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Plaza Pública

La corrosión de las clases medias en España

Albino Prada
Publicada el 03/11/2019 a las 06:00 Actualizada el 01/11/2019 a las 21:18
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La disputa por el centro del espectro político y la defensa o representación de las clases medias son objetivos de cabecera para muchos gurús y sociólogos. Se ofrece una escalera social y el presunto retorno a un país de la infancia con crecientes clases medias. Y, sin embargo, …

La punta del iceberg: un 20% de excluidos

Según el muy consolidado Informe FOESSA, la integración social en España lleva demasiados años (tanto con crecimiento económico ahora, como antes con recesión) gozando de mala salud. El informe analiza con detalle lo que denomina exclusión social total y exclusión social severa. Entre 2007 (el último año previo a la Gran Recesión) y 2018 (ya en recuperación y con un PIB real superior al de 2007), la población excluida en España pasó de 7,5 millones a 8,5 millones; la que sufre exclusión severa de menos de tres millones a más de cuatro millones de personas (página 215). España es ya hoy, cuando se habla del lobo de una nueva recesión, un país con una exclusión social mayor que hace once años. La crisis de 2008, si acaso y en consecuencia, habría quedado atrás para otros.

También se nos informa (página 231) de que el porcentaje de hogares sin ingresos es en 2018 casi el doble que en 2007, o de que la población en riesgo de pobreza (páginas 162 y 288) habría crecido mucho más en España que en el conjunto de la Unión Europea entre esas dos fechas. Reitero: más exclusión y pobreza mientras España ha recuperado los niveles de producción  y riqueza previos a la crisis.

No debiera extrañar que entre esas dos mismas fechas algunas carencias hayan reforzado su presencia entre nosotros (página 236): así la de la población que no puede comer carne o pescado con cierta regularidad, la que no puede mantener una temperatura adecuada de su vivienda, o la que no puede cambiar de ropa o tener más de un par de zapatos.

La base del iceberg: un 60% de devaluados

El agravamiento de la situación de los excluidos entre 2007 y 2018 contrasta con la aparente estabilidad que el informe recoge (en su página 213) en la población con integración plena (casi el 49%) y con integración social precaria (el 34%). Aunque en este caso se nos informa de que entre ambos años los precarios habrían disminuido en favor tanto de los excluidos como de los muy integrados.

Para aclarar la situación de aparente estabilidad de este 80% de población más o menos integrado o acomodado (que incluiría las clases altas y las llamadas clases medias, lo que en el informe llaman sociedad de las oportunidades) conviene consultar fuentes alternativas dado que FOESSA centra su atención y análisis en aquél 20% de excluidos.

Y contestar así a estas preguntas: ¿qué está sucediendo dentro del otro 80% de más o menos acomodados además de un cierto drenaje hacia los excluidos? ¿Cuál es el grado de precarización de esa mayoría social respecto a 2007?

Un claro indicador, a mi juicio, de dicha precarización lo tenemos en que a tenor de las estadísticas de nuestro Ministerio de Hacienda, con base en las declaraciones del IRPF, en el año 2017 más de doce millones de declaraciones (nada menos que el 62 % del total) anotaban una base imponible por debajo de los 21.000 euros. Un porcentaje y una cifra de declaraciones muy semejantes al de diez años antes.

Claro que debe enfatizarse que mantener en diez años los mismos contribuyentes por debajo de dicho listón, es una muy mala noticia si tenemos en cuenta que el deterioro del umbral de 21.000 euros de 2017, a causa de la inflación anotada a lo largo de esos diez años, los hace equivalentes a 18.500 euros de 2007. Lo que supone toda una precarización y devaluación de la base imponible real de casi un 60% de los declarantes del IRPF. Estamos hablando de un porcentaje de población, y un listón de renta, que va mucho más allá del 20% de población considerada excluida en el informe FOESSA (excluidos que, en general, no está obligado a presentar dicha declaración).

Es este un claro síntoma del proceso de corrosión de la clase media en España, que coincide con el deterioro comprobado recientemente por los expertos Olga Cantó y Luis Ayala como uno de los más intensos en Europa, y que nos sitúa muy cerca del nivel de polarización social de los Estados Unidos. Para la mitad de la población española ha sido continua su recesión social a lo largo de esta última década.

Final: dos relatos

En este contexto de corrosión de las clases medias, según los autores del informe FOESSA, los que “están en una situación acomodada, creen tener la razón en sus ideas y en sus prácticas cotidianas… suelen echar en cara, a los excluidos, su desafección y su responsabilidad por estar en esa situación y, a los inseguros, que manifiesten su malestar de forma airada”. Toda una narrativa o relato como ahora se dice.

