Buscador de la Hemeroteca
Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Olvidaste tu contraseña?
infolibre Periodismo libre e independiente
Secciones
Plaza Pública

Madrid

Publicada el 08/05/2021 a las 06:00

Estas líneas ven la luz bajo el estímulo del excelente artículo de José Luis Villacañas sobre las recientes elecciones madrileñas. Coincido con lo que sostiene en su texto y pienso que es bajo ese ángulo o algún otro parecido como cabe enfocar provechosamente el acontecimiento madrileño del pasado 4 de mayo.

Los puntos de partida de mi reflexión son los siguientes:

1) La derecha de Madrid es bastante fuerte, está firmemente arraigada y, cuando es preciso, se moviliza con gran dinamismo.

2) El sector más definido ideológicamente de esa derecha, sin embargo, tiene una envergadura inferior al equivalente en la izquierda. Si la derecha ha conseguido importantes victorias electorales ha sido por haber sabido conquistar los votos de sectores que, en los sondeos sobre las adscripciones ideológicas, aparecen como poco definidos o intermedios. Ambas categorías (poco definidos e intermedios) son los que cuando se pregunta por la ubicación ideológica del 1 al 10 se sitúan en el 4, el 5 o el 6. La representación gráfica de las autoidentificaciones ideológicas viene a ser una montaña central aunque algo escorada hacia la izquierda.

3) En el último período ha tomado un fuerte impulso una derecha mediática y política –encarnada por Díaz Ayuso, con el respaldo del PP, y por Vox– cuya política y mensajes imitan, incluso literalmente, a Donald Trump. Es una derecha intransigente, alejada de la defensa de los intereses generales y que se caracteriza por la no aceptación de una parte de la realidad española (en lo que se refiere a las ideas, las entidades territoriales, los grupos sociales…). En pocas palabras: es una derecha mal dotada para una convivencia pluralista.

4) Es esta derecha la que ha ganado más apoyos. El PP, sin contar los votos de Vox y de Ciudadanos, ha sido el partido más votado en 19 de cada 20 secciones censales de la Comunidad de Madrid. Ha superado el 40% de los votos en casi el 60% de las 4.400 secciones censales. En los barrios de rentas más bajas, la suma de PP, Vox y Ciudadanos alcanzan o se acercan al 50% de los votos, mientras que el PSOE se queda en un 25% más o menos.

Los estudios que iremos conociendo probablemente nos permitirán saber algo que puede ser determinante para la acción política de los próximos dos años. Nos interesará conocer, especialmente, quiénes han votado al PP y por qué lo han hecho.

Así y todo, antes de contar con informaciones concretas y bien fundadas sobre esos aspectos podemos avanzar algunas reflexiones. Esbozaré unas cuantas con la mirada puesta en la recuperación de la izquierda.

Primero.- En períodos marcados por crisis graves, las elecciones ordinarias, con frecuencia, no pueden evitar quedar marcadas por esas crisis. En España, la pandemia ha generado dos grandes crisis interdependientes: la económica y social y la sanitaria. No hablaré de otras asociadas a estas, como las que afectan a los estados psicológicos, a la sociabilidad, a la enseñanza, a la organización del trabajo…

En estas condiciones, la pandemia y las políticas relacionadas con ella se han convertido en el objeto de un proceso que desborda el marco de unas elecciones ordinarias. Bajo la forma de la competición electoral entre partidos, lo que se ha llevado a cabo es un referéndum (a favor o en contra de las políticas representadas por el Gobierno de Madrid y por el de España) y un plebiscito (a favor o en contra de Pedro Sánchez y de Isabel Díaz Ayuso, que han personificado esas políticas).

Se equivocan quienes reducen los resultados electorales a una victoria de la derecha y a una derrota de la izquierda. Ambas cosas son ciertas pero interesa saber lo que llevan dentro.

Por supuesto que el triunfo de Ayuso denota que hay una derecha fuerte y activa. Ha pesado lo suyo a la hora de contar los votos, pero la suma de los votos obtenidos no se reduce a eso. Va mucho más allá de la derecha realmente existente. La extensión social y territorial del voto del PP indica que Isabel Díaz Ayuso ha alcanzado un notable éxito en cuanto a transversalidad ideológica y social, más allá de su territorio establecido.

