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¿Por qué le tienen tanto miedo a la memoria?

Publicada el 31/08/2020 a las 06:00

¿Quién dice que se olvida? No hay olvido.

Luis Cernuda

Una imagen que saltó a los medios hace unos días resultaba entrañable. Respiraba un cierto aire familiar, ese aire que alienta conversaciones íntimas alrededor de una mesa camilla cuando es invierno. Hay dos protagonistas principales en esa reunión que casi invita al recogimiento, más aún en tiempos de desasosiego como el que nos está tocando vivir, y a saber hasta cuándo. Esos protagonistas son una ministra del Gobierno español y un hombre que, sentado, viste traje y corbata, mira a través de los cristales gordos de sus gafas y parece que sonríe tímidamente a su ilustre interlocutora. La ministra es la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo. El hombre que la mira con una sonrisa que parece la de un niño es Juan Romero. Tiene 101 años y algunos de ellos los pasó en Mauthausen, el campo de exterminio nazi. Es un exiliado de cuando el fascismo ganó la guerra en España y vive en un pueblo francés desde que fue liberado tras la derrota del nazismo. Dicen que es el último superviviente español de aquel horror de dimensiones infinitas.

La ministra estaba allí, en la casa de Aÿ-Champagne, para rendir homenaje al superviviente. Y dentro de ese homenaje le dijo que estamos a punto de debatir una nueva Ley de Memoria Histórica, una Ley que sin duda mejorará -según lo que se anuncia- la que se aprobó en 2007, cuando el gobierno de Rodríguez Zapatero. Igual es verdad lo que dicen y tenía razón Robert Musil: “Cuando se espera tanto tiempo, aun lo imposible puede suceder”. Pero no lo sé, no sé si será así o será otra decepción más en la larga lista de decepciones que la memoria republicana ha sufrido en nuestro país, ya que durante la dictadura franquista estaba prohibida y, después de morirse el dictador, echar mano de ella no era conveniente. Así que fuimos circulando desde la prohibición memorialista a su inconveniencia durante más de ochenta años. No está mal, ¿verdad? Las prisas no suelen ser buenas consejeras para casi nada. Y si se trata de que las políticas de memoria no molesten a nadie, pues esa lentitud de tortuga está más que justificada. Claro, que una cosa es no tener prisa para asentar una democracia que no moleste a los franquistas en sus más diversas versiones y otra llegar a un pueblecito francés hace unos días para decirle a Juan Romero, último superviviente español de Mauthausen, que personas como él nunca han de ser borradas de nuestra memoria. No es por ser sarcástico, pero, joder, señora ministra: ¿no cree usted que hemos gastado una tonelada de gomas de borrar para convertir en invisibles a quienes defendieron la República hasta las torturas, las cárceles, el exilio o la muerte? Sí, hasta la misma muerte. Bien que lo expresa Charlotte Delbo en un libro imprescindible: Ninguno de nosotros volverá. Pasó Charlotte por los campos de Auschwitz-Birkenau y Ravensbrück, fue liberada en 1945 y escribió ese testimonio que a ratos resulta de una lectura dolorosamente insoportable: “morir no tiene importancia… cuando se hace dignamente”. Así muchos de aquellos hombres y mujeres que murieron antes de cumplir 101 años, como ahora tiene Juan Romero, y vieron cómo en su país -en el nuestro- se habían convertido en fantasmas sin nombre.

No sé cómo será, si se aprueba, la nueva Ley de Memoria Histórica. A mí, para empezar, me gustaría que se llamara Ley de Memoria Democrática. Y, si mucho me apuran, me gustaría que se llamara Ley de Memoria Democrática y Antifascista. La razón de esta sugerencia, que para nada va a ser atendida en los debates, tiene que ver con un detalle clarísimo: no quiero discutir aquí si la derecha española (y no hablo de Vox) es fascista, pero es bastante indiscutible que esa derecha no es antifascista. Es la diferencia entre las derechas europeas y las españolas. Nosotros perdimos la guerra contra el fascismo y esos países la ganaron. De ahí que reivindicar en España una memoria antifascista no sea muy de extraterrestres. O eso creo.