Los que hablan en nombre del sector acomodado (ni de los excluidos, ni de los devaluados) se autodefinen como “cautelosos”, “coherentes”, “centrocampistas”, “estables” (tal como predica el gurú de La Moncloa Iván Redondo, frente a airados y radicales) y ofrecen un virtual proyecto para un resurgir de las clases medias.

Pero lo cierto es que el incontestable incremento de los excluidos y de los precarizados entre 2007 y 2018 en España (cuando en el país se genera ya una mayor riqueza) no parece que sea responsabilidad de ellos mismos por pasiva o por activa. Sí lo es responsabilidad de patriotas xenófobos que con una mano contratan como negreros a los mismos inmigrantes que quieren expulsar con la otra.

No deja de parecerme curioso que en una estructura social cada vez más polarizada como la española se venda el centrismo como posición determinante, a no ser que se trate de un ideologema, un oxímoron, al servicio de la abducción neoliberal de la izquierda en combinación con otros trucos como la cibernética económica con la que algunos confiesan dormir de maravilla. Serían los ofuscadores, inventores de subterfugios, charlatanes mistificadores y manipuladores de jerigonza (A. Césaire, 1950), bien pagados y que, año tras año, no hacen más que multiplicarse a través de las más diversas tertulias, columnas y comentaristas.

Sin embargo, como en la llamada recuperación, y en este hipercapitalismo global, ese retorno de la escalera social y de la ampliación de las clases medias, no está en el horizonte de lo esperable en los próximos años, me parece crucial plantear una redistribución del trabajo y de la riqueza en un nuevo contrato social del siglo XXI. Algo que no sucederá, como  demuestra la historia, sin una rotunda movilización social desde posiciones de izquierda.
______________

Albino Prada es doctor en Economía y ensayista.
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9 Comentarios
  • Grobledam Grobledam 04/11/19 21:31

    El caso es que en estos artículos no aparecen el Bibedi, el Jagoba, el Hereje y toda esa falsa progresía identitaria. Se suponía que eran de izquierdas o es que no les pagan por estos artículos.
    Mierda de Trolls que todo lo enmierdan.

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  • rarogar rarogar 03/11/19 23:27

    Yo me remontaría a algunos años antes del 2000, que sí coincide con la primera mayoría absoluta del Partido Popular. A finales de los 80 del siglo XX se produjeron las primeras reformas laborales, incluídas las del INSS, propiciadas por el PSOE, quizá influido por los diferentes Estatutos de Autonomía y su negativa contumaz al federalismo. Pero como lo que importa es el presente y el futuro, conviene señalar lo que he deducido de la normativa laboral de la Unión Europea:
    En materia de Derecho del trabajo, las medidas de la UE sirven de complemento a las iniciativas de cada país miembro al establecer normas mínimas. Basándose en el Tratado —concretamente, en su artículo 153—, la UE adopta leyes (las directivas) que establecen requisitos mínimos sobre:
    Condiciones de trabajo y empleo, información y consulta a los trabajadores.
    Cada país miembro es LIBRE de ofrecer niveles de protección más altos si lo desea. La UE adopta directivas que los países miembros incorporan a su legislación nacional (algunos como España tarde y mal) y son de obligado cumplimiento. Por tanto, son las autoridades nacionales —legisladores, tribunales, inspecciones, etc.— las responsables de que se cumplan por el Ejecutivo las normas.
    Consecuentemente, las responsabilidades recaen en los partidos con representación parlamentaria en cada país. Así, si apuestan por el neoliberalismo, como ha sucedido en España desde los años 90 del pasado siglo, el Estatuto de los Trabajadores y los Convenios Colectivos se han quedado en "meras pamplinas para los canarios" o sea, a mi entender exclusivamente para mantener a unos sindicatos de clase absolutamente encorsetados por las decisiones económicas, incluidas las que proceden de la Unión Europea, que "debidamente interpretadas" por las oligarquías dominantes y por un sistema fiscal manifiestamente mejorable y con unas autonomías que salvo Euskadi y Navarra solo gastan, pero no recaudan, conducen a la situación en la que se encuentran las trabajadoras y los trabajadores en activo y los pensionistas. Quizá sea el momento de plantearse que la diferenciación que existe entre asalariados y autónomos carece de sentido y fundamento en los momentos actuales.