Segundo.- La derecha de Ayuso y Abascal arrancaba con una ventaja: estaba en mejores condiciones para dar satisfacción a una parte importante de la población que, cada vez con más fuerza, venía reclamando un relajamiento de las medidas restrictivas de la movilidad, de la actividad y del horario de los toques de queda.

Buena parte de esos sectores de la sociedad madrileña (relacionados con diversas actividades laborales, con el comercio, con la hostelería) han puesto en primer plano sus intereses económicos y laborales: conservar sus negocios y sus empleos. Se han adherido a una política que favorece el mantenimiento de su actividad. En muchos casos no han percibido una relación clara entre las restricciones y los efectos en la lucha contra la pandemia; han considerado admisible la sobrecarga de los hospitales y el número de muertos, lo cual, por otro lado, no es tan visible para el conjunto de la población. No lo es, sobre todo, para muchos jóvenes, que han padecido las restricciones, pero han visto la pandemia a bastante distancia.

El Gobierno de la izquierda no podía competir con una Ayuso con pocos escrúpulos. No podía participar en una pugna para ver quién defendía un mayor relajamiento. Pero seguramente sí podía haber tenido más en cuenta los intereses de los sectores económica y laboralmente más afectados.

La insuficiencia de las medidas económicas de apoyo a estos sectores tan amplios ha facilitado el triunfo de la política antivirus light (o de convivencia con el virus) del Gobierno de Díaz Ayuso, centrado ahora ya en la progresión de la vacunación como pieza central.

Tercero.- Lo que la izquierda haga de aquí a 2023 depende de la visión que se tenga de lo sucedido. Si nos empeñamos en asociar a todo el electorado de Ayuso con la derecha, nos engañaremos, y, lo que es peor, no haremos lo necesario para ganar a parcelas de ese electorado para otra perspectiva. Gentes que no son de derecha, si insistimos en tratarlas como un bloque, pueden acabar siéndolo. Por no hablar de ese empeño de algunas personas en construir en el imaginario de la izquierda el peligro de la destrucción de la democracia y del fascismo.

Ponerse en la piel de quienes te han votado siempre es necesario. Pero lo es también mirar más allá, empatizar con quienes no lo han hecho, conocer sus aspiraciones, no darlos por perdidos como si fuera una parte inamovible de un campo ajeno y hostil.

El 4 de mayo hubo otro partido triunfador. Más Madrid fue premiado con unos resultados muy buenos por haberse dirigido a gentes diversas, abordando sus problemas concretos y evitando las grandes descalificaciones que solo valen para satisfacer a los ya ganados para la causa.

________________

Eugenio del Río es ensayista político

 

Publicamos este artículo en abierto gracias a los socios y socias de infoLibre. Sin su apoyo, nuestro proyecto no existiría. Hazte con tu suscripción o regala una haciendo click aquí. La información y el análisis que recibes dependen de ti.
Más contenidos sobre este tema




18 Comentarios
  • cable cable 08/05/21 23:42

    ESTE ARTÍCULO NO ME GUSTA PARA NADA. Los ensayistas políticos tiene un común denominador ir contra Podemos y darle alas a Más Madrid para terminar promocionando a Más País. Para ellos el fascismo no existe en Madrid ni lo representa VOX ni AYUSO

    Responder

    Denunciar comentario

    5

    4

  • Arkiloco Arkiloco 08/05/21 16:49

    Siempre me resulta grato leer a Eugenio del Rio y coincido casi plenamente con un análisis que me parece atinado y bien expuesto y que favorece y estimula la reflexión y profundización en lo que plantea. Aparte de exponer algunas causas y circunstancias, ligadas a la pandemia o que vienen más de lejos y que explicarían estos resultados y la larga hegemonía de la derecha en Madrid, el articulo señala algunas cosas que se podrían hacer desde la izquierda o en las que mejorar. Este es casi siempre un terreno muy especulativo, en el que andamos a tientas y encontramos obstáculos y límites y resulta más fácil precisar o concluir lo que no habría que hacer o tratar de evitar. Tampoco es fácil estar de acuerdo pero se puede concluir que hay planteamientos que no parecen funcionar

