y derechos humanos y tenemos la responsabilidad de ostentar una silla en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Mas allá de esta responsabilidad sobre la imagen de España, la Cámara oficial de Comercio, como así lo recoge la Ley 4/2014 de 1 de abril, es una corporación de Derecho Público que representa y defiende los intereses generales del comercio, y que tiene carácter consultivo y de colaboración con las Administraciones Publicas.  No es, pues, una institución que se limita a defender los intereses particulares de sus miembros o de su junta directiva, como otro tipo de entidades. Por el contrario, por su carácter público y sus finalidades, ha de integrar los valores constitucionales que inspiran a España y, sólo en este marco, orientarse a la promoción del interés general del comercio.

Hoy, es difícil comprender que ese interés general del comercio pueda siquiera presentarse como contrapuesto a la sostenibilidad ambiental y los derechos humanos. Desde luego, no es lo que dicen nuestras leyes, ni los convenios internacionales de los que España es parte, ni el Consejo Estatal de la Responsabilidad Social Empresarial. Sin embargo, desgraciadamente, parece ser cierto que los intereses particulares de algunas empresas o grupos empresariales españoles consisten en intentar maximizar su beneficio a corto plazo por encima de toda otra consideración.

Afortunadamente, en el mundo se están produciendo importantes cambios en la orientación estratégica de algunas empresas líderes y en las políticas de algunos gobiernos. También a nivel internacional hay avances significativos, a juzgar por los pronunciamientos de instituciones como Naciones Unidas o la Unión Europea, pasando por la OCDE y el Banco Mundial. Hasta el Foro de Davos (Global Risks Report, 2017) nos ha advertido de que las principales amenazas para la estabilidad global son la desigualdad económica, la polarización social y los peligros medioambientales.

Por otro lado, en Guatemala el 59,3% de la población vive en la pobreza, porcentaje que sube al 80% en la zona de los quekchí; además, es el quinto país con mayor desigualdad de toda Latinoamérica y tiene elevados índices de violencia (15 asesinatos diarios en el último año). El país está señalado a nivel internacional por sus altos niveles de corrupción y violaciones de los derechos humanos: la resolución del Parlamento Europeo del 16 de febrero de 2017 no puede ser más expresiva y preocupante. Esta situación afecta profundamente a la comprensión y percepción del contexto del país y, forzosamente, ha de comprometer, también, la forma de hacer negocios en Guatemala. Si además hablamos de un sector como el hidroeléctrico donde se alteran cauces de ríos, cuando resulta limitado el acceso a la electricidad, pero también al agua, y la riqueza está concentrada, no valen las repuestas simplistas ni los comunicados de mera defensa corporativa.

Nuestra Cámara de Comercio en Guatemala no puede dar la imagen de que a los españoles no nos importan los derechos humanos o de que los que afectan a la industria, el comercio y la inversión son superiores a la dignidad de las personas y la preservación del patrimonio ambiental. Tiene que hablar desde el siglo XXI, porque España es un país que esta el siglo XXI.

Por todo ello, desde Alianza por la Solidaridad, como ONG implicada en el estado de derecho y la lucha por la igualdad, con acreditado trabajo en Guatemala desde hace años, reclamamos con firmeza una nueva actitud de la Cámara en este terreno.

Y de modo particular:

– Solicitamos que desde la Cámara de Comercio de España en Guatemala se contribuya a evitar los conflictos por la utilización de los recursos naturales, promoviendo ante las empresas el respeto a la legislación nacional e internacional que sostiene el Derecho de Consulta, con la convicción de que su respeto será una importante contribución a la legitimidad de muchos procesos económicos, inversiones incluidas.

– Pedimos que esta Cámara tenga un papel activo en la formación de las empresas españolas y en la implementación y aplicación de los Principios Ruggie, de acuerdo con las buenas prácticas ya existentes y las orientaciones públicas aprobadas en nuestro país.

– Expresamos nuestra convicción de que una visión más amplia y equilibrada del papel de la Cámara no impedirá el cumplimiento de sus funciones legales sino que contribuirá a su mayor eficacia y aceptación social, procurando que se olviden desafortunados comunicados como el del pasado febrero.
___________

Ana Rosa Alcalde es la directora de Alianza por la Solidaridad.


Hazte socio de infolibre



5 Comentarios
  • leandro leandro 18/05/17 22:58

    Mejor no saber quienes son los integrantes de esa "cámara" .

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • losdel38 losdel38 16/05/17 13:05

    ... Y a los currantes de Guatemala hay que decirle que los currantes de España lo sentimos mucho. Tengan en cuenta que " El PPadrino " con el apoyo de los Talibanes/Obispocuras tienen mucho poder..

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • senenoa senenoa 16/05/17 11:44

    Ana Rosa, por desgracia para ti y para todos los españoles, estamos gobernados por el Partido Popular, que ha hecho bandera de la corrupción y de la defensa de las multinacionales de la construcción (como ACS) y de la energía que son, en no pocos casos , las mismas. Florentino Pérez ha dado dinero negro al PP en contrapartida por adjudicaciones fraudulentas de obras y servicios. No es pues extraño que el gobierno presidido por Rajoy utilice todos sus mecanismos (legales , alegales e ilegales) en beneficio de sus allegados. El equilibrio ecológico, los derechos humanos, la democracia y el progreso social le importan muy poco, es más, los consideran un atraso. es lo que hay.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    0

    0

    • cexar cexar 16/05/17 12:48

      No nos equivoquemos, esta declaración de la Cámara de Comercio también se habría producido con un gobierno socialista. Business is business, desgraciadamente. Pobres guatemaltecos, a los que tanto cariño profeso. Mi solidaridad con su lucha.

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      0

  • lur lur 16/05/17 11:38

    Me temo que estas actuaciones de la Cámara de Comercio de España en Guatemala coinciden con la visión general de las del resto de latinoamérica. Están para defender intereses españoles, incluso para actuar de voceros de los intereses de la Unión Europea. Intereses económicos, por si no quedara claro. Y es esa defensa el mayor argumento para mirar para otro lado en el caso de que los derechos de los habitantes sean pisoteados. Que no esperen gran cosa de España ni de la Unión Europea. No es lo que parece.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

Lo más...
 
Opinión
  • Muros sin Fronteras Ramón Lobo Ramón Lobo

    La Internacional del Odio

    La mayoría de los atentados yihadistas en Europa los han cometido ciudadanos europeos. Las propuestas de cerrar las fronteras son inútiles. Es un hagamos algo porque no sabemos qué hacer. Son inútiles porque los terroristas no vienen de fuera, están dentro, han nacido aquí.
  • En Transición Cristina Monge Cristina Monge

    Sin garantías no hay democracia

    La democracia, compleja y resbaladiza como ella sola, puede nombrarse y apellidarse de muchas maneras, pero todas tienen un elemento común: la articulación de un sistema de poderes y contrapoderes que actúan como garantía.
  • Cobarde con causa Juan Herrera Juan Herrera

    El wéstern, género de Trump

    El día que Trump, Kim-Jong-un o Maduro no hacen un duelo de pistoleros tuiteros, en el telediario hay un sheriff corrupto o un juez prevaricador.
Oferta anticrisis
 
Sociedad de amigos

Ya puedes ser accionista de infoLibre

Cargando...
Cualquier ciudadana o ciudadano interesado en sostener un periodismo independiente como garantía democrática puede participar en la propiedad de infoLibre a través de la Sociedad de Amigos de infoLibre.
facebookLibre