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Plaza Pública

Diálogo democrático

José Errejón Villacieros
Publicada el 18/11/2018 a las 06:00 Actualizada el 17/11/2018 a las 12:36
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La escena política española está, sin duda, extremadamente complicada pero no estancada. La salida de la crisis de 2008 es ahora conducida por un gobierno del PSOE con el apoyo de Podemos. Dos años más tarde de la oportunidad perdida de sacar al PP del Gobierno, ahora se ha conseguido con el concurso de los partidos catalanes nacionalistas comprometidos en un proceso de independencia cuyo estancamiento no puede ser disimulado por la huida hacia adelante que protagonizan, sobre todo, Puigdemont y Torra.

Una más que incierta salida de la crisis, amenazado como está el sistema económico global por factores como las turbulencias financieras, las guerras comerciales y la permanente amenaza de los precios de los combustibles, todas expresiones de una crisis más profunda, la asociada a la caída en la rentabilidad de los capitales invertidos en los sectores productivos, que amenaza al sistema en su conjunto desde hace cuatro décadas.

Esta inestabilidad sistémica ha ido impregnando a las sociedades de nuestro tiempo y generando un clima social de temor e incertidumbre que favorece la emergencia de fenómenos políticos identitaristas que, so pretexto de crítica al globalismo y cosmopolitismo neoliberal, amenazan de forma efectiva el sistema institucional de derechos y libertades asentadas después de 1945 en Europa y de 1978 en España.

En España la crisis se ha llevado por delante buena parte del andamiaje de legitimidad del régimen del 78; el resto ha sido complementado por la acción del deterioro institucional asociado al enfrentamiento entre la Generalitat de Cataluña y las instituciones del Estado.

Es verdad que estas instituciones funcionan y que lo hacen de acuerdo con las reglas constitucionales. Pero han quebrado dos pilares fundamentales para la estabilidad del régimen político: el acuerdo social y el territorial.

El primero por la desaparición efectiva de la representación del trabajo en la concertación con el capital para la orientación de las políticas económicas y sociales y la consiguiente merma en la efectividad de los derechos sociales de las capas subalternas.

El segundo por el abismo de desconfianza sembrado por la sentencia del Tribunal Constitucional 31/2010 hacia el Estado entre una parte significativa de la sociedad catalana que había confiado en el ordenamiento jurídico del 78 para avanzar en el autogobierno.

Como antes se ha señalado, funcionan las instituciones pero se han quebrado los lazos de conexión entre algunas de ellas y, lo que es más importante, entre ellas y los distintos sectores sociales. La aparición de estos desajustes dificulta extraordinariamente la solución de los problemas más graves de la sociedad española y favorecen la polarización extrema en torno a cada una de ellos.

La democracia como forma de fomentar las diferencias y los conflictos en una sociedad compleja se ve amenazada por dos factores de notable relevancia. De un lado la pretensión, permanentemente alegada por los sectores sociales dominantes, de que la complejidad de los asuntos públicos requiere de conocimientos expertos que aconsejan mantener a la población alejada de su conocimiento y participación. Y de otro, la construcción de un enemigo para legitimar la gestión autoritaria de lo público como forma de defensa contra el enemigo (el terrorista, el musulmán, el inmigrante, el catalán independentista).

Tecnocracia y populismo autoritario se complementan y se suceden entre sí para arrinconar la democracia como trasto inservible en nuestras sociedades. Después del proyecto desdemocratizador de Rajoy, presuntamente legitimado por las restricciones objetivas derivadas del mandato de los mercados financieros (en realidad, de la imposición por la fuerza de los intereses de los acreedores en detrimento de las necesidades de las mayorías), un proyecto explícitamente contrademocrático impulsado por las derechas políticas que no aceptan el propio juego institucional para el cambio de un gobierno infectado por la corrupción sistemática del partido que lo sostenía.