    Lo expone Eugenio en el apartado tercero donde trata una forma diferente de mirar y dirigirse a sectores que votan a la derecha y estaría de acuerdo con el comentario de Miglesias respecto a lo inadecuado de ciertos lenguajes, opiniones, estilos y artilugios muy ideológicos pero poco conectados con la realidad, que facilitan la creación de bloques y la cristalización de adversarios, enemigos y amenazas que, por evocar y remitirse al pasado y a épocas y sociedades muy distintas, carecen de sustancia o están desajustados con el presente. Lo dice Eugenio o deduzco que, cuando se refiere al “empeño en construir en el imaginario de la izquierda el peligro de la destrucción de la democracia y del fascismo”, está hablando de la tentación de oponer esa acusación a la de “comunismo” y contrarios a “la libertad” que la derecha utiliza contra la izquierda y considerar que convoca a fuertes emociones o que facilita y estimula la movilización como grandes amenazas, reales e inminentes.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    6

    4

    • Arkiloco Arkiloco 08/05/21 16:50

      Creo que ni el “comunismo” o el “fascismo” tienen mucho sentido, comprensión y el efecto entre la ciudadanía que pretenden quienes fomentan estas imágenes y caracterizaciones pero si parecen eficaces para dividir, más el mundo político que la sociedad, entre bandos o bloques extremos, enfrentados y alineados alrededor de grandes causas ideológicas y que igual que dificulta el tratamiento y penetración en los problemas y preocupaciones reales, empuja a distorsionar el lenguaje y a distanciarse de como perciben y viven los problemas sectores importantes de la ciudadanía. Como se suele decir, no habría que entrar en esos trapos ni en montarse épicas que tienen poco que ver con las sociedades actuales y sus problemas y las circunstancias y divisiones del pasado. Una vez alineados y clasificados así, siempre será más fácil despreciar que entender a quienes son caricaturizados como fascistas o enemigos de la democracia.

      Responder

      Denunciar comentario

      4

      4

  • MIglesias MIglesias 08/05/21 14:32

    Excelente. Una parte de la izquierda llevamos tiempo diciendo que la estrategia de UP, encarnada en un Podemos beligerante y dogmático, nos llevaría a la catástrofe. No se puede pedir el voto y a la vez insultar a los votantes, el ejercicio de entender las necesidades y explicar un proyecto es más cansado, pero más efectivo.
    Tenemos dos años para remediarlo, espero que aprendamos de los errores.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 5 Respuestas

    4

    3

    • GRINGO GRINGO 08/05/21 15:24

      Si estás analizando las últimas elecciones, es el PSOE con su "pseudo-izquierdita ligth" la que se ha pegado el morrón, y UNIDAS PODEMOS, a pesar de que haya dimitido su máximo responsable, NO.

      No es necesario INSULTAR, pero si es totalmente necesario DECIR LA VERDAD, LO QUE UNO PIENSA.

      Responder

      Denunciar comentario

      Ocultar 4 Respuestas

      2

      9

      • Arkiloco Arkiloco 08/05/21 17:13

        Con permiso: "No es necesario INSULTAR, pero si es totalmente necesario DECIR LA VERDAD, LO QUE UNO PIENSA" No es necesario, Gringo, pero se insulta mucho, se descalifica y califica con mucha arbitrariedad y gratuitamente y hay. mucho gusto por crear mundos opuestos, irreconciliables, con los que no caben transacciones ni acuerdos. Desprecios a tutiplén inevitables si se mira con suficiencia al conjunto de la sociedad y a sus mayorias y se las considera menores de edad o ignorantes que deben ser salvados a toda costa y en contra de sus opiniones. Concepciones como estas despiertan rechazo y en el fondo manifiestan una visión estrecha de la pluralidad y la democracia o bordean el pensamiento antidemocrático. DECIR LA VERDAD Y LO QUE UNO PIENSA no son sinonimos. La verdad se discute, sobre la verdad se delibera en sociedades democráticas y decir la verdad no augura o da como resultado que seas el más votado. Pero si uno o solo un partido es el que dice la VERDAD y la VERDAD es lo que piensas tú o ese partido, creo que no queda margen para casi nada. Nos sobra la conversación, el debate, la experiencia, el conocimiento, la política y hasta la democracia. No pareces ser consciente de ello pero lo que late en el fondo de muchas de tus ideas y concepciones de la política es una vieja concepción de viejos partidos de la izquierda y de la izquierda más autoritaria. Debe ser "el meneo" pero creo que no tienes claro que es "el meneo".

