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Cuba y la sala de los revolucionarios

José Manuel Rambla
Publicada el 18/07/2021 a las 06:00 Actualizada el 18/07/2021 a las 16:39

Se cuenta que cuando Franco inauguró en octubre de 1951 la I Bienal de Arte Hispanoamericano, al llegar a la sección donde artistas como Antoni Tàpies, Manuel Mampaso o Manolo Miralles hacían irrumpir la abstracción en el panorama artístico español, alguien se acercó al dictador para susurrarle al oído: “Excelencia, esta es la sala de los revolucionarios”. Más preocupado por la huelga de los tranvías, la primera protesta obrera durante el franquismo que había estallado solo unos meses antes en Barcelona, el caudillo por la gracia de dios echó un vistazo a los, para él, incomprensibles lienzos expuestos en la sala y, fiel a su tiránico pragmatismo, comentó: “Bueno, mientras hagan la revolución ahí…”.

Tal vez porque la segunda edición de esta Bienal se celebró en La Habana, el caso es que esta anécdota, recordada entre otros por el propio Tàpies, me ha venido a la mente estos días con motivo de las protestas vividas en la mayor de las Antillas. No porque considere más aperturista la actitud de Franco, interesado tan solo en mejorar su imagen en las cancillerías internacionales, que, por ejemplo, la persecución del gobierno cubano contra la disidencia artística del Movimiento San Isidro, sino por la inclinación que parece tener buena parte de la izquierda española por conformarse con un espacio en la sala de los revolucionarios. Aunque en realidad sería más apropiado denominarla la sala de la nostalgia.

Porque eso, la nostalgia, parece determinar en gran medida sus comportamientos hacia Cuba. Y ese siempre es un terreno peligroso, especialmente para la izquierda que se reclame transformadora, ya que la nostalgia es por esencia una actitud conservadora, cuando no abiertamente reaccionaria. Nos remite a un tiempo pasado, que por esencia dejó de existir, un tiempo idealizado, añorado. No es extraño por ello que durante la transición la etiqueta de “nostálgicos” fuera reservada para los defensores más ultras del franquismo.

El nostálgico de izquierdas se quedó atrapado en la estética y la retórica de la Guerra Fría, aunque ni siquiera la llegara a vivir. Un tiempo en donde los parámetros estaban claros hasta la simplificación y la brújula existencial hallaba fácilmente el norte. Curiosamente, los mismos que critican el relativismo cultural reformista, sin haber leído una línea de alguien tan poco sospechoso como Gramsci, no dudan en renunciar a la ardua tarea marxista de analizar el conflicto social para acomodarse a interpretar el mundo en términos geoestratégicos, más sencillos de digerir aunque sea recurriendo a siniestras conspiraciones internacionales.

No importa que Miguel Díaz-Canel afirme que hay cubanos buenos y malos cubanos con la misma convicción con que Pablo Casado asegura que hay españoles malos y buenos españoles. No importa que desde el gobierno cubano se lancen llamamientos al “combate” frente a un conflicto social con igual determinación con que no hace mucho, por estas tierras, la ultraderecha jaleaba el “a por ellos”. Todas estas incongruencias se convierten en nimiedades cuando todo cobra sentido si podemos verlo como una gran operación de la CIA. Qué más explicaciones son necesarias.

Más aún: qué más pruebas queremos si ahí está el criminal embargo del imperialismo norteamericano. Para qué buscar nada más. Si lo denuncias, si pides su levantamiento, pero al mismo tiempo reclamas mirar un poco más allá, eso solo demuestra que el imperialismo es cada vez más sibilino eligiendo a sus esbirros. Por eso carece de sentido preguntarse qué ha hecho el régimen, más allá de las soflamas, para cubrir las necesidades de los ciudadanos y para canalizar colectiva y constructivamente las contradicciones que cualquier sociedad, incluida la pretendidamente socialista, tiene y tendrá. Las paradojas se desbordan: en España es una locura, lo estamos viendo, que su economía dependa del turismo, en Cuba es una herramienta transformadora que solo el embargo impide desarrollar en su plenitud; la isla dejó de ser el burdel de Estados Unidos, hoy los jóvenes cubanos y cubanas comparten con los visitantes la libertad sexual que les otorgó la revolución; miles de cubanos han abandonado la isla ante las dificultades cotidianas, los apagones, las carencias, el control social… un fallo del sistema que, sin embargo, resulta imprescindible para sobrevivir el día a día de los que se quedan. Paradojas.

