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Alternativas a la España vaciada

Enrique Javier Díez Gutiérrez | María José Rodríguez
Publicada el 15/11/2020 a las 06:00 Actualizada el 16/11/2020 a las 10:09

La “España vaciada” también está sufriendo el covid, pero una parte de la población se está planteando la zona rural como lugar para un habitar seguro en medio de esta pandemia. Por eso queremos plantear qué propuestas concretas desarrolla la literatura científica actual para dar respuesta a esa situación de abandono social e institucional.

Tierra sin gente para gente sin tierra: creación de Bancos Públicos de Tierras Gratuitas, gestionados por los ayuntamientos, con el objetivo de facilitar la puesta a disposición de superficie cultivable (procedente de territorios comunales o de cesiones particulares) en régimen de alquiler gratuito o convenio de cesión temporal, a personas o familias desempleadas que estén interesadas en buscar una oportunidad laboral y profesional en el sector agroalimentario. Complementado con Bancos de Herramientas Gratuitas, en préstamo, para las labores agrícolas y ganaderas, y Bancos de Tiempo de Asesoramiento por parte de sindicatos agrarios en los procesos agropecuarios, para quienes se inician y para apoyar técnicamente y crear redes para el desarrollo de las iniciativas.

Acceso a vivienda social: Banco de Viviendas gratuitas o de alquiler social, a partir de la rehabilitación de casas deshabitadas, de propiedad pública o de la cesión de particulares, siendo restauradas o construidas manteniendo las características arquitectónicas tradicionales y con técnicas de bio-construcción.

Bonificaciones/exenciones fiscales: otorgar Cartas Puebla que establezcan bonificaciones y/o exenciones fiscales (IRPF, IVA, Sociedades, Sucesiones, IBI, Impuesto de circulación de vehículos, etc.), al menos durante un tiempo, para las cooperativas, pequeñas empresas y personas autónomas que permanezcan o se establezcan en el medio rural, priorizando las zonas de riesgo demográfico.

Renta básica rural garantizada: otra propuesta estratégica es garantizar por las administraciones una percepción económica de carácter periódico a toda persona que resida en zona rural con menos de 25 habitantes por kilómetro cuadrado. Su finalidad sería garantizar unos ingresos mínimos, correspondientes al mínimo vital que toda persona necesita para vivir y su práctica supondría una cierta redistribución de la riqueza y un ingreso económico complementario que aseguraría cierta independencia económica para mantener un proyecto de vital en la zona rural.

Banda ancha rural: red pública de muy alta velocidad, que rompa la brecha digital, cubriendo las necesidades de teletrabajo o trabajo digital, comunicación, formación a distancia, promoción y comercialización de la producción. Lógicamente, debería verse complementada con formación, apoyo y asesoramiento digital y un desarrollo de la administración electrónica.

Banco público rural: creación de un Banco Público Rural para facilitar créditos y apoyo financiero en condiciones ventajosas.

Servicio de transporte público de viajeros: bien mediante demanda o bien con un servicio mínimo diario (en trayectos de ida y vuelta). Superar el aislamiento y la dificultad de comunicación de las zonas rurales es una de las apuestas fundamentales para repoblarlas. Además, rompería el eterno ciclo de compra y consumo de vehículos particulares y reduciría el nivel de emisiones contaminantes.

Zona rural sin fronteras: articular medidas para que personas migrantes puedan habitar también los pueblos. Para ello se hace necesario implementar planes de acogida de la población extranjera y medidas de apoyo a su inserción en la zona rural.

Empleo y producción no deslocalizable: fomentar cooperativas, pequeñas empresas e iniciativas autónomas que impulsen una producción adecuada a cada zona: apicultura, piscicultura, ganadería, aprovechamiento de recursos forestales y el monte, prevención de incendios, herbolaria, pequeñas industrias de transformación de los productos, artesanía local, etc.

Nuevas ocupaciones: que supongan creación de empleo –de calidad, digno y con derechos–, relacionado con los recursos, la tradición o el entorno. Impulsando sectores no vinculados únicamente a la agroganadería tradicional, como pueden ser actividades no presenciales relacionadas con la robótica, el diseño web, la videocreación, la programación informática o la minería de datos, etc. Así como nuevos yacimientos de empleo relacionados con la biotecnología, o con la utilización de drones para ver zonas geográficas ganaderas o extensiones de cultivo, turismo alternativo como la astrofotografía, la bioconstrucción, las energías renovables, la permacultura o el reciclaje.