        Responder

        Denunciar comentario

        6

        5

      • MIglesias MIglesias 08/05/21 16:00

        No te sulfures Gringo, soy capaz de leer minúsculas. La coalición con UP le ha pasado la factura al PSOE en esa franja de gente que no tiene ideología, se vio en las encuestas cuando Gabilondo cambió la estrategia y le dio la mano a Iglesias, los desengañados de Gabilondo más ideologizados votaron a MM o a UP, de ahí su subida, además de un porcentaje extra que se movilizaron por la entrada de Iglesias o por su hartazgo de Ayuso, pero quien realmente se ha movilizado es la derecha y esa parte de la población que ni fu ni fa pero le da alergia tanta consigna trasnochada y tanta épica grandilocuente porque solo están pensando en el recibo de la luz y en si mañana tendrán trabajo.

        Responder

        Denunciar comentario

        Ocultar 2 Respuestas

        3

        3

        • GRINGO GRINGO 08/05/21 17:48

          No me sulfuro, para nada me sulfuro, pero te intentaré dar mi opinión en minusculitas, aunque sólo sea para no molestarte.

          Ahora bien, te agradecería a que parte de la izquierda te refieres...

          Responder

          Denunciar comentario

          Ocultar 1 Respuestas

          1

          1

          • MIglesias MIglesias 08/05/21 18:56

            A la izquierda que a ti y otros muchos como tú que habéis abrazado el pensamiento único del ala extrema de Podemos, no les parece izquierda porque no siguen los dictados del partido, esa izquierda que expulsáis y ponéis a parir porque ve más allá de las consignas, que tiene más dudas que certezas inamovibles y es capaz de pensar por sí sola, de relativizar y hasta de equivocarse, pero aprende de los errores; la izquierda crítica que quiere dialogo y debate, no cree en el ellos o yo, sino en el nosotros y no se cree por encima de su vecino que vota al PP. La que no ve fascismo en cada esquina porque sabe lo que es el fascismo, la que cree en la democracia y en la pluralidad, detesta la violencia y no quiere asaltar el cielo, sino ganarlo.

            Responder

            Denunciar comentario

            2

            2

  • Manto511 Manto511 08/05/21 12:46

    Nos empeñamos en buscar explicaciones a la debacle de la Izquierda y a balón pasado es facil, detectar los errores, que dias antes de las elecciones, eran más bien ventajas para ganar
    Ignoramos que en Madrid, siempre ha ganado la derecha, salvo cuando una persona (tipo Felipe Gonzalez, tipo Tierno Galván), han sabido galvanizar los deseos de izquierda de la gente
    Pablo Iglesias fue un globo, que se hinchó y se desinfló
    Y se desinfló, el dia de 2016, que otorgó la Presidencia del Gobierno a Pedro Sanchez
    Si nos fijamos en 2015, con un PSOE en franca decadencia por sus NO POLITICAS de Izquierda, aparece PODEMOS que junto con IU, consigue en Madrid 940.000 votos, más que el PSOE (643.000)
    Pero muy lejos del PP 1200.000 votos y mucho menos del conjunto de la derecha (PP+C,s 1900000)
    Es decir que los resultados de 2015 son muy similares a las autonomicas de Madrid
    UP + MM = 880.000; PSOE 610.000; y PP + Vox = 1950000 votos y no cuento los 130000 de C,s que se hubieran añadido a la derecha
    Es decir que salvo una figura relevante (Y Pablo Iglesias, no lo era por sus contradicciones), ó unas políticas claras desde el Gobierno Central, de Izquierdas, que realmente beneficien a la clase trabajadora, tendremos Derecha por los siglos de los siglos

    Responder

    Denunciar comentario

    1

    0

  • maritae maritae 08/05/21 11:10

    Excelente análisis. La gente lo primero que quiere es mantener su vida y empleo y eso no la convierte en fascista ni en estúpida. Si la izquierda no reconoce sus errores y se empeña en los mensajes geandilocuentes y teóricos lo tendrá siempre mal. Ese tipo de relato solo sirve, como usted dice, para los que ya están ideologizados.