Mientras las casas cubanas se deterioran día a día, un informe elaborado el pasado mayo desde el Centro de Estudios de la Economía Cubana, dependiente de la Universidad de La Habana, destacaba que el 46% de la inversión en la isla durante 2020 se destinó a proyectos inmobiliarios, mayoritariamente del sector turístico. Por cierto, para la construcción de sus emblemáticos nuevos hoteles de lujo se ha recurrido a la contratación de trabajadores indios, debido a su mayor cualificación, según admitía el periódico Juventud Rebelde. Treinta años después de apostar estratégicamente por el turismo, Cuba sigue sin tener obreros cualificados para construir hoteles. Los indios, además, son más productivos, según el diario. Que cobran diez veces más que un cubano, no se incluye en la información del diario.

El sector turístico acaparando el grueso de la inversión de la isla. Y detrás, directamente o con acuerdos con empresas capitalistas extranjeras, el grupo Gaesa, un consorcio empresarial vinculado al Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias al frente del cual está el general de brigada Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, ex yerno de Raúl Castro. El pasado abril, en el VIII Congreso del PCC, López-Calleja se integró en la cúpula del partido como miembro del Buró Político. Peculiar versión caribeña de las puertas giratorias que tan bien conocemos por aquí: del gigante empresarial al comité central. Claro que en Cuba no existen lobbys capitalistas…

El informe redactado desde el Centro de Estudios de la Economía Cubana, por supuesto, también habla del embargo y su impacto en la isla. Pero no por ello deja de destacar que, “frente a las sanciones de Estados Unidos, solo se escuchan recriminaciones. Ninguna idea nueva para mitigar sus efectos”. En este sentido, el estudio se muestra tajante al señalar que “el gobierno cubano está cosechando ahora los resultados de decisiones desacertadas en el pasado”. La lista de problemas pendientes de abordar es larga: pasividad ante la pérdida de competitividad externa, fiasco en la improvisada reforma monetaria que ha disparado la inflación y empeorado las condiciones de vida, previsiones de crecimiento económico fantasiosas, ausencia de planes para diversificar el tejido productivo... Pero, sobre todo, el estudio señala con valentía que la clave del problema está en la desconexión del gobierno cubano de la realidad compleja y contradictoria que vive la isla: “Se trata de manejar el conflicto, en lugar de eludirlo. El sistema político cubano parece especialmente poco preparado para resolver ese desafío. Y la capacidad institucional para lidiar con una realidad tan compleja se observa muy disminuida”, concluía premonitoriamente.

El augurio parece confirmarse tras las protestas del pasado 11 de julio, que se saldaron con un muerto y cientos de detenidos. Su irrupción ha conmocionado tanto a los cubanos, de dentro y de fuera de la isla, que hasta Díaz-Canel se ha visto obligado a reconocer que entre los manifestantes había “personas legítimamente insatisfechas”, aunque, eso sí, para añadir de inmediato que "se confundían”. Si frustrante es la autocrítica, tanto o más decepcionante es la respuesta: permitir a los viajeros que lleguen a Cuba que traigan medicamentos y comida en sus maletas, todo un ejemplo de planificación socialista…

Sin embargo, nada de esto importa entre los habitantes de la nostalgia. Nada de ello hace tambalear su firmeza revolucionaria mientras tararean canciones de Carlos Puebla y Silvio Rodríguez tomando un mojito. Es la seguridad que da sustituir el conflicto social, la lucha de clases, por la geoestrategia. Qué importan los pueblos y sus gentes, sus aspiraciones y sufrimientos, si tenemos las claves para interpretar las cábalas del tablero internacional: en Cuba, en Siria, en Nicaragua, en Venezuela o en Moscú. Lo contrario sería asumir la opción de atreverse a decir “lo llaman socialismo y no lo es” al igual que no dudamos en gritar aquí “lo llaman democracia y no lo es”. Claro que, para ello, habría que sustituir la reaccionaria nostalgia por una melancolía revolucionaria capaz de enfrentarse a nuestros fracasos sin idealizar tiempos pasados sino construyendo proyectos de futuro con la esperanza de recordar lo que pudo ser y no fue.

Pero no, es mejor dejarle las críticas a Cuba a Casado y Abascal, para que proyecten su indignación “democrática” en el Caribe mientras aquí rechazan condenar el franquismo. Para qué cuestionarse nada si todo es tan sencillo con las certezas de la nostalgia y se está tan confortablemente en la sala de los revolucionarios. Qué importa que mientras tanto Jeff Bezos, Elon Musk, Bill Gates, Mark Zuckerberg, Warren Buffett o los consejeros del Ibex-35 nos miren con condescendencia y aburrimiento mientras murmuran entre ellos: “Bueno, mientras hagan la revolución ahí…”.