Red de comercialización y difusión: a la par, sería necesaria la reactivación de los mercados locales de proximidad, que permitan y faciliten la venta directa de productos de las zonas rurales, con tres medidas complementarias: (1) sin coste de uso de espacio en ellos; (2) con campañas de difusión; y (3) supresión o flexibilización de requisitos y medidas burocráticas, pensadas para modelos industriales, que dificultan la venta directa de productos agrícolas. Fomentando canales cortos de comercialización cercana con el lugar de producción agropecuaria y de productos locales, mediante el apoyo público a la creación de Cooperativas de Comercialización que permitan la agrupación de la oferta y la venta directa a los consumidores y las consumidoras, frente a las grandes superficies.

Consumo de proximidad: incentivar desde las administraciones públicas los circuitos cortos de producción y consumo, favoreciendo, a su vez, el empleo, la salud y seguridad alimentaria, y la reducción de la contaminación al no tener que utilizar tanto petróleo en el traslado desde otros países o puntos lejanos. Lo cual exigiría el fomento de la cooperación entre productores y distribuidores, con los consumidores, así como la creación de observatorios públicos de precios para evitar desfases entre origen y destino, estableciendo la obligación de doble etiquetado con precio en origen y precio de venta al consumo.

Formación en zonas rurales: un proverbio popular afirma que cuando se cierra una escuela se abandona un pueblo, porque “un pueblo sin escuela es un pueblo muerto”. Por eso es crucial que se garantice el mantenimiento de escuelas abiertas en los pueblos, potenciando que puedan seguir escolarizados en su entorno. Así como redes rurales de Universidades públicas o Centros y Facultades de Enseñanza Superior con sus especialidades, como en países como Holanda o Escocia, y centros de apoyo para quienes cursan la totalidad o parte de sus estudios a distancia, incluso viviendo en las zonas rurales más remotas, mediante las TIC.

Políticas de igualdad entre mujeres y hombres: implementar medidas efectivas de acción positiva (tanto en el acceso a ayudas como en la titularidad de las actividades económicas, en las cláusulas sociales en la contratación pública o en la obligatoriedad de representación paritaria en las cámaras agrarias y cooperativas) para combatir la masculinización del medio rural, favoreciendo la igualdad entre hombres y mujeres, y apoyando iniciativas en torno a los intereses y expectativas de las mujeres, que vayan más allá de la prolongación de los roles de género tradicionales (turismo rural, hostelería, elaboración productos tradicionales, etc.), creando redes de ayuda mutua, cuidado y atención, teniendo en cuenta además la prevención y abordaje de situaciones vitales como la violencia de género, las situaciones carenciales o de necesidad social. Así como medidas sostenidas para la implicación efectiva de los hombres en la cadena de cuidados y en la lucha por la igualdad en el ámbito rural, puesto que el modelo patriarcal sigue predominando en el ámbito rural.

Figura del “Repoblador/a Rural”: creación de esta figura, que visibilice el importante papel de estas personas para evitar la desertización del mundo rural y el mantenimiento del medio natural. Dotándolos de un carnet que les dé acceso gratuito a museos, bonificaciones en transporte público, cines, teatros, etc. Medidas de sensibilización, formación y concienciación, acompañadas de campañas de valoración pública. Atraer “neo-rurales”, nuevos pobladores y pobladoras, haciendo del mundo rural un espacio agradable para que la gente viva allí, con servicios, cultura y espacios de acogida. Urbanitas que quiere huir de la vorágine de la gran ciudad, y muchas veces con el objetivo de vivir del autoconsumo o de envejecer juntos.

Participación democrática: fomento de concejos, asambleas vecinales, presupuestos participativos y mecanismos de participación y control democrático en la elaboración, gestión, seguimiento, control y evaluación de los Programas de Desarrollo Rural. Un modelo que recupera buena parte de la tradición cultural y organizativa de los pueblos que, a través de concejos, juntas vecinales, hacenderas, etc., fomentaba una solidaridad compartida y colectiva donde los vecinos y vecinas se ayudaban y se embarcaban en proyectos comunes de construcción, conservación y regulación de los bienes comunales.

Servicios sanitarios y sociales garantizados: este es uno de los elementos fundamentales. Garantizar planes comarcales de cobertura de servicios públicos (Sanidad, Educación y Servicios Sociales) articulados por las administraciones locales o bien de forma mancomunada. Potenciando servicios sociales distribuidos, con dotación de recursos que permita una atención personalizada. Impulso y creación de suficientes residencias públicas de personas mayores en las zonas rurales que estén abiertas al entorno, garantizando el derecho a la vida independiente.

