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Plaza Pública

Nuevo “sindicalismo” para acabar con los derechos laborales

Vicente Sánchez Jiménez Publicada 30/01/2018 a las 06:00 Actualizada 29/01/2018 a las 22:26    
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La reforma laboral llevada a cabo por el Gobierno en 2012 supuso un cambio radical en el marco regulador de las relaciones laborales en España, y si bien su aplicación ha tenido reflejo en todos los sectores de actividad, el sector de la seguridad privada representa un ejemplo paradigmático de la degradación de las condiciones de trabajo que la nueva norma supuso.

Este sector ha estado durante los últimos meses en el candelero informativo, debido al significativo número de conflictos colectivos, con importantes movilizaciones e incluso huelgas en algunos servicios. Sin embargo, el entramado que ha hecho posible la degradación que se ha vivido en estos años es bastante más complejo e incluso, una vez estudiado, difícil de entender. Analicemos algunos de los factores que han contribuido a esta situación.

La reforma laboral modificó el peso normativo que tenían los convenios generales de carácter estatal, basculando en favor de los acuerdos de empresa, que pasaron a tener prioridad de aplicación en determinadas materias claves, entre ellas las retribuciones, las cuales pueden en la actualidad fijarse por debajo de las establecidas en el convenio sectorial de referencia.

Este cambio legislativo ha venido acompañado de la proliferación de “sindicatos independientes y de empresa” en bastantes sectores, en seguridad privada particularmente. Pues bien, precisamente este tipo de organizaciones han promovido en muchos casos la regresión salarial y de derechos laborales de trabajadoras y trabajadores.

¿Cómo es posible? Veamos el caso más reciente de la empresa de seguridad Ariete, aunque es una situación que ya se ha vivido en otras empresas de seguridad como Alerta y Control, Grupo Control, Sinergias o Marsegur.

El pasado 6 de noviembre la Dirección General de Empleo registraba y publicaba un convenio colectivo para Ariete de Seguridad que regulaba las condiciones de trabajo y salarios de sus trabajadores y trabajadoras en todo el Estado, con vigencia desde el 1 de Enero del 2018 hasta el 31 de Diciembre del 2021. Este acuerdo ha supuesto importantes retrocesos en derechos y salarios respecto al convenio estatal vigente negociado por los sindicatos mayoritarios.

¿Quién ha dado el visto bueno para este convenio, condenado a unas pésimas condiciones laborales a cientos de trabajadores y trabajadoras de Ariete? Un "sindicato" llamado Sindicato Independiente de Trabajadores de Ariete (SITA), entidad que no aparece registrada en el Depósito de Estatutos de Organizaciones Sindicales y Empresariales del Ministerio de Empleo —al menos no con ese nombre— pero que, sin embargo, ha firmado, junto a la dirección de la empresa, un convenio vinculante para toda la plantilla.

Con la aplicación de este convenio, Ariete está convirtiendo a sus profesionales en trabajadoras y trabajadores pobres a la manera que lo han venido haciendo otras empresas como Marsegur o Sinergias, pasando a formar parte de ese grupo de entidades explotadoras a las que ningún asalariado o asalariada del sector quiere ser subrogado.

Para la plantilla de Ariete habría sido mucho más conveniente no negociar un convenio de empresa, al menos que fuera para mejorar las condiciones del convenio estatal que ya les cubría. Sin embargo, la reforma laboral del Gobierno está permitiendo a este tipo de empresas tener su propio convenio, con prioridad sobre el convenio estatal, situación que aprovecha la dirección en connivencia con estos mal llamados “sindicatos” para reducir los salarios y derechos de sus trabajadores.