Un proyecto que se pretende legitimar con la invocación de una unidad nacional pre o, más bien, aconstitucional. En torno a la consigna de unidad nacional y en contra de las aspiraciones autodeterministas en Cataluña, torpemente dirigidas por los líderes de la antigua Convergencia, se está pretendiendo impulsar una movilización nacionalista, esta sí claramente anticonstitucional y antidemocrática, con la que combatir la osadía de las izquierdas al desalojar al PP del Gobierno mediante el uso de la moción de censura prevista en el artículo 113º de la Constitución.

La crisis del régimen del 78 entra así en una nueva fase con la que, so pretexto de la defensa de la Constitución, las derechas políticas desatan una ofensiva destinada a hacer retroceder los tímidos intentos del Gobierno y sus socios para revertir, siquiera parcialmente, la devastación social producida por las políticas austeritarias aplicadas desde el 2010.

Al servicio de esta ofensiva se movilizan cuantos falsos debates es capaz de instrumentar la derecha través de sus altavoces mediáticos y de algunas instituciones del Estado. Ayudados, es verdad, por algunas desafortunadas decisiones gubernamentales así como el empeño de un sector de la izquierda atemorizada con su desaparición del candelero a través del debate sobre la Monarquía, cuyo deterioro institucional parece hacer innecesaria cualquier iniciativa al respecto.

La sentencia del Tribunal Supremo sobre la atribución de la condición de sujeto pasivo del impuesto sobre actos jurídicos documentados vuelve a mostrar otra grieta en el acuerdo social indispensable para la convivencia colectiva.

El fallo volviendo a declarar sujeto pasivo al prestatario, aunque era la doctrina vigente, ha levantado un fuerte rechazo en la sociedad en la que está muy vivo el sentimiento de injusticia por la forma en la que se ha saldado el pinchazo de la burbuja inmobiliaria dejando en la cuneta a miles de familias y rescatando con recursos públicos a las entidades financieras que habían precipitado el colapso.

Esta sentencia evidencia el carácter de clase de la justicia y puede provocar una movilización social de rechazo entre las capas subalternas. El Gobierno lo ha visto y ha anunciado un cambio legal para declarar sujeto pasivo a las entidades prestamistas en favor de quienes se constituye la hipoteca. Se trata de una medida cuya eficacia podrá completarse si se inscribe en el marco de una reforma sustancial de las políticas fiscal y de vivienda. Y estas, a su vez, haciendo parte de un nuevo marco constitucional de legitimación, con la reforma constitucional. Una reforma constitucional para un nuevo acuerdo social.

Lo que constituye o debería hacerlo el objetivo central de la causa democrática en estos momentos sería el impulso a las medidas contenidas en el Acuerdo Gobierno/Podemos para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado para 2019, así como la instrumentación de un ámbito de diálogo con el gobierno de la Generalitat para salir del actual impasse político.

La consecución de estos objetivos exige un esfuerzo sostenido por las fuerzas políticas democráticas para asentar un clima de diálogo sobre los verdaderos problemas de la sociedad española, que nada tienen que ver con los falsos debates que pretende imponer la derecha política. Un diálogo que debería inscribirse en la perspectiva de una sustancial Reforma Constitucional y en el que hay que comprometer a los más amplios sectores de la sociedad. Frente al clima de crispación que busca la derecha, las ciudadanas y ciudadanos debemos ser capaces de imponer la agenda de los problemas que nos afectan. Esta será la auténtica condición de posibilidad y éxito para situarnos en la senda de madurez y responsabilidad de una sociedad adulta, libre y democrática.
________________

José Errejón Villacieros es administrador civil del Estado.
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16 Comentarios
  • Antonio Basanta Antonio Basanta 19/11/18 10:20