Para terminar, una reflexión: ¿Por qué los homenajes institucionales a quienes defendieron la República y lucharon por las libertades aquí y en la resistencia frente al fascismo y el nazismo se celebran en Francia? Ahora tenemos el ejemplo del que le acaba de rendir la vicepresidenta del Gobierno a Juan Romero, último superviviente español de Mauthausen. Pero es que, en el año 2015, el rey Felipe VI hizo lo mismo en el Ayuntamiento de París con los soldados españoles que liberaron la ciudad formando parte de La Nueve. Entonces, ¿por qué aquí esos homenajes siguen siendo imposibles? O lo que es lo mismo: ¿Por qué demonios la memoria republicana sigue dando tanto miedo cuando estamos convencidos de que nuestra democracia es tan fuerte como una roca? A lo mejor -digo yo- es que hablamos de una roca arenosa, llena de poros, una roca que se deshace como un azucarillo en el estimulante café de la mañana. No sé. Igual ustedes tienen más respuestas. Y seguro que mucho mejores que la mía…

Alfons Cervera es escritor. Su última novela es Claudio, mira, editada por Piel de Zapa.

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30 Comentarios
  • Pirichi Pirichi 21/09/20 21:37

    Donde no hay separación de poderes no hay democracia.

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  • Cocinera Cocinera 09/09/20 08:39

    Creo que tienen miedo aquellos que se beneficiaron , bien directamente, bien a través de herencias de sus familiares, del expolio a los represaliados. Tienen miedo lo que presentan en su haber bienes y propiedades que les fueron "robados" a los antifascistas muertos o exiliados. Tienen miedo los que hicieron su fortuna a partir de la explotación inmisericorde de seres humanos represaliados.

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  • Antonio Basanta Antonio Basanta 31/08/20 20:21

    Vamos a opinar distinto aunque se nos caiga el rapapolvo de tantos "opinadores de lo mismo". Cuando el articulista habla ¿Por qué tienen tanto miedo a la memoria? ya está haciendo una trampa porque insinúa sin decir quienes son los que tienen miedo a la memoria y cual es el motivo de que lo tengan. No lo nombra, lo indetermina y al final se llega a la clásica tentación maniquea "ellos o nosotros" la búsqueda del antagonismo que Carl Smidtt defiende con inteligencia, antidemocrática, pero inteligencia. Y sobre todo esconde a qué memoria se refiere y de quien es esa memoria que hay que defender. Porque memorias hay muchas y memorias colectivas también. La memoria histórica la tiene que fijar los historiadores ahora y en el futuro. Pero la memoria democrática sobre la República es muy variopinta y no tiene porque imponerse ninguna en especial. Yo desde el punto de vista democrático creo que había que defender la memoria del periodo democrático de la II Republica (que duró 5 años) con elecciones libres y pluralidad politica como ahora hay que defender los 42 años de democracia. Hay que defender como memoria democrática que el golpismo militar nunca puede volver y que el fascismo- falangismo es nocivo para la humanidad y para España. Y sobre todo una condena total de la dictadura, de sus 40 años de gobierno criminal y como consecuencia de esa condena la búsqueda de la gente en las cunetas para que las familias tengan su duelo y la defensa de la democracia como único modelo válido de organización politica libre, con respeto a los derechos y libertades y protección politica de las minorías.Eso sería para mí la única memoria democrática. Pero defender como memoria democrática la republicana no es memoria sino la memoria de una parte de la población. Por recordar, el bienio negro forma parte de la II República y yo no lo defiendo. Y tampoco defiendo a las organizaciones fascistas que pululaban pero tampoco a las organizaciones de extrema izquierda fascistoides (comunistas y anarquistas que sembraban el terror a católicos y a otras personas de la derecha no fascista en la II República. Yo me niego a defender esa memoria como parte de la memoria colectiva.