Políticas Medioambientales. Puesto que las zonas rurales además de ser espacios que evitan la desertización, mantienen paisajes naturales y generan más oxígeno del que consumen, se propone implantar una tasa medioambiental: cobrar por reciclar el CO2 que generan las grandes ciudades y destinarlo a políticas medioambientales de conservación y restauración de masas forestales y bosques supondría la creación de un buen número de puestos de trabajo estables. Pero, además, hay muchas otras políticas medioambientales que se podrían impulsar: el impulso de las energías renovables, la agricultura ecológica, y apostar por el decrecimiento para aprender a vivir con menos (en función de las necesidades y no de los deseos), para que todos y todas podamos vivir mejor.

Políticas de impulso de I+D en zona rural: planificar “micropolos” públicos de investigación y desarrollo tecnológico en zonas rurales, que generen productos de alto valor añadido (desde carbón activo a partir de residuos agrícolas, hasta nanoestructuras de carbono para la industria metal-mecánica o aeronáutica, o grafeno luminiscente para ser usado en materiales biológicos y en el análisis de células de tejidos) con la colaboración de las Universidades Públicas y los centros de investigación ya establecidos, creando redes de investigación e innovación. Es una apuesta estratégica para la que se necesita voluntad política.

Desarrollo cultural: no solo podemos vivir de pan, sino que también necesitamos rosas. Un espacio habitable tiene que ser también amable, de manera que sea deseable vivir en él. Eso requiere también espacios de encuentro y enriquecimiento cultural, de intercambio, pensamiento, creación, arte, cultura y disfrute (bibliotecas, ludotecas, museos y arte, teatro, etc.) gestionados por la propia población. Así como espacios de producción y creación de expresión cultural, social y lúdica que entronque con el Arte y la Educación Popular del pueblo y para el pueblo, que ponga en valor los propios recursos y que integre a la comunidad. Al respecto, sería importante promover medios de comunicación local públicos (radio local, prensa social, redes web de la zona, etc.) como forma de aumentar la relación entre los vecinos/as, y de reforzar su autoestima e identidad, así como implantar programas para la recuperación del patrimonio monumental y las rutas culturales y ecológicas de las áreas rurales.

Creación de tejido social y redes de solidaridad: mejorar la imagen de la realidad territorial del medio rural, poniéndola en valor. Mediante estrategias de comunicación y difusión de esa realidad y de las ventajas sociales, ecológicas, económicas y de vida de las áreas rurales. Así como fuente de riqueza patrimonial, económica y medioambiental para el conjunto del país. Promover acciones educativas que contribuyan a difundir la realidad y los valores del medio rural, fomentando el tratamiento de esta materia en las aulas, así como sensibilizar a la población en su conjunto de lo que aporta. Y de cara al propio interior de las comunidades rurales desarrollar estrategias que potencien poner en valor lo rural, así como la vinculación y la construcción de los afectos con el mundo rural, la continuidad de los proyectos y el asentamiento vital. Una ecología del cuidado y la atención solidaria ante la soledad, ante las dificultades, potenciando encuentros periódicos de convivencia, de formación, lúdicos y culturales, que conecten a la población de pueblos de una comarca y ayuden a crear redes de encuentro y solidaridad.

Turismo rural sostenible: por último, cambiar el modelo de turismo de interior, apoyado en los recursos naturales y patrimoniales y compatible con la protección del Medio Ambiente.

Todas las medidas anteriores son parciales y limitadas, si no se avanza simultáneamente en un cambio radical del modelo, planificando el espacio rural al servicio del bien común. Para ello, un elemento clave es asumir un “plan estratégico de Estado” frente al reto demográfico que trascienda del problema para centrarse en estas soluciones ajustadas en un desarrollo equilibrado, con una perspectiva a medio y largo plazo. Un segundo elemento sería implementar un “pacto de Estado” de todos los grupos políticos que fuera realmente efectivo y articulara estas medidas a través de cuatro instrumentos básicos: instrumentos normativos, instrumentos administrativos, dotación presupuestaria e implementación de propuestas concretas. El tercer elemento clave e indispensable es implementar una dotación presupuestaria mínima a medio plazo (con un horizonte de al menos 25 años), como inversión en cohesión social y territorial y en fortaleza y sostenibilidad con el fin de garantizar el derecho a la igualdad y a quedarse en la propia tierra.