    Responder

    Denunciar comentario

    3

    3

  • zarapitotrinador zarapitotrinador 08/05/21 10:46

    Llevamos 25 años, 25, de gobierno de la derecha. Y no estaba Ayuso ni la pandemia. Digo yo que algo mal debe de estar haciendo la izquierda madrileña para que esto pase. Me hubiera gustado ver más ese análisis. Creo que cada uno tenemos nuestra valoración de por qué ha ganado Ayuso pero, ¿y las otras veces? ¿Qué pasa en la izquierda? ¿No ha cometido errores? ¿Por qué no lo analizamos ya? Llegará el 2023 y estaremos igual, analizando las causas de los otros, pero no las nuestras. Y yo quiero que esto cambie.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    1

  • GRINGO GRINGO 08/05/21 10:41

    Los resultados de Madrid tendrían una lógica social si esa Renta Media que dicen que tienen fuera real, pero no lo es.

    Si yo tengo 1 MM€ y tú 1€, la media diría que "ambos" tenemos 0,5MM€ pero eso no es verdad.

    Y, menos en una sociedad como la madrileña, que se ha convertido en el refugio de las grandes fortunas de éste país, por sus políticas de reducción de impuestos, donde hay tantos miles de personas que no tienen lo más básico, que recurren a las colas del hambre, que sufren pobreza energética, etc,etc,etc, no es asumible que la gente haya votado conscientemente de lo que hace, si no a rebufo de lo que los medios y las encuestas decían que era "el caballo ganador", más o menos como los niños, que todos son del Real Madrid o del Barça, dependiendo de quién gane La Liga.

    Hablar del mensaje de las izquierdas, obviando que "el mensaje único en los medios de comunicación generalistas pertenece a las derechas de éste país", es hablar por no callar, y tratar de culpar a esos partidos de su debacle.

    Algo habrán hecho mal, sin duda, antes y durante la Campaña, pero a ver quién puede combatir contra unas TV'S-Radios de éste país, que día a día te están machacando, menospreciando cualquier medida social que propongas o por la que luches, sean alquileres o incremento del SMI.

    Creo que se equivocan los partidos que se ocultan detrás de sus resultados, sobre todo de los malos resultados, y se flagelan con "no habremos sabido entender o no hemos sabido transmitir, etc,etc,etc", es su deber llamar a las cosas por su nombre, "señoras/es SE HAN EQUIVOCADO" y lo pagarán una vez más, igual que se lo decimos a nuestros hijos, basta de paternalismos y paños calientes.

    A ésta sociedad, o se la pega un meneo, o nunca llegará a la mayoría de edad.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 2 Respuestas

    4

    9

    • Arkiloco Arkiloco 08/05/21 14:38

      Alguna vez, Gringo, te deberías plantear que así como los partidos se equivocan, no dan con la tecla y no ponen a las cosas los nombres adecuados, tú también puedes estar equivocado o enfocas muy mal tus análisis y conclusiones sin más conclusión que el lamento.

      No es cierto que haya un mensaje único en los medios aunque pueda haber algunos que son más dominantes que otros y esta obsesión y focalización en los medios como la causa de todos los males y de dirigir la sociedad, es una explicación simplista y que, además, contradice o pone en cuestión muchas experiencias y estudios sobre la multiplicidad de medios, experiencias, creencias y medios que ayudan a conformar la opinión pública, nuestra actitud hacia la política y nuestras preferencias. El mensaje único no impidió el éxito de Podemos en sus inicios, ni el triunfo de Chavez en Venezuela o que Trump o el Brexit ganaran frente a la tendencia y opinión de los medios considerados más influyentes. Décadas de pensamiento único, adoctrinamiento y control de los medios de comunicación, no ha impedido el rechazo al comunismo o aquel comunismo en todos los países del Este, que el capitalismo se abrazase casi con voracidad y pasión en la mayor parte de la sociedad o que estallasen todo tipo de nacionalismos entre personas educadas en un nacionalismo ruso que sería superador y unificador.