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    • MIglesias MIglesias 01/09/20 03:31

      La memoria es todo, lo positivo y lo negativo, ponga cada uno el acento donde lo ponga. Con esa memoria colectiva se conforma la identidad social, no se puede descartar lo que no nos guste.

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    • Antonio Basanta Antonio Basanta 31/08/20 20:39

      Continuo. Y como parte de la izquierda autocrítica, tenemos que tener la valentía y el coraje para no reconocer como memoria colectiva positiva el levantamiento separatista de Companys que se convirtió en un delincuente contra la misma II Repùblica que prometió defender, ni el levantamiento de Asturias de 1934. Por mucha simpatía que sentimentalmente tenga yo con esa revolución, mas tras leer el extraordinario libro de 1934 que publicó el gran escritor asturiano Jose Diaz Fernandez, con el seudónimo de Jose Capel titulado "Octubre rojo en Asturias" y que he leido y conservo como una pequeña joya, desde el punto de vista de la razón democrática y de la memoria democrática debe figurar como un acto traidor con la propia democracia republicana que dice defender.
      E igual no `puedo defender la matanza republicana por las fuerzas policiales de Casas Viejas.
      Cuando se habla de memoria republicana se nos quiere hacer tragar toda la versión comunista o extremista de la II Republica. Y eso no es la memoria democrática porque no es más que la memoria de unos pocos, memoria de parte. Y la memoria democrática tiene que ser asimilada y saludada por las amplias mayorías de la población. La memoria minoritaria y elitista solo sirve para aumentar los enfrentamientos del siglo pasado., Por eso yo recomendaria que por memoria democrática quedase la defensa de la II República como democracia libre, igual que la democracia actual, la condena de todos los extremismos que la rompieron y particularmente la condena del fascismo golpista y especialmente la condena de los 40 años de dictadura y de los asesinatos cometidos por ella con la reparación posible (mucha reparación ya no es posible) sacando a los asesinados de las cunetas y enterrarlos dignamente. Poner cosas de parte a la memoria histórica significa ayudar a paralizar la formación de la propia memoria histórica colectiva en defensa de la democracia y contra sus agresores. Sirve para avivar enfrentamientos y poco más. La memoria histórica democrática debería servir para la defensa de la democracia y de la dignidad de los vencidos, pero no para la defensa de ningun tipo de organización politica temporal ni de confrontación.

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      • MIglesias MIglesias 01/09/20 03:40

        Por mucho que intente desconectar la democracia de la II República como si fueran dos sucesos disociados y se pudiera aplaudir a una y condenar a la otra, fueron un solo suceso, las culpas y los aciertos son parte del mismo hecho histórico.

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        • Antonio Basanta Antonio Basanta 01/09/20 16:09

          Vuelve usted a tergiversar lo que digo. Exactemente, en mis escritos he dicho "yo recomendaría que por memoria democrática quedase la defensa de la II República como democracia libre, igual que la democracia actual" ¿De donde narices saca que yo intento desconectar la democracia de la II Republica? Si expresamente afirmo, lo que usted dice que niego. Hay que tener mala uva para tergiversar y manipular lo que digo de manera clara y nítida. Yo defiendo y defenderé la II República como un periodo democrático enorme que duró, desgraciadamente, 5 años al igual que defiendo y defenderé el periodo democrático actual que dura ya 42 años y esperemos que siga durando muchos más. En cuanto a aciertos y errores, manifiesto justo lo contrario de lo que usted dice que digo. En la II República hubo errores y aciertos, por desgracia demasiado repartidos. Igual que en la democracia constitucional que tenemos ha habido errores y aciertos. Por suerte ha habido infinitamente más aciertos que errores. Y los dos han sido períodos democráticos, de libertades civiles y derechos democráticos. Y la pregunta la tiene que responder usted, no yo. ¿por qué usted dice que yo digo lo contrario de lo que estoy diciendo en mi escrito? Solo por un prejuicio suyo o una perversa lectura de lo que escribo me puede achacar decir lo que no digo y por ese error me adjudica lo contrario de lo que expresamente digo.