    Lo peor es lo acrítico del comentario del sr Errejón. 1ª Utiliza el palabro régimen del 78 para calificar la democracia española ¿Sabe el sr Errejón que esa expresión era lo que utilizaban los franquistas, es decir el fascismo español para llamar a la democracia española en el comienzo de los 80 y que esa terminología se acabó cuando fracasó el golpe de Estado de Tejero? Si se leen determinados artículos de prominentes fascistas como Blas Piñar u otros, en libelos como "El Alcazar" u otros periodicuchos extremistas, verán que la expresión régimen del 78 era una expresión utilizada por ellos de manera programada para desligitimar la democracia, poniendo al mismo nivel el régimen fascista de Franco que la democracia constitucional aprobada por decenas de millones de ciudadanos españoles. Entonces ¿por qué utiliza el sr Errejón (y muchos mas personas acríticas) la terminología de los fascistones si dice que pretende desligitimarlos?. En vez de relatar hay que pensar ¿por qué lo rescata e intenta hacer pasar por democracia lo que no era mas que una expresión fascistona del franquismo que había perdido el poder? 2ª La derecha actual está intentando crispar, por cierto como viene haciendo cuando no tiene el gobierno de España o de cualquier comunidad autonoma pero el sr Errejón obvia el tremendo refuerzo que ha significado para la derecha el intento del totalitarismo secesionista de romper España en pedazos y quedarse con un trozo importante de España, de sus fronteras y territorios. Por eso sería justo que la izquierda combatiera el fanatismo secesionista como lo que es y que combatieramos ese fanatismo antidemocratico precisamente en nombre de la democracia y la Constitución, incluida su posible reforma consensuada, también con la derecha.

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  • Isabelle0651 Isabelle0651 18/11/18 15:40

    Señor Errejón que tendrán sus artículos que siempre nos demuestra usted su enorme compromiso con una información ponderada, honesta y sin intentar echarnos el humo contaminante que nos ciega y no deja mirar hacia adelante. Como excelente profesional y gran conocedor de la situación tanto fuera como dentro de las instituciones del Estado, gracias por compartir con nosotros sus conocimientos.

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  • Antonio Basanta Antonio Basanta 18/11/18 13:50

    Lo que dice el sr Errejón son naderías de catecismo, inconcreciones, soflamas, etc. No valen ni para debatir. 1º Por ejemplo habla de "las fuerzas políticas democráticas deben..." No dice quienes son las fuerzas politices democráticas pero parece insinuar que los señores que se sienten representados por los partidos de derechas PP y CS (es decir entorno al 40% de los españoles) no son demócratas. Si se siguiera ese razonamiento resulta que la minoría de los españoles son demócratas excluyendo claro a los totalitarios secesionistas y a los proetarras escondidos. ¿Que reformas nos cuenta el sr Errejón que se pueden hacer solo con la mitad de la población porque los otros no son demócratas. Es incompatible decir que hay que hacer una reforma constitucional y expulsar de esa posible reforma a la mitad de los españoles. No solo es incompatible, sino que es una tontería, un imposible. 2ª En cuanto a la posible reforma constitucional no dice mas que palabras vacías, sin contenido ¿En que reformaría el sr Errejón la Constitución '? y mas importante ¿como sumaría los 2/3 del os representantes de los españoles para conseguirlas y como conseguiria un apoyo cercano al 90% de españoles que apoyaron la Constitución democratica del 78, que los antidemocratas llaman despectivamente regimen del 78 para asemejerlo al régimen franquista que para los demócratas era el régimen con mayúsculas? De esas dos cuestiones nada dice, de lo importante nada opina. ¿por que decir que se quiere reformar la Constitución sin decir en que nada soluciona?. Hay gente que es minoria que quiere eliminar la monarquia parlamentaria. Otra del mismo nivel quiere eliminar las autonomias, otra quiere imponer la pena de muerte, otra quiere que las comunidades autónomas puedan independizarse, otras no quieren estado central, ni federal. Etc. Diga que reformas propone y como conseguirla la población suficiente para apoyarlas y deje de decir naderías.