___________

José Manuel Rambla es periodista.

 

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19 Comentarios
  • TJCB TJCB 19/07/21 00:41

    Cuando se habla de Cuba parece que saltan chispas como si con democracia y elecciones todo estuviera solucionado, lo mismo que aquí la Ayuso con libertad y cervercitas o comunismo lo tenía todo arreglado mientras morían miles de ancianos del Covid sin la más mínima atención sanitaria, pero como somos una democracia homologada no pasa nada, hasta los mismos jueces ni se molestaron en investigar tan horrible abandono y eso que el caso fue portada de la prensa internacional, incluida la de muy de derechas.
    En Cuba hay problemas porque la pandemia aceleró la crisis económica mundial pero qué es, que en Colombia no la hay, cuántos muertos hubo en Cuba, uno creo, pero en la anterior citada fueron cientos y las manifestaciones descomunales y es una democracia no se si tan homologada como la nuestra.
    Da la sensación de que tenemos dos visiones distintas de ver el mundo, Cuba no es el paraíso terrenal pero los países de su entorno no pueden compararse a ella en nada y a pesar del embargo de USA y el hostigamiento del capitalismo internacional el niño que nace en Cuba no comerá caviar ni champán, ni usará ropa de marca, pero crecerá sano y debidamente alimentado, irá a la escuela y podrá estudiar una carrera y si enferma tendrá médico y hospital, todo muy precario si, pero los países de su entorno ni lo sueñan, claro , salvo una minoría.
    Otra cosa que se dice es que antes de Fidel corría el dinero en Cuba, es verdad porque el azúcar se pagaba casi como la cocaína y ahora ni se fabrica porque está por los suelos, y a pesar de eso Cuba era el prostíbulo de USA, el 40% de la población era analfabeta y los negros que son mayoría eran tratados como semiesclavos.
    Para no alargar y hacer comparaciones La Argentina tuvo una época de esplendor lo mismo que Cuba en la época de guerra mundial pero hoy tan poco le va mejor a pesar de ser una democracia.

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  • tonyga tonyga 18/07/21 18:05

    NO estoy de acuerdo. Yo he estado en Cuba. No me gusta el control del estado sobre internet y sobre la población. No me gusta que no haya partidos políticos ni elecciones con todas las opciones. Esta claro que no es una democracia. Pero, hablamos de el Caribe. Cuba no está peor sino mucho mejor que Republica Dominicana o Haiti, pese a que está sometida a un criminal bloqueo por parte de EEUU precisamente para evitar que prospere y que sea un modelo. Cuando se habla de Cuba se esta hablando de el que no se dejo tutelar por el hermano del Norte que la habia convertido en una dictadura(Batista) y un burdel donde las desproporciones sociales eran gigantescas. Esa era la Cuba Libre de la que no se habla. ¿Es esa es la alternativa? No sé, a lo mejor existe algún nostálgico intelectual de izquierdas al que les parezca bien la limitación de libertades. Pero en fin no creo que haya muchos (a los que se pueda llamar intelectual al menos) sino personas que saben porqué ocurren las cosas y saben que la justicia solo es tal cuando se aplican los mismos criterios a todo el mundo. Me gustaría una Cuba con mas libertades civiles que la actual, pero que sean los propios cubanos los que lo decidan sin injerencia extranjera. Lo primero: fuera el bloqueo. Pero muchos sabemos que eso no ocurrirá porque sabemos que lo que singulariza a Cuba respecto a otras naciones del entorno no es que sea la que mas vulnera los derechos humanos de sus habitantes sino el no someterse a la hegemonía del gran hermano. Sr. periodista le ofrezco este comentario para ayudarle a comprender las razones subyacentes y le animo a que reflexione. Haga un estudio comparativo de los paises del entorno, y escriba árticulos sobre el impasse en las presidenciales de Perú, la represión de manifestaciones con muertos en Colombia, el golpe de estado contra Evo Morales en Bolivia, la situación de la poblacion en Honduras, los asesinatos de candidatos en Mejico.
    O que le paguen un viaje a Miami.

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  • deabajo deabajo 18/07/21 13:07

    Cuba debe seguir su propio camino hacia la democracia, manteniendo las virtudes de la revolución y acabando con sus vocios. El papel de España y de Europa no es el de pirómanos, sino el de garantizar que se hace sin bloqueos ni presiones externas.