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          • MIglesias MIglesias 01/09/20 20:35

            Lo saco de sus dos comentarios, porque es cierto que dice eso, pero es un contrasentido al resto del contenido de sus comentarios en los que habla de memoria democrática y memoria republicana como si fueran dos elementos que se dieron por separado: "Pero defender como memoria democrática la republicana no es memoria sino la memoria de una parte de la población"; "Cuando se habla de memoria republicana se nos quiere hacer tragar toda la versión comunista o extremista de la II Republica. Y eso no es la memoria democrática porque no es más que la memoria de unos pocos, memoria de parte. "
            Confunde muchas cosas, la memoria histórica no consiste en escoger acontecimientos, eso es lo que hizo Franco creando una falsa memoria institucional y de esos barros vienen estos lodos. La memoria histórica hace referencia a acontecimientos en virtud de los cuales los grupos sociales establecen su identidad a lo largo del tiempo, es la base de nuestra identidad como nación, en esa memoria colectiva no hay separación entre memoria democrática, fascista, comunista, republicana o maragata, la memoria histórica es el conjunto de todas esas memorias colectivas.
            Las sociedades que han sufrido un conflicto reciente deben llegar a un acuerdo sobre cómo desarrollar unas nuevas estructuras sociales y políticas que sirvan como base para una mínima cooperación, para lograrlo es  necesario  abordar  el pasado, todo el pasado, no solo el que nos gusta, mientras esto no ocurra no hay reconciliación posible y en España se nos ha negado y se nos sigue negando.
            Su visión sobre la II República como un ente separado de la democracia, con una memoria democrática y otra republicana es irreal, la II República y la democracia no pueden entenderse la una sin la otra, tampoco acierta cuando piensa que la memoria republicana es un coto privado de la izquierda extremista, en la república cabían todas las ideologías, todas estaban representadas y todas forman parte de la memoria republicana.

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  • Antonio LCL Antonio LCL 31/08/20 20:00

    Una más de las asignaturas pendientes de esta democracia que, como usted señala, más bien se desmorona como arenisca a causa de vientos que nunca dejarán de recordarnos a quienes lucharon y dieron su vida en defensa de la República, sin que en su propia nación se les haya reconocido su labor, y a quienes la destruyeron y siguen manteniendo sus sacrosantos derechos a seguir engañando, manipulando la verdad, sin que la justicia borre de los plumazos que hagan falta tan perversas e infaustas instituciones. Muchas gracias Sr. Cervera.

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  • Larry2 Larry2 31/08/20 19:25

    Gracias por el artículo. La vice presidenta socialista tiene que ir a conceder una medalla a un republicano, a una república. Aquí tienen miedo a concederla para que no se enfaden los amigos de siempre. Está claro que este país hizo una transición pero para nada ejemplar. Ya no hay vuelta de hoja. El parlamento español tiene un gobierno de coalición, pero el Psoe apostó siempre por dejar tranquilos a la derecha y a la iglesia. Pasarán tiempos y estaremos con lo mismo. A no ser que con las urnas cambiemos del todo esto, que lo veo complicado. Un Psoe histórico lo tuvo en sus manos, no lo hizo, y ahora lo tiene difícil para hacerlo. Sus bases son republicanas, pero los de arriba no están por la labor. Lástima que el último republicano que estuvo en aquel campo de concentración haya recibido la medalla en su lugar de residencia actual, y no aquí, pero bueno menos es nada, agur.