Así, la paradoja que estamos viviendo es que algo que se autodenomina sindicato está sirviendo para revertir y recortar derechos laborales. Son estos "nuevos sindicatos”, surgidos al calor del poder conferido por la reforma laboral para negociar en los ámbitos de empresa condiciones inferiores a las del sector, los firmantes de acuerdos que van en contra de los convenios estatales acordados por sindicatos de clase, mayoritarios en el ámbito de la seguridad privada y en todos los sectores socioeconómicos del país, siendo usados para destruir y menoscabar los derechos laborales adquiridos durante décadas de negociación y lucha.

Es difícil entender los motivos que guían a quienes llevan a cabo estas negociaciones que perjudican, en principio, sus propias condiciones laborales, además de las de sus compañeras y compañeros, y no podemos más que entristecernos e indignarnos imaginando lo que no puede ser otra cosa más que intereses personalistas.

En cualquier caso, aunque al sindicalismo confederal nos pongan cada vez más trabas, seguiremos en la lucha diaria, instando a la Audiencia Nacional a declarar la nulidad de este tipo de acuerdos, que dañan aún más las condiciones laborales e impiden que la salida de la crisis llegue a trabajadoras y trabajadores con la recuperación adquisitiva de sus salarios.
______________

Vicente Sánchez Jiménez es secretario general de CCOO de Construcción y Servicios. Ha publicado los libros 'La responsabilidad social empresarial y su evolución en las compañías del IBEX35' y 'La responsabilidad social en las multinacionales españolas de la construcción'.


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11 Comentarios
  • senenoa senenoa 31/01/18 13:33

    El gobierno de Rajoy, como anteriormente el de Aznar, tiene como objetivo y principio fundamental el acabar con el estado de bienestar y con todo lo Público, minimizándolo o poniéndolo al servicio directo de lo Privado... ¿Por qué iba a escapar a ese objetivo el sindicalismo?. El mismo Franco (mentor de todos ellos) inventó los "sindicatos verticales" en su momento.

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  • guillena guillena 31/01/18 10:56

    Totalmente de acuerdo con su analicis Larry2.

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  • Antonio@58 Antonio@58 31/01/18 01:29

    A los que critican ferozmente a los sindicatos de base, les presupongo que alguna vez han estado afiliados a alguno de ellos y que cuando su sindicato ha convocado alguna movilización o convocado a la huelga han acudido escrupulosamente y seguro que no han faltado casi nunca a las manifestaciones del 1 de Mayo. Y ahora les pregunto si ellos fueran dirigentes sindicales que opción propondrian a los trabajadores de Opel Figueruelas, que aceptasen y bajasen la cabeza ante el trágala de la empresa que presupone congelación de salario y bajada de complementos y más tiempo de trabajo,  vaya justo ahora que se anuncia a bombo y platillo que ya hemos salido de la crisis, o bien que que no acepten el chantaje y con seguridad pierdan el empleo. Terrible dilema ¿ verdad ?. Y es que no hay que ser ingenuos, los trabajadores con leyes del BOE que nos machacan poco podemos hacer, hay que ser consecuentes y votar a partidos que representen al mundo laboral, pero desgraciadamente  hay mucho fuego amigo, trabajadores que votan al PP y a los que representan al Ibex-35.

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  • Dver Dver 31/01/18 00:13

    ¡Por Dios! Al margen de la certeza del analisis, y del cual en esencia se puede extraer que todo lo que no sea un sindicalismo de apoyo común independientemente del sector laboral, no sirve para nada, por Dios, repito, no maltraten mas el lenguaje. Personalmente acepto con dcariño que se emplee la palabra "trabajadoras"para refererirse a todo individuo que trabaja, aun que yo soy hombre. Todo con tal de no seguir con la matraca de trabajadores y trabajadoras, carpinteros y carpinteros, taxistas y taxistos, oficinistos y oficinistas, dentistas y dentistas, sindicalistas y sindicalistas. ¡Ya está bien hombre, o mujer! Lean "La Gramática Descomplicada", del gramtico (ahora sí) Alex Grijelmo, y enterense de una vez que la lógica de los lenguajes no es la lógica de la vida. Personalmente estoy dispuesto a aceptar las terminaciones en femenino para referirse a todo el mundo, incluyendome a mi, claro, si con ello se deja de dar la matraca. ¿O es que ustedes son tan estúpidos que no entienden cuando una palabra se refiere a un conjunto de personas incluidos los dos sexos? Por Dios, y eso que soy ateo.