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  • Ibaetatik Ibaetatik 18/07/21 12:46

    Completamente de acuerdo con el articulista. Mientras en la política interior y en la exterior (Cuba, Nicaragua, Venezuela, incluso la ultra liberal Rusia) muchos, desde la izquierda, clamamos contra la "gauche divine" (en muchos casos porque lo hemos vivido en primera persona dentro de organizaciones de izquierdas), hoy en día despedazada ante reivindicaciones sectoriales y sujeta a una brocha ya sin escalera, se nos denomina "fachas" y a vivir que son dos días y llenar de pulgares rojos este periódico.

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  • @tierry_precioso @tierry_precioso 18/07/21 10:42

    Acaban de comentarme que en TVE en Las cosas claras, no soporto este programa, uno muy de izquierda contestô que Cuba era perfectible... Claro, tambien Franco era perfectible.

    Yo quedo en qué el gobierno español no debe atacar al gobierno cubano, es el ejercito quien dirige el paîs, y tratar de influir lo mejor posible.

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    • Ibaetatik Ibaetatik 18/07/21 12:52

      De acuerdo. El pueblo cubano tiene que lograr por sí mismo la democracia a partir de los logros de la Revolución. España podría ser la avanzadilla de la UE para ayudar a conseguirlo.

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      • @tierry_precioso @tierry_precioso 18/07/21 15:18

        Buenas tardes Ibaetatik.

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  • Larry2 Larry2 18/07/21 10:31

    Respetando el artículo totalmente, mi opinión es que Cuba hay que analizarla en su historia, su situación geográfica, como esta rodeada, su evolución, sus apoyos, su gobierno actual, etc. Situación delicada la de su gente, escasez, poca motivación, en la que debiera primar me parece a mí el sentido de lograr mejorar la vida de la gente de dos formas. Levantamiento del bloqueo, y ahogo por parte de EEUU, y a la vez de abrir la venta a unas elecciones libres, sin injerencias, en el que fuera el pueblo actual el que decidiese su futuro. La URSS dejo de ser el proveedor fundamental hace años, y logicamente algo deberá hacer el gobierno cubano para que la gente pueda alimentarse mejor, sin perder esa solidaridad, esa educación, esa sanidad, esos logros conseguidos durante años por la revolución. Claro está no es fácil, de esa tarta los EEUU quiere coger un gran trozo, creo que lo nos toca a nosotros y a nuestro gobierno, es colaborar para que esa transición, cojiendo lo bueno que tienen, y mejorando lo malo salgan de esta situación de escasez, habrá que poner todos de su parte. Agur,

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  • Orbegozo Orbegozo 18/07/21 09:53

    parte dos

    y ya que estoy, y pidiendo perdón por este exceso opinativo a todo el mundo decir que:

    A principio de la década del 2000, Fidel decidió "abrir" un poco la mano, porque se le venia encima otra revuelta popular, ( en la bodega, por la cartilla, no había ni leche en polvo, ni jabón, solo arroz negro con jejenes) y dio licencias de cuentapropista ( autonomo) a miles de cubanos, que con su incomparable espíritu emprendedor, ( a un Cubano le das, un kiosko tipo cabina de la ONCE, dos pilas, y un alambre y te monta la IBM en un plis plas) empezaron a montar, salones de peluqueria domesticos, "paladares" en el patio de la casa, o siguieron "boteando" paro con licencia, y la cosa funcionó y en La habana sobre todo se apreciaba "alguito" de alegria economica, y entonces, "vino Fidel y mando a parar" de la noche a la mañana ilegalizo toda actividad cuentapropista, ¿porque? ¿por el bloqueo?, NO... porque era PELIGROSO que algunos se sintieran capitalistas, al tener mas de cien dolares al mes de salario.

    Yo, he comido, por motivos de trabajo con algún dirigente cubano, por ejemplo el ex presidente de la corporación, UNIL Luis Varela Insua (la UNIL es empresa del Estado Cubano, controlada por el Poder Popular y constituida en Panamá, como CIMEX, y otras muchas) y ese "probado y contrastado " comunista, revolucionario, líder del socialismo, lo único que entendía cuando negociábamos, era, SU PORCENTAJE de nuestros ingresos, que le teníamos que dar mensualmente, "en efectivo y dolares"....
    Ese dirigente revolucionario, nunca fue la excepción, sino LA REGLA, y quien no me crea, que pregunte a los cientos de empresarios que tuvieron tratos con "autoridades" cubanas.

    Y mientras, vigilando que "el español" no repartiera los sábados, "la javita" para sus empleados, con cuatro cositas básicas de higiene o de comer.... que ellos en pesos no conseguían.

    Pregunten a los dirigentes actuales cubanos, ¿ quienes tienen escrituradas a su nombre (persona física) en Panamá u otros sitios, las principales corporaciones cubanas?... por si se da, lo de la U.Sovietica y se pueden quedar con todo.