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    • manuel14a manuel14a 31/08/20 21:56

      Disculpe pero creo que afirmar que lasa bases de psoe, son republicanas, para mi es mucho afirmar, también hay mucho, ultra liberal y socialdemócratas de extremo centro, seguramente no sera posible pero estaría bien saber el porcentaje de cada una de estas bases. salud

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  • kneter kneter 31/08/20 15:23

    La derecha española es fascista hasta sus entrañas y por eso algunos de los lucharon defendiendo la República contra el fascismo y el nazismo siguen en Francia, tal vez por ese poso ultra que todavía se respira aquí.
    En cuanto a la nueva ley de Memoria Histórica, no espero demasiados avances por la negativa sistemática de esa derecha fascista que representan PP y Vox además de importantes sectores financieros, judiciales, militares y demasiados grupos editoriales.
    Salut i República 

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    • corleone corleone 01/09/20 18:33

      Estoy de acuerdo con usted completamente.
      Fue una guerra de exterminio, ni mas, ni menos. Si no a santo de que tantos y tantos esesinados DESPUES de la guerra ?.
      Sin olvidar a la Iglesia que fue sostén y cómplice en todo momento.
      Díganme Uds. ¿ a pedido la Iglesia perdón por su actitud en la Guerra Civil, y sobretodo, en la posguerra ?. A mi me consta que NO.
      Y seguramente será porque la Iglesia obvió sistemáticamente sus preceptos ,todos.
      Se de desentendió de todos los Mandamientos, todos. Ignoró los Evangelios, y junto con los vencedores políticos y militares se embriagó del derramamiento de sangre, que supuso la victoria contra la República. Y lo hicieron porque en aquel momento lo tenian todo a su favor. Hitler y Mussolini, en el poder, y potencias como Gran Bretaña y Francia " acojonadas".
      No habia en aquel momento nadie que les "tosiera". Pues pensaron en aquel momento que iba a ser para siempre aquello.
      Lo saben y les da "cosa" reconocerlo, y eso que no fueron ellos sino ascendientes. Pero les falta valor, ese valor que dicen poseer, para reconocerlo.

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  • Ayla* Ayla* 31/08/20 14:04

    "nuestra democracia" no es tal y por eso no se puede hablar, después de 80 años, del golpe de estado al gobierno legítimo.
    Ni del intento de exterminio de los que lucharon por dicho gobierno, ni del expolio que se realizó sobre sus bienes. Ni de cómo se reconstruyó con mano de obra esclava de los represaliados y cómo se aprovecharon de ella los oligarcas que forman muchas empresas del Ibex 35.
    Y la transición no es más que un cuento para disfrazar la mentira en que vivimos, que cada vez es más evidente.

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  • Raul Raul 31/08/20 13:39

    La España de Borbon le tiene tanto miedo a la Memoria PORQUE ESTÁ FUNDADA EN LA IMPUNIDAD DEL FASCISMO NAZIonalcatólico jamás derrotado ni juzgado. Y, claro, a la España de Borbón HEREDERA DE LA PUTA ESPAÑA DE FRANCO no le gusta recordar DE DONDE VIENE Y LO QUE ES.

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  • Raul Raul 31/08/20 13:37

    La España de Borbon le tiene tanto miedo a la Memoria PORQUE ESTÁ FUNDADA EN LA IMPUNIDAD DEL FASCISMO NAZIonalcatólico jamás derrotado ni juzgado.

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  • MIglesias MIglesias 31/08/20 12:51

    Llámenme malpensada, pero sospecho que el motivo de esa negativa a restablecer la memoria colectiva de nuestro pasado reciente es tan prosaico como el parné.
    Una verdadera ley de memoria histórica haría aflorar el origen de tantas fortunas ilícitas que hoy se pasean por las pasarelas de la élite económica y política y permitiría reclamarlas a sus herederos legítimos. En ese pacto que llamamos modélica transición, que no fue más que el triunfo del chantaje, se ataron más cosas que las evidentes,

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    • corleone corleone 01/09/20 18:39

      Si no que la pregunten a la Iglesia Católica, sus privilegios, y tambien ahora con las inmatriculaciones a tuti plein.

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