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    • RFJ RFJ 18/11/18 19:07

      La DERECHA de este SAQUEADO pais PODRIDO por CUARENTA AÑOS de FASCISMO NAZIonalcatolico FUE FUNDADA POR FRANQUISTAS CRIMINALES como Fraga Iribarne entre otros. Y la mayoria de quienes votan al PP un partido FUNDADOpor FRANQUISTAS comparten ese ideario FASCISTA y GOLPISTA que encumbro al poder a sus padres espirituales en el golpe de estado de 1936. O sea que quienes apoyan con sus votos a un partido FRANQUISTA CORRUPTO delincuente saqueador ladron y criminal DE DEMOCRATAS TIENEN MUY POCO. 

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  • platanito platanito 18/11/18 10:20

    Reforma constitucional que se presenta imposible dada la atomización creciente de los partidos y la quasi imposibilidad de reforma que tiene la CE78.
    Solamente se han modificado algunos detalles cuando el ingreso en la UE y cuando el supositorio indoloro del Art135 o rejón de muerte de 2011 en que se cuidaron muy mucho de no someterlo a referéndum.
    Así que a ver si su homólogo Errejon de Podemos consigue el milagro de imponer sus tesis y en esa competencia virtuosa contra el tridente derechón, conseguimos la Unión de países Ibéricos. Salud.

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    • Antonio Basanta Antonio Basanta 18/11/18 17:25

      Dice usted "Reforma constitucional que se presenta imposible dada la automatización creciente de los partidos y la quasi imposibilidad de reforma que tiene la CE78" Yo creo que hay que intentar la reforma de la Constitución convenciendo, sumando partidos pero siempre en torno a cosas posibles y que mejoren la convivencia. Por ej: Si usted o quienquiera pretende reformar la constitución para abolir la monarquia ( o reconocer la autodeterminación de las comunidades autonomias) es un imposible que conduce a los enfrentamientos, la inestabilidad y la frustración. Si otros pretenden reformar la constitución para abolir las autonomías, pues como decían Faemino y Cansado, idem, eaderm, idem. Pero si se acota la reforma de la Constitución a lo que ahora es un verdadero problema como es la distribución del poder territorial, y la constitución de un senado federal que cambie la composición, las funciones y los votos para el Senado, se puede intentar y sería posible con la confianza y las cesiones de todos. En cuanto a las dificultades legales de la reforma siempre hay que decir porque no hay que engañar que la propia Constitución reconoce un núcleo básico que es mas dificil de reformar que otro articulado como el 135. En eso no se puede mentir. Lo que la Constitución reconoce para su reforma como sus mayorías reforzadisimas son las libertades y derechos básicos y la articulación del Estado democrático. las mayorías reforzadas son obligatorias para reformar la Unidad de España, la soberania del pueblo español, el Congreso de los Diputados, etc El estado de las autonomías, la monarquia parlamentaria, la abolición de la pena de la muerte, la libertad sindical, de huelga, de expresión y manifestación etc. Eso es el núcleo central de la democracia, esa es la constitución del Estado democrático y por eso exige mayorías amplisimas para reformarlas y la obligación de un referendum para ratificarlo. Nunca se debe confundir con el articulo 135, que no tiene esa protección y que solo dice que el estado está obligado a pagar las deudas externas con cualesquiera otros paises de la Unión Europea, cosa que se supone porque en realidad todos pertenecemos a ese Estado común: la UE

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  • whipple whipple 18/11/18 09:45

    De la Mesa Redonda de los Caballeros del Rey Arturo hemos pasado a "la Mesa Alargada de lo Caballeros del Rey don Dinero. No hay nada más que comentar, salvo que de verdad hayan ganas de salir del atasco en el que nosotros mismos "los ciudadanos" nos hemos ido encajonando, igual que los toros, y hasta que nos descabellen. ¡Esta es la gran Fiesta Nacional!