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    • Ibaetatik Ibaetatik 18/07/21 12:54

      Eso es lo que puede suceder. No lo dude.

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    • Mariti Mariti 18/07/21 12:45

      Cuando hablamos de Cuba parece que se nos olvida como viven los países "democráticos" de su entorno con la bendición de las grandes potencias.

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  • Orbegozo Orbegozo 18/07/21 09:23

    sr. Jose Manuel Rambla
    articulo impecable.
    sin dogmatismos y con conocimiento de causa, lo más brillante de lo que he leído hasta ahora aquí, y del asunto "cuba" lo he leído todo.

    Ahondando en un par de cosas que por su obligada prudencia y neutralidad usted no puede decir en voz alta, yo diré que, tras muchos años de vivir en La Habana, ( decadas de los 90 y 2000) trabajando y mezclado con los cubanos de a pie, disfrutando de los "alambrones" ( dos horas de luz eléctrica diaria) de comprar "por la izquierda" un poco de carne de puerco y otras viandas para hacer el domingo una "caldosa" compartida para media cuadra de vecinos, de volver de mis viajes a España con tres maletones cargados de compresas, aspirinas, y medicamentos varios donados, de llorar de desesperación viendo a mi viejo ( 91 años) y queridísimo vecino agonizar sobre una cama sucia del Hospital d la Covadonga sin que ningún medico pudiera medicarle por no tener ni jeringas, y sin que pudieran "aceptar " las medicinas que yo estaba dispuesto a comprar en el Sira Garcia (el H de los extranjeros) por "miedo a represalias".

    he conocido a muchos "visitantes" intelectuales de izquierdas que al llegar al Jose Marti y atravesar sus puertas, besaban el suelo como quien llega a tierra Santa, luego transitaban la Habana Vieja en procesión como quien visita Lugares Sagrados, admirando como El "Malecón" en ruinas aguantaba los embates de las olas inundándolo cada dos por tres.
    Intelectuales de izquierdas y artistas que de día visitaban de rodillas en via crucis los museos de la Revolucion, y de noche buscaban desesperados los "garitos" con jineteras para "gosaaar" de la compañia femenina previo pago, o de la masculina en el parque Armendariz por el mismo procedimiento.
    En Cuba no existe el comunismo, ni el socialismo, porqué "repartir" la miseria, repartir el hambre, no lo es.
    El Embargo, no impide a miles de empresas del mundo INVERTIR en Cuba, entre ellas, españolas, lo que lo IMPIDE, es saber que el Estado Cubano, se va a quedar con el dinero de las utilidades de quien invierte.
    Porque el Estado Cubano, esta quebrado ( sin un duro) desde finales de los 90

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  • woodyape woodyape 18/07/21 08:44

    Al final, escucharemos que es Cuba la que tiene el "embargo" a EE.UU, y sino, esperemos que se
    pronuncien los indecentes tertulianos de La SEXTA NOCHE, que todos sabemos quien son.
    ¿ Por favor dejen a Cuba en paz?
    Ah se me olvidaba, que se sabe de las colas del hambre alli , porque aqui si lo sabemos.

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  • W. SMITH W. SMITH 18/07/21 07:53

    Conforme. No está bien hacerse trampas al solitario. Pero no me cuadran algunas (muchas) cosas. Pongamos Partido Comunista (PC) años 1950. ¿Porqué en Cuba es el coco y en China desde 1970 no sabemos?. Me temo que el imperio (Kissinger-EE.UU.) en un caso no deja respirar y en el otro entramos a lo loco para hacer negocios. Y las lágrimas de Tiaannamen nos sirven como garantía de barato + disciplinado. Y así Miami frente a Taiwan. Un PC cerca y pequeño, otro PC lejos y gigantesco. Dos varas de medir. Otra más: los militares y policías chilenos se mueven (Kissinguer y el cobre) para evitar el social-comunismo (les suena?) de Allende. No era PC puro y duro, era aún más peligroso (como Gorbachov?) y ahí se aplica el golpe de Estado. ¿Qué me queda? que el imperio militar global juega con plutocracias militar-policiales sin escrúpulos. Lo que no soporta es la democracia y que se puedan armar sociedades dueñas de su destino. Pongamos Grecia antesdeayer. Y pongamos a todos los "neutrales" con la república española algo antes. Democracia si sale lo que yo quiero. Y si no, nos quitamos la careta. Aquí y allí: consuma y trabaje. De lo demás mejor vea series de TV, nosotros nos encargamos. Capitalismo siempre: con o sin capitalistas. Pero con plutocracias armadas hasta los dientes. Sin trampas al solitario.

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