      Responder

      Denunciar comentario

      Ocultar 1 Respuestas

      5

      4

      • Arkiloco Arkiloco 08/05/21 14:39

        Dices que los partidos se ocultan detrás de los resultados pero debes excluir al tuyo que, aun obteniendo malos en los últimos tiempos no se habría equivocado o a ti no te lo ha parecido. Dices que “se han equivocado”, ellos, otros, los partidos, tú no. Crees que se han equivocado pero no sabrías decir en qué y, además, da igual que acierten o se equivoquen si, según tu, todo lo determinan los medios y por allí circula un pensamiento único. Daría igual y no habría nada que hacer y, sin embargo, los partidos de ultraderecha emergen y avanzan en todo el mundo sin que se pudiera decir que el mensaje mayoritario de los medios estuviese de su lado o favoreciese ese tipo de ideas.

        Y para acabar. Tu mirada es más que soberbia y, sin grandes cualidades o atribuciones discernibles, contemplas a la sociedad como infantilizada e inconsciente. Tú, maduro, sabio, superior, padre y miembro de una élite que tendría la comprensión cabal de la sociedad y las respuestas a todo tipo de preguntas y problemas. Tienes fe, Gringo, fe y voluntad y eso siempre es insuficiente. Y lo del “meneo”. ¿De qué meneo hablas, cómo se menea y quién menearía? ¿Personas como tú, con fé y voluntad pero acomodadas y cuyo esfuerzo se limita a escribir y sermonear en un digital? ¿O renunciarías a tu comodidad para “menear” y cualquier “meneo” te parece bien o es posible? Toca pues esperar a que la sociedad alcance una “mayoría de edad” a la que tu llegaste hace tiempo. A mi me parece muy infantil lo que dices.

        Responder

        Denunciar comentario

        5

        5

  • yavatocando yavatocando 08/05/21 10:16

    Que le gusta Más Madrid, vale, es su derecho. Pero no percibir que en la derecha ganadora se destila fascismo es raro. Del Río tarda 20 años en darse cuenta de las cosas.

    Responder

    Denunciar comentario

    2

    5

  • rugari rugari 08/05/21 10:10

    No lo tengo muy claro, puede ser así enfocando la cosa muy proxima, pero negar el fascimo es equivocado, en este pais no hay un partido democratico de derechas, obviamente hay gente de derechas, yo a mis 62 años, no conozco a ningun votante del pp, de vox ni mencionar, que no sean primero franquistas, incluso gente que no llegan a la treintena......., soy de la españa periferica, pero conocí el pais casi palmo a palmo y aqui se hizo muy poca, pero que poquisima política de izquierdas en mas de 40 años, siempre con un ojo mirando a esa derechona intratable, maleducada y todo se le ha permitido sin duda por esa transición espres de deprisa deprisa, camisa vieja chaqueta nueva, que la izquierda principal(psoe) se niega a reconocer y peor, poner remedio,así se ha ido inocuolando el ODIO, empiezas aceptando educacion concertada "eufemismo" de católica pagado por los presupuestos y abandonando educacion para la democracia y nos encontramos con la "D" del covid, es por diciembre, con la ayuda de un no licenciado en derecho, gobernando una de la comunidades de este pais, algo que no debemos olvidar por ningun momento, haciendoselo recordar dia a dia, momento a momento el significado de la "D" así como otras lindezas, que se aburran ellos y no nosotros, uno solo no puede con la bestia, pero entre muchos, posiblementente si....

    Responder

    Denunciar comentario

    1

    7

  • renacimiento renacimiento 08/05/21 07:27

    Excelente artículo por su claridad y pedagogía. Gracias.

    Responder

    Denunciar comentario

    3

    2

 
Opinión