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  • ORIMARJV ORIMARJV 30/01/18 21:56

    Esto no es fruto de un día, ya hace mucho tiempo, en este país los trabajadores borramos de nuestro celebro la conciencia de clase y permitimos que gobierno tras gobierno nos recortaran derechos sindicales en pos de la modernidad y la integración de España en la Europa de los Mercaderes, alimentando a una patronal especuladora e insaciable. Los sindicatos en todo este tiempo se han dedicado a hacer política y no hacer sindicalismo. Era más importante mantenerse a la sombra del poder, que alzar la voz y reclamar el verdadero papel que les corresponde que no es otro que defender los derechos e intereses de los trabajadores y actuar como verdaderos agentes sociales. Esta noticia es la consecuencia de la perversión del sistema de representación, votamos cada cuatro años y damos carta blanca a que nos sacrifiquen sin que nada, ni nadie pueda evitarlo. La pregunta es ¿Cómo podremos arreglar esta situación sin que sea demasiado tarde?

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    • Antonio@58 Antonio@58 31/01/18 01:04

      Estoy de acuerdo con su analisis de que casi todos los empleados de seguridad son de ideologia de ultra-derecha, muchos proceden de los cuerpos de seguridad del estado o bien fustrados opositores a dichos cuerpos. Solo hay que fijarse que pràcticamente todos hacen ostentación en alguna parte de su uniforme, en la pistola, en la porra o en la correa del reloj, bien visible la pegatina de la bandera rojigualda y no creo que sea para identificarse como orgullosos españoles, pues no he visto a ninguno que demuestre su españolidad llevando la tricolor republicana, lo que deja bien claro que es pura ideología. Estos presuntos sindicatos policiales aprovechando el conflicto catalán han realizado en Barcelona una multitudinaria manifestación, eso si envueltos en grandes banderas españolas, solicitando la equiparación salarial con las policias autonómicas, pero que pena nunca los he visto manifestarse contra los recortes sociales, ni contra la reforma laboral, ni en ningún 1 de mayo, ni apoyando a ninguna huelga.

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  • Sancho Sancho 30/01/18 20:46

    De verdad que me cuesta mucho entender cómo una persona como la escribe el artículo no quiere, no se atreve, o vete tú a saber por qué razón no pronuncia la palabra ESQUIROL/S. porque este asunto del que hablo es viejo y se daba mucho durante el franquismo con los sindicatos verticales que los propios empresarios colocaban en las empresas para dificultar el sindicalismo de clase, algo que en este caso me parece que se da como ejemplo de libro. Y más en el sector del que habla, el de la seguridad, donde se pueden encontrar con más facilidad "elementos" de la ultraderecha, ex-policías o agentes del orden, etc., y para los cuales el respeto de las normas, de los trabajadores y sus derechos se rigen por comportamientos mafiosos, a los que están bastante acostumbrados. Son esquiroles "pagados" por las empresas, aquí no cabe hablar ni por asomo de sindicatos si no aclaramos que son del sindicato del crimen, la extorsión, el retorcimiento de las normas, que ahora les beneficia, pero para gente así es lo mismo: ahora se ahorran algunos problemas por tener cierta legalidad de su parte, pero no tengo dudas de que paralelamente llevarán a cabo todo tipo de presiones a los trabajadores para ver apoyadas sus propuestas cuando éstas actúan contra el propio trabajador. ¿Qué trabajador en su sano juicio va a votar contra sí mismo, contra sus intereses laborales...si no es por presiones de toda índole? Mafia en estado puro: esquiroles pagados. Castillos más grande han caído.

