x

Nos gustaría enviarte notificaciones de las últimas noticias y novedades

PERMITIR
NO, GRACIAS
X

Accede a todos los contenidos de infoLibre durante 15 días por 1. | El periodismo tiene un valor

infolibre Periodismo libre e independiente

¿Quiénes somos? Sociedad de Amigos
Buscador de la Hemeroteca

Hazte socio
Iniciar sesion con Google Iniciar sesión Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Has olvidado
tu contraseña?
Secciones

Regístrate en infoLibre Comenta las noticias y recibe las últimas novedades sobre nosotros.

Gracias por registrarte en infoLibre Si además de comentar noticias quieres hacerte socio, sigue este enlace: Hazte socio
Formulario de Registro
¿Qué es Nombre público?

Es el nombre que se mostrará cuando hagas un comentario en infoLibre.es




Plaza Pública

Los hijos no forman parte del mobiliario doméstico

José Antonio Martín Pallín
Publicada el 21/01/2020 a las 06:00 Actualizada el 20/01/2020 a las 18:28
Facebook Whatsapp Whatsapp Telegram Mas Redes

Envíalo a un amigo Imprimir Comentarios

Según la opinión pública enfervorizada, formamos parte de una de las democracias más consolidadas y estimadas del planeta. Sin embargo se observan, con preocupante reiteración, síntomas inquietantes que ponen en duda la solidez democrática de nuestro país. Me preocupa que un partido que recoge los votos de un importante sector de la sociedad española que permanece enraizada con el autoritarismo, la dictadura y la panoplia de los emblemas patrios, se haya permitido imponer a sus socios, PP y Cs, que se dicen homologables a los demócratas de derecha y el centro del resto del espectro europeo, una medida que causaría el asombro de cualquier persona con una mínimas convicciones democráticas. La última ocurrencia, y advierto que no será la última, del partido de extrema derecha antieuropeísta Vox, es que ha propuesto y ha conseguido en la Comunidad de Murcia, todo sea por sacar adelante los Presupuestos y seguir gobernando, la aprobación de lo que llaman el pin parental, que, en un lenguaje sencillo y menos críptico, consiste en sostener que los padres tienen derecho omnímodo sobre sus hijos, atribuyéndose la capacidad y el derecho sagrado de imponer a los centros escolares una particular línea educativa.

Tan estrambótica medida, por sí sola, ocasionaría el asombro de la mayoría de las personas con sentido común y sentido de la democracia. Parece que todavía pervive en sectores de nuestra sociedad la concepción del paterfamilias del Derecho romano. El paterfamilias, que estudiamos en las Facultades de Derecho, era un ciudadano romano, varón, nunca una mujer, que tenía bajo su control todos los bienes y personas que pertenecían a la familia. Incluso una ley llegó a atribuirle también el poder de vida o muerte sobre los hijos, esposa y esclavos que estaban bajo su potestad.

En estos tiempos han sido sustituidos por los guardianes de la moralidad y de las esencias patrias. Devotos del autoritarismo, no tendrían inconveniente en implantar una actualizada Formación del Espíritu Nacional que estuvo vigente durante la dictadura. Gracias a la democracia, por la que no parecen tener demasiado entusiasmo, disfrutan de la libertad de expresión que les permite, como es lógico, levantarse en armas ideológicas contra una Ley de Educación para la Ciudadanía, por considerarla adoctrinadora (sic) y proponer una medida que pretende saltarse las normas de esa Constitución, que sorprendente y milagrosamente tanto aman, para imponer sus criterios por encima de los valores constitucionales de interés general y sobre todo de los derechos e intereses inalienables de sus hijos.

El tema de la educación y su implantación en una sociedad democrática es crucial y debe ajustarse a los principios y valores que la ensamblan, le dan vida y que se recogen en la Constitución. No sólo en nuestro país, y también en algunos otros, existen posturas, afortunadamente absolutamente minoritarias, que llegan a sostener que la educación de los hijos es un patrimonio irrenunciable e intocable de los padres. Se supone que también de las madres. En todos los países civilizados y democráticos debe existir un consenso sobre un sistema educativo que recoja y respete las líneas maestras que nos trazan la Constitución y la cultura democrática.