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  • @tierry_precioso @tierry_precioso 17/11/18 22:12

    Estoy contigo en cuanto a voluntad de dialogo democrático.
    Pero debemos intentar ser modestos, también. Los grandes intelectuales izquierdistas cuando celebraron la Revolución Cultural china lo que hicieron a fin de cuentas, es dar su apoyo a un genocidio. A ver si alguna vez me toca leer Los trajes nuevos del presidente Mao de Simon Leys.
    En fin lo dicho: estoy contigo en cuanto a voluntad de dialogo democrático.

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    • Antonio Basanta Antonio Basanta 18/11/18 17:31

      Es un libro ya muy antiguo que leí hace unos 40 años y que luego regalé. Gran libro, pero hoy ya hay cosas que se saben, aunque entonces representó una gran conomoción en el universo de las izquierdas porque al fin y al cabo se presentaba al Partido Comunista Chino como lo que era. Una banda de genocidas que eliminó a unos 15 millones de chinos, casi todos de los mas pobres, con la tontería de la llamada revolución cultural que en realidad es un intento de uniformación de los humanos para que llegasen a la uniformidad del reino animal.

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      • @tierry_precioso @tierry_precioso 18/11/18 18:33

        Es verdad que ya se saben esas cosas y tal vez no leeré Los trajes nuevos del presidente Mao de Simon Leys.
        En este momento en la radio France Culture se habla del libro de un tal Yasha Mounk: The People vs. Democracy : Why Our Freedom is in Danger and How to Save It, Harvard University Press, 2018.
        Estâ traducido en francés como: Le peuple contre la démocratie, Editions de l'Observatoire, 2018. 528 p.

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        • Antonio Basanta Antonio Basanta 19/11/18 09:59

          Ya tiene traducción al castellano "El pueblo contra la democracia" en la editorial Paidos. No lo he leido, pero tiene que ser interesantismo porque viene a tratar como el concepto de pueblo así utilizado en su abstracción es un concepto utilizado por los lideres autoritarios y populistas para imponer su autoritarismo y rebajar primero y luego destruir la democracia. Rompen los contrapesos de la democracia. Pero siempre fui así en los lideres totalitarios: Los lideres nazis utilizaron "el pueblo" para romper la democracia. Los comunistas rusos igual. Fijese que cuando la revolución rusa, Lenin, ya en el poder, convocó una asamblea constituyente y como el Partido comunista no tuviera la mayoría, cambió el tema y dijo "Todo el poder para los soviets" que como ya se sabe no era mas que el control comunistas sobre organizaciones. Maduro que perdió las elecciones democráticas al Parlamento venezolano se creó una Asamblea Constituyente, que no ha constituido nada, para invalidar las elecciones y que en esa asamblea constituyente entraran con igualdad a los electos, organizaciones campesinas, empresariales y sindicales chavistas con lo que rompe la democracia. Al igual que los lideres totalitarios secesionistas en Cataluña que intentaron romper la democracia en nombre de un supuesto "pueblo catalán" compuesto por menos de la mitad de los ciudadanos catalanes. Este libro desde luego voy a leerlo.

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          • @tierry_precioso @tierry_precioso 19/11/18 22:22

            Estâ bien, me estás convenciendo de leer "El pueblo contra la democracia".
            La sobreutilización de la palabra "pueblo" es terrible. Subyace la supuesta existencia de un pueblo unánime sin fisuras. A menudo lo que están intentando unos lideres utilizando los conceptos de "orgullo" de pueblo o de nación, es esclavizar a una sociedad entera.
            Me gusta la palabra sociedad pero encuentro que se utiliza bastante poco en España.
            En realidad las palabras "nación" y "pueblo" son bastante propias de la extrema derecha.

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            • @tierry_precioso @tierry_precioso 19/11/18 22:43

              "sociedad"

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        • @tierry_precioso @tierry_precioso 18/11/18 21:58

          traducido al francés.

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        • @tierry_precioso @tierry_precioso 18/11/18 18:35

          528 paginas.

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        • @tierry_precioso @tierry_precioso 18/11/18 18:35

          528 paginas.

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