Por tanto, hay que cambiar el actual modelo agrario por una nueva forma de relación con la tierra, avanzando en un modelo de soberanía alimentaria de acuerdo con los objetivos de sostenibilidad y seguridad alimentaria. Solo será posible el repoblamiento si se dota a los pueblos de los medios necesarios para que vivir en ellos sea agradable, cultural, emocional y vitalmente, además de conveniente desde un punto de vista económico, ecológico y social. Y esto será posible si hay voluntad política para hacerlo.

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Enrique Javier Díez Gutiérrez es profesor de la Universidad de León y María José Rodríguez Rejas es profesora de la Universidad Autónoma Ciudad de México. 

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12 Comentarios
  • Epi Epi 16/11/20 11:26

    Suena muy bien, pero del "dicho al hecho" hay un largo trecho. Los pueblos, una vez conocidos, no son tan idílicos como parecen. Destripar terrones o cuidar ganado ocupan los trescientos sesenta y cinco días del año, eso si no son bisiestos, que es un día más. Una buena cosecha se puede arruinar en pocos minutos y un buen ganado lo puede arruinar una brucelosis. No dudo que haya gente con iniciativa que se arriesgue, pero el campo es muy duro...

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  • cromwell cromwell 15/11/20 15:52

    Desde hace 20 años frecuento y ahora resido en un pequeño pueblo de la España vaciada de la Comunidad de Madrid por lo que me parece muy bueno este artículo pero sería necesaria una política integral y sostenida ya que los parches no han servido para nada. Aquí llegó hasta construirse un colegio que dio servicio 3 ó 4 años porque unos niños crecieron y otros se fueron con sus padres a municipios mayores por falta de trabajo para estos últimos. La crisis del 2008 fue la puntilla pero parece que con la pandemia algo se está recuperando. Otra cosa es que se hacen muchos planes pero se olvida el factor humano que no gusta de tenet iniciativas, arriesgar y cambiar su modo de vida, aquí hemos tenido artesanos agricultores y ganadetros pero muy pocos han resistido el tirón. Se confía todo al turismo. Tampoco ayuda qie las grandes empresas ubiquen sus almacenes, talleres y fábricas al calor de las grandes urbes cuando hay pueblos un poco más lejanos con excelentes polígonos industriales donde se han establecido muy pocas empresas.Esto ha dado lugar a que pueblines muy pequeños se hayan convertido en cotos para disfrute y explotación de una o dos familias que no tienen ningún interés en recibir población estable. En suma, difícil problema que estaría bien abordar.

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  • Larrauri Larrauri 15/11/20 12:51

    Sin duda muchas de las propuestas que plantea el articulo son necesarias para dignificar los derechos e igualdad de oportunidades en las zonas Rurales. No obstante y sobre todo en lo tocante a las politicas medioambientales se hace necesario por parte de la sociedad rural un cambio de actitudes costumbres y habitos en relación a la naturaleza. Desde muy diversos ambitos, politicos academicos , agentes sociales etc. se asocia directamente la vida en los pueblos como un idilio con la naturaleza. Estos es falso. A los habitantes de los pueblos como al resto de la sociedad nos toca dar un giro profundo y un cambio de paradigma cultural en nuestra relacion con el medio ambiente. Vivimos en un planeta superpoblado con unos problemas ya archiconocidos y volver a repoblar las zonas rurales no puede hacerse con la vieja cultura y cometer los mismos errores. Hay muchos topicos y prejuicios que hay que enterrar. Y por último, con el despolblamiento y la llamada España vaciada que ni es igual ni obedece a las mismas causas en todos los lugares, como todos los fenomenos complejos conviene no simplicarlos y no hacer calculos electorales. Para algunas formaciones políticas es un nicho electoral a conquistar debido al estrecho margen en los resultados de las urnas y la distribución territoria de las circunscripciones.Hay mucha impostura.

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    • Ira Ira 17/11/20 05:57

      De acuerdo con tu comentario.
      Sobre todo las dos últimas frases.

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    • Ambon Ambon 16/11/20 17:19

      Absolutamente de acuerdo con exigir al campo políticas ecológicas de conservación de la naturaleza, por ejemplo el empleo masivo de semillas industriales que dan mas cosecha pero que obligan al agricultor a comprarlas cada año, lo que significa que el control de esa explotación está en quien fija el precio de las semillas y los consumidores no sabemos si son naturales, transgénicas o que problemas pueden provocar.

