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Plaza Pública

A la segunda va la vencida

Jose Errejón Villacieros
Publicada el 20/06/2018 a las 06:00 Actualizada el 20/06/2018 a las 10:01
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Algunos pretenden discutir una evidencia que la gente de izquierda normal da por descontada: una buena parte de lo sucedido entre 2016 y 2018, especialmente aquello que tiene que ver con los problemas más graves que tiene planteados la sociedad española –en primer lugar y sin duda, lo que conocemos como el “problema catalán– no habría ocurrido o lo habría hecho con menor coste para los sectores populares y para la democracia, si Rajoy hubiera salido de la Moncloa en la primavera del 2016.

Nos habríamos evitado las dimensiones alcanzadas por la crisis de Cataluña, que precipita la crisis del régimen del 78 y, en especial, la de su constitución territorial, sin haber tenido tiempo para articular soluciones de recambio viables.

Nos habríamos evitado estos dos años de inactividad en los que el gobierno del PP, después de perder la mayoría absoluta, ha actuado de frontón contra el que se estrellaban las iniciativas parlamentarias orientadas a cambiar el rumbo de la política económica y las derivas regresivas en materia de derechos civiles y políticos y de políticas sociales.

Habríamos tenido ocasión de poner a punto algunas de estas iniciativas, por el momento amontonadas en un cajón del palacio de la carrera de San Jerónimo a la espera de una composición en el Parlamento más favorable que las hiciera posibles.

Y, a lo mejor, habríamos evitado una buena dosis de desilusión claramente perceptible entre aquellos sectores sociales que saludaron los resultados del 20D del 2015 como una posibilidad de poner fin a la pesadilla de los cuatro años anteriores.

Es vano especular con el escenario que pudo haber sido y no fue. Pero, incluso en su versión más desfavorable –que se hubiera formado un gobierno PSOE/Cs con el apoyo parlamentario de Podemos–, es difícil de aceptar que su práctica gubernamental hubiera sido la misma que la del PP. Entre otras cosas, porque hubiera tenido un fuerte grupo parlamentario de Podemos vigilando actuaciones y haciendo valer su apoyo, especialmente en las iniciativas y decisiones más importantes.

Pero, ciertamente, eso ya es historia. La responsabilidad de que esa ocasión se perdiera debe haber pesado en el ánimo de los actores políticos e influido en favor de la satisfactoria salida del PP de la Moncloa.

El panorama político que tenemos por delante no es excesivamente fácil ni propicio para acometer transformaciones de calado. Tengo la sensación de que es ese un sentimiento muy compartido entre el electorado de izquierda, con frecuencia más consciente de la realidad que algunos dirigentes políticos. Los datos de la realidad, no los deseos, parecen confirmar ese presentimiento. Estamos ante lo que parece ser el comienzo de un cambio de sentido en la dirección de la recuperación económica global por efecto de un conjunto de factores (elevación de los precios del petróleo, normalización de la política monetaria que ha funcionado hasta ahora como uno de los motores de la recuperación económica en la UE, efectos de la al parecer inevitable guerra comercial entre los grandes bloques, etc.) sobre cuyo análisis no podemos detenernos pero que parece fuera de duda que contribuyen a configurar un contexto poco favorable para políticas expansivas que tiren de la inversión pública y el empleo.

La composición del gobierno de Pedro Sánchez y el perfil de los titulares de alguna de sus carteras parecen confirmar esa actitud de cautela. Para nadie es un secreto que la misión o el objetivo fundamental del gobierno es contribuir a recuperar al menos parcialmente el capital de confianza perdido por el PSOE con ocasión de la crisis económica del 2008 y su desenlace ilustrado con la reforma pactada con el PP del art 135 de la Constitución.

Pero tal recuperación se encuentra con un hándicap de partida, el que se deriva de un valor muy extendido según el cual los gobiernos de izquierdea tendían a ser manirrotos con los recursos públicos lo que conllevaba posteriores gobiernos de derecha que enderezaran los entuertos de los anteriores. Que la izquierda está llena de buenas intenciones para con los de abajo pero que son malos administradores de los dineros públicos.

Estos duros años de crisis han mejorado, a la fuerza, la cultura económica del electorado, la gente entiende bastante bien que una política expansiva de gasto público puede suponer un incremento de la deuda pública ya de por sí muy elevada y que eso a la larga puede terminar pagándose en recortes en los derechos y las prestaciones de las capas populares.