La Declaración Universal de Derechos Humanos proclama que toda persona tiene derecho a la educación, que debe ser gratuita en la instrucción elemental y fundamental, y además será obligatoria. Añade que la educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos del hombre y de las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión y la tolerancia. También reconoce el derecho de los padres a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos pero, por supuesto, siempre que los sistemas educativos respeten los valores fundamentales que hemos reseñado.

La Convención sobre los Derechos del Niño, ratificada por España el 31 de diciembre de 1990, entiende por niño todo ser humano menor de 18 años y consagra la creación de estos derechos, por encima de la decisión de sus padres o sus representantes legales. Será protegido de toda forma de discriminación. Tiene derecho a que se le otorguen las condiciones necesarias para formarse un juicio, así como poder expresar su opinión libremente en todos los asuntos que le afectan, en función de la edad y madurez. El artículo 28 establece el derecho a la educación en condiciones de igualdad de oportunidades. La educación debe contribuir a desarrollar la personalidad del niño e inculcarle el respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales. Preparar al niño para asumir una vida responsable en una sociedad libre y con espíritu de comprensión para la tolerancia, igualdad de los sexos y amistad. Se reconoce a los Estados establecer y dirigir instituciones de enseñanza en las que se respeten los valores constitucionales, lo que no puede interpretarse como una restricción de la libertad de los padres.

El Tribunal Constitucional, en una sentencia de 2 de diciembre de 2010, sentó definitivamente las bases de lo que exige una Constitución democrática para que se respeten los derechos de los menores y de la infancia. Se trataba de un recurso de amparo de unos padres que querían educar a sus hijos en su casa, sin contacto con otros escolares. Admito que el caso es distinto, pero la doctrina jurisprudencial es perfectamente aplicable al llamado "pin parental". Todo se centra en torno a la vulneración del derecho a la educación que consagra el artículo 27 de la Constitución española. Impone la escolarización, sin perjuicio de que los padres enseñen libremente a sus hijos fuera del horario escolar. Recuerda que no existe una pretendida facultad de los padres para elegir para sus hijos, por razones pedagógicas, un tipo de enseñanza que implique su no escolarización en centros homologados tanto de carácter público como privado. Refuerza sus argumentos con la cita del artículo 14 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea que respeta la libertad de creación de centros docentes, pero siempre dentro del respeto a los principios democráticos. Además recuerda el derecho constitucional de los poderes públicos de inspeccionar los centros para garantizar el cumplimiento de las leyes.

Por último, la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor, recuerda que todo menor tiene derecho a que su interés superior sea valorado y considerado como primordial. Añade que debe primar la consideración de los deseos, sentimientos y opiniones del menor, así como su derecho a participar progresivamente, en función de su edad, madurez, desarrollo y evolución personal, en el proceso de determinación de su interés superior. Reconoce los derechos del menor a ser informado, oído y escuchado, y a participar en el proceso de decisión de acuerdo con la normativa vigente. Impone la objetividad, imparcialidad y seguridad jurídica en la actuación protectora, garantizando el carácter colegiado e interdisciplinar en la adopción de medidas que les afecten.

Hasta aquí el marco legal, ahora entraremos en el falso debate sobre la "propiedad" de los hijos. Es evidente que los hijos no son del Estado, pero tampoco un objeto del que pueden disponer los padres, como si se tratase de una pieza más del mobiliario doméstico. La Constitución, por mucho que intenten retorcerla los panegiristas del derecho absoluto de los padres para adoctrinar a sus hijos, considera como valores que están por encima de los derechos de los padres: los principios democráticos, como el libre desarrollo de la personalidad de los niños, el respeto a su dignidad, el respeto por la libertades democráticas, la tolerancia y la no discriminación por razón de sexo o cualquier otra condición.