      Lo mismo puede decirse respecto a insecticidas, abonos, etc. o sobre las granjas industriales o macrogranjas que destruyen las especies autóctonas perjudicando a todos y solo favorecen a unos pocos.

      Si el desarrollismo urbano ha terminado alicatando todo a su paso, ahora no podemos permitirnos que el desarrollismo agrícola termine de destruir lo que nos queda de medio ambiente.

      Desarrollo sostenible, el crecimiento perpetuo no existe en la naturaleza es un invento d la economía financiera que beneficia a unos pocos perjudicando a la mayoría.

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  • Javier Sánchez Herrera Javier Sánchez Herrera 15/11/20 12:17

    Un artículo muy positivo. Pero echo en falta una reforma administrativa del Estado en la que se lleve a cabo la fusión de ayuntamientos, pues España no se puede permitir tener más de 8.200 ayuntamientos.
    También es necesaria la federalización de España, mejorando la cooperación entre CC. AA. y con el Estado central o federal, así como aclarar qué queremos hacer con las diputaciones provinciales. Saludos

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  • Ambon Ambon 15/11/20 11:06

    Es un plan de trabajo sobre el que debatir y toca la mayoría de las necesidades del mundo rural.

    Echo en falta una petición de desconcentración de instituciones públicas nacionales y/o autonómicas. Si existen buenas comunicaciones físicas y telemáticas no es necesario que todos los ministerios, direcciones generales, institutos, fundaciones y empresas públicas se concentren el Madrid o en la capitales autonómicas.

    Por otro lado no estoy de acuerdo en las rebajas fiscales, una cosa son las tasas municipales o autonómicas sobre las que se puede hablar y buscar fórmulas para que no frenen ni una sola iniciativa y otra cosa muy distinta son los impuestos sobre los beneficios, IRPF o Sociedades, respecto a estos impuestos no se deben hacer exenciones, porque la dignidad democrática de una persona radica es su condición de ciudadano que aporta a la sociedad en función de sus ingresos. Si existen beneficios deben pagar igual que todos, del mismo modo que exijo a Madrid que deje de hacer exenciones fiscales que solo favorecen a los ricos y que absorbe recursos humanos y financieros del resto de la nación. Privilegios fiscales para nadie.

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    • Estadea Estadea 15/11/20 15:46

      En total acuerdo.
      Ayer viendo al Sr Jarabo ex AT la defensa de Madrid con su bajadas de impuestos me dio vergüenza ajena.
      Lo que no dice que Madrid vive de lo que pagamos a los llámese: Organización públicas estatales. Bancos, hidroeléctricas etc.
      Llevar bbbva BANKIA Santander a Teruel 
      Ministerio Agrcultura y fomentos Zamora
      Pesca a Galicia e industria a Euskadi
      Sanidad a Catalunya 
      Turismo Andalucía y canarias 
      Y así etc
      Y así etc
      Madrid a pastorear ovejas como la España vacía 
      Sr Jarabo como bajarían impuestos para ser más competitivos???

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    • Pedro J. Jiménez Pedro J. Jiménez 15/11/20 12:00

      Estoy muy de acuerdo.
      Aunque parece un plan muy ambicioso, no hay que "lanzar las campanas al vuelo". Hay que tomárselo en serio, eso sí, pero con "pies de plomo", afianzando bien las ideas y, ante cualquier discrepancia, debate y acuerdo.

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  • geuk geuk 15/11/20 10:35

    Muy interesante y oportuno,sería el momento de ponerlo en marcha dada la situación de paro,inmigración forzosa, a pandemia que aconseja alejarnos en lo posible de las grandes urbes.El problema es que los políticos que tiene éste País están a lo SUYO y no hay ningún interés por aquello que no proporcione comisiones .

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  • Canija Canija 15/11/20 08:32

    Muy interesante el artículo y creo que podría ser atractivo para muchas personas que malviven en las grandes ciudades 

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  • Angel Viviente Angel Viviente 15/11/20 01:00

    Estupendo compendio. A mi entender, no queda nada sin cubrir con esos puntos.
    Lo que se necesita ahora es un claro interés e intención política, por parte del Estado,  Comunidades y Ayuntamientos para ponerlo en practica, con los correspondientes recursos. 
    El modelo de Estado que buscamos, precisa urgentemente atajar el problema de esa España

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