Y también sabe cómo entre los efectos de la Reforma laboral del PP está el envalentonamiento del empresariado español- no solo del grande sino también del mediano y pequeño- para con las condiciones de empleo y sueldo de sus trabajadores, de modo que cambios excesivamente rápidos en esta regulación podrían acarrear reacciones  para las que ni el Gobierno ni las fuerzas democráticas se hallan suficientemente preparadas. Y menos aún los sindicatos que vienen de una etapa en la que su verdadero objetivo no era otro que sobrevivir para estar en condiciones de acompañar una  nueva fase de crecimiento en la que poder recupera parte al menos de su capacidad contractual.

La crisis del 2008 no solo ha dejado efectos en términos de caída del PIB, del empleo y las inversiones, de  aumento de la desigualdad y la pobreza. Con todos estos fenómenos se ha desarrollado en el seno de la sociedad española un espíritu de pasividad y resignación, solo alterado en la primavera de este año con la  movilizaciones de mujeres y de pensionistas. Estos sectores y todos aquellos afectados por las injustas políticas del gobierno del PP están  pendientes de la acción del nuevo Gobierno pero no están dispuestos a embarcarse en una cadena de conflictos de objetivos genéricos y resultados inciertos sin tener garantías de consecución de algunos, por limitados que fueren.

Este es un tiempo en el que Podemos y el PSOE, PSOE y Podemos pueden y deben hacer acopio de voluntad y capacidad negociadora, mostrando al electorado una clara disposición a acometer las soluciones largo tiempo aplazadas por el PP a través del diálogo y la negociación, huyendo de planteamientos unilaterales. Negociar, negociar,” las palabras antes que las banderas”, he leído en una más que afortunada expresión que no me resisto a reproducir.

Hay que poner sobre la mesa los temas más urgentes para aquellos sectores sociales que más han sufrido la crisis y explicar con honestidad las dificultades para solucionarlos si no se dispone de un apoyo social mayoritario. Creo que esta es la clave del éxito político en este tiempo que viene, ser capaz  de comprometer a estos sectores en la defensa de un proyecto de avance hoy representado por el Gobierno de Pedro Sánchez.

Movilizar, sí, a estos sectores sociales pero movilizarlos por objetivos bien precisos, en defensa de los avances que se vayan consiguiendo o se quieran conseguir, construyendo un sólido bloque social para las próximas elecciones generales con el que consolidar los avances y con el que abordar reformas en profundidad.

Contra lo que algunas posiciones sostienen, la presencia de los sectores populares no se privilegia exclusivamente en la calle y, en ocasiones, ni siquiera prioritariamente. Si como estas posiciones sostiene, es la hora de fraguar una sólida alianza entre la clases medias y los sectores populares, no hay que dar el menor pretexto para que los medios de la derecha agiten el fantasma del miedo de las primeras por una tensión social de la que en estos momentos solo obtendría rentas los sectores más reaccionarios de las derechas y la oligarquía.

No podemos dejar pasar esta oportunidad efectiva para gobernar en beneficio de la mayoría los difíciles tiempos que se avecinan. No es necesario formar parte del gabinete para participar en el gobierno efectivo del país. Las veinte propuestas formuladas por el Consejo Ciudadano Estatal de Podemos constituyen una contribución, por ahora solo declarativa, a la labor de Gobierno de Pedro Sánchez.

A continuación y de forma casi inmediata habrá que aprobar el techo de gasto para 2019 como paso previo a abordar los Presupuestos Generales del Estado para ese ejercicio. El Gobierno está plenamente legitimado para abordar esa tarea y además está obligado con la ciudadanía a marcar un rumbo distinto para la política económica cuando las condiciones contextuales parecen apuntar un significativo cambio de ciclo.

153 diputados no son la mayoría absoluta de la Cámara pero constituyen, sin lugar a dudas, una base suficiente para emprender negociaciones que permitan aprobar unos presupuestos en línea con un nuevo rumbo para la política económica sobre el que los grupos parlamentarios socialista y de Unidos Podemos pueden tener más coincidencias que desacuerdos

Además esos presupuestos podrían avanzar nuevas líneas de los que deberá ser un marco distinto para la financiación de las administraciones territoriales (Comunidades Autónomas y Ayuntamientos) en nuestro país, responsables en buena medida de las obligaciones principales del Estado del Bienestar y que han sufrido en sobremanera la asfixia financiera derivada de las políticas del PP.

Es esta una tarea política de la mayor importancia que no debiera ser gestionada solo al interior del Congreso y del Senado. Hay que hacer partícipe de su relevancia a los sectores sociales interesados en que salgan adelante y explicar con toda claridad las restricciones que impiden la solución definitiva de alguno de estos problemas (pensionistas, arrendatarios amenazados por posibles desahucios, trabajadores precarios, etc. etc.).

Esa tarea es también una forma de gobernar y resulta indispensable cuando se afronta un período de transición entre un gobierno orientado a los intereses de los poderosos y otro que pretende abrir una perspectiva de mejora para la mayoría social de este país.