La decisión de la Comunidad de Murcia, con el falso argumento del poder absoluto de los padres para intervenir en la educación de sus hijos, pretende eliminar por Decreto que los hijos reciban opiniones, que no dogmas, sobre la libertad y diversidad sexual de los seres humanos, que, como nos recuerda la Declaración Universal de Derechos Humanos, nacen libres e iguales en derechos y dignidad.

Pretenden imponer una especie de menú educativo que se sabe, de momento, dónde empieza, pero no alcanzamos a valorar hasta qué extremos de intolerancia y sectarismo puede llevarnos. Los padres supremacistas forman parte de las Asociaciones de Padres y Madres (AMPA), que tienen voz en el desarrollo de las actividades del centro escolar. Allí debe debatirse el tema como se examina, por ejemplo, la salubridad del menú de los comedores u otras actividades complementarias.

Ni el Gobierno central ni los de las comunidades tienen competencia constitucional y legal para aprobar decisiones que incitan directa o subliminalmente a la discriminación y el odio. Como me parece que mis argumentos se resisten a abrirse camino en algunas mentes, abandono el intento y reconozco que me pueden acusar de defender el adoctrinamiento. De acuerdo, pero, situados en ese terreno, afirmo que, puestos a adoctrinar, es más encomiable y positivo adoctrinar en valores ciudadanos y democráticos que adoctrinar en la intolerancia y el sectarismo, sembrando los gérmenes de la violencia y la discriminación.

____________

José Antonio Martín Pallín es magistrado emérito del Tribunal Supremo y comisionado de la Comisión Internacional de Juristas (Ginebra).

Más contenidos sobre este tema




Hazte socio de infolibre

10 Comentarios
  • txema segura txema segura 22/01/20 17:29

    Muchas gracias al SR. MARTÍN PALLIN, por aclarar mi desconocimiento, en todo este asunto del mal llamado pin parental, veto parental. Esto demuestra la supina ignorancia, de los que aspiran a gobernar ésta España que es de todos. Gracias.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    0

  • CarlosP58 CarlosP58 22/01/20 12:53

    Gracias señor Martín Pallin por el esfuerzo educativo que hace con su artículo. Coincido plenamente con sus opiniones y quizás somos demasiados los que nos escandalizamos por las aberraciones que oímos respecto a vetos educativos.
    Desde la derecha a la ultraderecha crean problemas para ocupar espacios mediáticos, con el peligro que lo están haciendo con derechos fundamentales y tratados internacionales de protección a la infancia.
    Y es la mezcla de ignorancia, sotanas y caciquismo de quienes nos consideran suyos, en cuerpo y alma, lo que produce estas aberraciones.
    No podemos esperar nada del Ppcorrupto, de Cs y de Vox.
    Espero que sean los docentes y los pensadores quienes lideren una rebelión contra la vida en blanco y negro tipo Nodo, que tanto les gusta.
    Saludos y Periodismo Libre.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    2

  • GRINGO GRINGO 21/01/20 14:19

    Nos guste poco o nada, lo que estamos haciendo es, recoger el resultado de la T78, donde se abandonó a los ciudadanos de éste país a su suerte (poca), valorando más la paz social que el hecho de ir avanzando en todos los ámbitos, el social también, y posicionarnos al nivel de otras naciones avanzadas, principalmente europeas.

    El pacto conllevaba "no menear al ciudadano", no alentarle a pensar y mucho menos a ser críticos con la etapa anterior, al fin y al cabo veníamos de una dictadura que, como nos recordó Arfonzo Guerra, algunas, la de Franco era de ésas, aportan estabilidad y paz......., aunque sólo sea para algunos.

    Lo tenemos jodido con tanta carcundia y tanta ignorancia por metro cuadrado, pero SI SE PUEDE, y se demostrará que así es....

    Responder

    Denunciar comentario

    2

    10

  • Fernandos Fernandos 21/01/20 12:36

    La democracia en España no hay que engañarse, no está consolidada, solo está en manos de la iglesia y el nuevo capitalismo salvaje, que solo tiene un objetivo, ganar dinero y dominación del medio, de su función social, ya tal...