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  • leandro leandro 30/01/18 20:12

    Ese caso de ariete si es cierto está en los libros de historia de la mafia .

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  • Larry2 Larry2 30/01/18 18:53

    Los sindicatos son los intermediarios entré trabajadores y patronal a la hora de negociar convenios para lo bueno y para lo malo.Los sindicatos pueden hacer las cosas bien o mal, pero muchas veces cuando nos apelan a las movilizaciones los trabajadores no hacemos casos a sus peticiones.La culpa es repartida,pero los trabajadores no estamos siempre apoyando a Los sindicatos, vamos a lo cómodo, si que negocien, y bien, y sino son unos vendidos.No está claro, hay que hacer autocrítica, gran parte de culpa tenemos nosotros. Debemos  empujar nosotros a Los sindicatos, con la que está cayendo estamos muy tranquilos, perdiendo derechos, y más cosas,pero no toda la culpa la tienen los sindicatos.Miremos otros países, por ejemplo Francia, hay un sindicalismo fuerte, apoyado por la gente, y con fuerza. Divide y vencerás, dos palabras importantes en estas situaciones.

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  • phentium phentium 30/01/18 17:33

    Actualmente los sindicatos son los interediarios entre las patronales y los trabajadores.

    Pero estos sindicalistas han perdido de vista su objetivo y razon de ser que no es otro que la mejora continua de las condiciones de trabajo.

    Pero como ya apuntaba alguien en este mismo foro, los trabajadores somos los mas culpables. Nos acomodamos nosotros y permitimos que ellos tambien se acomodaran y ahora nos quejamos.

    No tendremos unos sindicatos fuertes hasta que estos no sean absolutamente independientes del poder del Estado, es decir que sus arcas se nutran solo de los bolsillos de los trabajadores mediante cuotas y comisiones por pleitos ganados.
    Saben que dependen de la subvencion estatal y no van a morder la mano que les da de comer.

    Esto está tomando un color que pide una huelga general indefinida y con servicios minimos minimos y en sectores estrategicos solamente.
    Pero se ha perdido hace ya años la solidaridad. El gobierno y sus voceros sabian muy bien lo que hacian cuando criminalizaban a quienes reclamaban sus derechos o es que ¿ya no nos acordamos de la huelgas de controladores? ¿O de la del personal de limpieza de los aeropuertos?. Todas las televisiones mostraban viajeros indignados, pero con los huelguistas en lugar de con la patronal o con la administracion que era quien en realidad estaba concudando unos derechos que habian costado mucho tiempo, mucho esfuerzo y alguna que otra vida.
    Esto empezara a funcionar el dia que nos decidamos a prenderle fuego (metaforicamente hablando) a la redaccion del primer informativo que criminalice un huelguista. El dia que seamos capaces de ver que las vacaciones son para 15 dias y los derechos laborales para todo la vida.

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  • Amel Amel 30/01/18 10:15

    ¿Y cuando no son esos sindicatos independientes los que firman convenios de empresa que rebajan los derechos adquiridos, los convenios sectoriales y la misma ley...? Porque CCOO y UGT los firman a patadas y yo les puedo mostrar algunos ejemplos... El sindicalismo en este país ha desaparecido, lo único que hay son sindicalistos ... La proliferación de sindicatos independientes no es casualidad, está claro que muchos de ellos pueden ser utilizados por las empresas como un caballo de Troya, pero muchos otros son la respuesta a la dejadez, la desidia y el mal trato que están dando los grandes sindicatos a los trabajadores de este país que no tienen más remedio que organizarse y proteger sus derechos cuando los que tienen que hacerlo no lo hacen. Sr. D. Vicente Sánchez Jiménez, si su sindicato y otros hicieran su trabajo seguro que no crecerían sindicatos independientes como setas, ustedes son también responsables de todo esto... ¿o qué se cree..?

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