Gobernar con la gente, hacerla partícipe de los objetivos de gobierno y de las dificultades para su consecución, recabar sus opiniones.

Otra forma de gobernar, la democracia.

¡Esta vez sí, a la segunda va la vencida!
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12 Comentarios
  • Ataio Ataio 21/06/18 12:32

    GRACIAS PODEMOS.

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  • Queso Tierno Queso Tierno 21/06/18 01:33

    Quizás sea el único ciego en el pais de los tuertos, pero a este gobierno yo le veo unas debilidades como para ingresar en la UCI. Hablar de él como de un nuevo gobierno y tratarlo al mismo nivel de los anteriores y con el que se puedan hacer cábalas fiables, me parece más propio de adivinadores y zahoríes que de analistas políticos. Con 137 diputados el gobierno Rajoy ya presentaba serias dificultades, paliadas con el apoyo de PSOE y Cs. Ahora, con 85, la oposición de Cs y PP y del Senado y sin pactos sólidos con Podemos y nacionalistas o autonomistas, de verdad que no sé de que estamos hablando.

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    • Ambón Ambón 26/06/18 11:30

      Creo que se puede hacer mucho, evidentemente no se puede hacer todo.

      Se pueden sacar adelante todas aquellas propuestas que ya se habían debatido en el Parlamento y el gobierno de Rajoy y Soraya bloqueaba, se puede cambiar rtve, se puede sacar a Franco de su agujero, se puede mejorar el salario mínimo, se puede modificar la ley electoral, se puede cambiar el rumbo de la política con Cataluña y buscar terrenos de diálogo, se puede aumentar las bajas de paternidad y maternidad, se pueden garantizar las pensiones, se pueden cambiar muchas cosas de la reforma laboral, se pueden modificar muchas cosas de la ley mordaza, se pueden cambiar los criterios de gasto, se pueden cambiar los impuestos, se puede y se debe sacar adelante un presupuesto para 2019 que marque una diferencia con lo anterios.

      No se puede cambiar el sistema de golpe, no se puede abrir un proceso constituyente ya, es decir, no podemos darle la vuelta a la tortilla, quizás tampoco tengamos derecho a hacerlo si no lo desea y lo expresa en las urnas la mayoría, pero hay muchas cosas que pueden hacerse.

      SI SE PUEDE

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  • Pablo García Pablo García 20/06/18 19:11

    En política la coyuntura lo es todo. Después de las elecciones del 20D de 2015 la dirección del Psoe y sus baronías apostaron por el acuerdo con C´s, en un intento de actuar de cortafuegos del fenómeno Podemos y de las políticas antiausteridad y de ruptura con el Régimen del 78 que impulsaba la formación morada. En dicha coyuntura que Podemos hubiese apoyado un gobierno del Psoe con el objetivo de mantenerse dentro del marco austeritario y de un reformismo débil en el ámbito democrático y territorial, no hubiese sido entendido por amplios sectores de su base electoral y hubiese pagado un elevado precio.
    Como sabemos, el objetivo de cerrar el paso del acceso al gobierno a Podemos se consiguió y se abrió la puerta a un gobierno del PP y a una nueva coyuntura política -elecciones generales del 26J y abstención del Psoe en la investidura de Rajoy, mediante-.
    A dos años vista de aquellos acontecimientos, la coyuntura política a dado una nueva vuelta de tuerca tras la moción de censura y la investidura de Pedro Sánchez.
    Los desacuerdos entre Podemos y el Psoe los considero irreconciliables. Sin embargo, el curso de los acontecimientos ha abierto la oportunidad de una colaboración entorno a un paquete de medidas, muchas de las cuales fueron aprobadas por la mayoría del Congreso de Diputados/as y bloqueadas en su aplicación por el anterior gobierno de M.Rajoy. Por ello, ahora es mucho más fácil emprender una acción conjunta, cuando para la mayoría de las y de los de abajo no se trata de iniciar la ofensiva por lograr nuevos objetivos, sino defender derechos y posiciones que fueron objeto de recortes por los sucesivos gobiernos del Psoe y el PP. No estamos aún en el momento de pasar a la ofensiva, pero si estamos en el de proceder a reagrupar fuerzas y revertir la situación creada en el marco de la crisis.
    Evidentemente, los años de colaboración del socioliberalismo con el capital nos deben servir para estar vigilantes y ser exigentes. Al fin y al cabo la experiencia histórica atestigua que el margen de maniobra socioliberalismo acaba donde comienza la lucha por el beneficio de los poderes económicos. Y tampoco es que Pedro Sánchez sea Jeremy Corbyn...