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  • magariz magariz 03/11/19 11:48

    Interesante artículo en el que echo de menos, sin embargo, un apartado deficsdo al efecto de las políticas de la UE en este desarrollo que ud. expone.
    La precarización laboral (o dumping laboral como le gustan llamarlo en Alemania) comenzó en Alemania, antes incluso de que estallara la crisis de 2008.
    Nos empeñamos en olvidar que desde el año 2000 muchas decisiones en política económica que afectan a los índices sociales de los países individuales se toman en organismos supranacionales de la UE. (quién no recuerda la reforma del art. 135 de la Constitución por imperativo, digamos que europeo) De ahí el pequeño margen a nivel nacional para introducir cambios de índole económico y social dirigidos a una redistribución equitativa de la riqueza. De ahí el pequño margen para desarrollar una legislación laboral que corrija las disfuncionalidades del sistema. Se nos olvida que nuestros políticos en muchos temas, solo son los delegados del poder supranacional que es la UE. En otros, como la corrupción (venta de vivienda social a fondos buitres, etc.) sí que discurren de manera independiente a nivel nacional sin que la UE haga el mínimo aspaviento al respecto.

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  • Grobledam Grobledam 03/11/19 11:44

    Otro artículo que junto al de Begoña P. Ramírez debería ir al debate televisivo de las próximas elecciones y que deberían dirigir periodistas con capacidad de preguntar y orientar el debate; no los políticos entre ellos con el "yo me lo guiso, yo me lo como".
    Gracias Infolibre. Es decepcionante, frustrante y peligrosa la deriva informativa de los grandes medios; pero no por ello hay que desistir del combate de la razón.

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  • Ambon Ambon 03/11/19 11:27

    Como bien dices nada bueno sucederá sin la movilización social a nivel global

    El capitalismo financiero globalizado actual es letal no solo para los trabajadores, también lo es para las clases medias y profesionales que un día están bien y al siguiente se vea arrastradas a la miseria por una compra o fusión entre empresas que reduce los empleos, pero es que también es letal para el propio capitalismo industrial, los dueños de las industrias no tienen problemas, el diablo paga bien, pero sus proyectos empresariales se van al garete como se van al garete la misma élite del capitalismo financiero, ¿Cuantos bancos había en el 2000 y cuantos ahora? ¿Cuantas empresas automovilísticas entonces y cuantas ahora? no digo marcas, digo empresas y así sucesivamente.

    Es URGENTE que los gobiernos del la UE sean conscientes de esto, ni siquiera la gran industria que genera millones de puestos de trabajo está segura frente a la especulación financiera como tampoco lo están los propios estados, es ya una cuestión de supervivencia del sistema democrático.

    Hay que regular, limitar, controlar la acumulación de capital y poder y eso solo se puede hacer desde los estados y mejor aún desde una unión de estados como debería ser la UE.

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  • MASEGOSO MASEGOSO 03/11/19 08:40

    Entramos en la espiral de la empresa que se resume en más beneficios, menos impuestos, reducción de las costas sociales y todo lo que tenga que ver con la menor cuantía de sus ingresos.
    Es decir, en román paladino, baja de salarios, subida de los productos de factoría, desprecio a la economía del primer sector y el que no pueda vivir, pues que le den.
    El panorama, la situación económica y nuestros políticos a la greña para ver quien se lleva más (poder) este país hace agua por la línea de flotación al abandonar de, un modo tan atroz las cuestiones sociales que, como apunta el autor, deberemos ganarnos a fuerza de protestas y exigencias vitales.

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  • Republicano1944 Republicano1944 03/11/19 08:13

    Democracia falsa.

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  • paco arbillaga paco arbillaga 03/11/19 06:34


    Diría que la robótica, la IA, esos magníficos inventos, también tienen mucho que ver con la actual situación del mercado laboral: escasez de puestos de trabajo y además muchos de los puestos de trabajo que se ofrecen lo son en unas condiciones vergonzantes para los trabajadores.

    A finales del siglo XIX y a principios del XX se vivieron revoluciones industriales y sociales; en la actualidad estamos viviendo la revolución tecnológica pero parece que los trabajadores no estén muy revolucionarios, y como dice el escrito de Prada, el cambio: «Algo que no sucederá, como  demuestra la historia, sin una rotunda movilización social desde posiciones de izquierda.» Osasuna.

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  • Isabelle006# Isabelle006# 03/11/19 02:01

    Magnífico artículo, señor Prada. Deberían ser mucho más visibles este tipo de informaciones, para que la ciudadanía esté informada, que no esperen milagros de los que se preocupan más en alcanzar y mantener poder, nunca para favorecer y abordar estas terribles situaciones de abandono social, les importa un bledo, por lo visto. "España es ya hoy, cuando se habla del lobo de una nueva recesión, un país con una exclusión social mayor que hace once años. La crisis de 2008, si acaso y en consecuencia, habría quedado atrás para otros." ES SANGRANTE. Este artículo lo difundiré todo lo que pueda. ¡Muchas gracias!

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