    Responder

    Denunciar comentario

    1

    12

  • Ambon Ambon 21/01/20 10:06

    Según las derechas asilvestradas una asignatura de "Educación para la ciudadanía" que enseña los valores constitucionales que nos afectan a todos, es adoctrinamiento, pero la asignatura de religión que enseña la doctrina y la moral de una parte de la sociedad no es adoctrinamiento, según ellos es formación en valores.

    El problema del fascismo patrio es que ganaron la guerra y no solo no se les explicó las barbaridades que hicieron, sino que han mamado durante 40 años en el relato de la paz de Franco. En la Alemania nazi o en la Italia fascista perdieron la guerra y se les explicó con claridad los asesinatos, las masacres que habían hecho esos regímenes y su absoluta falta de humanidad y libertad, se condenaron esos hechos y se educo para la democracia liberal, en poco tiempo tuivieron ciudadanos educados para la democracia, aquí no, aquí se castigó a los demócratas y se alzó a los fascistas, por cierto con la cooperación necesaria de todas las potencias occidentales.

    Responder

    Denunciar comentario

    1

    16

  • jagoba jagoba 21/01/20 09:56

    Buenos días señor Pallin.
    Un lujo y un placer leerle.
    Del articulo poco que decir, salvo que es muy transparente y que comparto en su totalidad.
    Pero hay otro asunto, que no ha tocado, que es el motivo real por el que VOX y PP se lanan al PIN.

    Destaco esta parte de su escrito:

    "No sólo en nuestro país, y también en algunos otros, existen posturas, afortunadamente absolutamente minoritarias, que llegan a sostener que la educación de los hijos es un patrimonio irrenunciable e intocable de los padres. Se supone que también de las madres"

    Hay un matiz,respecto a las posturas, que en España, no son minoritarias. Cada español es un gran entrenador de fútbol. Y cualquier padre o madre, sabemos educar a nuestros hijos como nadie, y sabemos lo que mas le conviene.

    Ese es el objetivo de VOX y PP. Una gran bolsa de votos. Son mensajes creados por el BigData, que busca bolsas de votantes, y como atraerlos. El PIN refuerza la idea, de que los padres somos los mejores educadores que los profesionales, pero es que no tenemos tiempo.

    También sigue la senda de otro matiz de la educación. El que los padres tienen derecho a elegir el centro escolar de sus hijos.Es una falacia. No podemos pasear por la luna, todos los domingos de primavera, por mucho derecho que nos queramos otorgar.

    ¡¡Si en Madrid 500000 padres deciden llevar a su hijo al mismo centro, ya me dirá usted como lo hacemos!!. Un centro grande con 2000 plazas , dejaría fuera a 498000 alumnos que no pueden elegir el centro.

    Pero el BigData busca conceptos, muy difíciles de llevar a cabo, y a veces imposible, para conseguir votos.

    Un saludo y perdone por la "chapa". Treinta años de profesor es lo que tiene.

    Responder

    Denunciar comentario

    1

    15

  • jorgeplaza jorgeplaza 21/01/20 09:51

    Este asunto, en el fondo, es hablar por hablar: los alumnos son capaces de no aprender cualquier cosa que se les intente inculcar, sobre todo coñazos como las matemáticas o los valores democráticos y ciudadanos. Mucho más sistemático fue el bombardeo de seis años de Religión y Formación del Espíritu Nacional que sufrimos los de mi anciana generación y ya se vio que, en cuanto pudimos, nos olvidamos del Fuero Juzgo (¿o era el de los Españoles?) y nos apuntamos, como el negro del chiste, a un pupitre como el de los demás europeos.