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  • HEREJE HEREJE 20/06/18 13:31

    O sea que gobernar con un programa falangista era lo que necesitaba el país, y los perversos podemistas fueron los que la liaron y por eso estamos como estamos. Sin duda si se hubiera aplicado el programa de Cs en Catalunya estarían encantados porque no se habría producido la crisis que ha generado el PP, ya que estarían en la cárcel todos los que votaron independentista. No parece que la política-ficción sea el fuerte del Sr. Errejón. Si se quita las telarañas del cerebro y deja de echar en cara un pasado en el que el papelón de Sánchez fue higiénico, tomemos la parte de futuro de su artículo y no hablemos de "gente de izquierda normal", no sea que alguien se vaya a cabrear.

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  • luzin luzin 20/06/18 12:14

    Resumo: somos la izquierda pero vamos a gobernar como si fuera la derecha ... pero no os preocupéis, mientras cambiamos algunas calles de nombre, a Franco lo sacamos de la tumba, al torturador le quitamos la medalla y no prometemos sobre la Biblia ni con el crucifijo ...

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  • Isabelle0651 Isabelle0651 20/06/18 09:30

    Muy buen artículo, señor Errejón, quitando la paja al trigo y no como algún/os que por aquí nos dejan cada panfleto que no hay humano que lo digiera. Ni qué decir tiene que en los últimos años de la deriva socialista española ni por asomo estaban en su programa una buena parte de las medidas que ahora nos presentan como propias. Desde el 15 M gran parte de nuestra sociedad ha venido demandado machaconamente lo que quiere y exigido que se cambien las políticas que denigran nuestros derechos y obligaciones, así seguimos. De momento a mi no me han convencido, tendrá que pasar más de dos años o toda una legistatura para que me desdiga de lo que hoy estoy diciendo. Aún así yo no apuesto, hoy por hoy, que no volvamos al bipartito ya conocido. Detrás de toda esta pantalla hay otros muy espectantes para que aquí cambie lo justito. Gracias

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  • platanito platanito 20/06/18 07:26

    Ciertamente esto va de ERRES QUE ERRES.
    Ciertamente lo pasado en 2016 ya es historia.
    Ud Sr ERRE...jón sostiene que hemos perdido dos años por la negativa de UP a firmar aquel TRÁGALA de 180 puntos que el Ibexcenco Garicano nos quería imponer. Y no nos cuenta que se nos habría colado de rondón ese falangismo neoliberal nacionalcatólico que semanas atrás ponían las encuestas de caballo ganador y que habría barrido todo vestigio del estado autonómico en favor del yugo y las flechas de una España Una, Grande y Libre predemocrática.

    Y yo, también don ER...Chon, le vuelvo a recordar lo que ya comenté en su anterior artículo.

    Así que SOSTENELLA Y NO ENMENDALLA.

    En los siguientes párrafos de su artículo, estoy totalmente de acuerdo con ud. Hay que saber medir nuestras fuerzas e ir de la mano.
    Pero ya tenemos al gurú Iván, nuevo Yoda galáctico, que nos cruzará el nuevo mar Rojo y el desierto de arenas movedizas. Y en Cataluña pondrá de nuestro lado a su creatura de Badalona y si fuese necesario al estilizado pacense que preside el PP extremeño.

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  • @tierry_precioso @tierry_precioso 20/06/18 01:09

    Creo que vamos a pasar por desacuerdos, incomprensiones y mal momentos pero luego gobierno y Podemos van a lograr un acuerdo para los PGE de 2019. Sî, de verdad creo que tienes razón, al final va a funcionar porque no tenemos mâs remedio: en caso contrario los dos partidos nos hundimos.
    Lo normal serîa que pronto te "conteste" con una columna de las suyas Jose Sanroma. Pero no sé si es solo una impresión pero lo percibo como silente en esos últimos dîas. ¡Espero que no se corta porque Sánchez está en la Moncloa! ¡Serîa una tragedia para infoLibre!

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    • platanito platanito 20/06/18 07:50

      Conque 11 km a Marruecos, 22 a Argelia y 33 a Túnez. Y Libia que nos inundan de emigrantes a 44 acuarios.. pués hoy te corrijo "mauvais" que lo has escrito en singular (mal) y debe ir en plural (malos). Malos momentos momentáneos.
      Pero... paso a pasito, suave, suavecito... Primero el techo de gasto (y quitarle la medalla del 15% al torturador Willy).
      Y tú y yo bajo el toldo, que el sol madrileño calienta mucho en verano, y con una horchata granizada, a añorar esos años estudiantiles tan queridos.
      Feliz día provenzal.

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      • @tierry_precioso @tierry_precioso 20/06/18 08:27

        Feliz dîa estimado quintanaro! Soy de Cannes.

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        • platanito platanito 20/06/18 09:31

          Provence, Alpes, Côte d Azur.

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