    Pero si hacemos como que sí nos lo tomamos en serio, tengo algunas preguntas. ¿En esas rimbombantes declaraciones llenas de mayúsculas de los Derechos Universales del Niño (o del Niño Universal, que me lío), no se les protege de la religión de sus papás? Me temo que no, porque nadie se opone en ninguna democracia europea de esas supuestamente tan distintas a la nuestra a que los progenitores del AMPA (anda, que la sigla...), al menos los pocos que todavía crean en esas cosas, les hagan cortar el prepucio, les pongan velis nolis unos gorritos redondos que tanto recuerdan al solideo (o viceversa), les hagan ponerse mirando p'a la Meca (sic) cinco veces al día (pero solo si son varones), les fuercen a cometer la Primera Comunión y luego la segunda, etc, etc. ¿No van esas variadas muestras de superstición y barbarie ancestral en contra, no ya de los Derechos del Niño Universal, sino del más elemental buen gusto? Parece que no, porque no se ve que los poderes públicos, que tienen la obligación de luchar contra la corrupción de menores, combatan esas prácticas de riesgo ni aquí, ni en los civilizadísimos (pese a ser siniestros luteranos) países nórdicos y ni siquiera en esa reserva espiritual de Occidente que ha sido siempre la republicanísima Francia.

    Mejor tomárselo a guasa porque si nos lo tomamos en serio vamos a topar con la Iglesia, con el Judaísmo mundial, el Islam y la infinita variedad de sectas protestantes. Otro día hablamos de las religiones hindúes, que también dan muchísimo juego.

    Responder

    Denunciar comentario

    10

    2

  • Silk Road Silk Road 21/01/20 09:27

    Mientras leía este magnífico artículo (estupendo también el de Benjamín Prado de hoy) me preguntaba: ¿de verdad es necesario que en el siglo XXI tengamos que estar explicando estas cosas? Y es que creo que no es cuestión de contenidos, sino de estrategia de VOX. Es posible que algunos meapilas votantes de la extrema derecha piensen realmente que sus hijos están haciendo "juegos sexuales" en los colegios pero la directiva del partido lo que pretende es más crear polémica y estar a la cabeza del facherío que otra cosa. Si el PP le apoya en esto de la censura educacional, se inventarán otra cosa para seguir en la palestra. Ya han hablado de ilegalizar al PNV, así que supongo que lo tienen en cartera entre otras opciones como llevar los tanques a Cataluña, recuperar la pena de muerte (principalmente para los homosexuales) o invadir el Peñón de Gibraltar. Y el PP detrás, como un perrito.

    Responder

    Denunciar comentario

    1

    18

  • Hammurabi Hammurabi 21/01/20 09:15

    Envidio su elocuencia, y me pregunto si está puede ser una buena herramienta para los aferrados votantes de la derecha.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    9

  • Mirandero Mirandero 21/01/20 06:26

    Lo que se esconde detrás del pin parental son varios conceptos ideológicos de la derecha. Por una parte, se pretende crear en la sociedad la opinión de que la educación pública es conflictiva y peligrosa para los valores de los alumnos; de esta forma, desacreditándola, se puede ofertar mejor la educación concertada y privada, que está controlada mayoritariamente por la Iglesia y por laicos conservadores. Por otra, intentando implantar el veto parental también se ataca al Gobierno, ya que un ejecutivo constitucionalista se opondrá a tal medida por ser esta anticonstitucional, creando así la derecha otro frente de crispación, con la pretensión de socavar la confianza de la sociedad en el Ejecutivo. Finalmente, los conservadores ultramontanos desean establecer el espurio derecho a que los padres puedan imponer su absoluta voluntad sobre sus hijos menores de edad, con el evidente retroceso en las conquistas sociales logradas durante infinidad de años.

    El Gobierno de Pedro Sánchez va a tomar medidas ante esta violación de la Constitución. También debería publicitar, con todos los mecanismos que le ofrece la Administración, las verdaderas pretensiones de la derecha, para que la sociedad tome conciencia de las mentiras, falacias y desmanes de los conservadores.

    Responder

    Denunciar comentario

    1

    21

Lo más...
 
Opinión
Oferta anticrisis
 
Sociedad de amigos

Ya puedes ser accionista de infoLibre

Cargando...
Cualquier ciudadana o ciudadano interesado en sostener un periodismo independiente como garantía democrática puede participar en la propiedad de infoLibre a través de la Sociedad de Amigos de infoLibre.